Actualmente hay habilitado un servicio de bus para los usuarios de Renfe.
Las estaciones de Catoira y Pontecesures continúan sin servicio de tren y sin previsión de cuándo quedará restablecida la circulación.
Aunque ya desde el lunes, después de suspender el servicio por los temporales, Vilagarcía pudo recuperar la circulación de trenes no tuvieron la misma suerte Cesures y Catoira, en donde hay habilitado un autobús que trata de suplir la falta de trenes.
Desde Pontecesures lamentan no haber tenido información previa y no saber tampoco cuándo se restablecerá la circulación. “Parece que están acometendo obras na vía e que non poden garantir o transporte tanto pola obra como polas condicións meteorolóxicas”, explica la alcaldesa, Maite Tocino, quien asegura que fue consciente de esta situación por usuarios del tren, y no por Adif.
También se pronunció el exconcejal de Cesures, Luis Ángel Sabariz Rolán, lamentando que en el municipio llevan “más de una semana sin circular trenes”. Sabariz considera que esta situación genera retrasos, incomodidades y que la falta de información indigna a las personas usuarias. “No se entiende que en un pequeño trayecto de 27,7 kilómetros, no se subsanen en una semana los problemas para la circulación que pudiera haber”, cuenta.
Sin información en Catoira
Por su parte, el alcalde de Catoira, Xoán Castaño, también se mostró falto de información sobre el tema y no quiso entrar en detalle. “Eu non teño moita información, estiven intentando averiguar, pero non sabemos nada”, sentenció.
El trazado regional continúa cerrado, y con él las cuatro estaciones intermedias entre Vilagarcía y Santiago, por la caída de árboles sobre las vías
El domingo pasado, las comunicaciones por ferrocarril entre Vigo y Santiago recuperaban cierta normalidad tras las 72 horasen las que los servicios entre ambas ciudades permanecieron clausurados por decisión deRenfe. La operadora reconocía no ser capaz de garantizar la seguridad de los trayectos, aunque el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), encargado de la gestión material del trazado, aseguró que este se encontraba en buenas condiciones pese a la secuencia de fuertes temporales. Más allá del debate sobre quién y por qué ordenó el cierre, cualquier usuario de las estaciones intermedias entre Vilagarcía y Compostela sabe que, en realidad, el antiguo trayecto litoral continúa sin funcionar y está siendo suplido por autobuses. La razón que aducen las operadoras ferroviarias, que esperan restaurar cuanto antes la denominada vía regional, es la caída de árboles sobre el camino de hierro, que debe ser liberado.
Esta interrupción de las conexiones regionales no afecta a los trenes que viajan desde Vigo, Pontevedra y Vilagarcía, porque los convoyes que a partir de la capital arousana deberían proseguir por la vía antigua hacia Santiago lo hacen por el eje de media distancia, tanto en un sentido de circulación como en su contrario. Esto deja fuera de circulación, literalmente, a cuatro estaciones:Catoira, Pontecesures, Padróny Osebe, para las que Renfe ha activado un plan de movilidad alternativo. En otras palabras, está recurriendo a autocares para que trasladen a los usuarios que tengan como origen o destino estos cuatro enclaves intermedios.
El recurso a la carretera no constituye ninguna minucia, puesto que entre las cuatro estaciones suman 57 frecuencias diarias que deben ser resueltas con autobuses. Merece la pena mencionar que su balance de utilización roza los 175.000 pasajeros anuales, lo que supone una media diaria de 476 viajes. Medio millar de desplazamientos cada día que no regresarán a su medio habitual hasta que las operadoras ferroviarias despejen la vía.
Sumando los datos de Vilagarcía, el uso de los trenes regionales en este tramo supera el millón de pasajeros anuales. Una cifra importante que, sin embargo, no parece ser suficiente para que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y la Xunta lo incluyan entre los proyectos piloto para el desarrollo de un servicio de cercanías en Galicia. Una ausencia que casa mal con las facilidades que ofrece la infraestructura ferroviaria, puesto que entre Vilagarcía y A Escravitude conviven dos trazados distintos. El de media distancia, que sustenta los servicios rápidos, y el denominado regional, que se detiene en esas cuatro estaciones intermedias y es, en lo fundamental, el mismo que fue inaugurado en septiembre de 1873.
Persisten, además, importantes incongruencias en la gestión de este tramo histórico, el que puso en marcha la historia del ferrocarril en Galicia. Las principales se ciernen sobre Catoira, convertida en la estación de referencia para los viajeros de la comarca de Barbanza. En primer lugar, y sin que se hayan explicado las razones para ello, desde la pandemia ha sido excluida de los cinco servicios diarios que unen exclusivamente Vilagarcía con Santiago y sí se detienen en Padrón y Pontecesures. La necesidad de mejorar sus accesos por carretera y su angosto espacio de aparcamiento siguen también sobre la mesa como tareas pendientes.
El tejado del recinto deportivo filtra agua que gotea en distintas partes, desde la pista a las gradas, e incluso en la pantalla de una de las canastas electrónicas de baloncesto
Los sucesivos temporales de lluvia están dañando infraestructuras de todo tipo, desde vías de comunicación a construcciones e incluso terrenos. En algún caso agravan la situación que arrastran, como es el caso de denominado pabellón del Grupo Escolar de Padrón, situado junto a los centros educativos. En este recinto deportivo, la cubierta filtra agua que gotea en distintas partes, desde la pista a las gradas e incluso en la pantalla de una de las canastas electrónicas de baloncesto, motivo por el cual el Concello avisó a un servicio técnico, que la revisó el lunes. Así, donde caen las goteras es habitual ver extendidos papeles, como la pista, la portería o los laterales. El Concello de Padrón realizó el año pasado mejoras en el pabellón, como la impermeabilización de una pequeña zona de la cubierta en los puntos en los que los técnicos estimaron que podría producirse la entrada de agua en el recinto, algo que ya había hecho en otra zona el anterior gobierno local.
No obstante, solucionar el problema de filtraciones que tiene este pabellón no es un tema menor, según explica el concejal de Deportes, Luis Mariño, que recuerda que la instalación presenta problemas desde su inauguración, en el año 2000. Así, las deficiencias en la cubierta podrían estar derivadas de un defecto de construcción y ya en 2007 obligaron a cancelar actividades deportivas, algo que se repitió en el 2017. Las filtraciones de agua continúan, por lo que el edil asegura que la única solución es el cambio completo de la cubierta, aunque precisa que es una obra de un coste elevado para asumirla con fondos municipales.
La estación de Pontecesures en una imagen de archivo.
Usuarios del tren regional de la línea entre Angueira de Suso y Vilagarcía, con paradas en Padrón, Pontecesures y Catoira llevan más de una semana sin servicio.
Se han dispuesto autobuses como alternativa, pero están indignados ante «los retrasos, incomodidades y falta de información» sobre una demora que, consideran dura demasiado, y que les hace sentir «discriminados» respecto a la alta velocidad, donde se han realizado reparaciones. «Son solo 27,7 kilómetros», claman.