Renfe y Adif han restablecido el servicio ferroviario en la línea convencional de Vilagarcía a Padrón, que permanecía cerrada por motivos de seguridad desde los temporales de principios de este mes de febrero. Los usuarios habituales del tren, sin embargo, han mostrado su enfado, ya que el servicio se restableció «a deshora y sin ningún tipo de información previa provocando la confusión entre los usuarios del ferrocarril».
Los vecinos de localidades como Pontecesures, Catoira o Valga se han sentido muy perjudicados con el prolongado corte del servicio en la línea convencional, hasta el extremo de considerar que «esta comarca fue tratada con desprecio».
«Resulta increíble que en los tiempos que vivimos se tarde más de quince días en reanudar la circulación de trenes por una vía férrea de 27,7 kilómetros», señala el exconcejal pontecesureño Luis Sabariz, firme defensor del tren.
El grupo provincial del Partido Popular ha presentado una propuesta en la que reprueba la labor del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en lo relativo a las infraestructuras. En el caso concreto de O Salnés, le afean los problemas ferroviarios entre Vilagarcía, Catoira y Pontecesures, o el mal estado del pavimento de las carreteras nacionales 640 y 550. Los conservadores también tildan de «terrible» la propuesta para la Variante Oeste de Caldas, que conectaría con Vilagarcía.
Los trenes vuelven a circular por la vía convencional que conecta Vilagarcía con Santiago, pasando por Catoira y Pontecesures.
Así lo aseguró el exconcejal de Pontecesures, Luis Ángel Sabariz, quien informó que desde este lunes – a última hora- los trenes comenzaron a circular por la vía, eso sí, con retrasos y sin poder asegurar que el servicio esté reestablecido al 100%, ya que se entiende que la vuelta a la normalidad puede ser progresiva. “Esperemos que en día de hoy -por ayer- se restablezcan todos los servicios con normalidad y quede superada una situación muy perjudicial para toda una comarca”, apuntaba Sabariz.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco justificó los cortes en infraestructuras al asegurar que “lo fundamental y prioritario es garantizar la seguridad de las personas”.
El tren llevaba ya más de dos semanas sin circular por esta vía obligando a los usuarios a recurrir a un servicio de autobuses que se habilitó para suplir la falta de comunicación.
La estación de Catoira sigue excluida de los cinco trenes lanzadera diarios que sí hacen escala en Pontecesures y Padrón
De cincuenta minutos que fácilmente se ampliaban a una hora si el autocar llegaba con retraso, algo bastante habitual, a la media hora de rigor que marcan los horarios. Ayer, después de que el lunes por la tarde algunos servicios recorriesen los raíles, Renfe recuperó la circulación de sus trenes por la vía convencional que une Vilagarcía y Santiago. Lo hizo sin cursar previo aviso a sus usuarios. Pero lo hizo, al fin y al cabo, 18 días después de que sus frecuencias fuesen clausuradas a raíz de las inclemencias meteorológicas, tal y como la operadora ferroviaria explicó en su momento. Buena noticia para los viajeros de las estaciones intermedias, a quienes la alternativa en forma de autobuses de sustitución no convencía. Por la sencilla razón de que el tiempo de desplazamiento se duplicaba.
Denís Area, un joven que reside en Santiago, está cursando prácticas en Catoira y el lunes confirmaba que la solución del bus por carretera no era, precisamente, un prodigio de logística, acudió ayer a su cita ferroviaria a la una y media de la tarde. «O servizo das 6.10 horas que teño que coller en Compostela para poder vir traballar xa o fixemos no tren, así que parece que Renfe recobra por fin a normalidade», comentaba a pie de andén, poco antes de tomar la frecuencia de regreso. Nadie lo avisó. Se enteró en primera persona, al llegar a la estación intermodal Daniel Castelao de buena mañana y comprobar que, en lugar del autocar de las dos últimas semanas, el maquinista estaba en su puesto. El regional de vuelta, que procedía de Vigo, Pontevedra y Vilagarcía, llegó a su hora.
Junto a Denís, otras tres personas emplearon el camino de hierro para viajar a mediodía hacia el norte. Si algo critican de esta peculiar experiencia es la falta de información que las ha mantenido en un desconcierto permanente. «Los dos primeros días en los que se cerró la vía ni siquiera tuvimos la opción de ese autobús que Renfe sí puso después, pero es que los mensajes de SMS que nos enviaban llegaban en ocasiones a las cuatro de la tarde. Ya me dirás qué puedes solucionar con esos márgenes».
Asistir a la recuperación del tren convencional en Catoira se rodeas de un poso de justicia poética. Más que nada porque, obviando Osebe, que dispone de servicio ferroviario, pero funciona como un enclave testimonial, la suya es la estación intermedia que un peor trato recibe en este trazado de hierro, el primero que se puso en marcha en Galicia. Por razones que nadie ha explicado, al menos no de forma convincente, está excluida de los trenes lanzadera que comunican exclusivamente Santiago y Vilagarcía y sí se detienen en PontecesuresyPadrón.
Más allá de una pequeña dependencia dotada de un puñado de asientos, no existe aquí prestación adicional alguna. Ni es posible adquirir un billete, siquiera de forma telemática, ni hay un servicio de videoasistencia como el que sí funciona en la estación de Pontecesures. «É curioso, porque durante estas dúas semanas ninguén collía o teléfono en Renfe, aínda que si enviaban mensaxes dicindo que consultásemos co persoal da estación. Non sei a que persoal se referían», se pregunta Denís mientras recorre con la mirada un edificio cerrado a cal y canto. Pese a que este es el verdadero referente ferroviario para los viajeros de O Barbanza, sobre todo estudiantes y trabajadores, su exclusión de los trenes lanzadera priva a Catoira de cinco frecuencias diariasmás, Que se sepa, poner remedio a esta situación no figura en ninguna agenda oficial.
La N-640 y la N-550, las vías con mayor índice de siniestralidad en Arousa
Los tramos entre Caldas y Vilagarcía y en Pontecesures registran riesgo alto sobre todo con vehículos pesados
Un siniestro en Arousa este pasado verano.
El último Informe de Evaluación de la Accidentalidad en la Red de Carreteras del Estado 2025, elaborado por el Real Automóvil Club de España (RACE) y la International Road Assessment Programme (iRAP), analiza los datos correspondientes al periodo comprendido entre 2022 y 2024 y sitúa tramos de la N-640 y N-550 como puntos de riesgo por siniestralidad en la comarca de Arousa, especialmente en lo que respecta a accidentes con vehículos pesados.
En concreto, los puntos más preocupantes se localizan en la N-640, en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 229 y 239, entre Caldas y Vilagarcía, así como en la N-550 a su paso por Pontecesures. Ambas son carreteras convencionales y concentran un elevado nivel de riesgo en comparación con vías de alta capacidad como pueden ser autovías o autopistas.
El informe subraya que las carreteras convencionales agrupan el 83,1% de los tramos clasificados con Riesgo Alto cuando se trata de siniestros con vehículos pesados. Por el contrario, en autopistas y autovías predominan los tramos con niveles de riesgo Bajo o Bajo–Medio. Es decir, mientras que las vías convencionales —como la N-640 y la N-550— registran más incidencias catalogadas como de alto riesgo, las vías de alta capacidad concentran un mayor número de accidentes, aunque en su mayoría de menor gravedad.
Las carreteras convencionales registran más incidencias catalogadas como de alto riesgo
En cuanto a la evolución respecto a informes anteriores, el documento refleja una mejora en el caso de la N-640 en el tramo que afecta a Arousa. Entre 2021 y 2023 esta vía estaba clasificada como de Riesgo Alto, sin embargo, en el periodo 2022–2024 desciende a Riesgo Medio-Alto, un nivel inferior en la escala de peligrosidad.
Con todo, hay que tener en cuenta también que a nivel nacional, la siniestralidad en la Red de Carreteras del Estado ha experimentado una notable reducción en los últimos quince años. Según los datos recogidos en el informe, en 2010 se contabilizaron 10.294 siniestros graves y mortales en todo el país, cifra que en 2025 se ha reducido hasta los 3.873.
Siniestros en estas vías
Más allá de los datos estadísticos, algunos siniestros recientes han vuelto a situar estos tramos en el foco de la actualidad. Este mismo año se registró una víctima mortal en la N-640, concretamente en el punto kilométrico 219 a su paso por la parroquia de Troáns, en Cuntis, ubicado a pocos metros del tramo señalado en el informe como de mayor riesgo. El hombre perdió la vida al salirse de la vía e impactar contra un camión que circulaba en sentido contrario.
En 2021, la N-550 fue escenario de otro siniestro mortal en Valga, a pocos kilómetros de uno de los puntos de riesgo identificados por el informe. Un hombre de 57 años falleció después de que su vehículo se saliese del vial y colisionase contra un poste del tendido eléctrico.
Un año antes, en 2020, se registró otro accidente mortal en la N-550 a su paso por Caldas. En aquella ocasión, una mujer de 48 años falleció como consecuencia de una colisión entre dos vehículos.
Datos de la DGT
En esta línea, la Dirección General de Tráfico (DGT) aporta también datos relevantes sobre la tipología de los accidentes. Según las cifras correspondientes a 2024 en la comarca de Arousa, los siniestros más habituales son las colisiones frontolaterales y las salidas de vía por la derecha, dos tipos de accidentes frecuentes en carreteras convencionales como las señaladas.
Los datos reflejan además una mayor incidencia durante los fines de semana, así como en los meses de primavera y verano, coincidiendo con un incremento de los desplazamientos y del volumen de tráfico.
La administración local
Ambas vías son competencia del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, por lo que el papel de los concellos y la administración autonómica se limita en parte a trasladar las demandas y solicitar actuaciones al Gobierno.
En la tarde de ayer lunes volvieron a pasar los trenes por la vía convencional. Lo hicieron a deshora y sin ningún tipo de información previa provocando la confusión entre los usuarios del ferrocarril.
Esperemos que en día de hoy se restablezcan todos los servicios con normalidad y quede superada una situación muy perjudicial para toda una comarca que fue tratada con desprecio.
Resulta increíble que en los tiempos que vivimos se tarde más de quince días en reanudar la circulación de trenes por una vía férrea de 27,7 km.