Los nacionalistas reclaman explicaciones al Gobierno y un calendario concreto para restablecer la línea convencional suprimida desde el 6 de febrero.

El BNG ha registrado “con urgencia” iniciativas en las Cortes para exigir al Gobierno central que rectifique y reponga de inmediato los servicios ferroviarios convencionales entre Santiago de Compostela y Vilagarcía de Arousa, suprimidos desde el 6 de febrero tras los episodios de fuertes precipitaciones.
El diputado del Bloque en el Congreso, Néstor Rego, ha calificado la situación de “inadmisible” y ha reclamado explicaciones “claras” al Ejecutivo central sobre las razones que motivaron el cierre de la línea convencional, así como un calendario “concreto” para su reapertura.

Según denuncian los nacionalistas, la decisión de desviar los trenes regionales por la línea de altas prestaciones “no resuelve las necesidades de los vecinos de las estaciones intermedias” y “no se puede considerar una alternativa válida”. En este sentido, se refieren expresamente a las paradas de Matanza, en Padrón; Pontecesures; Catoira; y Osebe, en Teo.
El BNG sostiene que la supresión del servicio convencional deja sin conexión directa a estos núcleos y afecta a usuarios que dependen del tren para desplazamientos laborales, académicos o sanitarios.
Además, la formación critica la falta de información a los usuarios y las “deficiencias” del plan alternativo por carretera. Según trasladan, hay jornadas en las que el autobús llega tarde, otras en las que directamente se suprime y casos en los que los viajeros se ven obligados a recurrir a taxis para completar el trayecto.
Asimismo, denuncian que durante dos días continuaron vendiéndose billetes para un servicio “ya suspendido”, lo que consideran “una muestra más de la falta de coordinación y de la desatención hacia los usuarios”.
Para el Bloque, “no es justificable que ante previsiones meteorológicas adversas la única respuesta de Renfe y Adif sea el cierre del tráfico ferroviario”. Por ello, exigen que el Gobierno garantice una revisión e inspección exhaustiva de las vías, taludes e infraestructuras que permita mantener la circulación incluso en condiciones de lluvia intensa, evitando desprendimientos, caídas de árboles y acumulaciones de agua que puedan suponer un riesgo.
Diario de Compostela




