Padrón, Brión, Pontecesures, Valga, Caldas, Cuntis o A Estrada ven como el bullicio dejó paso al silencio.
No solo las grandes ciudades o los núcleos urbanos más importantes del territorio gallego quedaron huérfanos de actividad. Barrios, zonas rurales, polígonos industriales o incluso las llamadas ciudades dormitorios también comprobaron como el confinamiento se llevó por delante el movimiento de vehículos o personas. Las villas más cercanas a Compostela no son ajenas a esta situación. Padrón, Brión, Pontecesures, Caldas de Reis, Cuntis o A Estrada viven momentos de silencio y de un recogimiento obligado por el confinamiento que deja al descubierto sus calles, como si quedaran desnudas, despojadas de ese ropaje que aporta el bullicio, el ruido, las carcajadas o simplemente las conversaciones entre los vecinos. Y en esa desnudez quedó al descubierto la belleza de unos rincones que ahora se pueden apreciar en todo su esplendor. Desde el Espolón padronés al santuario de Santa Minia brionés, de la interminable recta de la rúa San Lois cesureña al consistorio de Valga, de las preciosas zonas verdes de Caldas de Reis al balneario de Cuntis sin olvidarse de la alameda estradense. Y ese cambio de una vida frenética a la tranquilidad más absoluta ofrece más de un descubrimiento. Nadie es ajeno a unos hechos que pueden ayudar a apreciar lo propio, a encariñarse con aquellos lugares cercanos que ahora se pueden contemplar de una forma diferente, desde otro punto de vista. Una calle sin vida no es igual que cuando está en plena actividad pero no por ello es menos bella. Al contrario, en algunos casos, incluso muchos, sale ganando.
Son moitos @s nen@s, persoas maiores e veciñ@s do concello que se atopan confinados nas súas casas.
Temos a sorte de contar cunha biblioteca municipal que dispon dun amplo fondo de libros e revistas; por iso vimos de solicitar a posta en marcha do servizo de préstamo de libros a domicilio co fin de que todo o mundo teña acceso á cultura e facer esta situación máis levadeira.
O grupo municipal socialista vén de propoñer na comisión de
seguimento do Covid-19 a toma en consideración das seguintes medidas
para paliar as consecuencias económicas e sociais da pandemia: A corto prazo,
– Incentivos económicos para es establecementos que tiveron que pechar
durante o confinamento, ou ben viron moi reducida a súa facturación. – Adquisición de e-bonos para as familias máis desfavorecidas sin acceso a internet. – Adquisición de equipos de desinfección portátiles por ozono. E a medio prazo, – Campañas de dinamización do comercio e hostelería locais. – Actividades de formación dixital para a poboación. – Incrementar a capacidade da rede wifi.
Para acadar estes obxectivos, ademáis das dotacións económicas doutras administracións, suxerimos empregar os fondos non utilizados en actos festivos cancelados (e os que ainda se puideran cancelar).
La mayoría de las grandes empresas del mundo están desechando sus
previsiones de beneficios y cancelando los planes de devolución de
dinero a los accionistas. Nestlé no. El viernes, el fabricante de comida
para mascotas Purina y de Nescafé anunció un aumento del 4,3% en las
ventas orgánicas de productos en el primer trimestre, mejor de lo
esperado. Sin embargo, el rebote puede no durar.
La
mezcla de productos y geografías de Nestlé ayudó al consejero delegado
Mark Schneider a superar a sus competidores. Aunque las ventas de
helados y dulces para llevar, como los Smarties, han bajado, los
consumidores han respondido a las cuarentenas almacenando comida para
mascotas y bebiendo más café en casa.
Invertir
en capacidad de comercio electrónico también ayudó. Las ventas online
del grupo suizo crecieron un 29% y ahora representan más de una décima
parte del total.
Estos esfuerzos habrían sido inútiles si la crisis hubiera pillado a
Schneider con problemas de suministro. El grupo evitó en gran medida
los retrasos en la frontera porque el 95% de sus ventas se producen
localmente. Los cierres temporales, como los de ocho plantas en la
India, se mitigaron al contar con un gran inventario.
Como otras compañías, Nestlé lleva los últimos años exprimiendo el
capital circulante que utiliza para las operaciones diarias. Pero
prudentemente, ha mantenido el inventario constante.
Sin embargo, los resultados de la compañía más allá de Europa y
Estados Unidos sugieren que Schneider no es inmune a una caída
relacionada con el coronavirus. Las ventas de Nestlé en Asia, Oceanía y
África subsahariana cayeron un 4,6% en términos orgánicos. Dado que los
consumidores de Asia acumularon menos existencias, la disminución en los
mercados desarrollados puede ser aún mayor cuando los consumidores
hayan llenado sus despensas. Los restaurantes cerrados, mientras tanto,
hacen que la demanda media de agua embotellada San Pellegrino siga en
sequía.
Nestlé tiene efectivo de sobra para soportar la situación, sin
embargo. La compañía tenía 7.500 millones de francos suizos (7.100
millones de euros) en su balance a finales de 2019 y generó 12.000
millones (11.000 millones) de flujo de caja libre el año pasado.
Eso explica por qué Schneider se atiene a su plan de devolver 20.000 millones de francos suizos (19.000 millones de euros) a los accionistas para 2022 (aunque se ha reservado el derecho a tener flexibilidad para hacer grandes adquisiciones), y la empresa seguirá pagando un dividendo de 7.700 millones (7.300 millones). Los accionistas están contentos: las acciones de Nestlé han subido alrededor del 3% en lo que va de año. Sin embargo, las cifras de la compañía no siempre serán tan abundantes.
Lo suyo es sólo mirar para adelante, descifrar cuál deber
ser el siguiente paso, el más seguro, el más veloz; empaparse de la
libertad de lo infinito, sin restricciones de espacio, sin vallas, sin
más norma que perseguir la meta con uno mismo como guía, compañero, como
motivador… y todo eso también lo ha perdido a día de hoy.
Loís
Rodríguez Pachita es corredor de trail, un deporte que se define a sí
mismo como: una carrera pedestre abierta a todos, en un entorno natural
(montañas, desierto, bosque, llanura…), con el mínimo asfalto posible
(no debe superar el 20 % del recorrido total), por un camino que puede
ser variado (caminos, senderos, pistas…) y con una ruta que debe estar
debidamente marcada. Además, idealmente, pero no necesariamente, en
autosuficiencia o en semi autosuficiencia y que se llevará a cabo con
respeto de la ética deportiva, la lealtad, la solidaridad y el medio
ambiente. Y es que solo comprendiendo el qué, se puede entender al
quién.
“Mi vida sin duda como la del resto del planeta ha cambiado
totalmente, deportivamente he pasado de un rutina de entrenamientos de
5-6 días a la semana haciendo unos 100-120 kilómetros, a no poder salir
ni a trotar 2 minutos, por lo que físicamente es algo complicado”,
detalla el padronés.
“Pero lo peor viene en el plano psicológico ya que nadie te prepara
para algo así, para pasar de tenerlo todo a estar encerrado las 24
horas”, lamenta. Su día a día ha variado mucho en el último mes y
medio. “Personalmente mi rutina ahora básicamente se basa en ir a
trabajar, en ver series y pelis, ir a la compra una vez a la semana e
intentar no volverme loco por no poder entrenar ni ver a mi familia y
amigos”, asume.
Hambre de competir. Pachita reitera que “echo mucho de menos
entrenar”. “Ahora mismo sólo puedo hacer elíptica, que me aburre
bastante, pero menos da una piedra. También realizo algo de ejercicios
de core y poco más”, porque lo que realmente extraña este corredor de
trail es “salir por la mañana temprano y echarme 3, 4 o 5 horas por la
montaña, respirar aire puro, escuchar el silencio, disfrutar de tu
propia compañía y despejar la cabeza de todos los problemas del día a
día”.
“Extraño competir, sentir ese nerviosismo la noche antes, la
adrenalina subiendo justo antes del pistoletazo de la salida mientras
hablas con tus compañeros-rivales”, describe.
De ahí que no dude de que “en cuanto me suelten la correa me calzaré
mis zapatillas, llenaré mi mochila y me perderé todo un día por el
Barbanza o por donde sea, pero lejos de esta pesadilla”. “Estamos en
contacto los traileros por las redes sociales e incluso a través de GZ
Trail se están llevando a cabo entrevistas a diferentes corredores y
organizadores de carreras del panorama gallego”, aporta.
Solidaridad. Sin embargo, aunque con pena por no poder salir a
correr, acepta las razones del confinamiento: “En cuanto al deporte en
general creo que las medidas adoptadas son las adecuadas ya que hay un
riesgo enorme de contagio en cualquier disciplina. Hay deportistas que
no lo entienden y presionan (como en el fútbol) para no perder dinero
sin ser conscientes de que por encima de todo está la vida humana y es
lo único que no se puede recuperar. El dinero sí”.
De ahí su mayor lamento: “Bajo mi punta de vista la insolidaridad que
está mostrando parte de la población hace que la situación esté lejos
de mejorar. Los escraches a sanitarios o personal de supermercados son
algo deleznable y que deja en evidencia la sociedad en la que vivimos.
Si a ello le sumamos la desastrosa gestión del Gobierno y oposición deja
bien claro que lo que mal empieza, mal acaba y ahí están las cifras de
muertes que no mienten”.
“Desde aquí insto a todo el mundo a que tenga más empatía y que sea más solidaria”, redunda… “pero sobre todo QUEDAOS EN CASA”.