Un incendio presuntamente intencionado daña seis autocaravanas en Pontecesures.

Un fuego registrado esta madrugada en un concesionario de autocaravanas situado en el lugar de Redondo (Concello de Pontecesures), afectó a media docena de vehículos y causó daños valorados en unos 300.000 euros, según indica la empresa que sufrió las pérdidas.
Lo confirma el dueño de este negocio, Salvador Tarrío, vecino de Xanza (Valga), quien añade que “no ha sido ningún accidente ni una casualidad, sino un incendio provocado y muy estudiado, para que ardieran varias caravanas a la vez”.
El fuego registrado en las autocaravanas, totalmente nuevas y situadas en el interior de las instalaciones de la empresa Isvacars, comenzó al filo de las dos y media de la madrugada, según el aviso dado en ese momento a 112 Galicia.
Tal circunstancia obligó a intervenir a efectivos del Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) de Valga, Bombeiros do Salnés y Guardia Civil, que abrió la pertinente investigación para tratar de esclarecer el origen del incendio.
Salvador Tarrío dice ser “un hombre muy tranquilo y sin problemas de ningún tipo”, por lo que desconoce cuáles pueden haber sido las causas que movieron al autor o autores de estos hechos.

Faro de Vigo

Un incendio calcina seis autocaravanas en un taller de Pontecesures.

Un incendio afectó esta madrugada a un taller mecánico de Pontecesures, situado en el lugar de Redondo. El fuego destruyó completamente seis autocaravanas del alquiler que estaban aparcadas en la explanada exterior sin que, por el momento, hayan trascendido las causas del suceso. El caso está siendo investigado por la Guardia Civil. No hubo que lamentar daños personales y el operativo de extinción se prolongó durante unas tres horas. El 112 recibió el aviso del incendio a las 2.30 horas y hasta el punto se trasladaron los Bombeiros do Salnés con base en Vilagarcía y el GES de Valga. Una vez controladas las llamas, los bomberos todavía tuvieron trabajo en el lugar para desconectar las baterías y retirar las bombonas de propano que había en los vehículos con el fin de garantizar la seguridad en la zona.

La Voz de Galicia

Alfonso Diz: “Cerca de un veinte por ciento de la población vive con algún tipo de dolor crónico”.

El Auditorio acoge este fin de semana un congreso organizado por el Servizo de Anestesia del Hospital comarcal.

El Servizo de Anestesia, Reanimación e Dor del Hospital do Salnés organiza el congreso que durante este fin de semana reunirá a especialistas de toda España en el Auditorio municipal. Alfonso Diz, coordinador de la organización, reconoce que es un “orgullo” para una unidad que nació en 2009 con “muy poco personal” y que se ha ido consolidando hasta doblar actualmente la plantilla inicial.

“La unidad de dolor siempre fue un poco el hermano pobre de la anestesia”, explica Diz, que se marca como objetivo acabar con esta falta de visibilidad. A ello contribuirá eventos como al reunión de la Sociedade Galega da Dor e Coidados Paliativos, que en su edición número XXIV llega por primera vez a Vilagarcía.

“Cerca de un veinte por ciento de la población vive con algún tipo de dolor crónico”, explica el jefe del Servizo de Anestesia. De esta manera, el dolor, en cualquiera de sus escalas, afecta a cerca de catorce mil vecinos de la comarca de O Salnés. En este sentido, una de las intervenciones más habituales que se llevan a cabo en el centro de Ande son las que afectan al dolor de hombros, como la patología del manguito rotatorio. El congreso, que tiene como objetivo actualizar temáticas y ver cómo se están tratando en otros lugares desde el punto de vista de la “cercanía”, realizará en esta edición un abordaje integral del dolor craneofacial en todas sus vertientes. Como ponentes, habrá representantes de todas las sociedades gallegas, pero también especialistas de Barcelona o de Valladolid. Aunque está orientado, especialmente, a los anestesistas, también se dirige a odontólogos, neurólogos, atención primaria u otras especialidades, ya que es multidisciplinar.

Diario de Arousa

Cierra Casa Emilio, uno de los templos de la lamprea.

Cierra Casa Emilio en Catoira, uno de los clásicos de la cocina en la comarca. Este podría haber sido su último fin de semana a mesa puesta después de una trayectoria de décadas como referencia en la gastronomía local. El cierre es inminente según confirmó su propietario José, aunque ayer todavía no tenía muy clara la fecha exacta de la despedida. «O luns ou o martes, non sabemos aínda», explicaba en medio de la urgencia que imponía la hora. La llamada de La Voz llegó al mediodía, el momento de más trasiego en la cocina, donde su mujer, Clotilde estuvo al pie del cañón hasta el último momento. Con Casa Emilio se va una de las referencias a la hora de degustar la afamada lamprea del Ulla y de otras exquisiteces en pescados, mariscos y carnes, todas con el sello de la cocina casera.

Por su salón, en la plaza de la estación, han pasado miles de clientes, que tan pronto acudían a Catoira con el pretexto de una comida de trabajo como para celebrar un banquete o la cena de Navidad. No siempre fue así. Casa Emilio empezó siendo una tienda de comestibles y taberna de chiquiteo en la que saciaban el hambre los obreros de las fábricas de Catoira y los marineros de los galeones que transportaban la madera río arriba. Pero, tal y como nos ilustraba J. R Alonso de la Torre en uno de sus indispensables callejones del viento que publica este diario cada domingo, su historia se remonta a mucho atrás, 1910, cuando José Guillán, un emigrante retornado de América, puso una casa de comidas al lado de la estación de ferrocarril. Su hija Ángela cogió el testigo, y ya casada con Emilio Rodríguez, abrió la casa del mismo nombre. Su cocina creó escuela y de allí surgiría el germen de Casa Hipólito y de Casa Suso. Ahora, en el ocaso del 2019, Casa Emilio pone punto y final a una historia de buen comer.

La Voz de Galicia

El Concello de Padrón mejora la seguridad del trazado del Camino en A Ponte.

El Camino Portugués a su paso por Padrón es un poco más seguro y bonito con dos pequeñas actuaciones del Concello. Más seguro nada más entrar en el municipio, al pasar el puente sobre el Ulla en el núcleo de A Ponte, donde el Ayuntamiento instaló meses atrás una bionda de hormigón que obliga a peregrinos y viandantes a cruzar la intersección de la vía que conduce a la empresa a Finsa por un paso de peatones situado a unos metros.

Hasta la colocación de la bionda, peregrinos y viandantes cruzaban la vía nada más concluir el paso del puente sobre el Ulla, en el cruce con la vía N-550, con el consiguiente peligro. El Concello colocó el muro de protección después de que el pleno de la corporación aprobase una propuesta del BNG de Padrón, que el año pasado alertó de que lo peregrinos estaban «cruzando a estrada para a Aduana polo punto máis perigoso, xusto na intersección coa vía N-550».

El grupo nacionalista ya propuso entonces «prolongar o murete de separación da beirarrúa e a estrada ata o paso de peóns para evitar esta situación de perigo», que es lo que acaba de hacer el Concello con la colocación de la bionda de hormigón.

En otro punto del Camino Portugués entre Pazos y A Escravitude, el Ayuntamiento también realizó una obra que, en este caso, embellece el trazado, al mejorar el tramo entre Cambelas y Tarrío con un pavimento empedrado, que algunos ven excesivo pero que, en este caso, realza una zona del recorrido jacobeo ya de por sí hermosa. El Concello decidió utilizar piedra, precisamente, por ser un tramo del Camino Portugués.

El gobierno local tiene previsto continuar con la mejora del trazado hasta pasar el núcleo de Tarrío hacia Vilar, en A Escravitude, para lo que tiene un proyecto ya redactado y otro en previsión, según explicó ayer el concejal de Obras, José Ramón Pardo. En este caso también habrá zonas en las que se optará por hormigonado.

El cruce en las proximidades de la rotonda de Pazos es ahora el punto más peligroso

Resuelto el problema de seguridad para los peregrinos en el lugar de A Ponte, Padrón aún tiene más puntos que resultan peligrosos para los peregrinos y, sin duda, el cruce en las proximidades de la rotonda del hotel Scala en Pazos es el más grave de todos. Lo es pese a que el Concello solicitó hace tiempo que se adopten medidas para garantizar el cruce seguro de los peregrinos y vecinos en este punto próximo a la rotonda y, más concretamente, en la carretera AC-301 de enlace entre Padrón y Rois.

Llegados a la altura de la glorieta de la vía N-550, los caminantes siguen por la acera hasta la vía AC-301, donde se ven obligados a cruzarla sin ningún tipo de señalización para seguir su camino por el aparcadero del hotel.

Un segundo punto del Camino Portugués mejorable en cuanto a seguridad está en A Picaraña, en el cruce de la vía N-550 después de la rotonda. Los caminantes deben cruzar por un paso que no está regulado por semáforo.

La Voz de Galicia