Padrón valla un inmueble del casco histórico tras caer elementos a la calle.

A Padrón le cuesta avanzar en la rehabilitación de inmuebles en mal estado del casco histórico y prueba de ello son las vallas que cada cierto tiempo se pueden ver en la calle delimitando casas en mal estado, por el riesgo de caída de elementos sobre la vía pública. Así sucede en la calle Ruiz Pons, en plena zona antigua, donde la Policía Local instaló una valla para proteger la vía del desprendimiento de trozos de la cornisa de un edificio en muy mal estado de conservación, situado de lado del de Correos.

Fue un particular el que avisó de la caída de elementos sobre la vía pública y Policía Local procedió a vallar la calle redactando un informe sobre su peligrosidad a causa del desprendimiento de una esquina de la cornisa.

Por su parte, los servicios técnicos de la Oficina de Rehabilitación elaboraron el correspondiente informe, en base al cual se le enviará un requerimiento al titular del inmueble, según explica el concejal delegado de área, José Ramón Pardo, que habló con él personalmente.

El edificio está en una de las calles con más ruinas del casco histórico, Ruiz Pons. En la otra esquina de la vía está el edificio que da hacia la Rúa Real y que tiene tapiadas las ventanas y puertas de la planta baja, después de numerosos requerimientos para que echaran mano de él.

En esa misma calle hay otro inmueble con la galería superior protegida con una malla, para evitar que caiga sobre la vía pública. Y hay uno más del que crece la maleza alta en su interior.

Cerca de esta calle, en la Rosalía de Castro hay un callejón cerrado con dos vallas, colocadas también por la Policía Local ante el mal estado de los inmuebles situados de un lado para evitar que estacionen allí vehículos los domingos (cabe uno solo y pequeño) y puedan resultar dañados por desprendimientos.

La Voz de Galicia

A Casa de Rosalía, en Padrón, reabre cun perfil museolóxico renovado.

Corenta e cinco anos despois da súa apertura ao público, a Casa-Museo de Rosalía de Castro, no lugar de A Matanza, no concello coruñés de Padrón, viviu onte outra inauguración tras rematar unha profunda reforma tanto estrutural como nos seus contidos, e na súa presentación. Deste xeito, o visitante que entre no edificio atopará un perfil museolóxico adaptado aos tempos de hoxe e ás novas lecturas sobre a escritora, ademais das novas pezas que se incorporaron recentemente. Todo co obxectivo de ofrecerlle unha perspectiva que lle permita comprender a importancia de Rosalía como figura central da cultura galega, achegando a información esencial para entender a súa obra, a do seu marido e a dos seus fillos.

A estrea coincidiu co 132.º aniversario do pasamento da escritora e tamén co día que abriu a casa, un 15 de xullo, pero de 1972. O encontro comezou cunha visita guiada, da man do director do novo proxecto de musealización, Pepe Barro, que explicou pormenorizadamente os cambios que se produciron no inmoble -cunhas obras de acondicionamento que se iniciaron en decembro do 2012- e a nova musealización, que rematou estes días coa reforma do sobrado da casa.

Xa na horta, Anxo Angueira, presidente da Fundación Rosalía de Castro, eloxiou a importancia da xornada ao dicir que onte foi «un día histórico» para a Fundación Rosalía de Castro, coa reinauguración da «casa que nos une», asegurou. O acto serviu tamén para presentar un libro de poesía escolar que recolle os textos premiados e finalistas do concurso que a institución organiza, xunto con El Corte Inglés, de modo que os galardoados recitaron os versos elixidos.

Da dimensión internacional que adquiriu a figura de Rosalía deu conta a presenza de Catherine Davies, profesora da Universidade de Londres e unha das máis importantes investigadoras actuais sobre a obra da autora. A fundación padronesa tamén aproveitou para facerlle entrega da distinción Rosa de Galicia a Casilda Agrasar, filla de Camilo Agrasar, a persoa que, segundo afirmou Anxo Angueira, «velou toda a vida pola Casa de Rosalía».

O festexo reuniu a numerosas autoridades culturais, coma o conselleiro Román Rodríguez; o presidente da Real Academia Galega, Víctor Freixanes; a vicepresidenta da Deputación da Coruña, Goretti Sanmartín; a concelleira de cultura de Padrón, Lorena Couso; e distintos académicos e escritores, xunto con patronos da fundación e unha abondosa concorrencia de veciños da comarca e cidadáns que acudiron de todas partes de Galicia. A grande identificación da sociedade galega coa escritora

Anxo Angueira afirmou que «hai unha implicación da sociedade galega con Rosalía de Castro. Temos do noso lado o pobo e as súas institucións», dixo, e entre elas mencionou a Real Academia Galega. Tamén a Deputación da Coruña e, en concreto, a súa vicepresidenta Goretti Sanmartín, a quen o presidente da fundación rosaliana lle deu as grazas porque, coas súas xestións «foi posible, en tempos moi difíciles, afrontar o financiamento dunha renovación total do discurso expositivo», segundo apuntou. Ademais, Angueira lembrou que a deputación deixoulle en depósito á Casa da Matanza unha colección extraordinaria de pezas pictóricas, mobiliario pertencente á familia e o guecho de pelo de Rosalía. Tamén engadiu ao Concello de Padrón e á Xunta, de modo que lembrou que, grazas ás achegas do Goberno galego, xunto con fondos europeos, se actuou sobre o inmoble, que estaba en malas condicións.

Neste senso, Román Rodríguez avanzou que a Xunta firmará un convenio coa fundación para aportar 120.000 euros entre este ano e o 2018 para mellorar os anexos da casa e convertela nun centro cultural que acolla actividades en torno á figura da autora de Follas novas pero tamén sobre a cultura galega. O conselleiro destacou a importancia para o país do legado literario, ético e emocional de Rosalía. A celebración rematou co actuación de Amancio Prada, un dos pioneiros en musicalizar os versos de Rosalía, co que a fundación, anotou Angueira, cumpriu «o soño» de telo e de escoitalo na casa.

La Voz de Galicia

Alertan de la elevada velocidad del tráfico la zona de Pazos.

Vecinos del núcleo de Padrón en el que fue atropellado un ciclista dicen que jóvenes de la aldea van «coma tolos».

La zona padronesa de Pazos, junto a la vía del tren, en la que el jueves un vehículo atropelló a un ciclista que resultó herido de gravedad, está marcada por la velocidad a la que circulan «catro ou cinco coches», que al parecer pertenecen de jóvenes de la propia aldea, según denuncian algunos vecinos.

«Pasan coma tolos polas pistas», aseguran residentes de Pazos e incluso de otros núcleos que tienen en esta zona su lugar de paseo habitual. «Toda a aldea sabe como andan eses rapaces e tamén a Policía Local de Padrón», añade otra persona, que cree que el accidente «estaba cantado». «Xa nos temiamos que calquera día pasara algo parecido», añade. Otra vecina cuenta que «non podes poñer un pe fóra da porta» ya que, según denuncia, estos conductores también circulan a elevada velocidad por el interior del núcleo.

En la pista están las marcas del punto en el quedó el coche del joven de Pazos tras atropellar gravemente al ciclista Xesús García Lapido, muy conocido en Padrón, de donde es natural, aunque vive en Cesures. García Lapido practica el ciclismo desde hace años, al igual que sus tres hermanos.

Los vecinos consultados esperan que la Policía Local tome medidas para atajar una práctica, la del exceso de velocidad, que, según cuentan, es habitual. La policía realiza controles diarios en esta zona y en las pistas del canal.

La Voz de Galicia

Murió Paredes.

A los 86 años de edad falleció el miércoles pasado Serafín Paredes Aguiar, que vivió muchos años en la rúa Deputación. Sus restos mortales reposan desde el día de ayer en el Cementerio Municipal de Condide.
Descanse en paz.

Diez monitores atienden a los ochenta niños que se han inscrito en la Escuela de Verano de Valga.

El verano en Valga es sinónimo de vacaciones para los niños de la localidad que no solo tienen la oprtunidad de divertirse en el obradoiro gratuito que organiza el Ayuntamiento sino que dejan una gran libertad a los padres para que puedan cumplir con sus obligaciones laborales.

Un total de diez monitores se encargan este verano de impartir todo tipo de actividades a ochenta niños de la localidad. Los ha distribuido en dos grupos que se reúnen en la Casa da Cultura y en el Auditorio para disfrutar con juegos, excursiones y manualidades, todos los días, de lunes a viernes mientras dura el verano.

En el Ayuntamiento exponen que se trata de una escuela de verano gratuita que se organiza con el propósito último de favorecer la conciliación familiar y laboral durante el período de vacaciones, por lo que está destinado a niños que tienen edades comprendidas entre los 5 y los 14 años.

Se programan en estas jornadas, que comenzaron esta misma semana, desde rutas turísticas, a cuentacuentos por la igualdad, bibliotecas estivales, cinfórum, cifras y letras, manualidades y juegos populares tanto de mesa como a través de la red.

Además, la programación incluye talleres que suelen llamar la atención de los más jóvenes de la casa, como la de “pequenos chefs”, “grafitti por la igualdad”, “educación por la igualdad”, la “ciencia divertida” o de seguridad con Protección Civil.

En las primeras jornadas los participantes en esta escuela de verano han tenido oportunidad de participar en un partido de fútbol o de jugar a exploradores intentando avistar saltamontes o grillos antes de reponer fuerzas con una merienda a base de productos saludables.

Cada día, varios niños son designados como “agentes verdes” lo que los convierte en responsables de los juguetes y de la recogida de la basura, concienciándose así sobre la importancia del cuidado del medio ambiente.

Además de los diez monitores también participan en esta escuela de verano varios voluntarios que dirigen las actividades a desarrollar en este período.

Faro de Vigo