En la carrera popular solidaria y contra de la violencia de género participaron más de 600 atletas .
Fernando y Hugo, huérfanos de madre, tía y abuela
tras el triple crimen machista ocurrido en Valga en el mes de
septiembre, fueron ayer los grandes protagonistas de la “Carreira
Popular de Pontecesures” que alcanzó ayer su vigésimo aniversario. La
cita tenía como “leit motiv” la lucha contra la violencia de género,
“Run for them”, por lo que la organización destinó un euro de las más de
600 inscripciones de la cita deportiva a los dos menores víctimas del
caso de violencia de género en Valga.
Un acto solidario en el que se recaudaron 3.250 euros de
inscripciones y donaciones de empresas de la zona y en el que también el
Club de Atletismo Sa aportó su grano de arena con la donación de su
premio de 300 euros. La empresa STAC en la que trabajaba Sandra Boquete,
víctima del crimen de Valga y madre de Fernando y Hugo, y sus
compañeros iniciaron hace ya meses una campaña para recaudar fondos
económicos con los que ayudar a la familia. Para ello abrieron una
cuenta bancaria en la que ya disponen de 20.450 euros a los que ahora
hay que sumar esta donación de la carrera popular de Pontecesures y que
serán donados para el cuidado de los dos menores.
Competición
En el plano deportivo, hubo premios económicos para los tres primeros clubes de 300, 200 y 100 euros respectivamente que resultasen del cómputo de los ocho mejores clasificados de cada club en la prueba absoluta. En este apartado resultaron ganadores los clubes de atletismo Sa Vermú Petroni, O Pino y Brión.
La prueba se disputó en un circuito urbano con salida y llegada en la
Praza do Coche de Pedra. En la competición absoluta larga, de 8
kilómetros, en la categoría femenina la ganadora fue Angeles Castro con
un tiempo de 31 minutos y 33 segundos y en la masculina, Juan Carlos
Mosquera, con 25 minutos y 33 segundos.
En la carrera absoluta masculina corta, de 4 kilómetros, los ganadores fueron Amador Pena con 12 minutos y 34 segundos de tiempo y Guadalupe Lodeiro, con 16 minutos y 3 segundos en las categorías masculina y femenina, respectivamente. Todos los inscritos en la prueba recibieron una camiseta técnica en el momento de recoger su dorsal, medallas para los tres primeros de cada categoría escolar, excepto en biberón y pitufo, donde recibieron presea todos los participantes.
Mañá domingo, 12 de xaneiro, o Concello de Pontecesures celebra a súa
carreira popular que, na súa 20 edición, vén de introducir, como
novidade, o compoñente reivindicativo e un marcado fondo social. A proba
servirá, nesta ocasión, para recadar fondos que serán destinados aos
dous nenos orfos de nai, tía e avoa tras o asasinato machista acontecido
o pasado mes de setembro no municipio de Valga.
Segundo a concelleira de Deportes, Laura Villar, os obxectivos son
varios: promover o deporte como hábito de vida saudable; fomentar a
igualdade e o respecto, exercer de altofalante na loita contra calquera
tipo de violencia, especialmente aquela que afecte ás mulleres polo mero
feito de selo e, “sobre todo, neste caso, mostrar a nosa solidariedade e
apoio aos orfos”.
A inscrición servirá a tal fin, xa que por cada participante inscrito nas probas absolutas, a organización donará un euro.
El médico Alfonso Solar Boga cumplirá 42 años como rey Melchor en la cabalgata de Padrón.
Este es un reportaje no apto para leer los niños porque desvela uno
de los grandes secretos de la tradicional Cabalgata de Reyes de Padrón:
la identidad de una de sus majestades. En cambio, sí es de lectura
recomendable para padres, tíos y hasta abuelos que, seguramente de
pequeños, la noche del 5 de enero le dieron un beso al Rey Melchor y,
más concretamente, a Alfonso Solar Boga. El prestigioso médico de 62
años, afincado profesionalmente en A Coruña pero natural de Padrón, a
donde regresa cada fin de semana, cumplirá hoy 42 años vistiendo las
ropas del Rey Melchor, solo interrumpidos durante dos Navidades en las
que no se celebró la cita a causa de las inundaciones.
Hablar con Alfonso Solar de su papel como Rey
Melchor es hacerlo de la historia de la cabalgata de Padrón, pero
también de sus gentes y de su amor declarado a la villa: «Soy muy
afortunado. Puedo presumir de que se me acerquen abuelos que vinieron a
junto de mí de niños, en las primeras cabalgatas, y eso hay que
valorarlo como una suerte». «Nadie le ha dado tantos besos a los vecinos
del pueblo que uno quiere y eso es un privilegio».
Son algunas de
las confesiones que hace Alfonso Solar cuando mira hacia atrás y habla
de sus vivencias en la cabalgata, que se remontan a 1978. Todo empezó de
una manera un tanto peculiar, cuando varios jóvenes unidos por el
hockey, como Masito Beiró Martínez, José Ángel González Piñeiro, Jesús
Fraiz Calvo, Ramón Garea Rodríguez, y Totono y Cleto Barreiro Sorribas,
se plantearon celebrar la cabalgata de Reyes, que en Padrón no había
desde que quedara sin pagar el alquiler de las ropas de otra cita
anterior. Los jóvenes no tenían dinero pero en su ingenuidad pensaron
que tampoco costaría tanto celebrarla: sería cuestión de hacer unos
trajes y comprar unos caramelos. La idea cogió fuerza y hablaron con el
Concello pero el entonces alcalde, Eduardo Otero, les recordó que había
una deuda pendiente y que había que pagarla antes de que el Ayuntamiento
se pudiera implicar en la organización. El grupo lo valoró como
«injusto», pero siguió adelante, limitando la cabalgata a A Matanza,
Extramundi y Rois.
Los trajes de los Reyes los consiguió Masito
Beiró por el trabajo de su padre en la Nestlé; las pelucas eran de
carnaval y las barbas, de estropajo. Ese año, fueron: Gaspar, Mon Garea,
Baltasar, Totono Sorribas, y Melchor, Alfonso Solar. Esa primera
cabalgata, que es el germen de la actual, fue un éxito, pero no gustó en
Padrón, donde según recuerda Alfonso, «nos dieron palos por todas
partes, hasta en el periódico, pese a que éramos buenos chicos».
Rescatados del Sar
A
partir de ese año empezaron a organizarse, a recaudar fondos yendo
puerta por puerta y poco a poco se fueron sumando otros organizadores,
como las amas de casa, entre las que Solar menciona a Mary Lago,
Conchela López, Elena Palén y Angelines Parra. Poco a poco, Padrón
empezó a tener «cabalgatas mejores» porque la gente respondía y los
promotores quisieron dar un salto cualitativo para mejorar la llegada de
los Reyes Magos a la villa.
Si en los primeros tiempos los Magos llegaban a
Padrón en tren, hubo dos años (1981 y 1993) que lo quisieron hacer en
barca por el río Sar, pero en una ocasión «calculamos mal las mareas y
nos tuvieron que rescatar y sacar del río en el colo», recuerda Alfonso
Solar. Para mejorar aún más la llegada, en 1982 se les ocurrió que
podían hacerlo en helicóptero y se fueron a la Diputación de A Coruña a
solicitar uno. El entonces presidente del organismo provincial, Enrique
Marfany, se lo concedió de forma sorprendente pero, una vez llegado el
día, el Rey Gaspar vomitó nada más bajar del helicóptero y poner un pie
en el campo de fútbol. No obstante, esa llegada «fue lo máximo; ya no se
podía superar», dice Solar. También se les ocurrió que la cabalgata
podía empezar por la mañana, con la lectura de un pregón, que en 1983
leyó Pepe Domingo Castaño, y hasta fueron a hablar con el arzobispo
Ángel Suquía para pedirle apoyo económico.
Todo ello hasta que el Concello echó mano de la
organización hace más de veinte años, con la animadora cultural Cruz
Taboada al frente, de modo que cada 5 de enero es un «día sagrado» para
Solar, que tiene una cita ineludible con los niños de Padrón y comarca.
«Cada año me pasan muchas cosas por la cabeza y me trae muchos
recuerdos. Desde que empecé, pasó el tiempo suficiente como para echar
de menos a muchas caras en los balcones de la villa, a través de los que
puedes ver el paso de la vida. Falta gente en ellos pero hay otra
nueva».
A todos estos entrañables recuerdos, el médico
añade la única pega que le pone a su condición de Rey Melchor: su hija
casi no recuerda ninguna cabalgata de Padrón ya que se la llevaba su
mujer Begoña a ver la de Vilagarcía. «Para mi hija, ese día yo siempre
estaba de guardia».
«Me gusta ver el 5 de enero el paso del tiempo en mi tierra»
«Mis
primeros recuerdos de la Cabalgata de Reyes en Padrón se remontan a los
años 1962-1964: organizada por la Delegación de Juventudes, salía a
caballo (uno de Picusa, otro de Tejidos Ramos y el tercero de la
Ferretería Francisco García) desde las instalaciones de Fenosa,
precedidos por la banda municipal y escoltados por pajes con antorchas
que recorrían las calles de Padrón para dirigirse al Ayuntamiento»,
recuerda Alfonso Solar, responsable de la unidad de Gastroenterología
Pediátrica del Hospital Materno Infantil Teresa Herrera (Chuac) y que
este año recibió la medalla de oro y brillantes del Colegio Oficial de
Médicos de A Coruña en reconocimiento a su trayectoria profesional y los
valores que transmite durante su ejercicio.
Como compañeros de cabalgata, Solar recuerda que
le acompañaron durante muchos años Ramón, funcionario del Ayuntamiento
jubilado; Eugenio Iglesias Catoira, y últimamente Arturo Reboyras. El
médico padronés insiste en que «es un privilegio» vestir las ropas del
Rey Melchor cada 5 de enero y recuerda que todo empezó hace más de
cuarenta años, «una noche de verano en la que se reunió un grupo de
chavales que tenía muchas ganas de hacer cosas por el pueblo».
«Me gustaría seguir participando en la cabalgata; no me preguntes cuántos años pero, si tengo salud, sí quiero porque me sigue gustando ver el paso del tiempo en mi pueblo la noche del 5 de enero», dice Solar, para quien ese día le sirve para reafirmarse, dice, «en una de las pocas convicciones que tengo: que Padrón es el mejor sitio para estar».