La Guardia Civil realizó en la madrugada del viernes al sábado un control de alcoholemia en la EP-8502, en el término municipal de Valga. En el transcurso de ese operativo, los agentes dieron el alto a un vehículo Seat Ibiza que conducía un vecino de Caldas de Reis nacido en el año 1968 y pensionista.
En la primera prueba que se le realizó, el resultado fue de 1,30 miligramos de alcohol por litro de aire expirado. En el segundo análisis, el nivel de alcohol había bajado hasta 1,26. Quintuplicaba, por tanto, la taxa máxima permitida por la ley, que en conductores no noveles es de 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire expirado y 0,5 en el caso de que la prueba consista en un análisis de sangre.
Al caldense se le imputa un delito contra la seguridad vial y su caso será visto por el juzgado de Caldas en los próximos días.
LA VOZ DE GALICIA, 11/11/12
< No todos los días (todas las noches sería la expresión más precisa) tiene uno la oportunidad de contemplar a dos bandas de leyenda. Bueno, los términos oportunidad y leyenda se refieren exclusivamente a los amantes de la caña más brava. Al resto de la humanidad, lo ocurrido el viernes en la sala Chanteclair le parecería una pesadilla. Lo cual, dicho sea de paso, tampoco desagradaría al millar de metaleiros de Galicia y Portugal que acudieron a Pontecesures a mover cabezas y puños al ritmo de Kreator, pioneros del trash metal en Europa, y Morbid Angel, que hace ya treinta años pusieron desde Florida los cimientos del death metal.
Sonido brutal y afilado
La descarga no tuvo piedad ni de tímpanos ni de cervicales. Fueled by Fire y Nile, dos bandas norteamericanas, abrieron ocho horas de tralla con las pausas justas para remojar el gaznate y atusar las guedellas. Los vigueses MINIM cerraron la madrugada con su metal industrial. Pero permítaseme rendir homenaje al descomunal Ventor, capaz de convertir la batería de Kreator en una hormigonera homicida. Y ni un mal rollo entre la tribu. La agresividad, tan solo en la música. Como debe ser.
LA VOZ DE GALICIA, 11/11/12


