El veredico se retrasa y se dará a conocer durante la jornada de hoy.

Dos amigas de María Luz lloran al terminar la sesión.

El esperado veredicto del jurado por el crimen de María Luz Posse se está haciendo esperar. Después de la última sesión de la vista oral celebrada en la mañana de ayer, el jurado se retiraba a deliberar más tarde de lo previsto al ser necesario sustituir a uno de sus miembros tras sufrir una pequeña indisposición.
Sobre las cinco de la tarde, los nueve integrantes del jurado comenzaban a deliberar para dar respuesta a un total de 18 preguntas formuladas por la magistrada presidente del tribunal. Sus respuestas determinarían si Jaime Maiz era culpable o inocente. Después de seis horas de reunión, el jurado anunciaba a la juez que ya tenía un veredicto. Sin embargo, tras un estudio del mismo, se decidió aplazar hasta mañana su lectura ya que la magistrada consideraba que la decisión del jurado no estaba lo suficientemente argumentada, según indicaron los letrados de la acusación particular.
Así, con toda probabilidad será hoy cuando se conozca la decisión final del jurado que media hora después de la media noche de ayer se retiraba a descansar, incomunicado, a un hotel de la ciudad de Pontevedra. Antes deberá completar la argumentación de su veredicto.
A esa hora de la madrugada también regresaban a casa los familiares y amigos de la víctima que esperaban en la Audiencia Provincial a conocer la decisión del tribunal del jurado, al igual del acusado, que sigue en libertad.
Además de las cuestiones referentes al grado de culpabilidad del acusado, el jurado también deberá abordar si se cumplen las condiciones para tener en cuenta la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas, tal y como solicita la defensa de Jaime Maiz. Su abogado considera que el proceso se retrasó por causas ajenas al imputado, algo que no comparten ni el fiscal ni ninguna de las acusaciones particulares. Un plazo de algo dos años y medio parece razonable para el Ministerio Público si se tiene en cuenta que hubo que solicitar diversas pruebas e informes de cierta complejidad y se han tenido que resolver recursos interpuestos por las partes.
Para los abogados de la acusación particular, esta petición no es más que parte de la “estrategia” del acusado para “intentar reducir al máximo su condena, aunque esta sea justificada”, explicaron.

FARO DE VIGO, 18/06/10

Los peritos declaran que los efectos del alcohol en Maiz eran leves y que “no había perdido el control”.

Una agente judicial muestra al jurado las fotografías del cadáver tomadas en la escena del crimen.

“El sujeto no había perdido el control”. Así resumieron los forenses la influencia que pudo tener la ingesta de bebidas alcohólicas en Jaime Maiz Sanmartín en el momento en el que el guardia civil disparó un tiro certero en la cabeza a su ex compañera sentimental, María Luz Posse, en el vestíbulo del cuartel del Guardia Civil de Cambados cuando esta mujer, acompañada de una amiga, tenía intención de presentar una denuncia contra él por acoso.
Y es que, precisamente, la defensa y el propio acusado alegaron este estado de supuesta embriaguez como eximente para solicitar la libre absolución de Maiz, o subsidiariamente una pena de cinco años de prisión, durante la primera jornada del juicio que se celebra estos días en la Audiencia Provincial.
Las forenses tomaron como referencia los atestados elaborados por la Guardia Civil pero también las entrevistas y los testimonios del propio acusado y de los demás testigos. Pese a que Maiz arrojó una tasa de alcoholemia alta unas tres horas después del crimen (0,86 miligramos de alcohol por litro de aire expirado), según los expertos esta tasa se mueve en unos parámetros en los que es necesario acudir a la sintomatología que presenta cada persona para deducir si sus facultades podrían estar mermadas o no por la ingesta de alcohol. En el caso particular de Maiz, las forenses explican que la manera de actuar del guardia civil así como su propio relato de los hechos indica que, “de estar afectado, estaría lo mínimo”. En la entrevista que mantuvieron con él explican que el procesado recuerda con detalle la conversación que mantuvo con su ex novia, así como gran cantidad de datos de lo sucedido con la excepción del momento en el que apretó el gatillo. Si además “condujo el coche y se da cuenta de que tiene que rectificar el disparo para no herir a un compañero tenemos que llegar a la conclusión de que controla”, explicaron las forenses. “Los reflejos le responden por lo que su afectación por el alcohol sería baja”.
Las peritos incluso mantuvieron esta opinión después de que la defensa leyese un atestado elaborado por la Guardia Civil en el que se describían más síntomas de embriaguez en el acusado que los apuntados inicialmente. Su conclusión, insistieron, es que “tenía capacidad para comprender las consecuencias” de lo que hacía.
La defensa también alega que el acusado estuvo de baja por un trastorno adaptativo meses antes del crimen que podría afectar a su conducta, pero tanto la psiquiatra que lo atendió, como las forenses, aseguran que Maiz estaba curado cuando se produjeron los hechos y que “no tenía alteración de sus facultades mentales, ni de conocimiento, ni de voluntad”. Añaden que se tiene especial cuidado al dar el alta en estos casos en los que el paciente es miembro de los cuerpos de seguridad del Estado y porta un arma.
La sesión de ayer tuvo momentos de especial crudeza para los miembros del jurado quienes tuvieron que examinar las fotos del cadáver mientras los forenses explicaban la naturaleza del disparo que acabó con la vida de María Luz. Fue certero y mortal de necesidad, alcanzó a la víctima en la frente y la bala salió por la parte posterior el cráneo. Se realizó a entre dos y cuatro metros de distancia, explicó un guardia civil. También visionaron el vídeo recogido por las cámaras de seguridad del cuartel de Cambados en el que se ve como Maiz dispara a María Luz Posse. “La víctima cae a plomo tras recibir el impacto”, relató un agente del Instituto Armado.

FARO DE VIGO, 17/06/10

Un camión se sale de la N-550 en A Ponte, queda colgado sobre el Ulla y el conductor sale por su propio pie.

El accidente del camión fue muy aparatoso pero, afortunadamente, el conductor salió por su propio pie.

Sobre las siete de la mañana de ayer un camión cisterna que se dirigía cargado de leche a la empresa Nestlé se salió de la carretera N-550 a su paso por el lugar de A Ponte, en Padrón, para chocar contra la barandilla del puente sobre el río Ulla que separa las provincias de A Coruña y Pontevedra. Por causas que ayer no trascendieron, el vehículo quedó semicolgado sobre el río, con la cabina literalmente destrozada, tanto que casi fue un milagro que el conductor de 59 años, vecino de Outón, en Carballo, saliera por su propio pie del camión y subiera en la ambulancia que lo llevó al Hospital Clínico, aparentemente con heridas leves.
El vehículo circulaba cargado de leche que, debido al impacto, quedó derramada por la zona e incluso alcanzó el río Ulla aunque el Seprona constató que el vertido era «mínimo», según declaró Protección Civil de Padrón, uno de los muchos operativos que se trasladaron a la zona. La carga de dos de los tres tanques de la cisterna fue evacuada a otro camión de la empresa, en este caso del hijo del accidentado, mientras que la de la tercera fue usada como contrapeso para evitar que el vehículo cayera al fondo del Ulla, todo ello antes de que una grúa de gran tonelaje retirara el camión sobre las diez de la mañana.

LA VOZ DE GALICIA, 17/06/10

Un camión cisterna vuelca en el acceso al punte interprovincial y vierte unos 1.000 litros de leche.

El camión se salió de la N-550 en el acceso al puente y a punto estuvo de caer al río Ulla.

Un camión cisterna cargado de leche que se dirigía a la fábrica de Nestlé en Pontecesures sufrió un espectacular accidente en la entrada al puente interprovicinal que une Padrón con la localidad cesureña. El siniestro se produjo en término padronés a primera hora de la mañana, alrededor de las 6:55. El vehículo, un camión de marca Renault y matrícula C-4174-BN perteneciente a la empresa Transportes Guardado de Caraballo, se salió de la carretera N-550 justo en la curva existente en la entrada del puente. La hipótesis que se baraja es que entró en la curva con velocidad y la carga líquida que transportaba se movió, lo que provocó que el conductor, J.G.V. de 58 años y vecino de Carballo, perdiese el control. El chófer no se explicaba muy bien lo sucedido tras salir del camión por su propio pie. Según informó Protección Civil de Padrón, el hombre no sabía si había pisado el freno y éste no respondió o si, por error, pisó el acelerador. En la calzada no se aprMás de cien escolares de San Clemente participan en un circuito de seguridad vialeciaban ningunas señales de frenada. Uno de los miembros de la agrupación de voluntarios explicaba que ??esta curva é moi enganosa, sobre todo ao levar unha carga líquida que pode moverse?.
El camión, tras salirse de la carretera, acabó volcado sobre el muro del río Ulla, destrozando varios metros de la varanda de piedra y estando a punto de caer al cauce. De hecho, la parte trasera del vehículo quedó en el aire. La cisterna, con capacidad para unos 8.500 litros de leche, estaba prácticamente cargada de todo. En sus tres tanques almacenaba unos 8.000 litros. Parte de la leche quedó derramada por la carretera, una vía de servicio colindante y también en las aguas del Ulla. El vertido fue de unos mil litros, según los cálculos de Protección Civil. Para garantizar la estabilidad del camión y que no terminara cayéndose al río, los efectivos de emergencias pasaron el contenido de dos tanques a otra cisterna. La leche del tercer compartimento quedó en el interior para hacer de contrapeso y estabilizar el transporte mientras se aguardaba la llegada de una grúa de grandes dimensiones para sacar el camión de la zona. No fue hasta las once de la mañana cuando finalizaron estas tareas de retirada.

Junto a Protección Civil de Padrón, también participaron en el operativo patrullas de la Guardia Civil de Tráfico, agentes del Seprona ­para comprobar el vertido­ y personal de Carreteras. Después acudieron trabajadores del Concello de Pontecesures, puesto que el accidente causó algún daño en la tubería de abastecimiento de agua al municipio.

DIARIO DE AROUSA, 17/06/10

“Si llega a caer al río hubiera sido muy difícil sacar al conductor”.

El conductor de la cisterna volvió a nacer ayer. Viendo lo espectacular del accidente parece casi imposible que J.G.V. sólo haya sufrido heridas leves en la cadera y otras magulladuras. La cabina del cmión estaba totalmente destrozada y, aún así, el hombre salió por su propio pie. Fue trasladado en una ambulancia del 061 al Hospital Clínico de Santiago. Al lugar del siniestro se desplazó su hijo, que supervisó la retirada del transporte. También estuvieron en la zona el director y otros responsables de la fábrica de Nestlé que comentaban la suerte del chófer. “Si llega a caer al río, hubiera sido muy difícil sacarlo”, decía uno de ellos.

DIARIO DE AROUSA, 17/06/10