Asaltan la escuela de A Ponte, or cuarta vez en los últimos tres cursos.

Los ladrones dejaron la fotocopiadora tirada en el suelo de la escuela y fue de lo poco que no se llevaron.

Por el valor de lo sustraído, es el robo más importante de todos al faltar buena parte del material tecnológico

Por cuarta vez en los últimos tres cursos, la escuela de educación infantil de A Ponte, en el municipio de Padrón, fue asaltada por los ladrones. Ocurrió en la madrugada de ayer y, en esta ocasión, el robo fue «importante» tal y como cuenta la profesora del centro, Ariana Rodríguez, que fue la que se encontró las puertas reventadas. Tras el «susto» inicial y después de hablar con Inspección de Educación, la docente decidió suspender las clases de ayer para que los niños no vieran nada de lo sucedido y se asustaran, según explicó.
La profesora también dio parte de lo sucedido a la Guardia Civil de Padrón, así como al Concello. A diferencia de asaltos anteriores, en esta ocasión los ladrones no provocaron muchos daños aunque el valor económico de lo sustraído es más importante. Se llevaron buena parte del material tecnológico, desde dos ordenadores portátiles a un proyector, además de un radiador eléctrico, un aspirador y todo aquel material del centro que estaba nuevo y sin estrenar, desde los productos de limpieza que acababa de reponer el Ayuntamiento hasta lo que había en el botiquín, además de material escolar nuevo, sin abrir. Faltó desde un simple paquete de gasas sin empezar hasta las botella de limpiador o los tacos de plastilina, todo nuevo. También faltó, por segunda vez, el equipo de instalación y acceso a Internet, así como las cajas de almacenamiento que había, por lo que se presupone que las usaron para guardar todo lo sustraído.
«? bastante evidente que todo o que se levaron é para vender», opina la profesora. También intentaron sustraer otro radiador atornillado en la pared aunque, finalmente, solo quedó forzado. Lo que dejaron fue la impresora y la pantalla grande de televisión, quizás porque pesaba mucho o quizás porque no le dio tiempo a nada más. «Estamos seguido así», añade la docente de la escuela que considera que, desde el Ayuntamiento, deberían tomar «medidas disuasorias» para tratar de evitar los continuos asaltos que sufre la escuela pese a que se ubica cerca de viviendas.
Los obreros de la brigada del Ayuntamiento dejaron colocadas por la mañana dos puertas nuevas, que sustituyen a las que fueron reventadas en el asalto. Desde el gobierno padronés, el concejal de Educación Manuel García explicó que están estudiando varias medidas para reforzar la seguridad de la escuela, desde la instalación de una alarma a colocar una verja en la zona de entrada que impida llegar a las puertas.
Grandes daños
El último robo en la escuela de A Ponte se produjo en julio de 2008 y fue el tercero de una serie registrada en los últimos tres cursos. En esa ocasión, los asaltantes provocaron grandes daños una vez que prendieron un pequeño fuego en el interior del colegio y vaciaron un extintor por lo que se tardó dos semanas en limpiarlo todo, incluido los juguetes, uno a uno. Esta última vez casi no hay daños en la escuela, más allá de la puerta de entrada a las aulas y la del cuarto de limpieza, pero el valor de lo sustraído es considerable.
A ello hay que añadir todo el trabajo que la profesora tenía almacenado en los ordenadores portátiles que, tal y como señala, no tiene valor económico pero si tiene detrás muchas horas e incluso años de trabajo y dedicación, con proyectos de niños, programación y memorias.
La escuela espera recuperar hoy la normalidad tras lo sucedido.

LA VOZ DE GALICIA, 25/03/10

El Penal 3 asume el juicio por el accidente ferroviario en un paso a nivel de Valga

Las tres víctimas fallecieron en el acto por los traumatismos.

Cuando resta menos de un mes para que se alcance el segundo aniversario del accidente ferroviario que causó tres muertes en un paso a nivel de Valgo, el Juzgado de lo Penal número tres de Pontevedra ha asumido la celebración de esta vista. Por lo pronto, abierta ya la fase de juicio oral, el juzgado capitalino únicamente tiene pendiente el fijar la fecha concreta para la celebración del mismo.
En este procedimiento únicamente está imputado el conductor que se encontraba a los mandos del tren que arrolló el Renault Laguna en el que viajaban los tres fallecidos. Era la una y cinco minutos de la tarde del 25 de abril del 2007.
El fiscal, en su escrito de acusación, sostiene que, al paso de los dos ferrocarriles anteriores, «se había producido una anomalía en el pedal de rearme, de tal forma que las barreras que impedían el paso a los vehículos no se habían elevado». Como consecuencia se puso en marcha un sistema complementario de seguridad por tiempo de cierre excesivo, que consiste en dos temporizadores.
De este modo, al actuar ambos, la señal vertical de la vía se encontraba en luz amarilla destelleante. Asimismo, el fiscal añade que una baliza envió a la cabina una indicación luminosa y otra sonoro en forma de pitido prolongado avisando al maquinista de la anomalía.
A este respecto, la acusación es contundente al sostener que, pese a todo lo anterior, el encausado redujo la velocidad a la que circulaba, pero «sin atender a la señalización vertical y desconectando la indicación que recibía de la baliza». A la postre, esto supuso que no se pusiera en marcha el sistema automático de frenado.
El convoy siguió su marcha hacia el paso a nivel, donde ya habían comenzado a pasar vehículos: «Aunque el acusado trató en el último momento de efectuar una frenada de emergencia, no pudo evitar arrollar al Renault Laguna», que «resultó totalmente destrozado».

LA VOZ DE GALICIA, 25/03/10

Un camión se empotra en la habitación de una casa en Valga: “Se chegan a estar durmindo, quedan aí”.

Momento en que una grúa retira el camión accidentado.

Las cinco personas que residen en la vivienda número tres de la Costa de Xanza se llevaron ayer el susto de sus vidas. Sobre las 7:30 de la mañana un camión que circulaba por la N-550 en dirección a Valga se salió de la calzada y se empotró contra una de las esquinas de la casa, abriendo un boquete de alrededor de un metro cuadrado en la fachada de ladrillo. Parte de la cabina ­la correspondiente a la zona del copiloto­ quedó completamente aplastada y, casi milagrosamente, el conductor, José Antonio Souto, logró salir ileso del accidente.
Tampoco sufrieron heridas los cinco residentes del inmueble, que a esas horas estaban ya en pie, a excepción de una persona dependiente. Parecen cosas del destino, pero el matrimonio que utiliza la habitación acababan de levantarse hacía unos cinco o diez minutos para acudir a una consulta médica. El camión se empotró justo en su habitación y la cabina derribó parte de la pared del dormitorio, que quedó lleno de escombros y tuvo que ser apuntalado para garantizar que no se venía abajo la estructura.

Un joven que vive en la casa afectada confirmaba que ??acabábamos de levantarnos e oímos un estrondo?. Su primera reacción ??foi sair da casa correndo? y comprobar lo que había ocurrido. ??O condutor saiu polo seu propio pé auxiliado por min?, comenta al tiempo incide en que el chófer ??estaba sereno e circulaba con todas as medidas de precaución. O accidente foi causado polo estado da carretera?. Las lluvias caídas durante la mañana de ayer provocaron que la calzada estuviese resbaladiza y el propio conductor aseguraba que no pudo evitar que el camión ??se me fora? hacia la vivienda. José Antonio Souto permaneció en el lugar de los hechos en todo momento, colaborando en las tareas de desescombro de la habitación dañada, apuntalándola y ayudando en la retirada del camión. También acudieron un perito y un aparejador para valorar los daños y garantizar la estabilidad del inmueble.

Más de siete horas permaneció el tráiler empotrado contra la vivienda, mientras los conductores que circulaban por la zona y los vecinos todavía no daban crédito a lo que veían sus ojos. Dolores Carril Santiago, que vive justo al lado, comentaba que ??eu estaba na cama e sentín un topetazo tremendo, un ruído tan forte que aínda non me saiu o medo do corpo?. En bata de casa salió al exterior y vio el camión accidentado, que se llevó también por delante un poste de teléfono y dejó sin servicio a algunos lugareños.

??Grazas a Deus que non lle pasou nada a ninguén?, se felicita la mujer, que cree que ??se chegan a estar durmindo, quedan aí. Deulle a vida ter que levantarse cedo para ir ao médico. O chófer tamén tivo sorte, volveu a nacer?, comentaba aún incrédula. También ella apunta a las precipitaciones como causa ya que ??a estrada estaba moi seca e, ao chover quedou como grasiña por enriba?.

Alrededor de la una de la tarde una grúa con pluma de grandes dimensiones llegó a la zona para retirar el camión. Fue ayudada por otra más pequeña. Entre las dos sacaron primero el remolque del vehículo y lo engancharon a otra cabina para moverlo. Minutos después engancharon con una cadena la cabina accidentada y la desincrustaron de la fachada, lo que permitió ver el boquete en todas sus dimensiones. Durante estas tareas, que eran seguidas desde la acera por una treintena de vecinos, la Guardia Civil de Tráfico tuvo que cortar uno de los tres carriles de circulación.

DIARIO DE AROUSA, 19/03/10

Un camión irrumpe en la habitación de un matrimonio de Valga.

En la imagen se aprecia cómo el camión se introdujo en la habitación del matrimonio.

Tanto los dueños de la vivienda, recién levantados, como el chófer, salieron ilesos

Como todas las mañanas, Marcos saltó de la cama y fue a despertar a sus padres. Lucita y su marido tenían que ir al médico a Santiago; quizás por eso ya estaban despiertos. Se levantaron y se fueron directos al baño, desde donde oyeron un estruendo terrible que acabó con la cabina de un camión incrustada en el dormitorio en el que cinco minutos antes descansaba el matrimonio. «Se os meus pais estiveran na cama morrían -explicaba más tarde Marcos-; deixaran os papeis do médico no colchón e tivemos que apartar o muro de parede que caera enriba para collelos».
El hijo pequeño del matrimonio, que comparte vivienda con un hermano, con sus padres y con la abuela, no se sorprendió al ver el camión materialmente empotrado en la pared. Al parecer, su madre llegó a pensar que se trataba de un terremoto al oír el estruendo, pero él lo tuvo claro desde el primer momento. «Levo 25 anos aquí, oíndoos pasar a todas horas; sabía que era un camión».
Segundos antes de la embestida, el camión de una empresa de transportes que conducía José Antonio Souto acababa de pasar por el lugar del accidente en el que la semana pasada perdió la vida un joven de Barro. Había salido de Pontevedra llevando una cabina de obra que tenía que dejar en A Picaraña. Eran las 7.30 horas, conducía por la carretera N-550 y enfilaba la recta de Xanza. Según su propio testimonio, se encontró con una bolsa de agua en la calzada que le hizo perder el control del vehículo, y se fue cuesta abajo hasta que se detuvo empotrado en el dormitorio del número 3 del lugar de Campo, donde acababan de levantarse Lucita y su marido. Salió ileso. Se bajó nervioso y comprobó aliviado que no había víctimas.
El estruendo lo oyeron también los vecinos del lugar, que nada más salir a la calle ya vieron el camión volcado y la cabina dentro de la casa. «Fomos correndo pola porta de atrás, porque a de diante estaba pechada, e xa vimos que non lles pasara nada. Aínda bo foi, que se pasara uns minutos antes podían ter morto», decía Lola Carril. «¡Que pena! Somos veciños de toda a vida, somos como irmáns!».
Dos horas después, Marcos esperaba la llegada de un perito que evaluara los daños, aunque para él los destrozos en el dormitorio, que a esa hora ya estaba apuntalado, eran lo de menos. «O que importa é que non lles pasara nada». Sus padres, de 55 y 53 años, no estaban en casa en ese momento. «Están en Santiago, no médico; xa vos dixen que tiñan cita». El accidente no modificó sus planes.
Cuesta abajo
No es la primera vez que en la recta de Xanza ocurre algo similar. Hace unos años ya se estrelló otro camión en una casa un poco más abajo, a unos cien metros. «? costa abaixo e veñen rápido, e se hai auga na estrada como hoxe…», decía una vecina.
El alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, no tenía constancia de que hubiese quejas al respecto, pero ayer comentaba que un concejal que vive en la zona le confirmó que tanto en el lugar en el que perdió el control el camión como un poco antes se formaban charcos en la carretera. «Falarei co Ministerio de Fomento para que o miren». El regidor reconoció que con la ampliación de la carretera, las casas habían quedado pegadas al vial. Desde entonces, Lucita y su marido casi dormían en el asfalto.

LA VOZ DE GALICIA, 19/03/10

¡Todos vivos, de milagro!

Un camión se empotra contra una casa en Valga, resultando ilesos el conductor y la familia que ocupa la vivienda

Un espectacular accidente de tráfico ocurrido en la carretera N-550, a su paso por el municipio de Valga, al empotrarse un camión contra una casa, se saldó milagrosamente sin víctimas, aunque con cuantiosos daños materiales. Dada la aparatosidad del siniestro y el estado en que quedaron la vivienda y la cabina del camión en el que había un único ocupante, se puede decir que están todos vivos de milagro. Los propietarios de la casa y sus vecinos, como el conductor afectados y varios compañeros de gremio, coincidieron ayer en señalar la peligrosidad de este tramo viario.

Un susto descomunal vivieron ayer los cinco ocupantes de una vivienda unifamiliar de dos plantas, con frente a la carretera N-550 en el lugar de Xanza, término municipal de Valga, cuando un camión se empotró contra la casa. A consecuencia del fuerte impacto, la cabina tractora del camión resultó prácticamente destruida, quedando milagrosamente ileso su conductor y único ocupante, J.A.S.C, de 31 años, vecino de Cotobade.
El siniestro ocurrió sobre las siete y media de la mañana de ayer cuando el camión de la empresa Grúas y Transportes Emperador, de Vilalonga (Sanxenxo), circulaba por la carretera N-550 en dirección de Caldas a Santiago de Compostela, por el término municipal de Valga. En el lugar de Xanza, concretamente en el tramo de carretera conocido como Costa da Medela, el vehículo pesado, que circulaba a unos 85 kilómetros por hora, en una zona delimitada a 90 km/h, al parecer, pisó una bolsa de agua acumulada por la lluvia en la carretera haciendo “aquaplaning” por lo que perdió el control. Así se subió a la acera de su derecha y el conductor no logró frenarlo hasta que se empotró contra una casa de dos plantas.
La cabina tractora del camión, matrícula AL 3727-AJ, asomó al dormitorio principal de la vivienda, rompiendo una pared, desplazando la cama de matrimonio y arrojando algunos de los ladrillos sobre el colchón. Por suerte para el matrimonio ocupante, la mujer ya se había levantado y el hombre estaba en el cuarto de baño contiguo.
“Me había levantado unos minutos antes, me vestí y entré en el baño. En ese momento oí dos tremendos impactos, porque parece que el camión chocó en dos tiempos contra la casa. Cuando asomé al dormitorio no lo podía creer. El camión estaba empotrado contra la esquina de la casa, había roto la pared, desplazó la cama, rompió el cabecero y la mesita de noche y hasta dañó el móvil que tenía encima. Un ladrillo quedó sobre el colchón en la zona donde yo dormía”, explicó el dueño de la casa.
Su hijo, que también estaba levantado porque a esa hora sale para trabajar, fue uno de los primeros en salir a la calle y auxiliar al camionero. El conductor había quedado contra la puerta de su lado, que fue el trozo de la cabina menos destrozado. En un primer momento se quejó de una molestia en una pierna, pero finalmente no resultó más que una pequeña contusión.
El camión, además de la pared del dormitorio, dañó la fachada de la vivienda, afectando no sólo al bajo sino también a parte de la primera planta y al tejado. También se llevó por delante un poste del tendido telefónico, dejando a varios vecinos sin servicio. Para poder retirar el vehículo pesado, antes tuvieron que apuntalar el bajo de la casa. La operación de retirada del camión se completó a las tres de la tarde de ayer, más de seis horas después de ocurrir el siniestro.
El conductor, compañeros de la empresa transportista y los propios vecinos de la zona coincidieron en afirmar que se trata de una carretera muy peligrosa, dado que además de ser una cuesta, en la calzada (ampliada hace poco tiempo) se forman bolsas de agua en días de lluvia.

FARO DE VIGO, 19/03/10