El motorista de Padrón muerto en Forcarei, fue seccionado por la bionda contra la que chocó.

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El joven, de 25 años, se estrelló al tomar una curva cerrada a velocidad excesiva.

Un joven motorista murió seccionado por la bionda contra la que se estrelló.

El joven muerto en Forcarei era vecino de Padrón y se accidentó en la carretera PO-534 (Lalín-Folgoso) a la altura de la localidad de Cachafeiro. Adán Rivas Cajaraville, de 25 años, circulaba en dirección a Lalín en una Yamaha YZF R6, con matrícula 6382-DVX. El joven perdió el control de la moto en una curva a la derecha y de radio corto y acabó estrellándose contra el guardarraíl del carril contrario.
Según el atestado de la Guardia Civil de Tráfico, la salida de vía tuvo lugar en torno a las 16.45 horas y se debió a la excesiva velocidad con la que el conductor afrontó la curva. El fuerte impacto contra el guardarraíl segó por la mitad el cuerpo del motorista, que murió en el acto.
El joven viajaba con otro motorista que circulaba detrás y que al ver la moto en el suelo se detuvo y fue quien encontró el cuerpo de su compañero seccionado. Este motorista sufrió una crisis de ansiedad y fue atendido por el personal del PAC de Cerdedo desplazado al lugar del accidente, al que también acudieron Protección Civil de A Estrada y una patrulla y un equipo de atestados de la Guardia Civil de Tráfico de Lalín.

LA VOZ DE GALICIA. 26/10/08

Reclaman la limpieza de la franja de protección en Pontecesures.

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Una de las casas afectadas por la arboleda en la zona de Pontecesures.

Dos familias llevan presentados escritos para que se eliminen maleza y árboles sobre sus viviendas desde hace años sin éxito

Dos familias de Pontecesures han presentado varios escritos al Concello ya desde hace más de dos años reclamando que se haga efectiva la limpieza de la franja de protección de los núcleos estipulada por ley, sin éxito alguno. Los afectados temen que algunos de los árboles que se sitúan en el perímetro caigan sobre sus tejados con los temporales del invierno. “Y en verano rezamos para que no haya incendios, porque esto es un peligro”.
Los afectados recalcan que el Concello hace caso omiso a sus requerimientos. “Se limita a quitar la maleza de unos metros de la franja que dicen está en terreno municipal, pero no obliga a los propietarios a cumplir la ley”. Los eucaliptos se encuentran, en uno de los casos casi sobre el tejado de una de las viviendas. “¿Si pasa algo a quién tenemos que reclamar?”. A una de las dos familias afectadas le quemaron hace 12 años la casa por reclamar la limpieza de maleza y que se respetaran los lindes, “ya que el Concello dejó que unos particulares se apropiaran de terreno público. ¿Para qué pagamos nuestros impuestos si después la Administración no toma cartas en el asunto y hace cumplir la ley? ¿Tenemos que volver al juzgado? Es injusto”.

TIERRAS DE SANTIAGO, 21/10/08

La banda serbia se valía de la AP-9 para ejecutar sus golpes y escapar.

El hecho de que estuviesen dispersos, además, les permitía pasar desapercibidos a las fuerzas del orden

Los arrestados vivían en poblaciones próximas a accesos a la autopista, lo que les garantizaba gran movilidad

Nada más conocerse el arresto el pasado miércoles de cinco súbditos serbios por más de una treintena de butrones en naves industriales, la Guardia Civil ya destacó que se trataba de unas personas «con una gran movilidad, ya que, además de desplazarse constantemente para cometer los robos, podían cometer varios actos delictivos en una misma noche o zona». El secreto de esta gran movilidad parece encontrarse en la AP-9. Y es que la autopista les permitía desplazarse en un relativo corto espacio de tiempo hasta las proximidades de sus objetivos, ejecutar el golpe y, como se suele decir, poner pies en polvorosa para retornar a sus bases de operaciones.
Además, se da la circunstancia de que los cinco arrestados (dos en Santiago, otros tantos en Bertamiráns y un quinto en Ferrol) tenían fijada su residencia en puntos que están muy próximos a la citada AP-9.
Por otra parte, esta dispersión geográfica de los detenidos tendría, también su razón de ser. Con esta forma de actuar, los serbios trataban de pasar desapercibidos y que las miradas de las fuerzas del orden se posasen sobre sus personas. A este objetivo también contribuía el hecho de que llevaban una vida tranquila y, en algunos casos, con trabajos que les ayudaban en su supuesta doble vida.
Así, B.J., de 34 años, trabajaba de camarero en una cafetería compostelana, mientras que B.A., de 35 y a quien la Guardia Civil señala como el líder de la organización, era socio de una empresa de Pontecesures. Por su parte, D.M., de 38, estaba domiciliado en el barrio ferrolano de Ultramar.
Con dos perritos
Su presencia no ofrecía sospecha alguna y pasaba desapercibido como otros extranjeros que viven en el barrio. De hecho, vivía solo, aunque acompañado por dos perritos. Durante el registro los agentes del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) no encontraron, aparentemente, nada de interés para la investigación, si bien se llevaron algunas cosas.
En su caso concreto, la jueza de Caldas que instruye la causa solicitó la colaboración de su homólogo de guardia, por medio de un exhorto, para proceder al arresto. De este modo, sobre las diez y media de la mañana, funcionarios de paisano adscritos al ECO con sede en Pontevedra cayeron sobre el sospechoso cuando salía a la calle y lo detuvieron. Ese mismo día se procedió al registro de la vivienda.
Las sospechas de la Guardia Civil apuntan en la dirección de que los cinco supuestos butroneros mantenían poco contacto físico y en la mayoría de ocasiones esto se producía cuando se reunían de madrugada en algún punto de Galicia para consumar sus asaltos. Se trataba de robos muy planificados en la que la banda, al parecer, ponía en valor el adiestramiento militar de alguno de sus integrantes junto con los conocimientos para eludir los sistemas de alarma de otros.

LA VOZ DE GALICIA, 20/10/08

El serbio Baskin Ameti cabecilla de la banda de kosovares, visto hasta el día antes de su detención en Pontecesures.

La Guardia Civil imputa robos en Cambados, Caldas y Catoira a la banda de albano-kosovares

La banda de albano-kosovares desarticulada el miércoles por la Guardia Civil, y que estaba liderada por un serbio socio de una empresa de Pontecesures, podría ser la responsable de varios atracos ocurridos en las comarcas de O Salnés y Ulla-Umia, concretamente en los municipios de Catoira, Cambados y Caldas de Reis, lugar en el que se presentó la denuncia que condujo a la detención de los seis presuntos integrantes de la banda del Este. Cinco de ellos prestaron ayer declaración en los juzgados caldenses durante más de ocho horas y posteriormente fueron trasladados a los calabozos de la Comandancia de Pontevedra, donde siguen detenidos a la espera de que hoy comparezca ante el juez el cabecilla.

Las comarcas de O Salnés y Ulla-Umia fueron dos de las que sufrieron la acción delictiva de esta banda integrada por ciudadanos del Este. La Guardia Civil cree que este grupo de albano-kosovares está detrás de varios asaltos ocurridos en naves industriales y comerciales de Cambados, Caldas de Reis y Catoira.
En la villa vikinga se los relaciona con el atraco al Centro Comercial ocurrido en la madrugada del día 28 de septiembre y que les reportó un botín superior a 22.000 euros. Accedieron al interior realizando un ??butrón? en el tejado de un supermercado y, una vez desactivada la alarma, destrozaron puertas de varios establecimientos en los que se llevaron dinero y aparatos electrónicos. El comercio más damnificado fue la ferretería Ferrokey, en donde consiguieron desvalijar la caja fuerte y llevarse alrededor 7.000 euros en metálico, además de robar electrodomésticos por valor de otros 14.000 euros.

La ??profesionalidad? con la que preparaban y ejecutaban los robos era elevada, sin apenas dejar ni una sola huella en el lugar del delito. Buena prueba de ello es una de sus actuaciones en Caldas de Reis, en la nave de Granitos del Umia donde, además de llevarse el contenido de la caja fuerte, también se marcharon con las grabaciones de las cámaras de seguridad y vigilancia, para así evitar que las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado pudieran tener pistas sobre los autores del atraco. Fue este robo, precisamente, el que inició la investigación sobre esta banda del Este. El juzgado Caldas comenzó las pesquisas a raíz de la denuncia presentada por el propietario de Granitos del Umia, el conocido empresario José Manuel Campañó Luna.

En Pontevedra, esta banda también cometió, al parecer, atracos en las localidades de Pontecaldelas y Silleda. Pero su radio de acción no se limitaba a esta provincia, sino que también actuaron en A Coruña y Ourense. En total, los investigadores creen que la ??mano? de estos delincuentes del este puede estar detrás de 35 robos en naves y polígonos industriales, a los que accedían a través del método del ??butrón?.

Militares > Actuaban con una gran movilidad y ??profesionalidad? que se achaca a que algunos de ellos fueron militares durante la guerra de los Balcanes. Se desplazaban constantemente para perpetrar los atracos e incluso podían cometer varios actos delictivos en una misma noche o zona. Entre las herramientas que utilizaban se encontraban visores nocturnos y otros medios técnicos para eludir los sistemas de alarma o inutilizarlos, de manera que pudieran garantizarse la fuga sin poder ser interceptados. Los utensilios que necesitaban para cometer cada robo los escondían previamente en un zulo cercano a la nave que pretendían atracar, para evitar así que pudieran sorprenderlos en un control policial.

Buena parte de estas herramientas fueron incautadas por la Guardia Civil en los registros practicados en tres domicilios de Santiago y Bertamiráns y las sedes de dos empresas, una de ellas un taller de forja de Pontecesures, del que era socio el supuesto cabecilla de la organización, el serbio Baskin Ameti, de 35 años, que fue visto en la localidad cesureña hasta el día antes de su detención.

En este taller los investigadores no encontraron pruebas durante el registro y el otro socio del negocio ­que es español­ se mantiene al margen de la operación.

DIARIO DE AROUSA, 17/10/08

Detienen en Padrón a un promotor de Valga por delito contra sus peones cuando iba a denunciar a uno.

La crisis en el sector de la construcción podría estar detrás de una llamativa historia que acabó ayer con la detención en Padrón de un empresario del municipio vecino de Valga, que responde a las iniciales de R.S.O. de 44 años. La Guardia Civil de Padrón lo detuvo acusado de un presunto delito contra los trabajadores de su empresa, concretamente tres, que tenía fuera de la ley y a los que les debe el sueldo de meses.
El detenido acudió al cuartel para interesarse por una denuncia que él mismo había interpuesto contra uno de los trabajadores, al que acusó de llevarse para su casa herramientas de la empresa. Al parecer, tras quedar sin trabajo la firma, el empleado cogió las herramientas después de que el empresario no le pagara lo que le debía y con el objeto de realizar chapuzas por su cuenta.
En el cuartel, la Guardia Civil comprobó con sus datos que la empresa de Valga está «suspendida de actividad» por impago a Hacienda y por multas de la Seguridad Social. El empresario fue detenido, pero quedó en libertad al tener domicilio conocido y a la espera de pasar a declarar ante el juez, en el Juzgado de Caldas de Reis. Pero lo curioso es que la detención ayer de este hombre tuvo una segunda causa, en este caso por conducir un vehículo sin tener el obligatorio permiso. Ya en el año 2006 esta misma persona fue detenida, también por la Guardia Civil de Padrón, por usurpación de la identidad, en este caso de un empleado suyo, del que facilitó sus datos cuando los agentes le pidieron su documentación cuando conducía una furgoneta de la empresa. El detenido solo tiene licencia para ciclomotor.

LA VOZ DE GALICIA, 16/10/08

Condenan a once años y cuatro mses de cárcel al atracador de dos bancos en Pontecesures.

La Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a once años y cuatro meses de cárcel a José David Lema Millet, vecino de Malpica, que atracó en el año 2005 dos sucursales bancarias situadas en la calle San Lois de Pontecesures. El juez lo considera culpable de dos delitos de robo con intimidación ­uno consumado y otro en grado de tentativa­, otro de atentado contra agentes de la autoridad y también una falta de maltrato de obra. Por esta última acción delictiva deberá pagar una multa de 120 euros.
El presidente del tribunal que lo juzgó considera probado que José David Lema, de 46 años, accedió al mediodía del 30 de mayo de 2005 a las oficinas de Banesto provisto de un cuchillo de cocina de unos 20 centímetros de hoja. Amedrentó al director de la sucursal y a un cliente y les exigió la entrega del dinero de la caja, consiguiendo un botín de 5.080 euros. Tras lograr el dinero, el malpicán ??a fin de asegurar su huida, ató las manos a la espalda del director y el cliente, con cinta plástica, obligándoles a permanecer tumbados tras el mostrador?.

Meses después, el 26 de julio de 2005, entró en la sucursal del Banco Pastor con un cuchillo similar y obligó al interventor, una empleada y tres clientes a bajar al sótano, donde se encontraba la caja fuerte. Golpeó con el cuchillo a uno de los rehénes y ató a todos de pies y manos excepto al interventor, para que pudiera darle el dinero. Como la caja fuerte tardaba en abrir, subió con este empleado al piso superior y el interventor aprovechó para huir al exterior, donde ya estaba la Guardia Civil y la Policía.

José David Lema salió corriendo tras él. ??Hizo caso omiso de las órdenes de ??alto? que le dieron los agentes y, blandiendo el cuchillo, arremetió contra los agentes, que se vieron obligados a retroceder para evitar ser alcanzados?, relata la sentencia. Por este motivo, uno de los guardias civiles se vio obligado a disparar al atracador en la zona baja del abdomen.

En el juicio el encausado reconoció el atraco al Banco Pastor, pero negó el del Banesto. Sin embargo, la sentencia considera probado que este hecho delictivo también fue cometido por José David Lema puesto que el director de esta entidad lo reconoció en fotografías. Además, las imágenes de vídeo confirman la ??coincidencia de rasgos entre los autores? de ambos atracos. También en la vista oral, varios testigos reconocieron el cuchillo con el que se perpetraron los robos.

A la hora de dictar sentencia la Audiencia Provincial tuvo en cuenta varios agravantes, como el de reincidencia, puesto que el vecino de Malpica ya había sido condenado en tres ocasiones por hechos similares. También destaca el tribunal el hecho de que José David Lema utilizase un arma y su ??conducta agresiva?, especialmente hacia los guardias civiles, ya que, aunque el condenado no llegó a herirlos ??lo esencial es la embestida o ataque violento?. Finalmente, el juez alude a la ??especial peligrosidad que supone la comisión de los hechos aprovechando un permiso carcelario?, del que disfrutaba el malpicán cuando atracó la sucursal cesureña del Banesto.

DIARIO DE AROUSA, 16/10/08