Solo 32 ayuntamientos gallegos tendrán más ingresos del Estado que el pasado año.

Uno de cada diez ayuntamientos gallegos se salvan del tijeretazo que meterá este año Hacienda en las entregas a cuenta del PIE. Un total de 32 concellos dispondrán este año de más fondos procedentes del Estado: diez de la provincia de A Coruña, 13 de Ourense y los nueve restantes de Pontevedra.

Las localidades ourensanas de San Cibrao das Viñas y Vilardevós serán las que más verán incrementados sus ingresos respecto al año pasado, un 12% y 10%, respectivamente. Les siguen en el ranking de la provincia, Punxín, Carballeda, A Peroxa, Riós, Piñor, Esgos, Oímbra, Carballeda, Coles, San Amaro y A Bola.

En Pontevedra, las arcas municipales de Porriño, Cambados, Portas, Vilaboa, Vilagarcía, Crecente, Valga, O Grove y Vilanova de Arousa tendrán también una aportación mayor.

En A Coruña, el ayuntamiento de San Sadurniño encabeza la lista con unas entregas a cuenta un 2,6% por encima de la partida asignada en 2015. En la lista de concellos coruñeses que percibirán más fondos este ejercicio también están Trazo, Carral, Vilarmaior, Boimorto, Teo, Ortigueira, Muxía, Rois y Cambre.

En el extremo opuesto de la lista, lo que sufrirán mayores recortes, están A Illa de Arousa (-13,6%), Sandiás (-12,14%), Sobrado dos Monxes (-12,12%), Navia de Suarna (-11,84%).

Faro de Vigo

Baile y música en directo en el Auditorio de Valga.

El Auditorio de Valga suele ser escenario de todo tipo de actuaciones y espectáculos protagonizados por los colectivos de la localidad. Es fin de semana habrá un festival de música y baile en directo, organizado por la asociación cultural A Eira. La entrada a este espectáculo, que arrancará a las seis de la tarde del domingo, será totalmente gratuita.

La Voz de Galicia

El lugar de Bronllo en Valga celebra su puja de lacones de cerdo.

El lugar de Bronllo, que pertenece a la parroquia de Setecoros (Valga) honra hoy a San Antonio Abad. Habrá misas a las 11 y las 12 -ésta última es la solemne, cantada por el coro de Santa Baia de Catoira-, y al terminar ésta tendrá lugar la tradicional procesión de los lacones, que donan vecinos que los trasladan a pie en cestas sobre sus cabezas, dando lugar a una imagen de un gran interés etnográfico. Ya por la noche hay verbena a cargo de las orquestas Charleston Big Band y Royal Orquesta de Galicia.

Faro de Vigo

«Valga es un sitio lleno de paisajes y cosas interesantes».

Tras conocer la Valga gallega, Kalev Härk quiere tender lazos y para ello se barajan ya intercambios estudiantiles.

Kalev Härk es alcalde de Valga, una ciudad de Estonia de 13.000 habitantes y un perfil eminentemente urbano. Esta semana, Härk ha estado en Galicia, participando en un congreso. Y no ha dejado pasar la oportunidad de visitar la Valga gallega.

-Llevaba muchísimos años queriendo hacerlo. He recopilado información por Internet, pero lo malo es que todas las descripciones que encontraba eran en español. Por eso ahora, he aprovechado la ocasión de acercarme a conocerla.

-Y un buen día, cogió un tren y se plantó en el Concello sin previo aviso.

-Cogí el tren hasta Pontecesures y después fui caminando hasta el Concello de Valga. Me quedé bastante impresionado, Valga es un sitio más grande de lo que pensaba. Llegué al Concello y allí me encontré con el alcalde y con su asistente.

-Ha tenido tiempo a ver muchos rincones de Valga: las cascadas, los jardines, la laguna de Mina Mercedes… ¿Qué es lo que más le ha llamado la atención?

-Visité muchos sitios. Me pareció muy interesante el museo que tienen en Valga. En general, creo que es un sitio lleno de paisajes y cosas interesantes. Algo que me llamó mucho la atención fue la gran cantidad de pájaros y la naturaleza… En general, creo que hay muchas cosas atractivas en Valga.

-¿Qué es lo que más le ha sorprendido tras conocer la Valga gallega?

-Por lo que había visto por Internet, Valga me parecía un sitio muy pequeño, y sin embargo es un sitio grande y con cosas realmente muy interesantes.

-¿Se parece nuestra Valga a la suya? ¿Tienen algo en común?

-Hombre, las dos tienen una orquesta… No, en realidad no se parecen mucho. En la Valga Estonia la gente vive en apartamentos, y aquí la gente vive en casas individuales… La Valga Estonia es el doble de grande en población, tenemos 13.000 habitantes, y de mucho menos territorio.

-¿Y tras esta primera visita, habrá más?

-Bueno, efectivamente esto ha sido una primera toma de contacto. Ya hemos invitado al alcalde de la Valga gallega a que nos visite. Y estamos muy interesados en otro tipo de intercambios. Por ejemplo, allí tenemos una escuela de educación Secundaria, y aquí también hay una, y pensamos que esa sería una base muy interesante para establecer algún tipo de intercambio.

La Voz de Galicia

Una freidora provoca un incendio en un bar de Pontecesures.

La alarma surgió esta mañana en Pontecesures. En el bar O Choco, situado en la plaza de Os Valeiros, en Porto, la cocina se vio envuelta en llamas al incendiarse una freidora. El fuego no fue a más gracias a la intervención de los propietarios del local, de modo que cuando llegaron los efectivos de extinción de incendios ya estaba controlado. Hasta el lugar se desplazaron los Bombeiros do Salnés, el GES de Valga, Guardia Civil y Policía Local y Protección Civil de Pontecesures. No hubo que registrar daños personales.

La Voz de Galicia

Un extraño reflejo de abandono en el espejo del Ulla.

La maleza que trepa por el muelle, las barandillas descoloridas y los baches quitan brillo a un rincón emblemático.

Primero fue el puerto. Pontecesures no existiría si no fuese porque, justo allí, el río Ulla ofrecía a los navegantes del pasado un lugar en el que descargar las mercancías llegadas de lejanos lugares y sustituirlas por productos procedentes de tierra adentro. Aquellos buenos tiempos de trasiego comercial quedaron atrás hace mucho. También han pasado años desde que los bares de copas animaban la zona. Ahora, el lugar en el que el Ulla cruza la villa se ha convertido en un espacio tranquilo, poblado por vecinos que salen a caminar, por los valeiros que se dedican a la captura de la lamprea, por los trabajadores del pequeño racimo de empresas ancladas, modestamente, alrededor de la Nestlè.

A simple vista, la zona presenta un aspecto desangelado. En la postal no hay nada, ningún elemento que sobresalte al ojo. Sin embargo, el conjunto parece revestido de una sutil pátina de abandono. Asoma en la pintura ajada de la barandilla del puerto. Se deja sentir en las zonas verdes, donde la hierba tiene unos centímetros de más y las columnas, por las que deberían trepar plantas, verde de menos. Ese descuido se exhibe sin pudor en las cinco farolas rotas del paseo marítimo.

La suma de todos estos detalles explica por qué María del Pilar, que pasea todos los días por la zona, no atina a darle más que un «regular» a este espacio. Ella, que conoce bien el recorrido, nos invita a mirar al otro lado de la barandilla que separa la tierra del río. Allí, la maleza campa a sus anchas: hasta hay árboles enraizados en el muro que se levanta sobre las aguas.

Colgados de él encontramos a dos valeiros. Hacen malabares sobre una escalinata metálica. «E aínda menos mal. Esa colocárona eles, porque aquí Portos non fai nada», explican José Manuel y Francisco, dos marineros que esperan a que el río se calme para poder largar los butrones para la lamprea. La alcaldesa de Pontecesures, Cecilia Tarela (BNG), está de acuerdo con ellos. «Levámoslle pedido varias veces que corten a maleza, que pinten as barandilla, que arranxen unhas fochancas que hai, que arranxen as luces que fallan, pero aquí non se fai nada», argumenta la regidora. Portos afirma que realiza «trabajos periódicos de mantenimiento», pero desde la alcaldía aseguran que «o que fan non é mantemento, é limpeza, e só na beirarrúa do río».

Lo cierto es que esa acera -y también la otra- están limpias. Sorprende no encontrar en todo el camino ningún excremento de perro. «Pois algúns hai, e aínda bastantes», cuenta Cándido, señalando las hierbas altas de las zonas verdes que los perros han convertido en sus particulares baños. Eso sí, «cada día hai máis xente que recolle o que ensucian os animais», señala. A su lado, apuntan a los badenes instalados en la carretera como otro problema de la zona. «Son moi altos, e os camións fan moito ruído». Sin embargo, sobre ese asunto no hay unanimidad: «Falta facían. Aínda con eles os coches van como tolos, se non estiveran…».

La Voz de Galicia