Pontecesures no revisará el proyecto de los pasos de peatones elevados.

Fue un pleno encendido el celebrado ayer en Pontecesures. El debate, de carácter extraordinario solicitado a petición de los grupos de la oposición (IP, PP y ACP) para tratar de paralizar el proyecto de pasos elevados en tres de las principales calles del casco urbano y crear una comisión de seguimiento para buscar alternativas no cuajó. La mayoría de votos del grupo de grupo gobierno acabó con las pretensiones de la oposición y … de casi 600 firmas en contra de esta obra.

Los promotores del debate justificaron la convocatoria en el fuerte rechazo que estos os pasos ha generado entre comerciantes y vecinos. Un rechazo que reflejaba las casi 600 firmas recogidas y el “inusualmente” concurrido salón de plenos, donde una docena de comerciantes seguían la sesión a pesar de la hora de celebración (las doce de la mañana).

Desde el gobierno local, la edil del BNG, Cecilia Tarela, reprochó a la oposición que tardase cuatro meses en presentar una convocatoria de pleno extraordinaria (el primero de la legislatura) y que lo hiciesen aprovechándose del malestar generado y una vez que la Diputación haya dado luz verde al proyecto. Además cuestionó las firmas recogidas, argumentando que solo 249 eran de vecinos del municipio, las restantes (330) eran de fuera. También señaló que no era necesaria una comisión compuesta por expertos toda vez que el concello tenía a dos personas muy válidas qeu emitieron sus informes sobre la necesidad de instalar estos badens para reducir la velocidad y garantizar la seguiridad vial.

Por su parte Ángel Souto defendió el trabajo de estos funcionarios y leyó dichos informes para ratificar que era la medida más idónea y echó mano del ROF para aclarar el término “vecino” señalando que “esta condición solo la obtienen los censados en el municipio”.

Fue este asunto el que soliviantó al público  y motivó un rifirrafe entre una de las comerciantes y el alcalde. Este le advirtió en dos ocasiones que no podía hablar. La vecina le reprochó la actitud del gobierno, el empecinamiento en los badenes y la fiscalización de las firmas, señalando quke para ella todos eran vecinos, los que vivián ahí y los que acudían a comprar, mientras la oposición recriminó el hecho de que según el reglamento ni el alcalde y la nº 2 del BNG eran vecinos de Cesures porque vivían fuera. El regidor requirió la presencia de la Policía Local que no tuvo que actuar porque esta se fue. Detrás de ella lo hizo el resto del público.

El Correo Gallego

El tripartito desoye a comerciantes, vecinos y oposición y ejecutará los pasos elevados.

El Pleno más concurrido desde el inicio de la legislatura acabó a gritos.

Habrá badenes en las calles Portarraxoi, San Lois y Sagasta. Y los habrá porque el gobierno tripartito se naegó ayer a dar marcha atrás y a replantearse la elevación de cuatro pasos de peatones en estos viales, los más céntricos de la villa. “As decisións tomámolas nós”, La frase del alcalde, Luis Álvarez Angueira, resume perfectamente la cerrazón total del Ejecutivo. Ni la “inusual” presencia de una veintena de comerciantes y vecinos en el Pleno, ni la insistencia de la oposición en pedir que se estudiasen alternativas consiguieron que el equipo de gobierno variase un ápice su postura. Es más, puso en cuestión las casi 600 firmas en contra del proyecto reunidas a iniciativa de los comerciantes. “Só 249 son de veciños de Pontecesures, un 8,03 % da poboación, resaltó primero la nacionalista Cecilia Tarela. “Que se empadronen” murmuró después su compañera Margarita García. Y lo remató Ángel Souto, reiterando que los ciudadanos “están obrigados” a inscribirse en el padrón del municipio en el que residen. Ante esto, la tensión no podía más que aumentar y explotar a gritos en boca de Mª Dolores Castiñeiras, presidenta del colectivo de comerciantes.

“Non me colle o pan no corpo con tacto tecnicismo porque nin o alcalde nin Cecilia Tarela viven en Pontecesures”, recriminó al tripartito mientras Angueira le repetía una y otra vez “queres calar a boca” y llamaba a la Policía Local amagando con explusar a la comerciante. “Nós vivimos de todo o mundo, dos cesureños, dos veciños de Valga, de Catoira…”, siguió Castiñeiras sin achantarse. El alcalde entró al enfrentamiento: “A min hai poucas cousas que me asusten” y volvió a avisar a la comerciante que “vou botala” do Salón de Plenos. “Marcho eu”, concluyó Mª Dolores Castiñeiras. Y con ella se levantó y se fue buena parte del público que hasta el momento, y sin que aún se hubiese votado nada, presenciaba la sesión.

La tensión y los gritos continuaron entre los miembros de la Corporación, aún con el Salón de Plenos vacio. Antes, la oposición había defendido paralizar la construcción de los pasos elevados y constituir una comisión en la que analizar otras alternativas de seguridad vial en Portarraxoi, San Lois y Sagasta. Los badenes podría conllevar “un menoscabo importante para actividade comercial e un disconfort” para los vecinos que viven en la zona, afirmó el portavoz del PP, Vidal Seage. Pidió “unha solución menos lesiva para o pobo” e inclusó apuntó que “as estatísticas din que os accidentes de tráfico nos pasos de peóns elevados son máis graves que os que se producen en pasos a igual nivel”. El independiente Luis Sabariz, de ACP, hizo hincapié en que “non se pode gobernar de costas á xente” y en que hai problemas de seguridade viaria máis importantes neste pobo. ? certo que que pola noita pasa algún coche a alta velocidade” por las calles del centro, pero “un accidente pode habelo en calquera sitio, a 20 ou as 50. Propuso, por ejemplo, solicitar una radar a la Subdelegación del Gobierno para evitar excesos de velocidad y sancionar a quienes los cometan. Maribel Castro, de IP, alusió a los ruidos que pueden generar los badenes para los residentes en las viviendas más próximas.

A modo de réplica, Cecilia Tarela acusó a la oposición de querer hacer “política” ya que “tiveron desde xullo para solicitar este pleno extraordinario e fano agora, que o proxecto está rematado e a subvención aprobada pola Xunta de Goberno da Deputación de Pontevedra.

 

El edil de obras asegura que los badenes no harán ruido y obligarán a circular a 30.

Las obras que se ejecutarán en Portarraxoi, San Lois y Sagasta costarán 19.110 euros. De ellos, 7223 se destinarán a elevar cuatro paso de peatones y, el resto, a obras complementarias para que las aceras queden al mismo nivel y se facilite el tránsito de personas discapacitadas. “Esta obra non se fai por capricho. Os coches pasas a gran velocidade e non hai que esperar a unha mmorte para tomar medidas”, dijo Ángel Souto. En las calles en las que se crearán los badenes “hai once interseccións e unha elevada afluencia de peóns. A única solución é elevar os pasos para que os coches circulen a 30 kilómetros por hora. Se van a esa velocidade non van sukfrir danos”, incidió. Además, aseguró que “son badenes especiais, non van facer ruido” y tendrán las dimensiones que “recomenda o Ministerio de Fomento.

Souto Cordo y Cecilia Tarela fueron los concejales del gobierno que llevaron la voz cantante a la hora de defender los pasos elevados. El alcalde, Luis Álvarez Angueira, que hace semanas anunció que no se presentará a la reelección, apenas intervino más que para mandar callar a la comerciante que tomó la palabra durante el Pleno y para referirse al aplazamiento de éste, el pasado martes, cuando tuvo que compareces ante el Juzgado de Caldas  en relación con su imputación por una presunta maleversación de fondos públicos a través de los repostajes de un vehículo municipal.

Diario de Arousa

El tripartito cuestiona las firmas y mantiene la instalación de badenes.

alple

El alcalde y parte del público del pleno celebrado ayer.

El pleno extraordinario celebrado ayer por la mañana en Pontecesures sirvió para reafirmar el proyecto de instalación de pasos de peatones elevados en las calles centrales de la localidad, a pesar del rechazo mostrado por algunos comerciantes y los grupos políticos de la oposición.

Estos forzaron la celebración de esta sesión pero no consiguieron su objetivo de frenar el proyecto, entre otras razones porque ya está aprobado hace tiempo y va a ser ejecutado por la Diputación.

Pero tampoco lograron imponer su criterio porque el gobierno tripartito formado por BNG, Terra Galega y PSOE tiene mayoría absoluta, razón ésta de suficiente peso como para tumbar la propuesta de los opositores.

Desde el tripartito, que dirige el nacionalista Manuel Luis Álvarez Angueira, llegaron a cuestionar la campaña de recogida de firmas impulsada por lo comerciantes afectados, quienes superaron las cuatrocientas adhesiones. Sin embargo, en el ejecutivo replican que muchos de los firmantes ni siquiera son vecinos de la localidad.

Con firmas o sin ellas, lo cierto es que el proyecto sigue su curso y lo sucedido ayer en el pleno sirvió al ejecutivo para abroncar a la oposición por su “demagogia”.

Faro de Vigo

El pleno de Cesures descarta revisar el proyecto de los pasos de peatones elevados.

Tenso y, por momentos, bronco. Así fue el pleno que está mañana celebró la corporación de Pontecesures, a petición de los grupos de la oposición, para abordar la posibilidad de paralizar el proyecto de elevación de cuatro pasos de peatones en las calles Sagasta, San Lois y Portarraxoi. Los votos del grupo de gobierno (BNG, PSOE y TeGa) tumbaron esa propuesta y zanjaron, al menos de momento, el polémico asunto.

Los grupos de la oposición justificaron la convocatoria de este pleno en el fuerte rechazo que la elevación de los pasos ha generado en comerciantes y vecinos. Como muestra de la misma, esgrimían las casi 600 firmas recogidas en Pontecesures y el «inusualmente concorrido» salón de plenos, donde una docena de comerciantes seguían la sesión. «Non é a nosa pretensión vir aquí dar solucións técnicas. O que queremos é que se mire se hai outras alternativas», explicaba Seage, el portavoz del PP. Más o menos en la misma línea hablaron Sabariz Rolán (ACP) y Maribel Castro (IP).
Desde las filas del gobierno local, la primera en hablar fue la nacionalista Cecilia Tarela. Reprochó esta, en primer lugar, que la oposición tardase cuatro meses en forzar un pleno que llega cuando el proyecto ya ha sido aprobado por la Diputación, entidad que sufragará las obras. Y sobre las firmas presentadas contra el proyecto indicó que sólo 249 son de vecinos de Pontecesures, una idea en la que insistió su socio de gobierno, Souto Cordo. Por lo demás, señaló la edila que no es necesario convocar ninguna comisión de expertos porque el Concello tiene, desde el principio, de informes de la policía local y el aparejador municipal avalando la obra. Sobre esos informes volvería también Souto Cordo para señalar que recomendaban la elevación de los pasos de peatones tanto para frenar la velocidad de los coches que circulan por esas calles como para eliminar las barreras arquitectónicas que suponen debido a su altura.
La accidentada convocatoria del pleno -fue suspendido el martes a media hora de su inicio- contribuyó a agriar y llenar de reproches una sesión que acabó envuelta en la tensión. Una de las comerciantes que había acudido al pleno tomó la palabra para reprochar al gobierno su actitud. El alcalde intentó interrumpirla en varias ocasiones e incluso requirió la presencia de la policía local, pero finalmente la mujer se marchó por decisión propia. Cuando se levantó, buena parte de los asistentes al pleno también se fueron.

La Voz de Galicia