El reloj de la Plazuela: Una pieza inaugurada con el siglo.

En el año 1999, dos concejales de Pontecesures, ?scar Gerpe y Enrique Herránz, tuvieron una idea: comprar un reloj para sustituir al viejo y estropeado marcador de tiempo que presidía A Plazuela. Como hacerse con un mecanismo moderno costaba lo suyo (entre 700 y 800.000 pesetas), el gobierno local, integrado por BNG, PSOE y ACP, emitió un bando en el que se pedía el apoyo de los vecinos y de las empresas de la localidad. Todo el mundo colaboró, y pronto se reunió el dinero.
Con él, el gobierno local se fue a una empresa de Vigo para adquirir el nuevo reloj. Lo colocó en su emplazamiento, y se inauguró con las campanadas que dieron entrada al nuevo siglo. A partir de ahí, y durante varios años, la empresa viguesa se encargó del mantenimiento de la pieza. Y en varias ocasiones acudieron a Pontecesures a poner en hora el mecanismo y a realizar todos los ajustes que este precisaba. Pero este año no han acudido a la llamada. Y las agujas se mueven al ritmo que ellas quieren.

LA VOZ DE GALICIA, 03/10/12

Dimisiones en la ANPA del CPI Pontecesures.

Hace unos días y a poco de renovarse na Junta Directiva, presentaron su dimisión la vicepresidenta del ANPA, Mª Isabel Rey García, y la vocal, Rita Mª Lafuente Lestón. Las sustituyen en sus cargos Manuela Barreiro Castro y Mª Carmen Conde Barral, respectivamente, según informó la junta directiva. La nominación de estas dos últimas debe ser ratificada en la próxima asamblea de afiliados.

De esta forma la junta directiva queda compuesta por las siguientes personas:

Presidenta. Dolores Agrasar de Villanueva
Vicepresidenta: Manuela Barreiro Castro
Secretaria: Mª Luz Mota Rodríguez
Tesorera: Marta Aragundi Boga
Vocal: Mª Carmen Conde Barral

ACP denuncia la “confusa privatización” del servicio de gimnasia para adultos de Pontecesures.

El concejal de la ACP, Luis Ángel Sabariz, denunció ayer la “confusa privatización do servizo de ximnasia de adultos” que hasta el mes de junio prestaba el Concello de Pontecesures mediante la contratación, a tiempo parcial, de una monitora. “Tivo que ser este goberno que tanto defendía o emprego o que se cargara este posto de traballo non procedéndose á contratación do persoal para este curso escolar recén comezado”, se lamentaba ayer Sabariz. A su juicio, no hay excusa que justifique este recorte, con el que “se eliminou o servizo promovendo que una empresa privada, con ánimo de lucro, o preste nun edificio público cobrando directamente un prezo aos asistentes fixado unilateralmente pola empresa”.

A juicio de Sabariz, esta decisión “é unha auténtica chapuza xurídica pois o concello arrógase a titularidade dunha actividade, anunciando a mesma, anotando aos interesados no concello, seleccionando a unha empresa e tutelando a iniciativa, cando nin fixa uns prezos que son decididos e cobrados directamente por dita empresa”. Y es que, según afirma, “o concello ten aprobados uns prezos públicos para esta actividade, e agora unha empresa fixa outros máis altos á súa bola e o goberno local consinte todo isto”.

Desde la ACP se “lamenta o ocorrido e non se entende a actitude do goberno local”. Sabariz también traslada el “malestar dos participantes coa situación”.

LA VOZ DE GALICIA, 03/10/12

El PSOE explica en Pontecesures sus propuestas en Educación.

El acto será mañana a las 20.30 horas en la sede de los socialistas.

El diputado del PSOE en el Congreso, Guillermo Meijón, estará mañana en Pontecesures para explicar las propuestas que su partido defenderá en una materia tan sensible como es la Educación de cara a las próximas elecciones autonómicas. El acto tendrá lugar a las 20.30 horas en la sede de los socialistas cesureños, situada en la Travesía da Bandeira.

LA VOZ DE GALICIA, 03/10/12

El reloj que no sabía dar las horas.

En Pontecesures el tiempo corre a su aire: las agujas de A Prazuela giran desde hace meses sin respetar el ritmo básico.

«Reloj, no marques las horas, porque voy a enloquecer», advertía aquella vieja canción de amor de Armando Manzanero. Sus versos, desnudos de romanticismo, podrían ser utilizados para describir el extraño caso que, desde hace cinco meses, se registra en A Prazuela, en Pontecesures. El reloj de la torre de la iglesia se ha vuelto loco. Cada hora en punto, las campanadas suenan. Y suenan tantas veces como le corresponde. Pero quien en ese momento levante la vista hacia lo alto de la plaza verá que en la esfera del reloj, las agujas «corren a su aire, como les parece», según relata el párroco, Arturo Lores. Y, normalmente, marcan casi tres horas de menos.

No obedece esta circunstancia a ningún milagro, sino a una avería del mecanismo del reloj. Se produjo esta hace ya unos cinco meses. ¿Y por qué no se ha arreglado? Pues porque ni en la iglesia ni en el Concello, que en su día donó la pieza, tienen el código secreto que permite acceder a las entrañas del marcador de tiempo.

El concejal de la oposición Luis Ángel Sabariz, ya pidió hace tiempo explicaciones sobre lo que ocurría en lo alto de la torre. «El Concello dice que es cosa de la Iglesia, y la Iglesia dice que es del Concello». Y, unos por otros, el reloj sigue a lo loco.

Arturo Lores, el párroco, matiza. «El reloj lo puso el Concello, y fue siempre el Concello el que se encargó de hablar con la empresa que lo había instalado cuando había que hacer un cambio de hora o cualquier otro arreglo». Por el gobierno local Ángel Souto ofrece otra versión: «O reloxo é certo que o cedeu o Concello, pero non é noso, nen sequera figura no inventario municipal».

Sea como fuere, ambas partes aseguran estar buscando soluciones para corregir este desaguisado con las horas. El párroco está pendiente de que la empresa que lleva el reloj que acompasa las llamadas a misa analice la posibilidad de hacerse cargo, también, del que da la hora. El concejal, por su parte, ha enviado varios avisos a la empresa que colocó la pieza hace ya doce años, y «hace unos veinte días se le mandó un escrito» para que entreguen las claves que permitirían dar con la solución a este enigma tecnológico. Mientras, las campanas y las agujas seguirán compases distintos.

LA VOZ DE GALICIA, 03/10/12