No último pleno celebrado pola corporación de Valga o PSOE presentou unha moción para a aprobación e posta en marcha dunha campaña municipal de promoción do uso do galego nos cemiterios, esquelas, epitafios, e en todo o relacionado co momento do falecemento. Segundo María Ferreirós “trátase dunha anormalidade cultural que as esquelas e epitafios se escriban en castelán mentres que a maior parte da poboación emprega normalmente o galego na súa vida cotiá”. A proposta socialista buscaba que o Concello de Valga realizase una campaña de sensibilización “que reunira ao sector funerario, igrexa e veciñanza”. A proposta foi rexeitada polo goberno local, “que tamén imposibilitou o debate desta cuestión”, Segundo o PSOE queda demostrado que “non existe un mínimo interese para crear accións culturais senón existe unha subvención doutras administracións”.
En clave local, este año se incorpora una réplica de la iglesia de Cordeiro y una figura de la piragüista Nerea Romero
En Valga volvió a montarse el belén, y no es un belén cualquiera. Tras 28 años se ha posicionado como uno de los más originales de la comunidad hasta el punto de obtener la declaración de interés turístico de Galicia. Cuenta con alrededor de 4.500 piezas dispuestas en 400 metros cuadrados de un local situado en Campaña. Allí se recrea una población rural invitando a un recorrido en el que conviven escenas de la tradición belenista con otras relacionadas con la actualidad más reciente.
Este año era ineludible hacer alusión a la muerte de la reina Isabel II, que se refleja con el cortejo fúnebre y una réplica en madera de la abadía de Westminster. Tampoco falló a la cita con la Navidad de Valga el nuevo rey, Carlos III, y los tinteros que tanto dieron que hablar. También se da testimonio de la guerra de Ucrania, con el presidente Zelenski pasando revista a sus tropas y un edificio bombardeado.
En clave gallega se hace alusión a la ola de incendios del pasado verano, al fenómeno musical que supusieron As Tanxugueiras y por el belén aparecen también las dos Marías, las hermanas más populares de la alameda de Santiago. En el apartado local dedicado a Valga las principales novedades son una réplica de la iglesia de Cordeiro, que luce al lado de la procesión de los lacones, una estampa de la comida del Encontro cos Nosos Maiores y la figura de la piragüista valguesa campeona de España, Nerea Novo Romero. Además, se rinde homenaje póstumo a Manuel Míguez Lodeiros, párroco de Campaña durante 51 años fallecido hace un año y que hasta entonces se encargaba de bendecir el belén artesanal en su jornada inaugural. En esta ocasión, la tarea corrió a cargo del nuevo sacerdote de la parroquia, Arturo Lores.
Para el pistoletazo de salida de esta tarde de domingo se trasladó a Campaña la directora de Turismo de Galicia, Nava Castro, que estuvo acompañada por el alcalde, José María Bello Maneiro, y la presidenta da asociación Amigos do Belén, Mari Carmen Castiñeiras. Esta asociación está integrada por vecinos del municipio que trabajan durante semanas elaborando de forma artesanal las figuras y otros elementos, algunos móviles, que conforman el Belén Artesanal.
Estará abierto hasta el día 8 de enero con los siguientes horarios: de lunes a viernes, de 17.30 a 20.30 horas; los sábados de 17 a 20.30, y los domingos e festivos de 12 a 14 y de 17 a 20.30 horas. Para visitas de grupos fuera de este horario se puede pedir cita a través del teléfono 630 952 5 15.
Ocurrió en la tarde del sábado después de que alguien accionara la palanca de emergencia
La de Catoira es una estación en la que no suele pasar nada, pero este sábado vivió un violento episodio que derivó en una batalla campal en el andén. Eran las cinco y cuarto de la tarde cuando, aprovechando la parada del tren procedente de A Coruña, alguien que no ha sido identificado accionó la palanca de emergencia, según informa la Guardia Civil. Esta circunstancia movilizó al personal de seguridad de Renfe, que localizó en el exterior a un grupo de jóvenes que pretendían realizar pintadas en los vagones y que llegaron a rociarlos con espray.Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del díaREGISTRARME
Los vigilantes tuvieron que enfrentarse a más de media docena de chavales que actuaron con la cara tapada y con capuchas y gorros para dificultar su identificación y ni siquiera las porras empleadas contra ellos lograron disuadirlos.
Se vivieron momentos de gran tensión que fueron recogidos en grabaciones de móvil realizadas por pasajeros desde el interior del tren y que pronto empezaron a circular por los grupos de wasap. En ellos se puede apreciar como los chavales logran su objetivo y realizan pintadas que, según los datos de que dispone la Guardia Civil, afectaron a dos vagones.
Las fuerzas de seguridad apuntan a dos individuos como los causantes de los altercados, aunque en las imágenes se ve que son más los que se enfrentan a los vigilantes de seguridad. Finalmente se escaparon y el tren pudo reanudar la marcha llegando con 14 minutos de retraso a Vigo, según confirma Renfe.
La operadora ferroviaria informa que esta misma semana interpondrá una denuncia por unos actos vandálicos que provocaron que haya que inmovilizar los vagones afectados, a la espera de su limpieza, y recuerda que hechos de esta naturaleza son frecuentes, ocasionando daños por valor de 15 millones anuales. Renfe condena el altercado ocurrido en Catoira y lamenta los perjuicios que ocasionó a los pasajeros.
Un grupo de jóvenes pintó en la tarde de este sábado un tren en Catoira (Pontevedra) con pintadas que, en referencia al juicio por el accidente del Alviaocurrido en 2013, reclamaban “xustiza” y afirmaban que “el maquinista no fue”.
Tal y como han compartido en redes sociales algunos de los pasajeros que a primera hora de la tarde realizaban el trayecto A Coruña-Vigo, un grupo de jóvenes que ocultaban su identidad con gorros y capuchas, ‘grafitearon’ con aerosoles diversas partes del convoy. Tanto el personal del tren como algunos pasajeros intentaron evitar el acto vandálico, aunque sin éxito.
El maquinista del Alvia siniestrado el 24 de julio de 2013, Francisco Garzón, es uno de los procesados por lo ocurrido en la curva compostelana de Angrois junto al director de seguridad en la circulación de Adif en aquel momento, Andrés Cortabitarte.
Será impartido, el sábado 10, por integrantes de las fuerzas de seguridad del Estado
El Concello de Pontecesures organiza un curso de autodefensa para mujeres ante situaciones de violencia que se celebrará el sábado día 10, de diez de la mañana a dos de la tarde, y de cuatro a ocho. La asistencia a dicha jornada será gratuita, aunque como el número de plazas es limitado, se recomienda anotarse a través del correo xuventude@pontecesures.org o del teléfono 986 564 410.
El curso será impartido por especialistas de la Federación Galega de Loita y pertenecientes a las fuerzas de seguridad del Estado, que «ensinarán ás alumnas como actuar diante de situacións problemáticas mediante a utilización de técnicas de autodefensa. Unha aprendizaxe eminentemente práctica, pois durante as sesións practicarán os movementos a empregar para reaccionar diante de diferentes ataques». Este curso ha sido organizado en colaboración con la Xunta de Galicia, la Academia Galega de Seguridade Pública, la Federación Galega de Loita y el Ministerio de Igualdad.
José Luis Abet, en el momento en que fue conducido al juzgado de Caldas de Reis, al día siguiente de haber perpetrado el triple crimen.
José Luis Abet está acusado de tres delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y haber causado una grave enfermedad psíquica a sus dos hijos, que presenciaron cómo mataba a tiros a su madre, su tía y su abuela
El escalofriante crimen que José Luis Abet perpetró el 16 de septiembre del 2019 a las puertas de la vivienda que su exmujer compartía con los dos hijos pequeños de ambos en Valga ya tiene fecha para ser juzgado. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra acaba de fijar la vista para los cinco días comprendidos entre el 6 y el 10 de marzo del año que viene. El sorteo de los miembros que compondrán el jurado popular, en cuyas manos estará el futuro del autor confeso de la muerte a tiros de su antigua pareja, su excuñada y la madre de ambas en presencia de los dos niños, tendrá lugar bastante antes: el próximo miércoles.Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del día.
Abet se enfrenta a tres delitos de asesinato, uno de tenencia ilícita de armas y otros dos por haber provocado una grave enfermedad psíquica a sus hijos, que entonces tenían cuatro y siete años. Las cuatro acusaciones —además de la familia de las víctimas y de la Fiscalía, la Xunta y la fundación Amigos de Galicia se han personado en el procedimiento— solicitan que se le imponga el régimen de prisión permanente revisable.
En su auto, la Audiencia expone los hechos que el jurado tendrá que valorar, junto a las pruebas y testimonios que las diferentes partes proponen para el desarrollo de la vista. Entre ellos se encuentra el deKandioura Cisse, el vidente africano al que el acusado recurrió para que emplease sus conocimientos de magia negra contra su exesposa. El relato de lo ocurrido aquel 16 de septiembre resulta estremecedor. El hombre, que tenía entonces 45 años, había adquirido un revólver Ruger modelo SP101 del calibre 32 largo. El arma se hallaba en perfecto estado, aunque su número de identificación había sido borrado. También se había hecho con una caja completa de munición. Poco antes de las ocho de la mañana, se presentó en la aldea de Carracido donde vivía Sandra Boquete, de la que se había divorciado en enero del 2018. Era lunes, y el individuo sabía perfectamente que a esa hora la mujer cogía el coche para llevar al colegio a sus dos hijos. Así que detuvo su vehículo de forma que bloquease el acceso a la casa y aguardó de pie, a su lado, a que se abriese la puerta del garaje. Fue así como la primera víctima se vio acorralada al volante sin poder hacer apenas nada.
Abet se situó a la altura de la ventanilla de la conductora, le apuntó a la cabeza y le descerrajó un tiro en la cara. A continuación disparó otras tres veces, alcanzándola en el cuello y en el pecho. Los niños, que ocupaban los asientos posteriores, tuvieron que verlo todo.
Consumada la muerte, Abet se subió a su automóvil y abandonó el lugar. No había recorrido más que unos metros cuando se cruzó con otro vehículo en el que viajaban su antigua suegra, Elena Jamardo, y su excuñada, Alba Boquete, quienes se dirigían al domicilio a toda velocidad. No era para menos, ya que Sandra, preocupada, había telefoneado a su hermana antes de intentar abandonar la casa con los pequeños. El sujeto no dudó en dar la vuelta para perseguirlas. De vuelta en el escenario del crimen, recargó el revólver y sorprendió a las dos mujeres cuando trataban de auxiliar a Sandra, que ya no respiraba. Les disparó alternativamente. En cuatro ocasiones contra Elena, alcanzándola en la cabeza, el muslo y el pecho, y en tres contra Alba, a la que hirió en la cabeza, en el pecho y en un hombro.
El auto judicial subraya que, cuando concluyó la matanza, «que también fue presenciada por los hijos menores del investigado, les dijo que esperasen allí hasta que llegase la Guardia Civil, y abandonó el lugar en su coche». El documento de la Audiencia recoge que Abet fue plenamente consciente de la presencia y proximidad de los pequeños «en el momento de matar a su madre, a su tía y a su abuela, siendo también consciente de que tal traumática y violenta visión menoscababa gravemente su integridad psíquica, produciéndoles secuelas de gravedad, dada su corta edad y la vinculación familiar con las víctimas». María Elena tenía 57 años; Sandra y Alba, que llevaba tres meses conviviendo con su novio, 39 y 27.
Entre los factores que pueden agravar la responsabilidad del acusado la Audiencia cita su grado de parentesco con las víctimas, el hecho de que las muertes se ejecutasen en presencia de los niños y el «profundo odio y desprecio que sentía hacia su exesposa, a la que vejaba, insultaba y cosificaba continuamente, llamándola y enviándole mensajes amenazantes y denigrantes». Al concluir el tiroteo, él mismo envió varios mensajes para referir lo que acababa de hacer. El vidente africano fue, por ejemplo, destinatario de un mensaje de voz en el que Abet presume, se ríe y afirma que las tres mujeres «estaban para enterrar, sin necesidad de utilizar camello alguno ni de esperar 24 horas». El auto añade que lo ocurrido se debe «al mero hecho de ser las víctimas mujeres» y atribuye al investigado la intención de «hacer patente su sentimiento de superioridad respecto de ellas».
Por contra, entre los posibles atenuantes se cita el estado de alteración psíquica, arrebato y obcecación en el que se encontraba Abet cuando acudió a la aldea de Carracido. También la llamada telefónica que realizó poco después del brutal crimen que había cometido, comunicando a la Guardia Civil su intención de entregarse y la dirección de su madre, en cuyo domicilio se había refugiado; su colaboración a la hora de encontrar el arma, que había arrojado al río Tambre, y su supuesta intención de reparar el daño ocasionado a los familiares de las víctimas.