Cinco personas resultan heridas en una colisión de dos vehículos en Padrón.

Este accidente se registró por la mañana en un tramo sobre el que el cuerpo local de seguridad lleva años alertando de su peligrosidad

Cinco personas han sido trasladadas esta mañana al hospital después de colisionar dos vehículos en Padrón, concretamente en el kilómetro cero de la autovía AG-11, una vez pasado el tramo sobre la vía N-550, a la altura de la salida hacia la localidad padronesa. El 112 Galicia ha recibido la primera llamada por este suceso poco antes de las diez y media de la mañana, en la que se alertaba de la colisión entre dos vehículos, uno que circulaba en dirección a Barbanza y otro en sentido a Santiago. Como resultado, cuatro personas de un mismo vehículo han resultado heridas, además de una quinta que viajaba en el otro turismo implicado. Las cinco tuvieron que ser trasladadas.

Hasta el lugar se han desplazado, movilizados por los gestores del 112 Galicia, el Servicio de Urgencias Sanitarias de Galicia-061, el GES de Padrón, la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local de Padrón. Precisamente, el accidente se ha registrado en un tramo sobre el que el cuerpo local de seguridad lleva años alertando de su peligrosidad, en parte por la nula visibilidad de noche y en días grises o lluviosos como el de hoy. 

La Voz de Galicia

La Policía Local de Padrón avisa del riesgo de accidentes en un enlace de vías de alta capacidad

Pide iluminar el acceso a la AG-11 y la AP-9 desde la N-550

La Policía Local de Padrón insiste una vez más en la necesidad de tomar medidas para reducir el riesgo de que se registre un accidente en el que considera el punto más peligroso de las vías que pasan por el municipio, por afectar a varias de alta capacidad. Se trata del enlace de la autovía del Barbanza (AG-11) con la vía N-550 y la autopista AP-9 y la conocida como variante, una intersección en la que ya se produjeron varios accidentes debido a la nula visibilidad que tiene el tramo de noche, en las horas de menos luz e incluso en los días de lluvia.

Por ello, la Policía Local incide en que urge instalar en este punto una palmera con varios focos de iluminación, para lo que hay espacio «de sobra», señalan desde el cuerpo de seguridad, además de colocar señales verticales luminosas, que adviertan al conductor de las condiciones del tramo.

En su día hubo una mejora del asfalto y de la señalización horizontal, pero para la Policía Local esta medida es insuficiente para reducir la peligrosidad del punto, en el que confluyen vías de distinta competencia, lo que podría explicar la demora en la actuación, a la vista de que en este tramo se produjeron varios accidentes, con la fortuna de que no se registraron víctimas mortales.

«En ese punto no se ve nada; cualquiera otra carretera, incluso de menor entidad, está mucho mejor iluminada y señalizada», asegura el responsable de la Policía Local de Padrón, Jesús Rey. El jefe en funciones del servicio se pregunta si tiene que haber malas estadísticas del tramo para que las autoridades actúen y hagan algo «para cambiar y mejorar la señalización», a lo que contribuiría notablemente dotar el punto de iluminación, añade. «Cualquiera ve lo peligrosa que es esa zona, Tráfico incluido, pero nadie hace nada y ojalá me equivoque y no esperen a tomar medidas cuando haya algún accidente con muertos», explica el responsable de la Policía Local.

Víctimas mortales, no, pero accidentes ya se registraron varios y con importantes daños materiales hasta el punto de que, en una ocasión, un vehículo se salió de la vía y cayó sobre la N-550, una vez que el muro lateral «no tiene la altura reglamentaria», precisa Jesús Rey. Son varias las veces que la Policía Local advirtió de la peligrosidad del tramo.

La Voz de Galicia

La muerte del padre de una de las víctimas de Sri Lanka revive la tragedia, cinco años después.

Pontecesures está de luto por partida doble.

Falleció Manuel Chaves, padre de Alberto, que murió junto a su pareja en los atentados de abril de 2019.

Los vecinos también dan su último adiós a José Carou, atropellado mientras trabajaba.

Manuel Chaves, padre del joven pontecesureño asesinado en Sri Lanka hace justamente un lustro.
Manuel Chaves, padre del joven pontecesureño asesinado en Sri Lanka hace justamente un lustro.

Los vecinos del Ayuntamiento de Pontecesures dieron esta tarde su último adiós a Gerardo José Carou Alcalde, un hombre nacido hace 54 años en esta localidad ribereña que falleció como consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido al filo de las 22.45 horas del martes, en el Concello coruñés de Brión.

Y mañana hacen lo propio con Manuel Chaves Barreiro, padre de uno de los jóvenes pontecesureños asesinados en Sri Lanka en abril de 2019, también en plena Pascua.

De este modo, la localidad asiste a días de verdadera consternación y, en el caso de la muerte de Manuel Chaves, son muchos los que reviven aquellos ataques islamistas y vuelven a llorar el fallecimiento de dos de sus jóvenes.

La esquela de Manuel Chaves.
La esquela de Manuel Chaves.

66 años

Manuel Chaves Barreiro, fallecido a los 66 años de edad, será incinerado mañana, después del funeral de cuerpo presente previsto en la iglesia de San Xulián de Pontecesures, a la que es trasladado desde el tanatorio de Padrón a las diez y media de la mañana.

Se trata de una persona muy conocida y querida que se hizo tristemente popular, precisamente, a raíz del aquel trágico episodio terrorista que conmocionó a la sociedad. Y no solo a la pontecesureña, sino a todo el mundo.

Fueron seis atentados simultáneos registrados en abril de 2019 en Sri Lanka, coincidiendo con el Domingo de Resurrección.

Hoteles e iglesias atacados

Entre las cerca de trescientas víctimas de aquella masacre, cometida en tres hoteles de lujo y tres iglesias, se encontraba una joven pareja gallega que estaba en la isla pasando unos días de vacaciones y se alojaba en el hotel Kingsbury.

Eran la pontecesureña María González Vicente, que tenía 32 años, y su novio, Alberto Chaves Gómez, de 31 años y nacido en Rianxo, aunque residente también en Pontecesures.

Manuel Chaves y su sobrino Antonio Fernández, cuando hicieron el Camio de Santiago, en 2020.
Manuel Chaves y su sobrino Antonio Fernández, cuando hicieron el Camino de Santiago, en 2020.

Aquel joven que empezaba a abrirse una brillante trayectoria profesional tras haber empezado a trabajar en la India, para una empresa filial de la viguesa Profand, era el hijo de Manuel Chaves, al que muchos conocieron, hay que insistir, a raíz de aquellos terribles atentados y las desgarradoras imágenes que generaron.

Fueron enterrados juntos en Pontecesures y a su funeral en la iglesia de San Xulián, donde hoy se despide para siempre al padre de Alberto, acudió una auténtica multitud.

Ciudadanos conmocionados por cuanto había sucedido que quisieron arropar con su presencia al propio Manuel Chaves y demás familiares de las jóvenes víctimas.

Es cierto que a todos nos marcaron para siempre aquellos atentados islamistas, puede decirse que a mi tío lo mataron en vida

Antonio Fernández Chaves

Sobrino de Manuel Chaves

De ahí que el fallecimiento, ayer, del padre de Alberto, desencadenara una mayor tristeza en la localidad pontecesureña y la parroquia rianxeira de Leiro, pues fue inevitable que muchos volvieran a recordar lo sucedido en la India hace justamente un lustro.

«Quedó destrozado»

Así lo confirma Antonio Fernández Chaves, gerente de la fábrica de extrusionados de aluminio Indalsu, en la carretera que une Caldas de Reis con Vilagarcía.

Es sobrino de Manuel Chaves Barreiro, al que define como “un hombre bueno y querido en Pontecesures que quedó destrozado por la muerte de su hijo, al que amaba con locura y del que se sentía tremendamente orgulloso”.

«Nunca pudo superar aquello»

“Era tanto su amor que nunca pudo superar aquello, pues si bien es cierto que a todos nos marcaron para siempre aquellos atentados islamistas, puede decirse que a mi tío lo mataron en vida”, acierta a explicar.

“A raíz de aquello, la situación familiar se complicó y mi tío entró en una profunda depresión que fue complicándose a medida que pasaban los días, agravando otros problemas y enfermedades, hasta quedarse sin visión y sin movilidad”.

Camino de Santiago

Hacer el Camino de Santiago desde la frontera portuguesa, en el año 2020, “fue de lo último que pudimos hacer juntos, ya que por aquel entonces ya empezaba a tener problemas de movilidad, de ahí que nos costara tanto completar el recorrido”.

Finalmente, después de “varios ictus e infartos cerebrales, sufrió un fallo multiorgánico que acabó con su vida para siempre, justamente ahora, cuando se cumplen cinco años de aquellos atentados que ya lo habían condenado”, sentencia un emocionado Antonio Fernández.

La imagen de José Carou Alcalde y el lugar del fatal accidente.   | //  FDV
La imagen de José Carou Alcalde y el lugar del fatal accidente. / FDV

Atropellado cuando auxiliaba a un conductor

La iglesia de San Xulián de Pontecesures sirvió esta tarde para que los vecinos dieran su último adiós a Gerardo José Carou Alcalde, un empleado de la empresa compostelana Grúas Castmart que fue atropellado por un coche el martes, cuando se encontraba trabajando.

En el momento del terrible suceso auxiliaba a otro vehículo averiado que permanecía estacionado en el arcén de la autovía de Brión, a la altura del popular barrio de Conxo.

Como ya se informó ayer, en la edición digital, fue el propio conductor que atropelló al trabajador pontecesureño el que dio aviso de lo sucedido a los servicios de emergencias del 112 Galicia, que movilizó a Urxencias Sanitarias, Guardia Civil y la Policía Local de Santiago.

Faro de Vigo

Muere atropellado un operario de grúa mientras auxiliaba a un vehículo en Santiago de Compostela.

Fue el propio conductor que arrolló al trabajador el que dio aviso de lo sucedido a los servicios de emergencia.

Su funeral se celebrará mañana jueves a las 17:30 horas en la Iglesia Parroquial de San Xulián de Pontecesures.

Un trabajador de Grúas Castmart pierde la vida atropellado cuando auxiliaba a un vehículo en la autovía de Brión
Un trabajador de Grúas Castmart pierde la vida atropellado cuando auxiliaba a un vehículo en la autovía de Brión.

Un trabajador de la empresa compostelana Grúas Castmart, ha perdido la vida en la noche de este martes tras ser atropellado por un coche cuando auxiliaba a otro vehículo averiado en el arcén en la autovía de Brión, a la altura del barrio de Conxo.

Fue el propio conductor que atropelló al trabajador el que dio aviso de lo sucedido a los servicios de emergencias del 112 Galicia, que movilizó a Urxencias Sanitarias, Guardia Civil y la Policía Local de Santiago.

En el trágico suceso, ocurrido en torno a las 22:45 horas de este martes, ha perdido la vida Gerardo José Carou Alcalde de 54 años y natural de Pontecesures, dejando mujer y un hijo.

Su cuerpo será velado este miércoles en la Sala 2 del Tanatorio de Iria Flavia a partir de las 17:00 horas y el funeral por su eterno descanso, se celebrará mañana jueves a las 17:30 horas en la Iglesia Parroquial de San Xulián de Pontecesures.

Faro de Vigo

Muere un trabajador de Grúas Castmart atropellado cuando socorría a un vehículo averiado en la AG-56 en Santiago.

En una imagen de archivo, la autovía AG-56, que une Santiago con Brión

En una imagen de archivo, la autovía AG-56, que une Santiago con Brión.

El accidente se produjo al borde de las once de la noche en el tramo de la autovía que pasa por Conxo

Tragedia en la AG-56, la autovía que une Santiago con Brión. Un trabajador de la empresa Grúas Castmart falleció atropellado por un coche cuando socorría a un vehículo averiado en el arcén. El accidente de tráfico se produjo sobre las 22.45 horas a la altura de Conxo y le ha costado la vida a Gerardo José Carou Alcalde, de 54 años de edad y vecino de Pontecesures, municipio en el será enterrado el jueves a las 17.30 horas en la iglesia parroquia de San Xulián.

El suceso ha conmocionado a toda la plantilla de Grúas Castmart, empresa en la que la víctima había empezado a trabajar este mismo lunes. No obstante, Gerardo José tuvo una primera etapa en la conocida firma compostelana, para después pasar una temporada en otra y volver esta misma semana. Deja mujer y un hijo.

Fue el propio conductor que le arrolló el que dio aviso de lo que había sucedido al 112 Galicia, que movilizó a Urxencias Sanitarias, la Guardia Civil de Tráfico, la Policía Local de Santiago y los Bomberos de la ciudad, así como a la agrupación municipal de Protección Civil.

Se da la circunstancia de que recientemente se produjo un accidente similar en Lugo, lo que a juicio de los trabajadores de las empresas de grúas demuestra la necesidad de que se cambie el color de las luces de emergencia que llevan sus vehículos, que son ámbar. En el sector reclaman que se cambien por las azules, como se ha hecho con las ambulancias. «La realidad es que la gente solo le hace caso a las azules, porque son las que lleva también la Guardia Civil, así que cuando las ven echan el freno. Si ven las nuestras ni se inmutan», se lamenta un operario de Castmart.

La capilla ardiente se ha instalado en el tanatorio de Iria Flavia, en Padrón, donde será velado el miércoles y desde donde será trasladado a  Pontecesures para celebrar el funeral de cuerpo presente.

La Voz de Galicia

Recorrido por la senda fluvial del Ulla, un paseo lleno de historia.

La ruta parte del impresionante y conocido puente medieval e Pontevea

En la prehistoria nadie ignoraba lo que eran los límites geográficos. Esas marcas, a veces incluso poco visibles, estaban relacionadas con la seguridad. Si alguien las traspasaba debía atenerse a las consecuencias, que podían ser graves o no. Y esos límites venían definidos en general por accidentes naturales del terreno. Los ríos cumplían esa función en Galicia. Y entre ellos, el Ulla.

De modo que excursión al Ulla, que está ahí al lado, a Pontevea, por la autovía primero y luego por la carretera a A Estrada. Impresionante y conocido puente medieval que en la actualidad tiene la suerte de ser sometido a un lifting. Parada obligatoria, con la suerte de que antes del verano suele ser fácil aparcar al borde de la carretera.

Y ahí mismo, al borde del río Ulla, arranca un sendero fluvial. Un cartel que reza Xirimbao 3 sirve de punto de partida. El camino es estrecho —albricias—, cómodo de recorrer si no ha llovido en las cuarenta y ocho horas anteriores y que en algún punto concreto se arrima al borde, pero tan solo durante unos pocos metros.

A la izquierda, la corriente, muy ancha, preciosa. Más allá, al otro lado que resulta que es provincia de Pontevedra, se extiende una gran superficie con barbacoas que ha sido puesta a punto en días pasados y que para primavera estará simplemente gloriosa y golosa. El bosque de ribera es finísimo en ese comienzo y la visión tanto de esa zona como la del puente alegra la vista, gozo que no debe interrumpir los ladridos de los perros vigilantes de alguna de las casas de la derecha, cerrado el espacio privado por varias vallas de manera que solo hay susto para el excursionista, pero no peligro.

Menos de diez minutos después de haber partido se ve a la diestra un montículo áspero y lleno de arboleda. Se eleva su cumbre a solo sesenta y seis metros sobre el nivel mar pero la impresión es que suman muchos más. Ese es el punto elegido hace un par de milenios para construir un castro, el de Reis. Para entrar en él procede dirigirse en algún momento al asfalto y por el este, ante unas murallas que sorprenden por su altura, buscar la entrada, que existe y se localiza sin problemas. Por cierto que en sus inmediatas cercanías, puro territorio arqueológico, no hubo mejor idea que levantar una instalación. Y seguro que con la bendición legal. Sin comentarios.

Senda fluvial en Pontevea

Senda fluvial en Pontevea.

Al cuarto de hora del inicio el sendero ha girado en ángulo recto al norte ha cambiado el Ulla por el Santa Lucía y llega al asfalto. Las dos posibilidades: seguir por este y giro a la izquierda en el cruce o bien continuar por el sendero, con el aviso de que aquí el andar no resulta tan cómodo porque la vía es más estrecha y se va rozando vegetación.

En cualquier caso alcanza un punto en que hay que dirigirse al norte, a Valiñas. Se presentan dos maneras de ir a esa aldea con algunas casas impecablemente rehabilitadas: por la derecha de un montículo (firme de tierra y con un árbol que cada uno sorteará como pueda) o por la izquierda del otero, rodando por asfalto. Esa elevación es otro castro. En Valiñas destaca su antigua casa noble, muy bien cuidada, y el palomar que sin duda es o fue suyo.

Senda fluvial en Pontevea

Senda fluvial en Pontevea.

¿Y al otro lado del río? Pues frente al castro de Valiñas se levanta el de Couso, aunque hoy en día desde uno no se ve el otro a causa de la vegetación. Compartían el agua del Ulla, y en el caso de ese último enclave el territorio fue cristianizado con la construcción de la imponente iglesia de Santa María de Couso.

Iglesia de Santa María de Couso

Iglesia de Santa María de Couso.

Todo lo anterior es simplemente magnífico como entorno para una salida en el siglo XXI, pero no resuelve la incógnita de fondo. ¿Cómo se llevaban los habitantes del castro de Reis, del de Valiñas y del de Couso? ¿Cuál era el límite que ni unos ni otros debían traspasar sin exponerse a las iras del vecino?

La Voz de Galicia