El grupo de Makers de Padrón está elaborando pantallas y necesita, urgentemente, láminas de acetato de tamaño A4.
El alcalde de Padrón, Antonio Fernández, y la
edila Lorena Couso entregaron al Grupo de Emerxencias Supramunicipal
(GES) 800 mascarillas confeccionadas por un grupo de voluntarias. El
GES, a su vez, las llevó al centro de salud. El Concello agradeció la
labor de las mujeres que hicieron posible la confección de las
mascarillas y que fueron María Ofelia Diz; Milagros Mariño; Mercedes
Martínez; Dorinda López; Benilde Señora; Rosa María Gil; Inés Gil; María
del Carmen Pérez; María Gens, María Josefa Castro; Dora Castro, María
Teresa Vilas; Xosefa Lencería y Luisa Otero. También agradece la
aportación de Palacio, Boutique; El Trapo y Confecciones Regateiro.
Por otra parte, el Ayuntamiento anunció ayer que el grupo de Makers de Padrón está elaborando pantallas para los equipos sanitarios y necesita, urgentemente, láminas de acetato de tamaño A4. Algunas pantallas ya fueron repartidas esta semana en el centro de salud de la capital del Sar y en el servicio de ayuda en el hogar. En este caso, el Concello agradece, además, la colaboración de Miguel Blanco Pardal; Elías Cajaraville; Charo; Librería Sar y Markegal, así como la ayuda de Protección Civil y Policía Local.
A persoa ou persoas responsables do roubo, explican fontes municipais, entraron no punto limpo rompendo a rede que pecha a parte posterior do recinto.
As instalacións do punto limpo de
Valga foron obxecto dun roubo, cometido durante o período de
confinamento, en concreto na mañá do domingo. Un ou varios ladróns
conseguiron acceder ao interior do recinto para substraer diverso
material que se atopaba alí almacenado para a súa clasificación e
posterior xestión e reciclaxe.
A persoa ou
persoas responsables do roubo, explican fontes municipais, entraron no
punto limpo rompendo a rede que pecha a parte posterior do recinto.
Entre os obxectos que levaron atópanse unha máquina cortacéspede, dúas
hamacas, chatarra e outro material que está sendo valorado por persoal
do Concello e pola Policía Local.
Os feitos xa foron postos en coñecemento da Garda Civil, que mantén aberta unha investigación para tratar de identificar e localizar ao autor ou autores do saqueo. Estes enfróntanse a unha dobre sanción. Unha delas obedece ao propio roubo, e outra ao feito de vulnerar o confinamento e incumprir o decreto de declaración do estado de alarma.
ACONCELLERÍA DE CULTURA do CONCELLO DE PONTECESURES, convoca o Concurso de Relatos Curtos, “CONTOS DENDE O CONFINAMENTO”.
Concurso de relatos curtos para os Cesureños confinados.
BASES:
Primeira. –
Participantes
Poderán participar todos os veciños e veciñas do pobo, con independencia da súa idade.
Os
relatos serán presentados por unidade familiar .
Segunda. -Modalidade do concurso
Os traballos serán presentados por unidade familiar, para
así fomentar a creatividade e o traballo en equipo.
Cada familia ou unidade familiar poderá presentar un máximo de 2 relatos.
Os
traballos deberán presentar o formato de relato curto; cunha extension máxima de 5 páxinas
tamaño DIN A4, formato de letra Arial de 10 puntos con interlineado de 1,5.
Poderán optar aos premios obras orixinales, non
presentadas a outros concursos e deberán
estar escritos en galego ou español.
A
temática dos traballos será libre. Non obstante, valorarase a inclusión de
aspectos relacionados coa cuarentena e a visión desta situación dende o
confinamento.
Terceira. – Presentación dos traballos, forma e prazo.
A Estrada y Lalín lideraron el año pasado el reciclaje de vidrio en
las comarcas de Deza, Tabeirós y Caldas, ya que respresentan el 55 por
ciento del total de kilos recogidos en el conjunto de los diez
municipios pontevedreses de Área de Compostela. En estas comarcas se
reciclaron en 2019 un total de 1.786.780 kilos de recipientes de vidrio,
un 10 por ciento más que en el ejercicio anterior, 2018, cuando se
recogieron 1.625.833 kilos. Por su parte, Caldas es el concello que
encabeza el depósito de vidrio por habitante y Moraña el número de kilos
que recicla cada vecino en estas comarcas.
Así,
y según los datos hechos públicos por Ecovidrio correspondiente a 2019,
la concienciación sobre la necesidad de reciclar y depositar cada
residuo en el contenedor adecuado está dando resultados muy positivos en
A Estrada desde 2015. Los estradenses depositaron el año pasado en sus
129 contenedores un total de 448. 430 kilos de vidrio, el 26 % del total
del recogido en las comarcas de referencia. Esto supone un crecimiento
del 6 % con respeto a 2018 cuando se reciclaron 422.698 kilos.
Por volumen de recogida le sigue Lalín, con 400.780 kilos, frente a
los 378.616 de 2018; Silleda, con 186.670, lo que supone 8.421 más que
un año antes; Caldas, que llegó a los 185.00 200 kg frente a los 168.046
de 2018; Pontececures, con 155.000 (47.000 más); Cuntis recogió 123.330
(2.158 más); Valga que alcanzó los 93.100 (653 más); Moraña, con 92.360
(15.878 más); Catoira logró 57.690 kilos (1.941 más) y Portas, con
44.720 kilos con lo que aumentó en 10.340 kilos. Hay que señalar que en
los diez municipios pontevedreses hay repartidos 758 contenedores de
recogida de vidrio, un 2,3% más que en 2018 cuando había 739.
MEDIA POR HABITANTE Los
ciudadanos que cuentan con más depósitos para poder realizar este
reciclaje son los de Caldas, ya que tienen un total de 120, lo que
equivale a un contenedor por cada 81,5 ciudadanos. En esta estadística
le sigue Silleda, con 103 colectores y una media de 84,3 habitantes por
cada uno; Cuntis, con 48 y 97,4; Lalín, que tiene 186, 108,6; Valga, con
48 y 122,2; Catoria, 27 y 123,5; Pontecesures, 46 y 138,7; Portas, con
21 y 139,2; Moraña, 30 y 139,3, y A Estrada, con 129 y un contenedor por
cada 158,7 habitantes.
Por su parte, los vecinos y vecinas de Cuntis son los que más kilos
de vidrio depositaron el año pasado, ya que se recogieron 26,3 kg por
habitante en este municipio. La segunda posición la ocupa Moraña, con
22,10 kilos; A Estrada, que llega a los 21,89 por vecino; Silleda, con
21,48; Lalín con 19,8; Caldas de Reis, con 18,9; Pontecesures con 17,4;
Catoira con 17,2; Valga, con 15,86 y Portas, donde se reciclaron 15,2
kilos por cada habitante.
{ CORTINA DE HUMO }
Invertir para concienciar
Está claro que la dispersión de la población en los ayuntamientos más interiores hace que muchas zonas del rural sufran de forma continuada la brecha de no contar con los mismos servicios que el resto de la ciudadanía, pero si de verdad interesa concienciar con el respeto al medio, y más nos vale con la que está cayendo, no puede haber habitantes de primera, segunda y tercera. Las campañas que desarrollan los concellos están bien y forman parte de la concienciación, pero difícilmente quien toma conciencia puede cumplir con el objetivo de reciclar si no cuenta con la infraestructura necesaria para ello. Más contenedores por favor.
Hace días el Concello de Valga anunciaba que había encargado a una modista local la confección de mascarillas de protección para hacer frente a la crisis sanitaria del coronavirus Covid-19.
Fue una decisión adoptada por la comisión de seguimiento municipal, que se reúne diariamente bajo presidencia del alcalde, José María Bello Maneiro.
Ahora puede decirse que el Concello está distribuyendo esas mascarillas entre los comercios que siguen abiertos prestando atención al público, como farmacias, oficinas bancarias, tiendas de alimentación o panaderías.
Se entregan a los trabajadores de dichos establecimientos que realizan labores de atención al público, pensando tanto en su seguridad como en la de los clientes.
Y parece que este reparto “está siendo muy bien recibido, teniendo en cuenta las dificultades que existen actualmente para adquirir este material”, explica el propio Bello Maneiro.
Algunos valeiros del Ulla abandonaron, un mes antes del cierre, la que se esperaba como una de las grandes campañas de los últimos años // Las capturas ya están prohibidas desde principios de mes para las pesqueiras artesanales.
Tras los dos primeros meses en que se presagiaba que iba a ser una de
las mejores campañas de los últimos años por la abundancia de capturas,
la pesca de la lamprea en el Ulla también se ha visto arrastrada por la
crisis sanitaria. Aunque algunos valeiros siguen soltando sus nasas en
el río, la escasa venta, tras el cierre de plazas y restaurantes, hace
que algunas embarcaciones, como las de Rianxo, hayan dado ya por
terminada una temporada que, además, quedó prohibida a principios de
este mes para las pesqueiras artesanales.
Hasta
una media de once embarcaciones de las cofradías de Carril y Rianxo han
estado faenando desde que se abrió la campaña, a principios de enero.
La temporada de pesca de la lamprea en el Ulla se abría oficialmente el
día 2 y finalizará a mediados de abril. Los valeiros vivieron un
arranque exitoso con las decenas de piezas capturadas en sus nasas de
butrón en las primeras jornadas. Los primeros ejemplares del preciado y
gelatinoso pez llegaban desde el principio al puerto de Pontecesures
para pasar los controles rutinarios de peso y empezar a negociar su
venta con los dueños de los restaurantes.
La satisfacción se podía apreciar hablando con dos de los pescadores,
los hermanos Miguel y José Manuel Barreiro Blanco, que el primer día
capturaron en las lanchas con las que faenan 14 y 15 lampreas,
respectivamente. “Las siete embarcaciones hemos cogido piezas y de buen
tamaño”, explicaba a este diario Miguel, que se congratulaba de lo lleno
que iba el río, lo que predecía que este año la pesca iba a ser
cuantiosa. La abundancia, en esta ocasión, no ha facilitado que se
paguen cifras astronómicas por los primeros ejemplares como otros años,
en los que se han llegado a abonar hasta 150 euros por una pieza. Y las
primeras se han pagado a 50 y 40 euros.
Pero ya desde finales de febrero, cuando todavía quedaban cerca de
dos meses para el cierre de la campaña, los buenos presagios se han ido
disipando, y ahora hay preocupación. “Quedamos seis ou sete barcos. O
mercado está como está e vendemos o peixe a contagotas, e moitas veces a
particulares”, explica Antonio Pesado, uno de los valeiros de
Pontecesures. Quienes ya no pueden capturar más lamprea son los de la
pesca artesanal en las pesqueiras del río Ulla a su paso por Padrón y
Teo, algo de lo que no hablan abiertamente pero que sí satisface a los
valeiros, que ven una competencia muy desleal en esa captura.
Precisamente la lamprea iba a ser protagonista este mes de unas
jornadas y menús-degustación en los que, con el apoyo del Concello de la
villa rosaliana, participaban ocho restaurantes de Padrón. Pero todas
las actividades han quedado suspendidas tras decretarse el estado de
alarma.
{ CORTINA DE HUMO }
Manjar en cuarentena
es por esta Época la gran protagonista de jornadas gastronómicas y
menús; de esas reuniones de amigos que al menos se ven una vez al año
con la excusa de degustar ese manjar que sus paladares no perdonan. Pero
este año se ha cruzado en su camino otro bicho, quizá estéticamente
igual de feo, pero que no se degusta, causa daño y es letal. Un bicho
raro y todavía no muy definido, que nos ha puesto a todos en cuarentena,
también a la lamprea; que ha anulado cualquier otro protagonismo a
nivel mundial, y que está poniendo a prueba la capacidad del ser humano
para hacer frente de modo colectivo a una pandemia mundial.
EL PROTAGONISTA
Antonio Pensado
Valeiro
“A cousa foi a peor e todo está parado”
Antonio Pensado es uno de los valeiros de Pontecesures que lleva toda la vida dedicándose a la misma pesca que ya practicaban su padre y sus abuelos. Él lo sigue intentando, pero le preocupa la situación. “Empezamos moi ben, pero a cousa foise complicando e agora está todo parado. Ademais, levamos dúas semanas sen capturas. A lamprea é así, ben toda xunta e, de repente, pasas días sen nada”, se lamenta el valeiro, que reitera que “en principio foi moi boa para todos, pero non sei como terminaremos a campaña, porque si capturas pero non vendes, telo que tirar. Non é como outros peixes, que os levas á lonxa”, señala.