Un vehículo se sale de la calzada en el alto de Cordeiro.

Al filo de las tres de la tarde de este sábado, saltaban las alarmas en Valga; se acababa de registrar un accidente en el alto de Cordeiro, uno de los puntos complicados de la PO-548. En esta ocasión, afortunadamente, no se registraron heridos. El suceso de produjo cuando un vehículo que se dirigía a Vilagarcía, en plena subida, se salió de la calzada, sin mayores consecuencias.

La Voz de Galicia

Valga exporta su Navidad

La asociación que cada año crea el Belén artesanal en movimiento de Cordeiro ha instalado una versión más pequeña en la entrada del Clínico de Santiag

Puede que Valga sea una localidad pequeña, pero en muchos sentidos es grande. Enorme. Cuando llega la Navidad, por ejemplo, el trabajo infatigable de algunos de sus vecinos y vecinas permite abrir un Belén artesanal en movimiento que se ha convertido en objeto de peregrinaje. Sí, sí, han leído bien. Pero no todo el mundo puede acercarse hasta Cordeiro para disfrutar de ese montaje. Así que en Valga han buscado la manera para hacerlo llegar a aquellas personas que, por circunstancias de su salud o de la de sus seres queridos, tienen unas Navidades un poco menos alegres de lo previsto. Este lunes, integrantes de la asociación Amigos do Belén acudieron hasta el Hospital Clínico de Santiago para adornar la entrada principal.

Según explican desde la asociación, fue el propio centro sanitario quien cursó la invitación para exportar el Belén de Valga. «Puxéronse en contacto con nós dende a área de Pediatría do Hospital. Nun primeiro momento solicitáronnos que lles fixeramos unha pequena montaxe para os nenos, pero despois pensárono mellor e preferiron colocar un belén algo máis grande no hall principal do Hospital, onde se atopan outros adornos de Nadal coma a árbore», explica la presidenta del colectivo, Mari Carmen Castiñeiras.

Dicho y hecho. El Nacimiento mide cinco metros de largo por uno y medio de ancho y tiene como escena principal el pesebre.«Ademais inclúe varias construcións como vivendas e un Centro de Saúde no que o persoal sanitario pasa consulta e un enfermeiro pon unha inxección a un paciente». Según explican los autores de esta composición navideña, varias figuras cuentan con movimiento, activándose a través de un sensor cuando alguien se se aproxima.

Isabel Campos, directora de Enfermería del CHUS; Juan Manuel Lorenzo González, subdirector de Humanización e Atención á Cidadanía; Jorge Aboal, director de Procesos de Soporte; Federico Martinón, jefe del servicio de Pediatría y Maite Autrán y Belén Mosquera, de Obra Social Pediatría, se acercaron a agradecer el trabajo realizado. Además, muchas personas acudieron durante la mañana para ver cómo el Belén tomaba forma.

La Voz de Galicia

O cesureño Álex Compa, pichichi del Arousa: «Estoy recuperando esa confianza que tenía de pequeñito».

Álex Compa, saltando en un lance del reciente derbi entre el Vilalonga y el Arousa

Álex Compa, saltando en un lance del reciente derbi entre el Vilalonga y el Arousa.

El cesureño ha marcado seis goles en las últimas cinco jornadas

El Arousa va lanzado. Ocho victorias, incluidos sus resultados de las cinco últimas jornadas, y un empate han recompensado al conjunto de Míchel Alonso con 25 de los últimos 27 puntos en juego. Una racha que en su segunda fase, la de los cinco triunfos encadenados en vigor que igualan la mejor marca del equipo arlequinado en los últimos 30 años, tiene un nombre propio. El de Álex Compa (Pontecesures, 2004), autor de 6 de los 16 tantos anotados por el Arousa en sus cinco últimos encuentros de Liga, que lo convierten en ese hombre-gol que le había faltado al conjunto vilagarciano en los dos primeros meses de competición.

La evolución goleadora del delantero centro cesureño ha venido pareja a su desembarco en el once titular. Entre las jornadas 1 y 7 solo había jugado de cara en la visita del Noia a A Lomba (0-2). Tras su aportación al 3-5 sobre el Atlético Arteixo con su primer gol como futbolista arlequinado saliendo desde el banquillo, Álex Compa ha enlazado cuatro titularidades. Y aún sin completar ningún partido, ha firmado más de la mitad, cinco, de las nueve dianas de su equipo en las tres últimas comparecencias de este en Liga.

«Es verdad que llegué tarde al Arousa. Firmé el 1 de septiembre y me costó unas semanas adaptarme al equipo. Ahora estoy mucho más adaptado y con confianza y empiezan a salir las cosas que llevo trabajando desde el principio», señalaba ayer el futbolista. Entre ellas, volver a la que había sido su posición desde que tiene uso de razón hasta que el curso pasado, en la UD Logroñés, le pidieron que saliese de su hábitat natural, el área, para actuar como enganche.

Iniciado en el fútbol en la base del Cordeiro de Valga, con 8 años lo fichó el Celta y con 12 o 13 ya vivía en la residencia del club olívico en Vigo. Integrante de la quinta de Fer López y Yoel Lago, hoy jugadores del Celta Fortuna, y Bajcetic, futbolista del Liverpool cedido en el Red Bull Salzburgo, «la mayoría de mis años en el Celta», recuerda Álex Compa, «iba con el equipo un año mayor y jugué mucho con Hugo ÁlvarezHugo Sotelo y Damián», hoy integrantes del vestuario de Balaídos a las órdenes de Claudio Giráldez. ¿Qué le pasó al hoy pichichi del Arousa para desviarse del mismo camino? Pues, en buena medida, tres lesiones en sus dos primeros años de juvenil, operado de varios huesos rotos en los pies y, recién salido de la segunda intervención, rompiéndose el lateral interno de una rodilla y, parcialmente, el ligamento cruzado y el menisco de la articulación. Justo «cuando necesitaba jugar y estar feliz» para continuar la senda de su evolución, cuenta. Y aunque firmó un notable último curso juvenil en el Celta, con 10 goles en División de Honor y un anecdótico estreno en Primera RFEF con el filial, club y futbolista entendieron, recuerda el arousano, que lo mejor era buscar un equipo parecido en el que probar una cesión.

El Cartagena B de Segunda RFEF fue el elegido, y allí «tenía minutos, pero éramos un equipo muy joven, llevábamos una muy mala dinámica y en invierno pedí cambiar de destino», lo que solo pudo hacer, explica Álex Compa, rescindiendo su contrato con el Celta para firmar con un Logroñés en el que no logró continuidad.

El pasado verano el cesureño manejó varias ofertas de equipos de Segunda RFEF, algunos de Galicia. Pero optó por el Arousa porque, dice: «Tenía un proyecto interesante para ascender, con jugadores de superior categoría». Y ahora empieza a recoger los frutos de su apuesta: «Ahora que ya he pasado todo lo de mis lesiones, que me costó mucho tiempo, tanto a nivel físico como psicológico, creo que estoy recuperando esa confianza que tenía de pequeñito». La que lo acompañó durante tantos años en el área, «donde se hacen los goles», «donde», confiesa, «siempre me gustó estar».

La voz de Galicia

La lluvia inunda una casa y avería la barreras de un paso a nivel en Valga.

La tromba de agua que cayó a primera hora obligó a movilizarse a protección civil y por la tarde volvieron a las carreteras a retirar árboles y limpiar las canalizaciones de pluviales

La tromba de agua que a primera hora de este domingo cayó en Valga dejó consecuencias en el municipio. Las lluvias inundaron el bajo de una vivienda situada en Casal de Eirigo y las barreras del paso a nivel sobre la línea ferroviaria en A Devesa se averiaron, lo que obligó a los técnicos de Adif a desplazarse al punto y al servicio de Protección Civil, a regular el tráfico para evitar accidentes.

A media tarde volvió a llover con fuerza en Valga y protección civil tuvo que actuar en Beiro (Cordeiro) para retirar dos árboles de la PO-548 y a varios puntos de la red viaria en Campaña y Cordeiro para limpiar las canalizaciones de pluviales ante la inundación de la calzada.

La Voz de Galicia

«Disciplinados, atentos y deseosos de trabajar»; así son los refugiados africanos que va a acoger Valga.

Un centenar de refugiados de Mali, a su llegada al alberge de Monte do Gozo, en Santiago

Un centenar de refugiados de Mali, a su llegada al alberge de Monte do Gozo, en Santiago.

Son hombres de entre 20 y 40 años, huyen de conflictos armados, mafias y redes de trata de personas, y serán alojados en un hotel

Valga está a punto de sumarse al puñado de municipios gallegos que sustentan un centro de acogida a refugiados. De acuerdo con lo que anunció esta semana el delegado del Gobierno, Pedro Blanco, después de de hablar con los alcaldes de las poblaciones concernidas (además del concello arousano, Padrón y Burela), los migrantes, de origen africano, llegarán a su nuevo destino alrededor de la segunda semana de diciembre. Por lo que respecta a la orilla sur de la ría, el lugar elegido para darles alojamiento es un conocido hotel de la localidad. «Polo que nos dixeron son todos homes, de entre vinte e corenta anos de idade, que foxen de conflitos armados e pesecucións», apunta el regidor valgués Bello Maneiro.

De momento se desconoce el tiempo que los refugiados permanecerán en Valga. «Están a tramitar os seus permisos de asilo, o que pode supoñer dous ou tres meses de xestións, e a partir de aí a idea que nos transmiten é que queren traballar, sempre que sexa posible», indica Maneiro. La encargada de gestionar este proceso es la ONG Rescate, bajo la tutela del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Esta entidad, que desde 1960 ayuda a las víctimas de conflictos, violencia y desastres naturales, tanto en España como en sus países de origen, ofrece un perfil de los que pronto serán vecinos del pequeño enclave del Baixo Ulla.

Experiencias positivas.

«Las experiencias que tenemos son muy positivas. Los demandantes de protección internacional son disciplinados, atentos y su mayor deseo es aprender el idioma y trabajar cuanto antes». En su gran mayoría han llegado en patera a Canarias procedentes de la decena de países que componen el Sahel. Entre ellos Malí, Senegal, Mauritania y Níger, así como algunos ciudadanos de Marruecos. «Huyen de conflictos armados internos, a veces entre el Gobierno y rebeldes o guerrillas, o de conflictos interétnicos, persecuciones, mafias y redes de trata de personas». Casi todos ellos, informa la ONG, llevan entre dos y seis meses en España. Por ejemplo, el albergue del Monte do Gozo, en Santiago, que comenzó a recibir migrantes en julio de este año. A lo largo de su estancia de les han realizados chequeos médicos y administrado las vacunas y los tratamientos que han precisado.

Todos, por último, han presentado una solicitud de protección internacional y, a la espera de su resolución, obtendrán permisos de trabajo de dos a cuatro meses en Galicia. «Están inscritos en el Ministerio del Interior y en el de la Seguridad Social, y su presencia en España es completamente legal», señala Rescate.

A su llegada a Valga se empadronarán en el municipio, recibirán asistencia sanitaria y dispondrán de sus propias tarjetas del SERGAS.

225 personas junto a Padrón.

Aunque se ha hablado de unas 172 personas, su número exacto en cada lugar aún no se ha concretado. Entre dos hoteles de Valga y Padrón se distribuirán 225 refugiados, que serán atendidos por 34 profesionales; los responsables de cada uno de los centros, 6 trabajadores sociales y técnicos de empleo, 3 profesores de español, abogadas, psicólogas, técnicos de acogida y 6 conserjes para el horario de noche.

Comida, limpieza y lavandería estarán garantizados en el hotel. Aunque serán libres de entrar y salir, deberán estar presentes en él entre las 10 de la noche y las 7 de la mañana, salvo necesidades de formación. La prioridad será el aprendizaje del español y el análisis de los perfiles laborales en los que pueden encajar.

EL ALCALDE

«Sempre fomos un pobo solidario e seguiremos séndoo»

José María Bello Maneiro no alberga dudas acerca de la forma en la que los vecinos de Valga recibirán a los refugiados. «Sempre fomos un pobo solidario e seguiremos séndoo» asegura el alcalde quien entiende que el interés de los migrantes por integrarse será un factor clave para el éxito del proceso. «Temos o exemplo dun matrimonio sirio que leva anos residindo entre nós. Todos falan galego, o home traballou na brigada de incendios e os rapaces xogan no Cordeiro.»

La Voz de Galicia