Los fieles llegan en autobuses.

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En la parroquial de San Xulián se celebraron misas cada hora, desde las seis de la mañana, con miles de fieles procedentes de municipios de toda la provincia.

La misa solemne fue la menos concurrida, explica el párroco Arturo Suárez poco antes de concelebrarla con Severino Potell y el párroco de Padrón, Roberto Martínez.

“Es una fiesta de larga tradición, muy antigua, a la que vienen fieles de muchos lugares de la provincia. Hoy -por ayer- vi autobuses de Campo Lameiro, Marín, Cuntis, Moraña, porque San Lázaro es el abogado de las enfermedades de la piel”.

El rito en Pontecesures consiste en pasar una rama de mirto por la imagen para luego curar las heridas y enfermedades cutáneas.

Faro de Vigo

La lamprea vuelve a reinar en Pontecesures.

ROMERÍA SAN LÁZARO E FESTA LAMPREA CESURES /

Los hay que las odian y quienes las adoran. Ayer solo se dieron cita los segundos en Pontecesures, que celebró con éxito una nueva edición de la Festa da Lamprea. El ambiente festivo se dejó sentir desde muy temprano, pero no fue hasta mediodía cuando alcanzó su punto álgido, sobre todo después de la lectura del pregón a cargo del biólogo e investigador cesureño Xesús Abalo, que hizo gala de su conocimiento del pueblo y del producto que se homenajeaba.
Tras los preceptivos actos oficiales se procedió al también tradicional paseo por la carpa de degustación y la parada obligada en los acuarios en los que se exhibían las lampreas vivas, que en los días previos habían capturado seis embarcaciones de valeiros locales.
La imagen de los acuarios era curiosa. Unos peces pegados al cristal como lapas y unas caras de niños que hacían lo propio, pero por el otro lado. Entretanto, cuatro cocineras apuraban los fogones para tener preparadas a tiempo las cerca de 900 raciones que ayer se sirvieron en la fiesta de exaltación cesureña. Cada ración se vendió a razón de diez euros y ese precio incluía tres trozos de lamprea a la bordelesa con arroz y picatostes. Un manjar para unos y el último alimento para otros. Pero a estos últimos no se les vio por Cesures.

Diario de Arousa

Los comensales agotan las 300 lampreas cocinadas en el recinto de Pontecesures.

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Ciencia, gastronomía, devoción y ocio dominical se han dado la mano ayer en Pontecesures al coincidir la XIX Festa da Lamprea con la romería de San Lázaro, una de las de más fervor en la comarca del Ulla por sus milagrosos favores respecto a las enfermedades de la piel.

Por ello no es de extrañar que las calles del centro de la villa fueran ayer un verdadero hervidero de gente, desde la iglesia de San Xulián y el entorno de A Plazuela, hacia las inmediaciones de la plaza de abastos donde se situó la carpa gastronómica de degustación del parásito más exquisito de la localidad.

Con una temperatura que rondó todo el día los 15/20º centígrados, la cita de Pontecesures fue un verdadero éxito, aunque sin llegar a la marabunta de otros años, explican en fuentes de los cuerpos de seguridad.

Con todo, crisis incluida, el público agotó las existencias de lamprea. Se cocinaron 300 a la “bordelesa”, es decir en su propia sangre, y no quedó ni un grano de arroz ni picatostes.

A mediodía se leyó el pregón sobre la lamprea, a cargo de Xesús Abalo, un joven biólogo de la localidad que investiga en Suecia los secretos de la lamprea y su conexión con los demás vertebrados, incluidos los humanos.

Con renovados conocimientos, el alcalde Luis Angueira y otros miembros de la Corporación, entre ellos el independiente Luis Sabariz, emprendieron el camino hacia la carpa de la fiesta, acompañados por la música de la Agrupación Cultural “Xarandeira” y el grupo portugués invitado “Praia d´Áncora”.

De camino se encontraron a los fieles de San Lázaro con sus ramos de mirto con los que acababan de acariciar la imagen para que les proteja de los males de la piel.

Y como toda buena romería que se precie, decenas de puestos de rosquillas, cirios y exvotos, palmas para el próximo Domingo de Ramos y también el producto local por excelencia, los churros artesanales y calientes.

A continuación, la carpa institucional que estaba vacía en contraposición con la imagen que se podía ver en los abarrotados puestos en que se servía la lamprea recién cocinada en su sangre, como manda la tradición.

Pero para que no todo fuera cocina, los organizadores de esta fiesta han querido rendir un tributo a los “valeiros”, los pescadores que tienen autorización para capturar este cartilaginoso pez cuando remonta el Ulla desde el mar.

Y por ello, en un acuario, los curiosos tuvieron ocasión de contemplar varios ejemplares vivos, de aspecto resbaladizo, boca succionadora y tronco de casi medio metro de largo.

Porque en la fiesta de la lamprea también se vendieron ejemplares vivos para cocinar en casa, al precio de diez euros.

Ya servidos y con regalo de vino, arroz blanco y picatostes, se vendió a 10 euros la ración y 30 euros la pieza.

Y para quien no guste del exquisito manjar al que se rinde homenaje también se ofreció churrasco y pulpo, a 8 euros.

Pero la fiesta no se quedó en el recinto. Todos los restaurantes de la localidad rindieron culto al pez, que se convirtió en el plato estrella del último día de esta campaña de pesca.

Quien tuvo ocasión de cocinar la lamprea destacó la calidad que tiene este año. “Son ejemplares enormes y con mucha carne”, aseguraba una de las cocineras entre fogones.

La cantidad también ha sido uno de los factores que más han influido en el éxito de esta edición.

Faro de Vigo

Lamprea y San Lázaro, alianza festiva en Pontecesures.

Pontecesures vive una jornada completa de fiesta: lamprea para quienes gusten de la gastronomía y San Lázaro para los que prefieran el fervor religioso. Ambas celebraciones se alían hoy con el objetivo de llenar de visitantes el pequeño municipio del Ulla desde primeras horas de la mañana, porque las misas en honor al abogado de los leprosos y, en general, patrón de las afecciones cutáneas comenzarán a las ocho de la mañana y se repetirán cada hora hasta la una del mediodía. En los alrededores de la iglesia se instalarán puestos ambulantes entre los que no faltarán los churreros y rosquilleiras y los fieles también podrán hacerse con ramos de mirto, con los que es tradicional asistir a los oficios religiosos para su bendición. En horario vespertino, habrá de nuevo misas entre las 18 y 20 horas. A las cinco de la tarde se rezarán el Rosario y el Vía Crucis en la iglesia parroquial.
Además de la numerosa asistencia de personas que se aguarda, en las calles se hará notar el ambiente festivo con actuaciones del grupo folclórico Xarandeira, tanto por la mañana como a mediodía, como prolegómeno de la degustación de la lamprea.
La fiesta gastronómica la dará por inaugurada el cesureño Xesús Manuel Abalo Piñeiro, doctor en Biología Molecular por la Universiadad de Santiago de Compostela y actualmente afincado en Estocolmo (Suecia). Alcanzó el grado de Doctor Europeo con Premio Extraordinario por un trabajo centrado en el ??Estudio del desarrollo del sistema nervioso central de la lamprea de mar? y en el instituto sueco Karolinska participó en el proyecto de investigación sobre las conexiones neuronales de la lamprea. Su pregón (a las 12 en el Consistorio) dará vía libre a los comensales para degustar las 900 raciones de lamprea a la bordelesa que se ofertarán al precio de 10 euros. También se podrán adquirir lampreas enteras por 30 euros.
La fiesta concluirá con una actuación musical del grupo Midas a partir de las 21 horas en la propia carpa de degustación. n

Diario de Arousa

Los amantes de la lamprea tienen su cita en restaurantes y la carpa de Pontecesures

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Hoy es el gran día de la lamprea, un pez capaz de despertar la admiración de los más laureados cocineros y la devoción de los mejores amantes de la buena mesa. Lo sabe bien el autor del libro “Lampreas e Pesqueiras”, Miguel Piñeiro, que en su publicación contó con el respaldo de un chef tan popular como Ferrán Adriá.

En el prólogo, este maestro de los fogones declara que “para un cocinero que no sea gallego la lamprea se ve como un pescado casi mítico, e incluso me atrevería a decir como algo que roza un poco lo prehistórico (…); yo solo he probado la lamprea una vez, y el recuerdo que todavía perdura fue un momento mágico, pues iba a probar una cosa que nunca antes había degustado y de la cual mucha gente me había hablado”.

A Adriá le sorprendió el aspecto de este pez cartilaginoso pues “no tenía escamas, aunque sí branquias; tampoco tenía aletas ni mandíbula, sino una boca redonda en forma de ventosa provista de afiladísimos dientes, que por un momento me hicieron pensar en un alienígena. La probé al vino tinto y la verdad es que hubo muchas connotaciones: la más destacada es que me pareció que si me hubieran tapado los ojos, hubiera dicho que estaba comiendo un plato de caza, no un ave, no un venado, no un conejo; no hubiera sabido muy bien cómo describirlo, y aquí recae la magia de este pescado, que es un producto único”.

Otro ilustre de los fogones, Juan Mari Arzak, escribió en el mismo libro que su experiencia como comensal “se reduce a una delicada elaboración de mi amigo y colega Pedro Subijana que recuerda inevitablemente a un plato de caza más que de pesca, en concreto a un civet, por la sangre y el vino empleados”.

Y Miguel Piñeiro, el escritor y gran aficionado a la pesca autor de dicho libro, esgrime en su obra que “la lamprea es uno de los seres más primitivos y menos evolucionados de los vertebrados, con la nada despreciable antigüedad de 500 millones de años”.

Es, incide Piñeiro, un pez “de fea y hasta desagradable apariencia que es capaz de provocar las reacciones más dispares, desde el mismísimo asco hasta la más absoluta veneración culinaria”.

La define como “reina del Miño” o bien como la “princesa moura enfeitizada do Ulla, como la definió el recordado periodista Raimundo García Domínguez, Borobó”.

Desde una perspectiva mucho más culinaria, que es lo que realmente importa en una jornada como la de hoy, cuando Pontecesures celebra la fiesta exaltación de este pez, Miguel Piñeiro explica en su obra que “nadie pone en duda su mal aspecto, incluso desagradable, en consonancia proporcionalmente inversa a las excelencias del sabor de su carne”.

“Precisamente a su aspecto se refirió irónicamente el doctor Juan José Moralejo a inicios de una temporada lampreeira cuando citó al crucero de Carril en el que una serpiente de metro y medio tienta a Adán y Eva -continúa el libro-. El genial Moralejo dice de ellas que es culebra, seguro, porque están Adán y Eva, pero también podría ser lamprea rampante en magnífico pedrón o marcador de que ahí empieza su remonte ese bicho negro y repulsivo. Y digo lo de bicho negro y repulsivo para ver si así tocamos a más los que no nos andamos con remilgos y repulgos ópticos”.

Los que tenían muy clara la importancia de esta especie, los mismos que “patentaron” las pesqueiras situadas río arriba, fueron los romanos, que según consta en el libro citado “consideraron a la lamprea como el más sabroso de los bocados de los dioses”. Tanto fue así que “el Imperio ensalzó su calidad y la literatura clásica le ha dedicado más de un capítulo”.

Las lampreas “eran transportadas a Roma con el mejor de sus compañeros, el autóctono vino gallego de Amandi. En ciudades del Antiguo Imperio como Marsella, Cartago o en países como Alemania, Libia o Palestina han aparecido ánforas de procedencia galaicoportuguesa. Según los historiadores y los más expertos cocineros, este ciclóstomo desde hace siglos siempre ha estado relacionado a los banquetes de alcurnia y a la mesa de los emperadores”.

Y como mejor pueden saborearse todas sus propiedades es “a la bordelesa”, la misma receta que se emplea en la fiesta que hoy acoge Pontecesures. Un acontecimiento que sirve para promocionar este producto cuya campaña de pesca finaliza el día 15 y constituye una importante fuente de ingresos para los pescadores.

Este colectivo, el de los “valeiros”, vio como en marzo despuntaba una campaña que en enero empezaba francamente mal, pero se convirtió después en una de las mejores de la historia reciente.

No hay datos oficiales, porque no pasa por lonja y se vende directamente en el puerto, pero hay que hablar de miles de ejemplares vendidos de este preciado pez que, volviendo al libro de Piñeiro, “nace en los ríos, baja al mar para alcanzar la madurez y vuelve al río a desovar y morir”.

A esto añade que “el viento del norte favorece el movimiento migratorio en el Ulla”, y de nuevo quedó patente en la campaña que ahora agoniza.

Faro de Vigo

Pontecesures busca el lleno con la Festa da Lamprea y la romería de San Lázaro.

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El Concello de Pontecesures vive mañana un de los días más importantes del año, y a buen seguro una de las jornadas más multitudinarias. Y es que se celebran dos citas destacadas del calendario para muchos gallegos, como son la tradicional romería de San Lázaro y la fiesta exaltación de la lamprea del Ulla, cuya campaña de pesca finaliza el día 15.

Se trata de dos acontecimientos que poco tienen en común, ya que mientras el primero tiene un carácter marcadamente religioso, el segundo está pensado para los amantes de la buena mesa y los más fieles seguidores del preciado pez cartilaginoso.

Pero aún ocupando polos opuestos, son citas totalmente compatibles, y lo cierto es que al coincidir en la misma jornada pueden convertir las calles pontecesureñas en un lugar de visita obligada y en un auténtico hervidero de gente, con lo que esto supone de beneficios para la economía local.

De la fiesta de San Lázaro poco hay que decir, salvo recordar que se trata de una de las citas religiosas más esperadas por muchos cristianos. Desde prácticamente todos los municipios de las comarcas de Caldas, O Salnés, O Sar y Barbanza se desplazan fieles a la villa pontecesureña para asistir a alguna de las misas. Pero incluso llegan creyentes de lugares mucho más alejados de la geografía gallega, sin duda convencidos de las bondades de este santo milagreiro. Y es que a San Lázaro se le atribuye el don de curar los males relacionados con la piel. Antiguamente era el abogado de los leprosos, de ahí su implantación en Pontecesures, donde existió una leprosería. Pero erradicada esta enfermedad, ahora los cristianos recurren a este santo con todo tipo de peticiones vinculadas a los problemas cutáneos.

Y tanto antes como después de acudir a misa en busca del milagro, o simplemente para rezar y honrar al santo, los fieles pueden sumarse a todos aquellos ciudadanos que mañana acudirán a Pontecesures en busca de la mejor lamprea, la del Ulla.

El Concello de Pontecesures quiere rendir homenaje a la “princesa del río” y, de paso, apoyar al colectivo de “valeiros”, que se ocupa de su captura y tiene puerto base en la localidad.

El gobierno tripartito, dirigido por Manuel Luis Álvarez Angueira, ha querido hacer coincidir las dos fechas para convertir a Pontecesures en el centro neurálgico de Galicia en este primer domingo de abril.

Faro de Vigo