Maite Tocino, alcaldesa de Pontecesures, en una imagen de archivo | Gonzalo Salgado
El Concello de Pontecesures licitó por 7.865 euros producción, realización, edición y entrega de un documental audiovisual para la conmemoración del 100 aniversario del Concello desde su segregación de Valga en 1925, que tratará su historia y que pretende estrenarse a final de año. Cabe recordar que la programación organizada por el gobierno local dará su pistoletazo de salida la próxima semana con una conferencia que girará entorno a la Cerámica Celta, un proyecto empresarial que supuso un escaparate para la cultura gallega que tenía como máximo valor la recuperación del patrimonio cultural gracias a artistas como Maside, Acuña, Bonome, Sobrino, Torres, Sexto o Castelao, quien se implicó artística y personalmente en el proyecto ceramista.
Así, la primera charla de “100 anos Pontecesures. Anacos da historia” reunirá a la alcaldesa, Maite Tocino, junto con la nieta del impulsor ceramista Ramón Diéguez, Fina Diéguez, al presidente de la Fundación Castelao, Miguel Anxo Seixas Seoane, al investigador de las fábricas de cerámica y las telleiras en el Baixo Ulla, Alejandro F. Palicio, y la artista local Elena Vidal. Será el viernes 31 de enero a las ocho de la tarde en la Biblioteca Municipal, con entrada libre hasta completar aforo. La intención es aprovechar es 75 aniversario de la muerte de Castelao y el centenario de la villa para aunar ambos temas: “O que pretendemos é poñer en valor tanto a nosa historia como vila como tentar transmitir ese coñecemento ó público en xeral, para que a nosa historia non se perda e sexa motivo de orgullo para todas e todos nós”, destacó Tocino.
De forma paralela, el 1 de febrero se llevará a cabo un obradoiro de artes plásticas con el que acercará a los participantes a la historia de la Cerámica Celta y a la obra de los artistas colaboradores de forma práctica,“inspirándonos nas súas creacións” para elaborar una figura propia de arcilla. Así, será el sábado 1 de febrero de 16:30 a 18:30 horas en el semisótano de la Casa Consistoial. Las plazas –dirigidas tanto a público adulto como a infantil— son limitadas, por lo que se requiere inscripción previa, que se puede realizar en las oficinas del Concello.
Instalaciones de la Cerámica Celta de Pontecesures.
Pontecesures ya está inmerso en la programación de actividades para celebrar durante este 2025 sus cien años de historia como Concello desde su segregación de Valga. Proyecta una serie de charlas y conferencias (una por mes) para indagar en la historia y los personajes de más relevancia de la villa. Así, para este mes de enero, llevará a cabo una conferencia entorno a la historia de la Cerámica Celta y la colaboración de importantes artistas del momento como Asorey, Bonome, Oria Moreno o Castelao, al que dedicará esta primera actividad en conmemoración del 75 aniversario de la muerte del rianxeiro. Asimismo, a esta actividad didáctica, que promete ser dinámica pero rigurosa, la acompañará un obradoiro de trabajo en arcilla bajo la figura de la Cerámica Celta de Pontecesures.
Esta será la dinámica utilizada en el resto de meses del año, donde se proyecta la organización de una conferencia de distintos acontecimientos históricos de la villa y de un taller o actividad de forma más lúdica con el objetivo de llegar a un público más amplio e, incluso, al infantil, para dar a conocer y “poñerse ao día da nosa historia”, tal y como avanzó la alcaldesa cesureña, Maite Tocino.
Por el momento, el Concello cuenta ya con un “organigrama de actividades pechadas ata xuño” y ya ha anunciado la puesta en marcha de la primera edición del Certame Literario de Relato Curto Oria Moreno, que también se enmarcará en la conmemoración del 8-M, Día Internacional de la Mujer, y con el que se rendirá un merecida homenaje a Moreno, artista colaboradora con la Cerámica Celta y autora del óleo conmemorativo de la I Feira do Automóbil de Ocasión de Pontecesures celebrada en el año 1925.
El año pasado representó el 29 % de las más de 44.000 personas que atendió la Oficina de Turismo del Concello
El Concello de Padrón tendrá una participación destacada en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se celebra en Madrid desde miércoles y hasta el domingo. La delegación padronesa, que estará encabezada por el alcalde Anxo Arca y por la concejala de Turismo, Chus Campos, además del técnico municipal Alberto Rey, presentará nuevas iniciativas para consolidar el municipio como uno de los principales destinos turísticos de Galicia.
Así, entre los objetivos de la presencia de Padrón en la feria destacan afianzar los buenos resultados alcanzados el año pasado y seguir posicionando el municipio como referente en tradición, gastronomía y cultura, fomentando al mismo tiempo un turismo sostenible y de calidad, según relatan fuentes del Concello. Padrón estará representado en la entrada del pabellón, donde está instalado el stand de Galicia, con un tótem a cuatro caras que destacará los elementos más significativos del municipio. Además, tendrá visibilidad en el stand de Q de Calidad y S de Sostenibilidad, certificaciones obtenidas por la Oficina de Información Turística en 2024 y que serán recogidas en la gala organizada por el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE).
La presencia de Padrón en Fitur coincide con la presentación del último balance de datos turísticos del municipio, unas cifras que, según el Concello, confirman su papel protagonista en el panorama gallego, con más de 44.000 visitantes atendidos por la Oficina de Turismo a lo largo de 2024. Este aumento sitúa al municipio en una senda de crecimiento sostenido, impulsado por el Camino de Santiago y una oferta cultural, gastronómica y natural cada vez más diversa, añaden fuentes municipales.
De acuerdo con el balance del Ayuntamiento, el turismo internacional destacó en 2024, alcanzando el 29% del total de visitantes, con un incremento del 3 % respecto a 2023. Así, visitantes de países como Portugal, Estados Unidos e Italia lideran una lista que, para el Concello, refleja la proyección global de Padrón.
Además, para el Ayuntamiento la tradición jacobea es el gran atractivo turístico del municipio. Así, el 45 % de las visitas registradas fueron de peregrinos, a los que les expidieron 16.068 diplomas de la Pedronía y 312 diplomas de la Traslatio, que certifican su conexión con el Camino de Santiago. De acuerdo con fuentes municipales, estos datos confirman el impacto de las iniciativas locales que destacan la relevancia histórica y espiritual de Padrón como cuna el Camino.
En cuanto al Camino, según la Oficina del Peregrino, el año pasado recorrieron el tramo Portugués 88.730 peregrinos y 52.754 el trazado portugués por la costa, lo que supone que todos ellos pasaron por Padrón.
Por otra parte, un año más los meses de verano volvieron a concentrar el mayor volumen de visitantes, siendo agosto el mes que más, con casi el 20 % de las visitas anuales. Por el contrario, pese a que el invierno sigue siendo una época de baja afluencia, el Ayuntamiento constató una mejora con respecto a años anteriores, «o que evidencia o potencial de atracción en tempada baixa», aseguran fuentes municipales.
En 2024, más de 2.200 personas participaron en visitas guiadas al casco histórico, al Jardín Botánico Artístico y en actividades teatralizadas, de acuerdo con el balance del Ayuntamiento. Además, la iglesia parroquial de Santiago, donde está el emblemático Pedrón, recibió cerca de 80.000 visitantes, consolidándose como uno de los principales puntos de interés turístico de Padrón.
El impacto digital también fue relevante, de acuerdo con el Concello. Así, el perfil de Facebook de Turismo de Padrón continúa liderando la comunicación en redes sociales, con más de 9.200 seguidores, mientras que Instagram superó los 3.100, «consolidándose como unha plataforma clave para a promoción do destino», señalan fuentes municipales. Paralelamente, el Concello entregó más de 15.000 planos turísticos a establecimientos locales, reforzando la atención directa a los visitantes, según explica.
Por todo ello, el gobierno local considera que los datos de 2024 evidencian que «Padrón non só é unha parada imprescindible no Camiño, senón tamén un destino que conxuga historia, natureza e innovación turística para ofrecer experiencias únicas a visitantes de todo o mundo».
Los actos de celebración de los 90 años del ayuntamiento, siendo alcaldesa Cecilia Tarela.
El Concello dedicará cada mes de este 2025 a divulgar algunos de los hitos de la localidad, que fueron muchos
El 2025 será un año especial en Pontecesures: el municipio celebra su centenario. El 9 de octubre de 1925, la entonces parroquia de Requeixo se convirtió en un ayuntamiento independiente de Valga. Los trámites del divorcio no se habían demorado bastante tiempo, la relación se había ido deteriorando a lo largo de los años, pero la separación se resolvió en un plazo de solo siete meses. Así Pontecesures acabó el 2025 siendo ayuntamiento independiente, con apenas «2.645 habitantes de de heho y 1.911 de derecho», según consigna José Piñeiro Ares en su historia de la localidad. Tenía el nuevo término municipal «una extensión 671 hectáreas, 7 áreas y 50 centiáreas» y disponía de un presupuesto de gastos de 20.500 Pesetas ((123,21 €).
Aquella Pontecesures ilusionada, era también, un Pontecesures cosmopolita, en la que el mundo de la cultura gallega se daba la mano con grandes emprendedores. Nacieron así proyectos como la Cerámica Celta o la primera Feria del Automóvil de Ocasión. Era una localidad vibrante, llena de ideas, de sueños y de gente dispuesta a llevarlas a cabo. Sin embargo, la grandeza de aquel pequeño pueblo ha ido quedando atrás, tapada por el tiempo y el declive económico. Ahora, aprovechando el centenario de la independencia, el ayuntamiento quiere poner en valor la historia de un pueblo que marcó tendencia. El objetivo del equipo que encabeza la nacionalista Maite Tocino (BNG) es loable en la era del individualismo. Pontecesures quiere sacar a la luz y mostrar a sus vecinos de hoy, aquellos elementos que contribuyeron a dar forma a su identidad que condujeron a su independencia y que alimentaron su imaginario.
Para ello se ha decidido dedicar cada mes a un aspecto de la historia de Pontecesures. «Queremos poñer en valor aqueles elementos, aquelas iniciativas, aquela xente que contribuíron a facer do noso pobo o que hoxe «, explica Tocino. Y quieren hacerlo desde una doble perspectiva. Así, en cada ocasión se elegirá una temática y alrededor de ella se desplegarán, por un lado, una mesa redonda en la que personas expertas en la materia compartirán conocimientos con el público, Y es que el conocimiento compartido siempre vale más. Por otro lado, se intentará ofrecer una visión más lúdica sobre esa misma temática, organizando talleres, rutas u otro tipo de actividades que permitan acercar la historia de la localidad de una forma más desenfadada.
Veamos como ejemplo, lo que se está cocinando en el. Dentro de una Concello de Pontecesures para enero. Dentro de unas semanas se hablará en la localidad de la Cerámica Celta, una empresa que rompió moldes y para la que trabajaron algunos de los mejores artistas gallegos. Entre ellos, Castelao, de cuya muerte se cumplen 75 años. Por ello, su figura tendrá también un peso especial en este primer encuentros alrededor de la historia cesureña. Un panel de expertos hablará sobre la innovadora propuesta que realizó en su día Ramón Diéguez y de forma paralela, se prepara un taller de manualidades.
«Aínda estamos pechando o programa, pero a nosa intención é que cada mes se centre nun tema de interese da nosa historia» explica la alcaldesa nacionalista, que observa como el pasado común, ese que contribuye a creer la identidad de los pueblos, se diluye las pantallas y el ruido de la globalización.
Algunos tienen mesa reservada para dentro de un mes y otros, para cuando caigan las siguientes piezas
Es un bien tan escaso que los primeros ejemplares «tienen nombre» antes de ser pescados
Casa Farrucán confirma la enorme expectación que genera la preciada «dama del Ulla»
Pili Novo y Manuel Losas, los propietarios de Casa Farrucán, un restaurante especializado en lampreas situado a escasos metros de dónde se pescan.
Siempre se ha dicho que con la lamprea no hay término medio, de tal forma que o enamora para siempre o defrauda como nunca.
Los adictos a este preciado pez cartilaginoso lo saben bien, ya que esperan como agua de mayo el inicio de la temporada, cada 2 de enero, y algunos llegan a desplazarse cientos de kilómetros para poder saciar sus ganas de lamprea.
No es fácil, habida cuenta de que es un bien escaso y caro. «Pero vale la pena», aseguran los más ferviente admiradores de este primitivo pez cuyo clímax gastronómico se alcanza al prepararlo al estilo bordelesa, es decir, cocinado en su sangre y servido con arroz en blanco y picatostes.
Un grupo de amigos
Una experiencia que ya pudieron saborear un grupo de amigos del Concello de Padrón que llevan tiempo esperando el comienzo de la temporada y tenían encargadas las primeras lampreas de la temporada en el restaurante Casa Farrucán.
Ellos fueron los que, en ese establecimiento situado en la orilla coruñesa del Ulla, dieron cuenta de aquella primera pieza que, de forma inesperada, se había capturado el primer día de actividad por parte del colectivo de valeiros en aguas de Pontecesures.
«Se la preparamos a un grupo de amigos que son muy aficionados a la lamprea y que ya nos la tenían encargada desde hace tiempo», explica Pili Novo, que junto a su marido, Manuel Losas, regenta Casa Farrucán.
«Las primeras lampreas de la temporada siempre tienen nombre, incluso antes de ser pescadas», bromea la también cocinera de Farrucán, que pasa por ser uno de los establecimientos más importantes de Galicia en lo que a preparación de lamprea se refiere.
En realidad, están reservadas las primeras y las siguientes, ya que son muchos los «encargos» que tienen en este negocio para las próximas semanas y meses.
Las primeras lampreas de la temporada siempre tienen nombre, incluso antes de ser pescadas.
Destaca, como la propia Pili Novo resalta, «la reserva que tengo para dentro de un mes por parte de un grupo de amigos que van a desplazarse mil kilómetros expresamente para venir a comer lamprea del Ulla».
Los comensales que degustaron la primera lamprea.
No tienen asegurado que vayan a poder hacerlo, porque depende de cómo evolucionen las capturas de la «dama del Ulla» a partir de ahora, tanto entre los valeiros –los pescadores que largan sus nasas desde embarcación en Pontecesures– como en las pesqueiras tradicionales situadas río arriba.
Cambio del tiempo
Pero tanto los comensales como los propietarios de Farrucán y demás restauradores especializados en lamprea confían en que, cuando las condiciones meteorológicas mejoren, las lampreas empiecen a abundar en el Ulla.
«Actualmente el río lleva mucha agua y hay demasiada corriente, por lo que es difícil que la lamprea aparezca», indican tanto Pili Novo como Ramón Agrasar y otros pescadores consultados.
Unos pescadores que, tras haber capturado tres lampreas en los dos primeros días, albergan ciertas esperanzas y confían en que esta campaña sea mejor que la nefasta temporada anterior.
Lo mejor está por llegar
También lo espera Pili Novo, quien indica que para negocios como el suyo los mejores meses son siempre febrero, marzo e incluso abril –la campaña se cierra a mediados de ese mes–, ya que en enero hay más gastos que afrontar y aún están demasiado recientes las comilonas navideñas.
La lamprea a la bordelesa de Casa Farrucán
De todos modos, la hostelera insiste en que ya tiene reservas anotadas, sobre todo realizadas por los más «fanáticos» de este pez, que no están dispuestos a dejar pasar la oportunidad de saborearlos, «por eso las primeras casi siempre las comen los mismos», enfatiza.
También es cierto que «hay mucha más gente que aunque no reserve llama preguntando por la lamprea, pero al decirle que por el momento no se está pescando cantidad suficiente lo dejan para otra ocasión».
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De lo que no cabe duda es de que la afamada «dama del Ulla» es un reclamo importante para localidades como Pontecesures y Padrón. Al igual que es un recurso escaso, de ahí que el año pasado fuera preciso suspender su fiesta exaltación en la localidad pontecesureña.
«A muchos de los jóvenes que la prueban también les gusta»
El aspecto de la lamprea al estilo bordelesa no es el más llamativo o atractivo que cabría esperar, de ahí que mucha gente, dejándose llevar exclusivamente por el sentido de la vista y la primera impresión, decline saborear este preciado manjar.
Los jóvenes son, quizás, los más reacios, según indican hosteleros como Pili Novo, sobre todo si saben que la lamprea se cocina en su propia sangre.
Pero no es menos cierto que «a muchos de los jóvenes que dan el paso y se atreven a probarla también acaba gustándoles», y los hay realmente apasionados de este producto desde niños.
La clave está en degustarla al menos un par de veces para poder deleitarse con el característico sabor de ese plato que forma parte de la historia del Ulla y localidades como Pontecesures y Padrón, donde esta misma semana comenzaba la actividad en las tradicionales pesqueiras romanas.
Más concretamente en las de Areas (Herbón), donde se prolongará la actividad hasta el 29 de marzo.
La historia de los pontecesureños está ligada al dulce postre
Un momento de la fiesta vivida en Pontecesures.
Pontecesures es, sin duda, la cuna del churro. Varias generaciones de pontecesureños han vivido de la venta ambulante de este característico postre, recorriendo toda Galicia y endulzando cada fiesta. Ayer su fue su gran día.
Posiblemente si uno adquiere churros en esos puestos ambulantes que se instalan en cualquier romería que se precie, en el mercadillo, al lado de la plaza de abastos, en la verbena de turno u otros lugares, estará consumiendo un producto elaborado con manos artesanas de pontecesureños.
Pontecesures es, sin duda, la cuna de los churros, de tal forma que varias generaciones de ciudadanos de este joven municipio, que este año alcanza su centenario, han vivido de la explotación de este recurso a lo largo y ancho de Galicia.
Un momento de la XIII Festa do Churro de Pontecesures, esta tarde.
De ahí que haya tantas churrerías y/o chocolaterías registradas en esta villa ribereña, podría decirse que la práctica totalidad con el mismo origen familiar.
Con el paso de los años los abuelos legaron los secretos del churro a sus hijos y nietos. Y así, generación tras generación, las familias fueron creciendo y expandiéndose, y las churrerías, también.
Junto a ellas, las de algunos que fueron empleados de esas churrerías familiares y que en algún momento decidieron montar la suya propia.
Unos y otros vivieron ayer su gran día, ya que Pontecesures acogió una nueva edición de la Festa do Churro, pensada por el Concello y los propios churreros para, precisamente, presumir de producto y dar a conocer esta tradición centenaria.
El lunes se barajó la opción de suspenderla, ya que las condiciones meteorológicas adversas desaconsejaban la celebración. Pero ante la posibilidad de que el tiempo mejorara levemente ayer por la tarde, el Concello propuso mantener esta cita que, a la postre, era la guinda del día festivo del patrón, San Julián.
La preparación del chocolate.
Y allí que se fueron con sus churros y su chocolate empresas como la de Lauro Jamardo y Sandra Lafuente, puesta en marcha en 1990. Se trata de Churrería Sandra, cuyos orígenes se remontan a 1930, en tiempos del abuelo de Lauro.
La suya es una de las familias pontecesureñas que se dedican a la venta de churros de forma ambulante. Y una de las que más han querido implicarse en su exaltación anual, para «promocionar el producto y reinvindicar esta tradición del pueblo pontecesureño».
En el que también trabajó durante décadas Fina, su hermana, recientemente jubilada y que traspasó la experiencia y buen hacer en la elaboración del chocolate a su nieto, quien abrió la tienda llamada La Quinta en Santiago.
Junto a ellos y los cientos de personas que ayer acudieron a la fiesta desplegada en el entorno de A Plazuela, Isolina Lafuente, la hermana de Sandra y propietaria de Churrería Isolina desde los años ochenta, cuando se hizo cargo de la empresa que tenía la familia de su marido.
Dos de las churreras.
Tampoco podía faltar María Jesús Batalla, de 66 años y gerente de Churrería Marisú. A sus espaldas, casi cuarenta años de oficio y dedicación a «un producto tradicional y característico de Pontecesures que ha dado trabajo a muchas familias durante generaciones», indicó la experimentada churrera
Más joven que ella es Patricia Constantino Dasilva, que al frente de Churrería Patry también quiso sumarse a la fiesta celebrada ayer, y quien representa la continuidad de un negocio que en el pasado perteneció a la familia de su exmarido.
Otra de las firmas participantes fue La Cesureña, regentada por José Ramón Vilas, de 44 años, y Susana Fernandes, de 43. Llevan doce años en el negocio, el cual heredaron de los padres de ella, quienes a su vez lo montaron hace casi cuatro décadas.
La preparación de los churros.
Se completa la relación de participantes con las churrerías Lucía, María Moreiras, Montserrat Custodia, Marisol Doce Limeres, Miguel Jamardo e Iván Custodia.
En el gobierno bipartito de Pontecesures, que presentó la Festa do Churro como una de las señas de identidad del municipio, destacaron que en este evento «además de comer y bailar es posible ver cómo se elabora este producto en vivo y en directo con ingredientes de l más simple , como harina, agua y sal».
De este modo quedaba patente que «la cadena de producción sigue siendo un proceso prácticamente manual que incluye el amasado, el corte de cada porción y el proceso de freírlas en grandes cantidades de aceite para que los churros queden perfectamente cocidos y crujientes antes de aderezarlos con la tradicional lluvia de azúcar».
De todo ello dieron cuenta, y gratis, cuantos ayer se acercaron al centro urbano pontecesureño, donde el mal tiempo limitó una afluencia que, en caso contrario, iba a resultar mucho más espectacular.