
Sobre ás 22:15 horas por mor do temporal unha árbore caeu derrubada na N-550 (rúa José Novo Nüñez) cáseque na interseción co cruce de San Xulián. O tráfico estivo cortada ata que foi retirada polos servizos de emerxencias.
Sobre ás 22:15 horas por mor do temporal unha árbore caeu derrubada na N-550 (rúa José Novo Nüñez) cáseque na interseción co cruce de San Xulián. O tráfico estivo cortada ata que foi retirada polos servizos de emerxencias.
La Policía Local de Padrón insiste una vez más en la necesidad de tomar medidas para reducir el riesgo de que se registre un accidente en el que considera el punto más peligroso de las vías que pasan por el municipio, por afectar a varias de alta capacidad. Se trata del enlace de la autovía del Barbanza (AG-11) con la vía N-550 y la autopista AP-9 y la conocida como variante, una intersección en la que ya se produjeron varios accidentes debido a la nula visibilidad que tiene el tramo de noche, en las horas de menos luz e incluso en los días de lluvia.
Por ello, la Policía Local incide en que urge instalar en este punto una palmera con varios focos de iluminación, para lo que hay espacio «de sobra», señalan desde el cuerpo de seguridad, además de colocar señales verticales luminosas, que adviertan al conductor de las condiciones del tramo.
En su día hubo una mejora del asfalto y de la señalización horizontal, pero para la Policía Local esta medida es insuficiente para reducir la peligrosidad del punto, en el que confluyen vías de distinta competencia, lo que podría explicar la demora en la actuación, a la vista de que en este tramo se produjeron varios accidentes, con la fortuna de que no se registraron víctimas mortales.
«En ese punto no se ve nada; cualquiera otra carretera, incluso de menor entidad, está mucho mejor iluminada y señalizada», asegura el responsable de la Policía Local de Padrón, Jesús Rey. El jefe en funciones del servicio se pregunta si tiene que haber malas estadísticas del tramo para que las autoridades actúen y hagan algo «para cambiar y mejorar la señalización», a lo que contribuiría notablemente dotar el punto de iluminación, añade. «Cualquiera ve lo peligrosa que es esa zona, Tráfico incluido, pero nadie hace nada y ojalá me equivoque y no esperen a tomar medidas cuando haya algún accidente con muertos», explica el responsable de la Policía Local.
Víctimas mortales, no, pero accidentes ya se registraron varios y con importantes daños materiales hasta el punto de que, en una ocasión, un vehículo se salió de la vía y cayó sobre la N-550, una vez que el muro lateral «no tiene la altura reglamentaria», precisa Jesús Rey. Son varias las veces que la Policía Local advirtió de la peligrosidad del tramo.
La Voz de Galicia
En la provincia de Pontevedra ha entrado en funcionamiento un radar en la N-550, en el punto kilométrico 84,150 (sentido creciente), a su paso por el Concello de Pontecesures.
El sentido creciente es la dirección A Coruña/Vigo.
A primera hora de la mañana de este jueves, la N-550, a su paso por Pontecesures, se convirtió en escenario de un accidente de tráfico. Ocurrió en el punto kilométrico 84-85, a la altura de los semáforos que dirigen a los vehículos tanto hacia el casco urbano como hacia la parte alta de la localidad, en el entorno de Comercial Moncho. En ese punto, el conductor de un vehículo que circulaba en dirección a Santiago se saltó la señal luminosa cuando esta estaba en rojo para quienes circulaban por su carril. Fue a colisionar violentamente con un vehículo que estaba girando correctamente, impactando de lleno en el lado del copiloto, que afortunadamente iba vacío. La conductora del vehículo tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario dada la virulencia del golpe y el daño sufrido, aparentemente en la espalda.
La Voz de Galicia
El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, comprobó esta mañana el resultado de la actuación de seguridad vial llevada a cabo en la N-550 a su paso por el municipio, en las calles Jesús Novo y en Redondo. Losada estuvo acompañado en la visita por la regidora, Maite Tocino, y el teniente de alcalde, Roque Araújo, y señaló que con esta actuación se dio respuesta a las demandas del gobierno local, que exigía la mejora de las aceras al pie de la N-550 y conjugar los intereses de los peatones, los propietarios de los negocios que hay en la zona y los clientes. Así, el subdelegado subrayó el acierto de los bolardos en aquellas zonas donde fue posible reducir el ancho del carril, donde se habilitó una franja de aparcamiento en línea para evitar la salida de los vehículos dando marcha atrás a la estrada nacional.
En la zona de Redondo, donde no fue posible reducir el ancho del carril, la actuación —que ascendió en su total a unos 60.000 euros— se limitó a la mejora del pavimento y acondicionamiento de la acera. Unas limitaciones demandadas por parte de los comerciantes y el gobierno local, que puso en valor la mejora para la seguridad de los peatones tras la actuación. Asimismo, el Concello aprovechó la ocasión para sustituir la red de abastecimiento, que se encontraba muy deteriorada.
Cabe recordar que el bipartito presentó a Carreteras del Estado un proyecto de seguridad del tramo de la Rúa Redondo con la instalación de pasos de peatones, semáforos y paradas de transporte escolar, que el Ministerio se comprometió a valorar y que complementaría la actuación llevada a cabo ahora, que sufrió también algunas deficiencias que se arreglarán en un futuro, como la instalación de bolardos en el acceso a las plazas de movilidad reducida instaladas frente al Concello.
Diario de Arousa
Circulaba de forma temeraria, sin carné y bajo los efectos de las drogas.
Circulaba de forma temeraria, sin carné y bajo los efectos de las drogas. Y todo ello mientras emprendía una alocada huida entre Valga, en Pontevedra, y Padrón, en A Coruña, que acabó con el conductor detenido no sin antes haber amenazado con una pistola de aire comprimido a los agentes. de Tráfico.
Ese es el resumen de la persecución que se vivió el pasado martes por las carreteras del norte de la provincia de Pontevedra.
Los hechos ocurrieron este martes cuando un guardia civil destinado en el puesto de Caldas de Reis y fuera de servicio observó circulando por la N-550, a la altura de Valga, a un conductor de una furgoneta al que conocía por motivos profesionales, y del que sabía que carecía de carné por pérdida de todos los puntos.
De inmediato, el funcionario alertó a la Central Operativa de Servicio (COS), en vista de que el hombre conducía realizando maniobras bruscas y peligrosas, y ante la sospecha de que la furgoneta en la que iba pudiera haber sido robada.
Así, fue informando de la posición del conductor hasta que llegaron las dotaciones de la Guardia Civil y le dieron el alto, pero éste hizo caso omiso y emprendió la huida.
Se inició así una persecución por varias carreteras, ya en la provincia de A Coruña, con el sospechoso circulando de forma temeraria, invadiendo el carril contrario y llegando a exhibir una pistola con la que apuntó a los agentes desde la ventanilla del vehículo.
Cuando amenazó a los guardias con la pistola, el conductor perdió el control de la furgoneta y puso en riesgo la integridad de otros conductores y peatones, llegando a circular por encima de la acera.
Además, durante su huida, entró en una estación de servicio a gran velocidad, obligando a otro conductor a realizar una maniobra evasiva para evitar una colisión, y volviendo a exhibir el arma.
La huida concluyó finalmente en el kilómetro 2,200 de la AC-305, en el término municipal de Padrón, donde el vehículo fue interceptado. El conductor salió de la furgoneta con el arma e inició la fuga a pie por una finca privada, pero fue detenido.
Los agentes le intervinieron la pistola, que resultó ser de aire compromido que, por su apariencia, simulaba ser real; así, le imputan tres supuestos delitos contra la seguridad vial: uno de conducción temeraria, otro por circular sin carné y uno por conducción bajo los efectos de las drogas (pendiente de la ratificación del análisis por parte del laboratorio de referencia).
Diario de Pontevedra