Pontecesures celebra hoy un pleno extraordinario para mostrar su rechazo al trazado de la variante Padrón-Valga.

La corporación de Pontecesures celebrará hoy por la tarde (17.00 horas) un pleno extraordinario en el que se aprobará una moción que ha sido consensuada por todos los grupos que integran la corporación. El documento supone la adopción de tres acuerdos: mostrar a Fomento el rechazo total a la alternativa de trazado elegido (la número cuatro); trasladar al Ministerio la posibilidad de liberalizar la autopista en el tramo Padrón-Carracedo, con lo que se evitaría la inversión en una nueva vía y, en caso de que esa alternativa no prospere, informar al Gobierno central de que Pontecesures apuesta por la alternativa 1, la que ya había sido elegida por el Concello en el año 2010. La parte dispositiva está clara. La argumentación, que está en fase de redacción, también. Sólo falta darle forma a todas las ideas expuestas esta tarde por los concejales cesureños, que sustentan su oposición al proyecto en que afecta no solo a una vivienda y una fábrica, si no que altera el trazado de la red de suministro de agua e, incluso al camino portugués.

La Voz de Galicia

Mañá 9 de xaneiro, ás 17 horas, pleno extraordinario e urxente sobre a variante da N-550.

Este foi un dos acordos tomados da xuntanza dos grupos políticos celebrada hoxe na Casa do Concello. Levarase unha moción conxunta consensuada por todos os corporativos rexeitando a alternativa aprobada de xeito provisorio.

A ACP fai un chamamento aos veciños para que asistan ao pleno. Ainda que están previstas xuntanzas cos veciños nos vindeiros días sempre é importante informarse de primeira man nos plenos dos asuntos municipais e máis desta transcendencia.

Una polémica a 5.800 euros el metro.

Más de medio millar de personas han firmado ya una petición para que el Ministerio de Fomento dé marcha atrás y revise sus planes para construir la variante a la N-550 a su paso por los municipios de Pontecesures y Valga. La iniciativa, alumbrada por vecinos cesureños, ha resultado todo un éxito. Junto con las firmas recabadas en Internet, figuran los comentarios de quienes han rubricado la carta de protesta. «Me parece absurdo teniendo la AP-9 al lado y unas buenas carreteras nacionales en dicho trazado sin acumulación de trafico», dice una de las firmantes. «Hay otras prioridades…. No son tiempos de invertir en lo que no es absolutamente necesario», recalca otro. Y para la mayoría, los 33,4 millones de euros que el Gobierno central tiene previsto invertir en los 5,73 kilómetros de trazado es un dispendio.

«Das alternativas que había, esta debe de ser a máis cara de todas», razonaba ayer Cecilia Tarela, concejala del grupo de gobierno cesureño por el BNG. No es fácil comparar el coste de esta carretera con otras: ahora son tan pocas las vías de dos carriles que se construyen, que es complicado hablar de precios medios. En cualquier caso, es evidente que abrir camino para la carretera por el trazado elegido por Fomento exigirá un importante desembolso, ya que el proyecto incluye un nuevo paso sobre el río Ulla, así como dos viaductos más y metros y metros de desmontes y rellenos para lograr suavizar las cotas de la futura carretera.

Entre una cosa y otra, el coste constructivo del proyecto asciende a 5.832.460 euros por kilómetro. Es mucho dinero, pero está dentro de los parámetros de eficiencia establecidos por el Ministerio de Fomento en el año 2010 -cuando la crisis ya estaba aquí- para «las variantes de población con características de carreteras convencionales». Según la tabla que maneja el Gobierno central, cada kilómetro de estas vías no debe superar los dos millones de euros por kilómetro si la orografía es llana; de dos a cuatro millones si es ondulada, y de cuatro a seis millones si el trazado discurre por una zona especialmente accidentada. Y parece que, en el caso de la variante del Baixo Ulla, hablamos de esta última categoría.

El despliegue constructivo es uno de los peros que desde Pontecesures y Valga se pone a esta actuación. En ambos concellos están colgados los planos de la futura variante desde el pasado sábado. Y en ambos casos, el goteo de vecinos que acuden a comprobar si el trazado los afecta o no es constante. «Está pasando moita xente a preguntar», reconocía ayer el alcalde de Valga, el popular José María Bello Maneiro. El regidor explicó ayer que su petición de entrevista con la ministra Ana Pastor ya está en Madrid. «Ademáis tamén lla mandamos por correo», indicaba el alcalde, popular.

Bello Maneiro mira de reojo a los movimientos que se producen en el vecino municipio de Pontecesures. No es que las decisiones del pueblo de al lado vayan a condicionar sus movimientos -«nós non imos parar», advertía ayer- pero sí interesan, porque cuanta más y más organizada sea la oposición al proyecto, más posibilidades habrá de que Fomento aborte sus planes.

Y en Pontecesures, donde los planos están expuestos ya desde el pasado sábado, hoy se dará un nuevo paso: a las siete y media de la tarde se reunirá la corporación municipal para analizar la situación creada por el Gobierno central al elegir para la variante «o peor» de los cuatro trazados que estaban sobre la mesa. «Non se trata dun pleno. ? unha reunión para falar», argumentaba ayer Cecilia Tarela.

La Voz de Galicia

Sabariz apremia al tripartito para que abandere la oposición de Pontecesures a la variante.

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Luis Sabariz, entre los vecinos que el sábado revisaron los planos a instancias de Maneiro.

El edil de la oposición critica la “inacción” del gobierno para frenar el proyecto d Fomento para la carretera alternativa a la N-550.

Los Concellos de Valga y Pontecesures parecen totalmente de acuerdo y rechazan frontalmente el proyecto del Ministerio de Fomento para la variante de la carretera Nacional 550. Sin embargo, la forma de proceder de las dos Administraciones parece diferente, lo cual lleva al edil independiente Luis Ángel Sabariz Rolán a criticar con dureza al gobierno tripartito de la localidad pontecesureña, pues entiende que existe “dejadez” y “despreocupación” ante un “grave problema” que requiere respuestas urgentes.

Hay que recordar que Fomento anunció el día 30 de diciembre la exposición pública del proyecto de la variante, y solo tres días después el Concello de Valga celebró un pleno extraordinario para rechazar unánimemente esa propuesta y reivindicar lo mismo que en 2009, es decir, un trazado que en lugar de discurrir entre la autopista y la N-550 avance por la cara este de la AP-9.

Inmediatamente el alcalde de Valga, el conservador José María Bello Maneiro, se puso al frente del movimiento social y político en contra de la propuesta de Fomento, enfrentándose así a su propio partido y brindándose a hacer todo lo necesario para lograr una rectificación por parte del ministerio que dirige Ana Pastor.

PP, PSOE y BNG

Mientras en Valga tanto el PP como el PSOE y el BNG se mostraron rotundos de forma inmediata, el alcalde nacionalista de Pontecesures, Manuel Luis Álvarez Angueira, dictó un bando animando a sus vecinos a consultar los planos y presentar alegaciones, al tiempo que convocó una reunión de portavoces políticos para el jueves que viene.

Esa diferencia de proceder es la que critica el portavoz de la Agrupación Cidadá de Pontecesures (ACP), Luis Sabariz, quien en cierto modo pone como ejemplo la rápida reacción del alcalde de Valga y reclama la misma celeridad y contundencia al tripartito pontecesureño, formado por el BNG, PSOE y Terra Galega.

Pero Sabariz no solo pide una rápida respuesta y censura que se espere al día 8 para celebrar la primera reunión de portavoces, sino que también reivindica una línea de acción conjunta, sobre todo tras constatar -y lo lamenta- que el concejal del PSOE integrado en el ejecutivo, Roque Araújo, “se desmarcara de su grupo de gobierno” por celebrar el domingo una charla informativa sobre la variante dirigida a los vecinos, la cual tuvo lugar en la sede socialista.

Considera el portavoz de la ACP que el PSOE “trata de hacer política ante la proximidad de las elecciones” y tacha de “sorprendente” que aún formando parte del gobierno local Araújo convocara a los vecinos en su sede política y no en el consistorio.

Esto supone “una descoordinación total del equipo de gobierno”, incide Sabariz, pues el edil socialista de Educación, Deportes y Servicios Sociales se dedicó el domingo a ofrecer datos sobre la variante “fuera de la casa consistorial mientras el concejal de Obras, Ángel Souto Cordo (Terra Galega) está de vacaciones y nada sabemos de él en un asunto tan importante como el de la variante”.

Esto se suma al hecho de que el alcalde “está prácticamente ausente, como en casi toda la legislatura”, y la también nacionalista Cecilia Tarela “se limita a decir que le llevará mucho tiempo analizar la documentación de la variante”.

Todo esto lleva al concejal independiente a decir que en un Concello como Pontecesures, con tres ediles cobrando dedicación exclusiva, como son Cecilia Tarela, Ángel Souto y Roque Araújo, “no se puede dar esta imagen, que perjudica a la institución municipal en un asunto tan relevante como el de la variante de la carretera nacional”.

Modelo de alegaciones

Muy por el contrario, cree preciso unir esfuerzos y “preparar un modelo de alegaciones para facilitar el proceso a los vecinos”; al igual que reclama la colocación de planos de gran tamaño para que los consulten los ciudadanos, al menos en los lugares directamente afectados por el trazado propuesto.

De este modo Sabariz abunda en el posicionamiento sobre la propuesta de Fomento que ya hizo público el viernes, cuando dijo que su grupo se siente “decepcionado” al observar que “no se ha respetado el trazado propuesto por unanimidad por el Ayuntamiento de Pontecesures, pues todos indicamos en 2009 a la empresa redactora del estudio que el trazado menos dañino era el número 1, que discurre por la parte alta de la autopista AP-9 (margen izquierdo en sentido A Coruña-Vigo), en paralelo a la misma”.

Además, recuerda, “en 2010 se adoptó un acuerdo plenario en este sentido en base a una moción de nuestra formación, a pesar de lo cual se aprueba provisionalmente el trazado número 4, que va en paralelo a la autopista por debajo de ella, llevándose por delante la actual pista de A Barosa y el campo de la fiesta del lugar, obligando a expropiar alguna casa o almacén, afectando al transporte escolar y causando un efecto barrera para los lugares de Carreiras, Toxa y Condide, además de generar problemas de contaminación acústica por la proximidad de la variante”.

Faro de Vigo

El trazado de la variante afecta a una docena de viviendas en Valga.

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Los vecinos afectados acudieron el sábado al pleno para comprobar los planos.

El alcalde Bello Maneiro ya ha pedido una entrevista con la ministra Ana Pastor.

El trazado de la variante a la carretera N-550 en Pontecesures y Valga ha levantado ampollas en ambos municipios. No es de extrañar. Solo en territorio valgués, la alternativa elegida por Fomento, la número cuatro, afecta a una docena de casas y a siete naves y cobertizos -algunos de ellos de usos domésticos, otros con actividad industrial-. Los propietarios de esos inmuebles son los principales afectados por el proyecto del Ministerio, pero no son los únicos. El alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, insistía ayer en que el trazado causará serios prejuicios a todo el municipio.

Son varios los argumentos en los que el Concello sustenta su rechazo a la propuesta de Fomento. En primer lugar, el trazado afecta a seis núcleos rurales de la localidad. No solo alcanza a construcciones: también coarta el crecimiento de esas zonas, según recordaba ayer el alcalde valgués. Se trata, en concreto, de los lugares de Fontenlo, Cedelo, San Miguel, Campo, Desabanda y Medela.

El camino elegido para la variante supondrá, en la práctica, «que o pobo quede partido en dous», ya que para mantener una cota razonable será preciso construir viaductos, realizar desmontes y, sobre todo, acometer rellenos que se convertirán en auténticos muros. Todos estos elementos constructivos no solo dividirán en dos la localidad, si no que, además, afectarán a su red viaria. «Carreteras como a que estamos arranxando agora mesmo coa Deputación, dotándoa de beirarrúas e de servizos, quedarán cortadas», explicaba ayer el alcalde José María Bello Maneiro.

El primer edil, del Partido Popular, insistía ayer en que «quedei con cara de tonto» cuando comprobó que la elección de Fomento era la alternativa 4 y no la 1, que había sido respaldada en su día tanto por el ayuntamiento valgués como por el de Pontecesures. Bello Maneiro no se explica esa elección, y no entiende tampoco por qué el director general de Infraestructuras, con el que mantuvo una reunión en octubre, no le comunicó los planes que tenía su departamento para la carretera por la que Valga llevaba tanto tiempo esperando.

El alcalde no parece dispuesto a volver a hablar con un interlocutor por el que se ha sentido engañado, y por eso ha solicitado ya una entrevista con la ministra Ana Pastor para exponerle la rotunda oposición del municipio valgués a que la nueva carretera destroce todo a su paso en Valga. El mensaje que llevará el regidor es claro y contundente: el concello solo aceptará la ejecución de la alternativa 1.

La Voz de Galicia

Críticas de la ACP a la «falta de coordinación» en la respuesta del gobierno cesureño.

Frente a la rapidez de movimientos demostrada por el Concello de Valga, el de Pontecesures está demostrando una «falla de iniciativa que resulta realmente preocupante», según el concejal de la ACP Luis Ángel Sabariz. El gobierno local ha convocado para el día 8 una reunión de la junta de portavoces, y ha emitido un bando en el que se informa de que se ha abierto el período de exposición pública de este proyecto, pero esas actuaciones no colman las expectativas de Sabariz.

La junta de portavoces, dice este edil, llegará tarde. «En vez de convocar aos concelleiros para o sábado pasado, para o domingo ou para hoxe (luns), espérase ao día 8 para celebrar unha primeira xuntanza, sen coñecer a data do pleno extraordinario». Y eso que en este tema, dice Sabariz, «non hai festivos nin vacacións, hai que entrarlle ao problema inmediatamente». El concejal considera que hay que «preparar un modelo para facilitar un texto de alegación a todos os veciños, e hai que colocar planos da variante de grande tamaño, a lo menos nos lugares afectados».

Sin embargo, en Pontecesures, no se hace eso. El gobierno, dice, actúa lentamente y de forma descoordinada: un alcalde ausente, señala; una concejala nacionalista «a que lle vai levar moito tempo analizar a documentación»; un concejal de obras, Ángel Souto, «que está na localidade, pero ao parecer de vacacións», y un edil del PSOE, Roque Araújo, «que se desmarca do seu grupo de goberno e onte celebra unha xuntanza pola súa conta sobre a variante na sede do partido para facer política ante a proximidade das eleccións».

La Voz de Galicia