El tripartito de Pontecesures votará la próxima semana en pleno el reparto de áreas.

La alcaldesa, Cecilia Tarela, convocará a los ediles para fijar el organigrama del gobierno local.

La alcaldesa de Pontecesures, Cecilia Tarela (BNG), convocará para la próxima semana el pleno en el que se aprobará el organigrama del gobierno municipal y la configuración de las comisiones y organización de la corporación. No habrá sorpresas, toda vez que las negociaciones entre los tres socios de gobierno están ya cerradas. Tarela compaginará sus funciones en la alcaldía con las de responsable de Facenda; la segunda concejala del BNG, María Teresa Tocino, se encargará de Muller, Xuventude, Cultura y Medio Ambiente.

Por parte del PSOE, el portavoz Roque Durán asumirá Servizos Socias, Deportes y Promoción Económica, un área esta última de nueva creación; su compañera de filas, Concepción Gómez se encargará de Educación; en cuanto a Terra Galega, Ángel Souto Cordo repetirá como responsable de Obras e Servizos y Urbanismo y su compañero de partido Jorge Janeiro, de Participación Cidadana y Parques e Xardíns, también de nueva creación.

Como ocurrió hace cuatro años, el tripartito tendrá tres dedicaciones exclusivas a media jornada que recaerán en Cecilia Tarela, Souto Cordo y Roque Araújo, a razón de 1.300 euros brutos «que quedan en 1.038 euros ao mes», puntualizaba ayer la alcaldesa.

Aunque el reparto de funciones todavía no es oficial, el nuevo gobierno de Pontecesures ya se ha puesto manos a la obra para sacar los asuntos del día a día adelante. Lo más inmediato es organizar las fiestas del Carmen, que se celebran del 4 al 6 de julio, en las que el Concello tiene un papel relevante.

La Voz de Galicia

El Concello tendrá tres concejales con dedicaciones exclusivas parciales.

PRESENTACION FIESTA DE LA LAMPREA PONTECESURES /

El Concello de Pontecesures volverá a estar gobernado por un tripartito conformado por BNG, Tega y PSOE y encabezado por la nacionalista Cecilia Tarela como alcaldesa. Según la regidora, se otorgarán tres liberaciones parciales a los representantes de los partidos.
El Bloque fue la segunda lista más votada después del PP, pero la reedición de un pacto de gobierno con sus anteriores socios le ha permitido gobernar.
La sucesora del exalcalde, Cecilia Tarela, ya fue investida alcaldesa en el pleno del pasado sábado y en las próximas semanas se celebrará la sesión de organización para abordar otras cuestiones como las dedicaciones. La nueva regidora declaró ayer en radio Arosa que habrá tres liberaciones parciales para dirigir el Ayuntamiento. Una de las cuales será para la Tarela y las otras dos para sus socios de gobierno. En total habrá 10 áreas y el BNG mantendrá las que venía controlando hasta el momento, que eran Cultura, Muller e Xuventude, Medio Ambiente y Facenda. También repite Tega al frente de Urbanismo, entre otras, y los socialistas también seguirán al frente de los departamentos de asuntos de educación, servicios sociales y deportes.

Tarela pide «unidade e traballo arreo» al tripartito de Pontecesures.

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Cuando recogió el bastón de mando de manos de Luís Álvarez Angueira, Cecilia Tarela tuvo que hacer grandes esfuerzos para dominar su emoción. No solo acababa de ser investida alcaldesa de Pontecesures, su pueblo -«para min é toda unha honra»-, si no que recogía el símbolo de su nuevo poder de manos de su mentor político, Luís Álvarez Angueira. Honor sobre honor.

Para conquistar el gobierno, el BNG de Tarela había pactado con la Terra Galega de Ángel Souto y el PSOE de Roque Araújo. El acuerdo se cerró el pasado jueves y se concretó ayer cuando, pasadas las doce del mediodía, los portavoces de ambas listas renunciaron explícitamente a la alcaldía y alzaron la mano para aupar hasta ella a la concejala del Bloque. Sujetando sus nervios, Tarela juró su cargo y recogió el bastón de mando que le ofrecía Angueira. Luego, a la hora del discurso, la ya alcaldesa felicitó a todos los integrantes de la nueva corporación. Pidió a sus socios de gobierno «unidade e traballo arreo» para defender los intereses de los cesureños. Y a los partidos que se quedan en la oposición -el PP de Juan Manuel Vidal Seage e IP de Maribel Castro-, que sean capaces de dejar atrás «personalismos» para lograr las mayores conquistas para la localidad.

Superado el momento del discurso, aún azorada por la emoción propia y la de sus familiares y amigos, la alcadesa se olvidó de dar por rematado pleno. Fue Angueira, sentado en primera fila, el que le indicó que «tes que levantar a sesión». Y así finalizó un acto en el que no faltaron las anécdotas. Empezando por los problemas que al inicio de la sesión planteó la megafonía de la sala y que tuvo que solventar la propia Tarela, y siguiendo por el lapsus de Maribel Castro, presidenta de la mesa de edad. Cuando tomaba juramento al número dos de TeGa, a punto estuvo de nombrarlo alcaldesa. «Alcaldesa tamén me valía», respondió él con humor antes de, una vez corregido e juramento, pronunciar una sonora promesa de respeto al cargo que ayer estrenaba.

Luís Álvarez Angueira, el alcalde saliente, evitó en todo momento robar protagonismo a su sucesora en el cargo. Y eso que se marcha de la corporación tras 24 años en ella. Felicitó y saludó a todos los nuevos concejales y les deseó todos los éxitos posibles. A fin de cuentas, serán éxitos para los cesureños. Luego se mezcló entre el público y confesó que, una vez libre del bastón de mando, «ata parece que se respira mellor».

La Voz de Galicia

El PP gobernará en minoría en Padrón tras no ponerse de acuerdo seis fuerzas de la oposición.

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Los cinco concejales del Partido Popular de Padrón.

El PP gobernará en minoría en Padrón (A Coruña) tras no ponerse de acuerdo las seis fuerzas políticas que conforman la oposición. De este modo, el Ayuntamiento de Padrón ha quedado configurado por un total de siete fuerzas políticas.

Así lo ha relatado a Europa Press el alcalde de Padrón, el popular Antonio Fernández Angueira, que ha sido investido regidor, en un pleno celebrado a las 11,00 horas, con los votos favorables de su partido –el resto de partidos se han votado a sí mismos y uno de ellos ha votado en blanco–.

Así las cosas, el PP gobernará en minoría, como ya hizo durante la legislatura pasada. Y es que, según ha explicado Fernández Angueira, los populares dirigieron Padrón los últimos cuatro años con cinco ediles –sólo llegaron a un pacto con el Partido Galeguista Demócrata (PGD) durante un año y medio aproximadamente–.

Para Fernández Angueira, el hecho de contar con un Ayuntamiento multicolor, conformado por un total de siete listas, llevará a que sea “más problemático” gobernar. Con todo, ha hecho hincapié en que se trata de algo “legítimo” y ha asegurado que, desde su partido, se realizará un “esfuerzo” y una “dedicación” para servir a los ciudadanos de Padrón.

El Ayuntamiento de Padrón ha quedado configurado de la siguiente manera: el PP gobierna en minoría con un total de cinco concejales; el PGD tiene dos ediles, el PSOE, dos; Veciños, uno; BNG, uno; CIPA, uno; y Alternativa por Padrón (AxP), uno. Así, estas siete formaciones políticas se han repartido 13 ediles.

El Correo Gallego

El PSOE escenifica una oposición bronca mientras Bello Maneiro anuncia más obras.

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-La investidura terminó en medio de una algarada y con insultos al alcalde, en Valga -El regidor se compromete a luchar por los desempleados y el parque empresarial.

José María Bello Maneiro (PP) fue reinvestido como alcalde de Valga después de 24 años con el bastón de mando en su despacho. Sucedió en un pleno que resultó mucho más bronco de lo esperado y terminó entre insultos al regidor. El líder de los conservadores, con una mayoría absoluta muy cómoda, ya que dispone de 9 ediles en una Corporación de 13, fue increpado por los concejales electos del PSOE (4) y sus acólitos.

La sesión arrancó con normalidad y de acuerdo al guion previsto en estos casos. El alcalde, que además presidía la mesa de edad por ser el más veterano, entregó la insignia de oro del Concello a cada concejal electo -se la puso en la solapa a todos menos a los socialistas, que quisieron recogerla en la mano- y ofreció un discurso en el que brindó diálogo a la oposición y anunció varias obras inminentes, como la ampliación del instituto o la dotación de servicios y asfaltado de la carretera de San Miguel.

Cuando terminó su intervención, y como sucede en todos los Concellos cuando se celebran este tipo de sesiones de investidura, Bello Maneiro dio por finalizado el acto. Pero la portavoz del PSOE, María Ferreirós Magariños, también quería tener su momento de gloria, y ni corta ni perezosa cuando Bello dejó de hablar le pidió permiso para intervenir, a lo que el regidor respondió que el pleno había terminado ya.

Esto hizo saltar como un resorte a los socialistas. Con tanto ímpetu que la silla de María Ferreirós se tambaleó y a punto estuvo de caerse al suelo, a causa del impulso que ella le había dado al levantarse. Ocurría mientras los populares abandonaban el salón y al tiempo que la portavoz del PSOE, con la silla en una mano para que no se cayera hacia atrás, se empeñaba en hablar, y lo hizo.

El salón se había vaciado casi por completo, y ya solo quedaban los familiares, amigos y militantes socialistas, quienes llamaron dictador, fascista, cacique, prepotente, sinvergüenza y cosas semejantes a un Bello Maneiro que ya no escuchaba, porque se había ido.

Lo que hizo María Ferreirós fue anunciar que sus cuatro insignias de oro van a ser entregadas a una organización benéfica, para que las emplee en ayudar a los más necesitados. Como también brindó su apoyo para mejorar el Concello “si se cumplen los criterios de transparencia e igualdad, pues en caso contrario vamos a hacer una oposición fuerte”. De este modo dejaba claro que la “campaña electoral sucia” que denunció Bello Maneiro hace semanas puede no haber sido casualidad y que la tensión entre los dos jefes de filas de la Corporación solo acaba de empezar.

En cuanto a la investidura de Maneiro, curtido ya en este tipo de batallas, decir que utilizó su discurso para mostrarse satisfecho, orgulloso y honrado de representar a este pueblo tras haber conseguido otra “mayoría aplastante”.

De este modo se compromete a “seguir defendiendo los intereses de nuestro pueblo” y propone a la oposición “que nos olvidemos de la campaña y empecemos con buen pie, es decir, defendiendo los intereses generales”.

Fue en ese instante cuando aseguró que su gobierno “siempre estará a disposición de la oposición” para estudiar y, si procede, llevar adelante todo tipo de proyectos o propuestas “que beneficien a Valga”. Aunque también dejó claro que si el PSOE quiere “jugar” a hacer política de confrontación, no tendrá reparos en plantarle cara.

Bello Maneiro incluso destacó que es una ventaja para un pueblo que su gobierno esté formado por un solo grupo y no por “cuatro o cinco que gobiernan en coalición” y pierden el tiempo “poniéndose de acuerdo en lo que van a cobrar”.

Casi al final de su discurso anunció que la semana que viene el Diario Oficial de Galicia anunciará la mejora del instituto, a lo que añadió que también empezará a trabajar una empresa que se sumará a otras tres que en la actualidad desarrollan proyectos importantes. Se refería a la citada carretera de San Miguel, dando paso a la interventora para que explicara las cuentas y retomar la palabra para anunciar que el Concello de Valga dispone de “cerca de 700.000 euros para inversiones”. E insistir una vez más en su oferta a la oposición “para colaborar con nosotros en cualquier proyecto de interés”.

Terminó diciendo que en Valga hay 600 desempleados y que sus objetivos principales son encontrar trabajo a esas familias y ampliar el polígono industrial.

Faro de Vigo

Un veterano político, como un niño junto a sus nietos.

Bello Maneiro ya superó el trámite de convertirse en alcalde en media docena de ocasiones, de ahí que ayer se le viera suelto y confiado en sus intervenciones. Mostró con orgullo el bastón de mando, pero cuando más emocionado y radiante se le vio fue cuando posó arropado por sus nietos. Los cogió en brazos, los besó y presumió de ellos, mostrándose él mismo como un niño con zapatos nuevos. Está acostumbrado al poder, pero ayer, una vez finalizado el pleno, mostró su lado más tierno. Sin corbata, con chaqueta de traje gris, pantalón azul y camiseta de cuadros rojiblancos, Bello Maneiro aguantó con maestría el “chaparrón” que le cayó cuando algunos miembros del público empezaron a insultarlo. No escuchaba, o al menos hacía que no oía, y abandonó el salón sin inmutarse, sin girarse hacia ellos ni mostrarles un mal gesto. El conservador, acostumbrado a gobernar con mayoría absoluta, consiguió en las urnas un apoyo que absolutamente nadie puede discutir a estas alturas, apenas quince días después.

Faro de Vigo