A bandeira da veciñanza cesureña de «aquí e de alá» renace aos 110 anos.

O estandarte, enviado pola emigración en Cuba, volve presidir o salón de plenos

O salón de plenos do Concello de Pontecesures volve estar presidido pola bandeira coa que, hai 110 anos, un grupo de veciños emigrados en Cuba decidiron agasallar á Liga de Amigos del Carmen da súa vila natal. Aquel estandarte, de dous metros de longo e un de ancho, feito en seda natural e pintado ao óleo, foi bendicido na illa caribeña e chegou ata a beira do Ulla da man de José Llerena Braña, que traía consigo, ademais, un acta da cesión da bandeira, documento que o Concello recuperou hai pouco e que, ao igual que a insignia, vén de ser sometido a un coidadoso proceso de restauración coa intención de que ámbolos dous tesouros de Pontecesures sexan quen de «durar outros cento dez anos máis».

Así o dixo onte o alcalde, Juan Manuel Vidal Seage (PP), durante o acto no que se procedeu á presentación á veciñanza tanto da bandeira coma da acta. Para a ocasión, ademais dunha representante da Secretaría Xeral de Emigración, María Baleato, achegáronse ata o consistorio a neta e o bisneto dalgúns daqueles emigrantes, María Segunda Llerena e Antonio Villamarín. A primeira compartiu con toda a xente que enchía o salón de plenos os recordos gardados pola súa familia sobre aqueles homes e mulleres que marcharon a conquistar o seu futuro fóra e que sempre «puxeron ao seu pobo por riba de todo». Tamén Manuel Villamarín, pertencente a familia que durante anos foi depositaria da acta de entrega da bandeira, un documento que hai algo máis dun ano decidiron ceder ao Concello, tivo palabras para aquelas persoas que cruzaron o mar para viviren aventuras apaixoantes pero, tamén, moitas durezas e moitos sufrimentos «de los que no siempre sabemos». Pena por querer volver a casa, anguria por non poder facelo, nalgúns caso medo por retornar á Galicia da posguerra á que tiñan que volver avalados polo cura da parroquia…

As voces de María Segunda e Manuel encheron de matices un acto que pretendía ser unha homenaxe á bandeira do Carme, convertida en símbolo de Pontecesures, e a través dela, a toda a xente da vila que marchou á emigración. Algúns atoparon o camiño de volta, outros non.

O estandarte que representa á veciñanza cesureña «de aquí e de alá», que durante anos presidiu a procesión do Carme —hai moito tempo que a que loce nese paseo é unha réplica— e que dende hai décadas preside o salón de plenos do Concello, vendo pasar corporacións, foi recibida onte con todas as honras que merecía, despois dunha estancia dun ano no Museo de Pontevedra, onde foi tratada de todos os seus males. «A idea de restaurala é unha pasada, estou desexando vela», dicía durante a súa intervención María Segunda Llerena. O seu desexo cumpriuse pronto: mentres soaba o himno galego, a bandeira galega que cubría o marco que acompaña dende hai anos ao estandarte do Carme caeu, deixándoo á vista. Logo, o alcalde deixou en mans de Antonio Villamarín descubrir a restauración feita da acta da súa entrega, un documento que el lembraba feito anacos pero que agora está dunha peza. «É incrible o traballo feito».

La Voz de Galicia

Vidal Seage: “La festividad del Carmen es un punto de encuentro y motivo de orgullo”.

“Los pescadores de lamprea, pulpeiros y churreros fueron correa de transmisión y un referente para Pontecesures”

Orgulloso y satisfecho de su patrona, el alcalde de Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage, destaca el significado de la festividad del Carmen para Pontecesures.

¿Qué significa para los vecinos y vecinas y el sector hostelero y comercial de Pontecesures la celebración de sus fiestas más populares?

En un pueblo con una tradición marinera como Pontecesures, la festividad del Carmen adquiere una connotación muy singular. Es punto de encuentro y motivo de orgullo el mostrar a visitantes y vecinos el saber hacer de colectivos que históricamente han sido un referente para Pontecesures. Pescadores de lamprea, pulpeiros y churreros, que han sido una correa de transmisión a lo largo de décadas de las cualidades de un pueblo, Pontecesures.

¿Cómo colabora el Concello, tanto económicamente como en el programa, con la organización de las Festas da Virxe do Carme y San Antón?

Ponemos a disposición de vecinos y visitantes todos los medios económicos y logísticos. Económicamente participamos en la contratación de grupos musicales, campañas de promoción, logística de equipos de montaje, limpieza, etc. Como fiesta referente en Pontecesures nos implicamos sin cortapisa.

¿Se han decretado medidas de prevención o se vuelve completamente a la normalidad tras la pandemia?

Intentamos interferir lo menos posible en el normal desarrollo de la fiesta. No obstante, los servicios de Vigilancia Municipal estarán atentos al cumplimiento de la normativa que sea de aplicación.

¿Ha establecido el Concello algún dispositivo especial para evitar descontroles o incidentes en las fiestas?

Como digo, los servicios de Vigilancia Municipal estarán operativos. De igual manera, es habitual en estas festividades que la Guardia Civil también dé cobertura.

¿Qué mensaje le manda el alcalde a la ciudadanía?

Me gustaría trasladar un mensaje de alegría e invitar a que los vecinos del municipio y quienes lo visiten disfruten de estas fiestas tan representativas y singulares. Aunando los eventos musicales y los gastronómicos encontrarán en Pontecesures un motivo para la visita y el disfrute de unas jornadas que serán inolvidables.

El Correo Gallego

Pontecesures toma impulso para reducir el impacto visual de las empresas asentadas en el Ulla.

El Concello quiere lanzar un pacto social por el paisaje

Pontecesures quiere volver a mirar al Ulla. El río, asegura el alcalde, Juan Manuel Vidal Seage (PP), fue menospreciado durante demasiado tiempo, y ha llegado la hora de devolverle el protagonismo que merece en la vida de esta pequeña localidad. Para ello se desarrolló, hace ya un tiempo, un proyecto de humanización de la zona portuaria. Pero más allá de esta actuación, es necesario diseñar operaciones estéticas de calado: intervenciones que permitan armonizar la presencia, en las orillas del río, de industrias y otras instalaciones que son ruido visual. Hay que conseguir dotar a ese conjunto de cierta armonía, y en eso trabajará el Concello a partir del mes de septiembre.

No es un empeño solitario. Pontecesures cuenta en este camino con el impulso del resto de concellos que conforman la agrupación de Mar de Santiago. Todos ellos comparten un proyecto turístico en el que el Ulla es una pieza clave, por lo que «a conca visual deste río ten un gran valor». Por eso, «estanse a analizar posibles accións de mellora ambiental e paisaxística en toda a contorna do río», explica el regidor. La intención es iniciar unos trabajos de carácter eminentemente técnico, desarrollado por arquitectos especializados y paisajistas, para «identificar fortalezas e debilidades deste territorio, e formular futuras liñas de intervención que permitan potenciar as primeiras e mitigar as segundas». Todo ello, dentro de un pacto por el paisaje en el que se pretende implica «as administracións públicas, pero tamén aos distintos axentes económicos e sociais asentados neste territorio —empresas, asociacións de veciños, representantes de sectores económicos…— para promover accións de protección e mellora da paisaxe e da calidade de vida da cidadanía no marco do desenvolvemento sustentable».

En el caso de Pontecesures, dice el alcalde, las empresas asentadas a ambos lados del río y que condicionan drásticamente el paisaje del mismo, siempre han mostrado su disposición a adoptar medidas para reducir su impacto visual. De lo que se trata, ahora, es de lograr además convertirlas en un elemento atractivo para el entorno y para ese turismo industrial que cada vez parece estar cobrando un mayor impulso.

La Voz de Galicia

Pontecesures celebra el Carmen con su bandera histórica recién restaurada.

La insignia protagonizará hoy a mediodía un acto en el Concello

Ha sido necesario un proceso de casi un año, pero la bandera que en el año 1912 enviaron los cesureños emigrados en La Habana a la Asociación de Amigos del Carmen, vuelve a estar como nueva. Técnicos del Museo Provincial la han restaurado, y este domingo, a las doce del mediodía, será presentada ante los vecinos. Esta insignia presidió durante años la procesión del Carmen, que en este 2022 se celebrará el domingo, a las siete de la tarde.

La Voz de Galicia

STAC confirma también su interés en ubicarse en el nuevo polígono de Cesures.

La firma metalúrgica STAC ha confirmado también su interés por instalarse en el futuro polígono industrial de Pontecesures, después de conocerse que ha comprado el terreno y las naves de la antigua Cedonosa en Catoira. La expansión a Pontecesures la contempla la empresa dentro de la idea de ir ampliando instalaciones de cara a “dar respuesta al incremento de producción de su división de herrajes y accesorios”. Un polígono que nace con posiciones encontradas y cuyo proyecto acaba de salir a exposición pública.

STAC es una empresa propiciada por el Grupo Cortizo, que factura actualmente más de 150 millones de euros y que vende en más de 70 países con delegaciones en Marruecos, Polonia, México y Estados Unidos. Ahora se expandirá hacia Catoira y, seguramente, hacia Pontecesures.

Diario de Arousa

Stac pretende hacerse con 80.000 metros en el futuro parque de Pontecesures para seguir creciendo cerca de su sede.

La empresa Stac, con sede en el polígono de Picusa de Padrón y especializada en soluciones para cerramientos y fachadas de edificios, acaba de adquirir 40.000 metros cuadrados de terreno en el municipio próximo de Catoira, para continuar con su plan de expansión. Son los terrenos que ocupaba la antigua fábrica de Cedonosa, a orillas del río Ulla. Unas instalaciones emblemáticas en la localidad vikinga que parece que ahora, de nuevo, podrán recuperar la actividad.

Está previsto trasladar a ese nuevo centro de trabajo la fabricación de perfiles de poliamida, lo que implicará el traslado de medio centenar de los 450 operarios que trabajan en Stac en Padrón, avanzó el gerente Juan Carlos Fernández. Será un traslado que se realizará en fases, para evitar paralizar la producción durante el proceso. El nuevo centro de trabajo de Catoira quedará preparado para nuevas incorporaciones de personal, que podrá alcanzar en el futuro los cien trabajadores.

Desde la firma padronesa explican que aunque la de Catoira no era a priori una alternativa idónea se eligió por su proximidad a Padrón, para conservar así a la plantilla actual, seguir generando empleo cerca de sus raíces y mantener las sinergias con las empresas locales que actualmente le prestan servicio. Para poner en marcha la actividad en la localidad vikinga lo antes posible, se realizarán estudios geotécnicos de la parcela, la reevaluación de los inmuebles y el reacondicionamiento de las naves, trabajos que coordinará el departamento de ingeniería de la firma, que cuenta entre sus socios con Aluminios Cortizo.

Las necesidades de terreno de Stac no se completan con la parcela recientemente adquirida en Catoira. Para dar respuesta al aumento de producción de la división de herrajes y accesorios, a más espacio para almacenes, zonas de montaje y ensamblaje así como nuevos procesos industriales, Stac ha mostrado su interés en el futuro parque empresarial de Pontecesures que desarrolla Xestur Galicia.

Fernández señala que «precisamos un mínimo de 70.000 a 80.000 metros cuadrados. Para nosotros es estratégico poder crecer en las proximidades de nuestra sede corporativa», para mantener los actuales equipos de trabajo. Por eso, continúa, el polígono de Pontecesures es idóneo y muy apetecible para los intereses de la firma.

Pero en caso de que el proyecto cesureño se ralentice, Stac dispone ya de más de 50.000 metros cuadrados, fuera de la comarca, para continuar su plan de expansión: «No queremos utilizar esa reserva de suelo industrial, porque implicaría mover bastante más lejos del centro de Padrón que están muy relacionadas con el núcleo de lo que hacemos aquí. Queremos seguir creciendo, al tiempo que generamos un impacto positivo en nuestro entorno», puntualiza el gerente de la empresa.

En la fábrica ubicada en A Picusa, se mantiene la fabricación de herrajes y accesorios para aluminio; de juntas de estanqueidad en termoplástico y caucho; y perfiles rígidos para rotura de puente térmico. Suma los departamentos de diseño y fabricación de utillaje de producción y de ingeniería, que desarrolla maquinaria especial para sus procesos. Pese al actual contexto económico, Stac mantiene un crecimiento medio anual superior al 20%. Factura más de 150 millones de euros y supera los 600 empleados, en sus dos centros actuales.

La Voz de Galicia