El Concello de Vilagarcía no es el único que se ha visto atrapado en
la crisis empresarial de Nexia. En Pontecesures, esta situación también
ha parado en seco los trabajos de humanización del entorno del puerto,
dejando al Ayuntamiento con ese espacio levantado y a medio ejecutar.
Por esa razón, el pleno de la corporación se ha reunido esta semana para
tomar la decisión de rescindir el contrato a la constructora e iniciar,
paralelamente, el proceso de licitación de lo que queda por hacer a una
nueva empresa, a fin de intentar que los trabajos estén rematados en
los plazos estipulados para ello.
Según los cálculos que maneja el
Concello de Pontecesures, quedaría por ejecutar alrededor del 55 % de
los trabajos previstos. Bien es verdad, que las actuaciones más pesadas y
que consumen más tiempo ya están prácticamente listas, por lo que el
remate de las obras no debería demorarse más allá de mes y medio en
cuanto se adjudiquen los trabajos a una nueva firma.
Aún así, desde el Concello prefieren ser prudentes a la hora de hablar de fechas, ya que la actuación de humanización de la zona portuaria se ha visto sometida a una auténtica sucesión de inconvenientes y problemas: desde la complejidad de los trámites para la consecución de todos los permisos necesarios para acometer la actuación, hasta la crisis interna de Nexia y su posterior venta, que ha dejado empantanados a trabajadores y suministradores.
La Voz de Galicia