La Guardia Civil entrega las diligencias en el Juzgado de Vilagarcía.
El Equipo de Atestados del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra
investiga penalmente por un presunto delito de homicidio por
imprudencia grave al vecino de Pontecesures A.M. de 48 años, el
conductor de la motocicleta que sufrió en un accidente en Catoira, en el
que falleció su acompañante.
El
siniestro se produjo el domingo 21 de abril, minutos después de las 20
horas, en el punto kilométrico 6,200, de la carretera que une
Pontecesures y Vilagarcía de Arousa, PO-548, en el término municipal de Catoira.
La motocicleta que pilotaba el vecino de Pontecesures
sufrió una salida de vía y fue a empotrarse contra el poste de hormigón
de una viña. Como consecuencia del accidente falleció prácticamente en
el acto su acompañante, una mujer de 52 años, de nacionalidad venezolana
y residente en Galicia, que sufrió el mayor impacto, en tanto que el
piloto acabó con heridas leves. Se trataba de una motocicleta del tipo
de carretera de 600 centímetros cúbicos de cilindrada.
Analizadas
las circunstancias en las que se produjo el accidente, y teniendo en
cuenta que el conductor arrojó una tasa de alcohol de 0,63 y 0,6 mg/l,
que casi triplica el máximo legal establecido, la Guardia Civil le
notificó el pasado lunes al vecino de Pontecesures A.M. su condición de
investigado como supuesto autor de un delito de homicidio por
imprudencia. Al mismo tiempo, también se le intervino cautelarmente su
permiso de conducir, según explicaron fuentes del cuerpo armado.
Las
diligencias instruidas por el subsector de Tráfico de la Guardia Civil
se entregaron en el Juzgado de Instrucción número 2 de Vilagarcía de Arousa, donde deberá comparecer el conductor de la motocicleta cuando sea citado.
Desde
el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil se informa de que el
alcohol, aún en dosis bajas, altera sustancialmente la percepción del
riesgo, de la velocidad y de las distancias, provocando una falsa
seguridad en el conductor. Por encima del límite legal, multiplica por
cien el riesgo de accidente.
La alcoholemia máxima permitida para los conductores es 0,5 gramos por litro de sangre (0,25 mgr /l en aire), superar la misma acarrea graves consecuencias, al estar severamente castigada, dicha conducta. La tasa segura y recomendable es 0,0.
Faro de Vigo