Entre los años 2015 y 2018 fueron regularizados por el Catastro en Pontecesures, que tiene un total de 8011 unidades catastrales, 423 inmuebles. La gran mayoría corresponde a construcciones adicionales o a reformas que fueron detectadas en las inspecciones. Hubo también dos piscinas qaue no tributaban y fueron dadas de alta.
En Valga fueron regularizados 1.032 inmuebles y tiene en total 37.582 unidades catastrales.
El Concello de Pontecesures
presentó ayer su “XXIV Festa da Lamprea do Ulla”, una cita ineludible
para los amantes de la buena mesa que esta vez va a desarrollarse, sobre
todo, en los locales de hostelería colaboradores.
El
regidor, Juan Manuel Vidal Seage, acompañado de sus primeros tenientes
de alcalde, Ángel Souto e Isabel Barreiro, dio a conocer un nuevo modelo
de promoción, ya que la tradicional fiesta
que se desarrollaba bajo carpa en la zona portuaria cede protagonismo a
la ruta de pinchos por los negocios participantes, conocida como “Tapea
Lamprea” y que alcanza su quinta edición.
Además
la degustación que se desarrollaba cada año bajo carpa, a pie de
puerto, va a desplegarse esta vez en los propios bares y restaurantes
participantes.
A 4 euros la tapa
La “XXIV Festa da Lamprea do Río Ulla” va a celebrarse los días 5, 6 y 7 de abril, con un precio de 4 euros por tapa.
El
afamado pez motivo de homenaje anual, capturado por el colectivo de los
valeiros con sus nasas butrón en el cauce fluvial, a la altura del
puerto pontecesureño, podrá saborearse en locales expertos en su
elaboración, como es el caso de Parrillada Isidro.
Pero
también de Café Bar Mambís, Cafetería Nu-2, Casa Chaves, A Casa do Río y
Salón de Té Soles. Al igual que en el restaurante Carabela, los
bares-cafetería O’Meco y Belsay o el restaurante O Candil.
A 10 euros la ración
El
último día de celebración, el primer domingo de abril, tendrá lugar la
fiesta propiamente dicha, en este caso con la ración de lamprea al
estilo bordelesa -con sus picatostes y arroz en blanco- a un precio de
diez euros.
El gran aliciente
de la celebración es, no cabe duda, la posibilidad de degustar este
preciado pez cartilaginoso rebautizado como “dama del Ulla”.
Otro de los focos de atención puede estar en la lectura
del pregón -el día 7 de abril a las 12.30 horas-, este año a cargo de
un gran experto en la materia, como es el periodista y escritor
catoirense y pontecesureño Miguel Piñeiro.
Presente
también en el acto desplegado ayer para anunciar la fiesta, junto a
Sonia Bustelo, en representación de Parrillada Isidro y la hostelería
local, Piñeiro es autor del libro “Lampreas e Pesqueiras”, de Editorial
Galaxia, además de dirigir el periódico gratuito de pesca deportiva “O
Trueiro”.
Conoce como pocos la
pesca de lamprea en el Ulla, tanto desde embarcación como, sobre todo,
empleando las nasas butrón en las tradicionales construcciones situadas
aguas arriba que ya utilizaban los romanos, las conocidas como
“pesqueiras”.
En el citado
libro explica, por ejemplo, que las “pesqueiras” se dividen en cuatro
tramos o grupos, situados en Herbón, Carcacía-Lapido, Barcala-Sinde y en
Reis.
Pero el día del pregón hablará, sobre todo, de la lamprea y de Pontecesures, que al fin y al cabo van siempre de la mano.
En Valga, Sanxenxo, Santiago, A Coruña y
otros muchos rincones de Galicia se organizaron ayer emotivas
concentraciones contra el machismo y se guardaron minutos de silencio
por la muerte de María
José Aboy Guimarey, la vecina valguesa que el domingo perdió la vida -a
los 43 años- tras ser presuntamente tiroteada por su esposo, Javier
Bello Ferreirós, de 46.
Muestras de dolor y consternación como las vividas en la sede de la Xunta,
Ayuntamientos, plazas e institutos se repetirán hoy, pues de nuevo se
convocan protestas contra la violencia de género y actos de apoyo a los
familiares de las víctimas, entre ellos un hijo varón, de 23 años, y una
hija, de 18.
Entierros esta tarde
Al igual que quedará patente el dolor de la sociedad
gallega durante el entierro de este matrimonio que supuestamente no
tenía problemas que pudieran hacer predecir un desenlace tan terrible.
Los cuerpos de ambos llegaron ayer al Tanatorio San Roque, en Bemil (Caldas),
y los dos serán enterrados hoy a partir de las seis de la tarde en el
mismo cementerio, el de Santa María de Carracedo, también en el
municipio caldense, del que era natural el presunto homicida.
A
la capilla ardiente se desplazaron muchos de los vecinos y políticos
que por la mañana y de nuevo por la tarde-noche protagonizaron las
diferentes concentraciones de repulsa, entre ellas la organizada por el
Concello y la del colectivo feminista “O Refaixo de Carolina”, que contó
con la asistencia de Carmela Silva, la presidenta de la Diputación de Pontevedra.
También acudieron al tanatorio algunos de los que acudían a mediodía al pleno extraordinario celebrado en el Concello de Valga,
en el que se decretaron tres días de luto oficial “en memoria de María
José Aboy Guimarey y de todas las víctimas de violencia de género”.
De
forma consensuada entre los dos grupos que conforman la Corporación, PP
y PSOE, se decidió, igualmente, suspender todas las actividades
municipales previstas para estos tres días, “en señal de duelo”. Al
tiempo que se condenaba enérgicamente “el terrible asesinato de nuestra
vecina”, se ofrecía apoyo a la familia y se ponían a disposición de
todas las mujeres de Valga y municipios cercanos “los recursos del
Centro de Información á Muller (CIM), que ofrece asesoramiento
psicológico y jurídico gratuito a las víctimas de violencia de género”.
Teléfono 016
La
Corporación no se olvidó de hacer un llamamiento a la sociedad para que
denuncie cualquier tipo de violencia de género “ante los departamentos
de Servicios Sociales, el CIM, los cuerpos policiales o el teléfono
contra el maltrato, el 016”.
Se trata así de “evitar nuevas víctimas” y de “reafirmar el compromiso total del Concello contra la violencia machista”.
En
este sentido, aunque no había evidencias de violencia de género previa
en el matrimonio valgués, hay que reseñar que once de las doce mujeres
asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año no habían
presentado denuncia.
Esto
lleva a la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y
de Género del Consejo General del Poder Judicial, Ángeles Carmona, a
decir que “la víctima tiene que saber que en España existe un sistema de
recursos asistenciales, judiciales y policiales que están creados solo y
exclusivamente con la intención de proteger su vida y su integridad
física y psíquica”.
A lo que
Teresa Peramato, la fiscal ante el Tribunal Constitucional, añade que
“hay que decirle a la sociedad y a las víctimas que si hay alguna manera
de frenar al agresor es a través del procedimiento judicial, con
medidas cautelares o con penas”.
También
se pronunció la vicepresidenta del Gobierno, ministra de la
Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo, quien
dijo sentir “inmensa rabia y dolor” y se mostró “desolada” tras conocer el crimen machista de Valga, ofreciendo “firmeza” para combatir esta lacra.
Abundando en ello, la Corporación condenó la muerte
de María José Aboy diciendo que era “una mujer joven, con toda la vida
por delante y con muchos sueños por cumplir que ya no podrá alcanzar”.
Lo
hizo entre lágrimas, tanto las de miembros de la Corporación como del
público que asistía al pleno y después se concentraba en silencio a las
puertas del consistorio, con presencia de trabajores municipales y de
representantes de la Xunta y del municipio vecino de Pontecesures, con el alcalde Juan Manuel Vidal Seage a la cabeza.
En
esos actos el Concello de Valga expresaba su condena al “asesinato
machista” y mostraba su “absoluto rechazo a todas la formas de violencia
contra las mujeres, ya sea psicológica, económica, física o sexual”,
pues cualquiera de ellas constituye “un atentado contra la dignidad e
integridad”.
Y desde la Administración local se dejaba claro, por último, que “la violencia de género no es un asunto privado, sino que se trata de un problema social que se combate con tolerancia cero frente a cualquier comportamiento machista”, de ahí su intención de seguir “trabajando coordinadamente con otras instituciones y promoviendo actividades de prevención y sensibilización”.
O
Goberno Municipal manifesta a súa repulsa máis enérxica ante o evidente caso de
violencia de xénero no veciño Concello de Valga, que rematou coa vida da súa
veciña María Jesús Aboy.
A violencia de xénero baseada na situación de
dominación por parte dos maltratadores supón unha lacra que debe ser erradicada
co concurso de toda a sociedade, que deberá traballar cordinadamente para que
as novas xeración herden un entorno libre de toda violencia, en especial, do
covarde e execrable asasinato de mulleres.
Dende
este Goberno Municipal de Pontecesures queremos trasladar o pésame e as
condolencias á familia e amizades da familia, e así como a veciñanza do
Concello de Valga.
Reiteramos
a nosa axuda e solidariedade a todas as vítimas da violencia de xénero e
poñemos a súa disposición todos os recursos do noso municipio.