Ocho palistas arousanos pelean la internacionalidad en Asturias.

Morison, Natalia García, María Pérez, Carla Frieiro, Romero, Noel Domínguez, Iago Monteagudo y Teri Portela, en el multiselectivo.

El canoísta madrileño del Breogán do Grove, Noel Domínguez, lo intentó ayer sin éxito en la final directa del C-2 1.000 Absoluto junto al asturiano David Fernández; la plaza fue, por segundo año, para la pareja del C.P. Poio formada por Sergio Vallejo y Adrián Sieiro por 6 décimas. Tras un primer selectivo masculino para los káyaks de 1.000 metros y su proyecto estrella, el K-4 500, la Real Federación Española de Piragüismo pone desde ayer y hasta mañana viernes en juego 19 barcos para la primera Copa del Mundo y el Campeonato de Europa Absoluto, los Juegos del Mediterráneo, y el Mundial Sub-23. Con una larga lista de aspirantes, entre los que figuran 64 con dni gallego, muchos de ellos doblando o triplicando inscripción. Como el caso de buena parte de los ocho arousanos de nacimiento, club o residencia presentes en el multiselectivo del embalse asturiano de Trasona. La mayor parte de ellos, con serias opciones de conseguir plaza y ampliar su currículo internacional.
A ello aspira el vilagarciano del Breogán do Grove Diego Romero en el C-1 1.000 Sénior. Para ello deberá superar su semifinal -hay tres- a primera hora de la mañana, y ganar después la regata por la plaza en la Copa y el Europeo a las 12.35. Diecinueve aspirantes hay para ella, incluido el también breoganista Domínguez, que además pretende el puesto mundialista del C-2 1.000 Sub-23 junto a Gonzalo Martín, del N. Sevilla.
Saliendo ayer hacia Trasona con permiso de la Brilat, a la que se incorporó en enero como primer destino de su carrera militar, Romero reconocía que «non sei como ando», pero entiende que peor que el favorito, Adrián Sieiro, que le ganó por décimas la Copa de España de 1.000, concentrado este en Sevilla con el grupo de tecnificación de la RFEP mientras el arousano solo puede hacer una sesión diaria de entreno en Pontevedra. Camila Aldana Morison, vigente subcampeona mundial de K-2 500 Sub-23, disputa en sénior el K-1 500, y el K-2 500 con la mallorquina Alicia Heredia. En ambos casos con su compañera de concentración en el C.A.R de Sevilla Natalia García (Breogán), que también opta al K-1 200, entre sus rivales. Sabiendo que las seis primeras del K-1 500 se jugarán el K-4 500, y las cuatro Sub-23 siguientes los barcos para el Mundial. Camila decía ayer que su única meta es «meterme en un barco absoluto».Las también medallistas mundiales, júnior, María Pérez, del Náutico O Muíño, y Carla Frieiro, del As Torres, optan al C-1 200 y K-1 500 de su categoría de edad. La canguesa Teresa Portela, afincada en O Grove, lucha por el K-1 200 y, en menor medida, el K-1 500. Y el meisino del Naval de Pontevedra Iago Monteagudo por el K-1 500 Sub-23 y el K-2 500 Absoluto.

El Piragüismo Cambados gana su prueba de Kayak de Mar
El Club Piragüismo Cambados se alzó en la tarde del martes con los triunfos en las tres clasificaciones generales por equipos, la general combinada, la masculina y la femenina, de la segunda regata de la Liga Galega de Kayak de Mar 2018, en la que ejerció de anfitrión con un campo de regatas situado frente al muelle de San Tomé.El equipo local sumó un total de 1.633 puntos, por delante del Club Piragüismo Olívico, segundo con 1.094, y el Club de Mar Ría de Aldán, con 843. En la clasificación masculina vencía el C.P. Cambados con 1.304 puntos, por los 843 del Club de Mar Ría de Aldán, y los 828 del Olívico. En la femenina hubo una variación, con el Cambados repitiendo cetro, con 329 puntos, escalando el Olívico al segundo puesto con 266, y situándose el Piragüismo Illa de Arousa tercero con 140. A nivel individual, en Sénior Espinter Artur Martins, del Sporting de Portugal, se llevó la victoria en el K-1 por delante de Jacobo García, del E.P. Ciudad de Pontevedra, y Miguel Pérez, del P. Cambados. María del Palacio (P. Olívico) lo hizo en féminas acompañada en el podio por las palistas locales Bruna Nickelle y Evangelina Vázquez.

El Náutico O Muíño arranca la campaña segundo
La jornada festiva del martes sirvió también para la disputa de la primera regata de la Liga Provincial, para categorías prebenjamín, benjamín y alevín. El C.M. Ría de Aldán se llevó el triunfo con 5.429 puntos en Verducido, seguido del Club Náutico O Muíño de Ribadumia Stark Group con 4.527 y del K. Vigo con 4.425. Carla Santos, del Náutico Pontecesures, ganó la regata benjamín, con un podio integramente arousano seguida de Sofía Parada, del Cambados, y Alba Baños, del Depornáutic Arousa.

La Voz de Galicia

Las “gangas” de los bienes de Pelopincho.

La propiedad de Cambados que el Plan sobre Drogas va a intentar vender se encuentra en el lugar de Bouza, que pertenece a la parroquia de Oubiña. También es una finca rústica de secano con una nave en su interior. Pero en este caso la propiedad es mucho más modesta en dimensiones (la parcela es de 1.300 metros cuadrados), y los peritos la han tasado en 10.150 euros. El precio mínimo de oferta que se admite es de 4.700 euros.

Además, el departamento dependiente del Ministerio de Sanidad intentará deshacerse de tres inmuebles embargados en su día a la trama de Pelopincho, pero a los que no ha encontrado pretendiente en ninguna ocasión anterior. Es el caso de la vivienda con bar y terraza acristalada de Cordeiro (Valga), de casi 300 metros cuadrados, que en su día fue tasada en 172.000 euros. Fue perdiendo valor subasta tras subasta, y ahora el Plan sobre Drogas estaría dispuesto a venderla por poco menos de 37.000.

También se pone de nuevo en el mercado el local de la calle Sagasta de Pontecesures donde la gente de Pelopincho montó uno de los numerosos locales de hostelería apadrinados por el narco de Ribeira. La superficie útil es de 180 metros cuadrados, y el valor de tasación es de 40.700 euros. El precio mínimo de oferta, sin embargo, es mucho más bajo: 10.175 euros.

Finalmente, hay una casa en Extramundi de Abaixo (Padrón) con planta baja y piso alto, que se valoró en su día en 105.000 euros, y que ahora se podría vender por 36.700.

El proceso actual es de enajenación directa, que se diferencia de la subasta en que los aspirantes solo pueden presentar una oferta económica en sobre cerrado, con lo que no pueden aumentarla a medida que sus rivales enseñan sus cartas.

Faro de Vigo

Oleada de robos en las iglesias de la comarca. La de Pontecesures también afectada.

La Guardia Civil contabiliza hasta tres hurtos solo en la última semana.

Los robos sufridos en las iglesias de Santa Baia (Catoira) y Setecoros (Valga) en la madrugada del martes al miércoles no son una cosa puntual. Más bien, todo lo contrario. El cura de ambas iglesias, Paulino Sánchez, no se muestra extrañado con la noticia: «Está habiendo muchos casos similares y ya procuramos tener la menor cantidad de dinero posible». Solo en la última semana, la Guardia Civil acumula tres denuncias. Si la primera de ellas se interpuso el pasado sábado por la entrada ilegal en la rectoral de András, en Vilanova, la segunda se presentó en el cuartel el lunes por el robo del dinero del cepillo, dos figuras y una imitación de San Gregorio en la iglesia de O Campo da Boca, Meis. A estas se le suma la denuncia presentada por Paulino Sánchez. Un gran número de hurtos para tan corto espacio de tiempo y que explica la preocupación que se está viviendo en las iglesias de la comarca.

El párroco de Meis, José Antonio Souto, indica que fue hace dos meses cuando percibieron «una escalada continuada» de los robos. «Antes había puntualmente, pero a partir de ahí comenzaron a ser habituales por toda la comarca», indica. La cosa se agravó en los últimos quince días: fue entonces, tal y como señala Souto, cuando se acentuaron. Habla de una veintena robos. Concluye antes diciendo en qué iglesias no entraron: «San Lorenzo de Nogueira (en Meis) debe ser la única en la que no hubo robos». Y, no porque no lo intentaran: todo indica que los saqueadores cesaron en su empeño al encontrar dificultades para entrar.

Solo hay una zona de la comarca que está tranquila: O Grove. Así lo señala su cura, Juan Ventura, que es consciente de que en los concellos vecinos no pueden decir lo mismo. Desde Valga, Arturo Lores enumera los robos que se produjeron recientemente en las iglesias que oficia: uno en Santa María de Xanza, otro en San Miguel, un tercero en la iglesia de Pontecesures y tres en la de Cordeiro. «Dos en quince días», señala. Hay algo que le llama la atención y que le hace sospechar de que podría tratarse de personas distintas: en uno de estos dos últimos robos entraron por la ventana y para el otro forzaron la puerta. «Todavía no habíamos arreglado la ventana y se complicaron la vida al entrar por otro lugar», explica. También se la complicaron a ellos: es mayor el gasto en arreglar los desperfectos que la pérdida del dinero sustraído. La ventana, por ejemplo, supera los mil euros. Y es que también forzaron los hierros que la cubren.

La preocupación va más allá de los propios robos. Es José Antonio Souto quien lanza la reflexión: «Como sociedad tenemos la obligación de encontrar una respuesta eficaz para dar salida a esos jóvenes que no tienen nada, y buscan a la desesperada y de madrugada los pocos euros que pueden encontrar en las iglesias». No hay sospechosos, pero si un perfil de los asaltantes.
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Alarmas y puertas con chapa de hierro como elementos disuasorios

Los primeros robos son los que concluyeron con los mejores botines. Es Arturo Lores quien indica que en dos de las iglesias que oficia, la de Pontecesures y la de Cordeiro, llegaron a sustraerse entre doscientos y trescientos euros. Con el incremento de los robos, todos los curas de la comarca apostaron por las misma práctica: vaciar los cepillos cada menos tiempo para reducir las pérdidas en caso de robo. No hay ningún asalto reciente en el que botín se acerque a estas cifras.

No es esta la única estrategia. Hay párrocos que apuestan también por dejar los lampadarios abiertos para evitar daños. Y es que las monedas que pueden sacarse por el encendido de velas es muy inferior a la cuantía que supone tener que arreglarlos o comprar unos nuevos en caso de que los asaltantes los fuercen. Y es que, aunque los intrusos no buscan hacer daño intencionado a las iglesias, si violentan cualquier espacio en el que pueda aparecer dinero. Y este es el verdadero golpe: la reposición de la puerta de Santo Tomé de Nogueira costó 750 euros y la de San Vicente de Nogueira subió hasta los 1.142 euros. «Es de chapa de hierro», explica José Antonio Souto. Hay un motivo para elegir este material: es del que está hecha la puerta de la iglesia de San Lorenzo que no dieron forzado.

En San Vicente ya hace tiempo que se apostó por otra táctica. En este caso, de tipo disuasivo. «Hace varios años que se colocó una alarma», recuerda Juan Ventura. Y es que aunque esta oleada de robos no les está afectando, tienen en la memoria varios acometidos en el pasado.

La Voz de Galicia

Más de 22.000 usuarios subieron al tren en Pontecesures, Catoira y Padrón en 2017 y no pagaron el viaje por falta de interventores.

Si con los datos de 2016 la estimación fue de más de 16.000, en 2017 fueron más de 22.000 los viajeros que no pagaron el billete. Según los datos facilitados por Renfe subieron o bajaron en 2017 en las citadas estaciones un total de 93.796 viajeros, pero lo sorprendente es que las bajadas alcanzaron la cifra de 58.097 mientras las subidas fueron 35.699. No cabe duda que la razón está en que bastantes de los trenes no llevan interventor con lo cual nadie le cobra el servicio a los usuarios de los apeaderos de Catoira, Pontecesures y Padrón con las estaciones cerradas y sin despachar billetes. Hay que unir a esto los trenes que sí llevan interventor pero a éste no le da tiempo a cobrar el billete al ser muchos los viajeros que suben. Es completamente imposible esta diferencia abismal en favor de las bajadas. A las cifras hay que añadir otras subidas o bajadas de apeadero a apeadero (Catoira, Pontecesures, Padrón, Arcade, etc..) porque cuando no hay interventor no se computa ni la subida ni la bajada.

Un dato más: las bajadas en 2016 fueron de 56.646 viajeros, con lo cual en 2017 hubo 1.451 más. Sin embargo las subidas bajaron de 40.156 en 2016 a 35.699 en 2017. O sea, 4.457 menos lo cual nos viene a demostrar que el año pasado hubo bastantes más trenes sin interventor.

Por ejemplo, resulta insólito que desde Padrón, Pontecesures y Catoira “solo” subieran para bajar en Santiago de Compostela 4.923, 4.037 y 3.113 viajeros, respectivamente, mientras que procedentes de la capital de Galicia bajaron en dichas villas, 7.378, 8.562 y 4.601 viajeros, respectivamente. O sea, en total 12.073 subidas por 20.541 bajadas con más de 8.000 viajeros de diferencia lo cual es imposible. Llama la atención el caso de Pontecesures con una diferencia de nada menos que de 4.525 viajeros entre bajadas y subidas desde o hacia Santiago de Compostela,.

Incluso las cifras pueden ser mayores pues en los bonos de 10 viajes expedidos por las estaciones no se computan las subidas en estos apeadores pues los interventores (cuando los hay) anotan los viajes de forma manual en las tarjetas sin incidencia luego en las cifras oficiales.

Es indudable que el número de viajeros crece en estos apeaeros siendo un notable éxito la permanencia del servicio ferroviario por la vía convencional pero la falta de interventores hace que los datos recogidos y publicados sean irreales. Hay que tener en cuenta que todos los trenes que circulan por la vía electrificada de alta velocidad A Coruña/ Vigo y viceversa tienen OBLIGATORIAMENTE que llevar interventor y por eso no los hay en los trenes diésel que circulan por la vía convencional. Es evidente que la plantilla actual de interventores no es suficiente para cubrir ambos trayectos.

Con preocupación se recogen estos datos pues, como tantas veces, la estadística nos puede perjudicar y que se pierdan servicios de manera injusta. Conoce Renfe perfectamente lo apuntado y esperemos que transmita esta deficiencia al Ministerio de Fomento.

Por cierto, yo mismo, que viajo muy a menudo en el tren lo hago gratis en algunas ocasiones pues subo en Pontecesures y no pasa el interventor a cobrar y asi me apeo del convoy sin pagar. Presenté varias reclamaciones por este tema pero todo sigue igual. Por ejemplo esta semana viajé gratis desde Pontecesures a Pontevedra en el primer tren de la mañana que sale a las 6:37 horas tres días por falta de interventor.

Resulta imprescindible que haya interventor en todos los trenes (o al menos haya una máquina expendedora de billetes en los apeaderos, como mal menor). También es fundamental que se atienda una vieja demanda: los trenes “cortos” que van únicamente de Vilagarcía a Santiago y viceversa tienen que parar en Catoira. No tiene sentido que precisamente unos trenes de proximidad no paren en dicha localidad.

Ya para concluir, resulta imprescible que el ADIF acondicione los apeaderos de Padrón, Pontecesures y Catoira con toda urgencia. Los jardines abandonados, loas marquesinas dañadas y las pintadas en los edificios de las estaciones son una tónica general. Está bien invertir en las estaciones de las grandes ciudades del corredor pero los vecinos de las pequeñas villas también merecemos subir o bajar del tren en unas instalaciones debidamente acondicionadas. Es lo menos que se puede pedir en estos tiempos.

Luis Ángel Sabariz Rolán
Comisión de Defensa del Tren de Proximidad.

Unas 22.000 personas viajaron gratis por la ausencia de revisor en los trenes.

Más de 22.000 personas viajaron gratis en los trenes de Renfe durante el pasado año desde las estaciones de Padrón, Pontecesures y Catoira. Ese es el cómputo realizado por los usuarios que reclaman la contratación de interventores para todos los trenes, según los datos que le sha facilitado la propia Renfe. Luis Sabariz, uno de los máximos impulsores de este colectivo, lamenta la ausencia de estos interventores, porque al no computarse de forma adecuada el número de viajeros, es muy probable que Renfe decida cerrar estas tres estaciones, cuando se trata de una negligencia de la propia entidad. La estadística puede acabar perjudicándonos y acabar perdiendo servicios de manera injusta”, explican. Las 22.000 suponen un importante incremento con respecto a 2016, donde esa cifra fue de 16.000.

Para el colectivo resulta imprescindible que haya interventor en todos los trenes, o al menos, una máquina expendedora de billetes en los apeaderos. Además, reclaman un mejor servicio de cercanías, al considerar que los trenes cortos, que van únicamente de Vilagarcía a Santiago y viceversa, deben tener parada en Catoira.

Faro de Vigo