La demanda va en aumento en las dos orillas del Ulla.

En los diferentes establecimientos de hostelería especializados en la preparación de la lamprea han constatado un aumento considerable de la demanda. Y sucede en la dos orillas del río, en la provincia de A Coruña y en la de Pontevedra.

Pontecesures, Padrón, Valga y Catoira son los municipios con mayor tradición y tirón, mientras que la lamprea a la bordelesa sigue siendo la receta más consumida.

Sucede, por ejemplo, en Parrillada Isidro, un restaurante asentado en Pontecesures que estrena gerencia. La pontecesureña Rosa Iglesias Abalo -residente en Padrón- es la cocinera y responsable de este establecimiento en el que la lamprea al estilo bordelesa compite con otro plato mucho más innovador que también tiene al preciado pez cartilaginoso como protagonista, pero cuya receta prefiere no dar a conocer.

La cocinera, de 51 años, se hizo cargo del negocio hace seis meses, por lo que se trata de su primera campaña de lamprea, la cual emplata acompañada de los tradicionales picatostes y con arroz, pero también con frutos secos y una llamativa presentación. El precio, como en otros negocios, depende del tamaño del ejemplar, pero puede decirse que una lamprea mediana puede costar al comensal alrededor de cuarenta euros. La propia Rosa Iglesias confirma que cada vez son más los vecinos de Pontecesures y otras localidades cercanas que visitan su negocio atraídos por la lamprea.

Faro de Vigo

La asociación cultural Os Penoucos lanza el Mapa del Patrimonio de Pontecesures.

La asociación cultural Os Penoucos, tras la gran repercusión del Mapa do Patrimonio de Valga, desarrolla la nueva iniciativa en el municipio vecino de Pontecesures. De esta forma, el proyecto inicial se transforma en “Patrimonio e paisaxes do Baixo Ulla”. Tras este segundo mapa seguirán más concellos de una y otra orilla del río Ulla, que forman parte de un territorio claramente reconocible.

El Mapa do Patrimonio de Pontecesures se integra dentro de una aplicación webmapping en la que se recoge la totalidad del patrimonio cultural y natural del término municipal. El usuario podrá navegar y desplazarse por el mapa, hacer zoom, activar o desactivar capas, así como escoger los mapas base. Al pulsar sobre un punto, se desplegará la ficha explicativa onde se describe el elemento, con acceso a la información e imágenes de este.

Los mapas base disponibles son cuatro, que van desde la última fotografía aérea del PNOA, hasta el vuelo americano del 1956-57. De esta forma podrá se podrán visualizar las diferencias que sufrió el territorio en los últimos sesenta años.

El Mapa de Patrimonio de Pontecesures se compone de nueve capas, que incluyen 82 elementos repartidos en siete de arqueología (castros, puertos, caminos históricos) 3 de arquitectura religiosa (iglesias y capillas), diez elementos religiosos (cruceiros, cruces), ocho de arquitectura civil (pazos, patrimonio industrial), cuatro elementos de obra civil (puentes, túneles), treinta y seis hórreos, ocho elementos de arquitectura de agua (fuentes, lavaderos y molinos) y el espacio natural del río Ulla, así como panorámicas destacadas del municipio.

La asociación cultural Os Penoucos destaca que en estos momentos, tras añadir el mapa del Patrimonio de Pontecesures, y sumar a los elementos del de Valga, hay catalogados 864 elementos a los que se irán sumando muchos más hasta completar todo el territorio del Baixo Ulla.

Faro de Vigo

Pontecesures tiene 2,96 bares por cada millar de cesureños.

Galicia es tierra de bares, pero menos de lo que parece. Al menos, a tenor de los datos de la Federación Española de Hostelería, que reflejabanan que a finales del 2016 la comunidad autónoma estaba por debajo de la media española en ese tipo de establecimientos. Si en España el promedio es de 2,8 locales por cada mil habitantes, en Galicia se queda en 2,73.

Esa tendencia a la mesura en al proliferación de las barras se mantiene por lo general en las distintas localidades de la comarca de O Salnés, aunque hay excepciones. O Grove lidera de manera muy destacada el ránking de establecimientos, según los datos de la Federación de Hostelería y del INE que utilizó Coca Cola para su informe anual. Los mecos cuenta con 4,93 establecimientos por cada mil habitantes. Un promedio que prácticamente dobla el estatal y que incluso supera a Sanxenxo, que se queda en 4,33.

Cambados, segundo

Tras el poderío de la península meca, en la clasificación irrumpe también con fuerza Cambados. En este caso, y siempre según los datos de la Federación Española de Hostelería, la cifra es de 3,29 establecimientos por cada mil habitantes. Lejos ya de los datos de la villa del Albariño aparecen Pontecesures, con una media 2,96 bares por millar de cesureños, Meaño, con 2,43 y Vilanova, que tiene un promedio de 2,31 cada mil personas.Vilagarcía, Meis y Valga están a la cola y muy por debajo de la media de la comunidad

La sensación puede ser la contraria, porque es difícil encontrar una calle de Vilagarcía en la que no haya algún bar, pero el número se pierde entre los algo más de 37.000 habitantes que viven en la localidad. De ahí que en la localidad vilagarciana el promedio de establecimientos por cada mil personas se quede en 1,56. Muy lejos, ya no por supuesto de vecinos como O Grove o Cambados, sino también de la media de la comunidad gallega.

Más complicado aún lo tienen los aficionados a esos establecimientos hosteleros que residen en Meis, donde el promedio es de 1,24, o en Valga, que se quedan en 1,32. Por encima de Vilagarcía están Ribadumia (1,76) y Catoira (1,78).

Evidentemente, el promedio que se ha usado para este estudio no implica que en Vilagarcía haya menos bares que en O Grove o en Cambados. De hecho, no es así. La localidad vilagarciana es la población de la comarca de O Salnés que cuenta con más establecimientos de este tipo, con un total de 58 en 2016 según los datos de la Federación Española de Hostelería. Son cinco más que en O Grove, que alcanza la nada despreciable cifra de 53. La villa del albariño ronda también el medio millar (46) y ya muy por detrás aparece Vilanova con 24.

León y Jaén

León es la provincia con mayor tasa de bares de España: 3,52 locales por cada 1.000 habitantes. En el lado opuesto, es una provincia andaluza la que menos tasa tiene de todo el país: Jaén, con 1,27 bares por cada mil habitantes.El estudio detecta una ralentización en la apertura de este tipo de locales de hostelería

El estudio anual que la Federación Española de Hostelería publicó hace unos meses detecta algunos apuntes para el optimismo, aunque lejos está la situación de aquella se vivía antes del inicio de la crisis, cuando se abrían bares como si fueran churros. La caída se ha estabilizado, pero persiste.

«A lo largo de la serie histórica se aprecian tres tramos de comportamiento distinto. El primero se corresponde con la década 1999-2009, con tendencias generalizadas crecientes y donde solo hay un pequeño estancamiento en 2005 y 2006. El segundo sería el período 2010-2014, con caídas en todos los años, y por último, tendríamos el trienio 2014-2016, donde se ha estabilizado el número de establecimientos», explica el documento. Pese a esa estabilización, los datos aún están por debajo de 2010.

La amenaza del botellón

Una de las conclusiones a la que llega el estudio es que ese estancamiento en el número de establecimientos que venden bebidas, y que no se reproduce en otros como por ejemplo los restaurantes o las casas de comidas, puede deberse a un cambio de costumbres. «Este comportamiento debe empezar a ser calificado como estructural, provocado por cambios en los hábitos de los clientes a la hora de tomar bebidas. Por un lado, puede estar el hecho de que se salga menos, pero por otro deben considerarse comportamientos de consumo fuera de los ámbitos tradicionales, como pueda ser el consabido botellón», razone la publicación de la Federación Española de Hostelería.

Cuatro heridos en una colisión múltiple en un semáforo de la nacional en Pontecesures.

Cuatro personas resultaron heridas de diversa consideración en un accidente múltiple que se produjo a mediodía del miércoles en Pontecesures. Consistió en la colisión por alcance de un camión frigorífico mediano que iba vacío contra otro turismo. ?ste, a su vez, impactó contra el que lo precedía, y éste golpeó a un cuarto vehículo. Los lesionados fueron trasladados al centro sanitario La Rosaleda, en Santiago, y en principio sus heridas son leves.

El siniestro se produjo en los semáforos que regulan la circulación en la carretera nacional 550 (Vigo-A Coruña) a la altura del cruce con la carretera de A Estrada. Los vehículos que circulaban en sentido Padrón y Santiago estaban parados en el semáforo, y el camión no frenó a tiempo y golpeó al Volvo que circulaba delante.

Este coche golpeó a su vez al Dacia Duster que llevaba delante y se fue contra el poste del semáforo. Y el Duster impactó contra otro turismo. A consecuencia del accidente resultaron heridos el conductor y único ocupante del Volvo, y las tres personas que iban en el Dacia.

El que estaba peor era el hombre que iba al volante del Volvo, de iniciales M.A.C.S. y unos 40 años. A la llegada de los servicios de emergencias refería traumatismo facial y desorientación. Por ello, fue trasladado en ambulancia a un centro sanitario de Santiago.

Los ocupantes del Dacia era la mujer E.V.S., de unos 60 años, que era quien conducía, M.I.R.R., de unos 30 años, y un niño de ocho años. En un principio, estas tres personas manifestaron que no necesitaban ambulancia para ir hasta un centro de salud, y que preferían desplazarse en otro vehículo particular. No obstante, al final también fueron a Santiago en el vehículo prioritario.

El accidente no tuvo consecuencias para la circulación en esta importante arteria gallega, puesto que se habilitó el carril central existente en esa zona (para el desvío de los automóviles hacia la carretera de A Estrada) para que pasasen los coches hacia Santiago. De ese modo, y aunque los conductores tuviesen que reducir la velocidad e ir con precaución a la altura del accidente, el tráfico fue fluido en todo momento, según refieren los servicios de emergencias que intervinieron en el operativo.

Además del 061 y de la Guardia Civil de Tráfico, se movilizó a consecuencia del siniestro una unidad del Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) de Valga, que dio por terminada la intervención poco después de las 13.30 horas. Asimismo, se desplazaron hasta el punto operarios del Ayuntamiento de Pontecesures para intentar proceder al arreglo del semáforo, pues si bien el poste resistió sin problemas el impacto del coche, se desprendieron dos de los báculos donde se encuentran las bombillas, por lo que en la práctica la señal quedó inutilizada.

La intervención se prolongó durante algo más de una hora puesto que no solo hubo que esperar a la llegada de la grúa para la retirada de los automóviles, sino que también fue necesario limpiar la calzada, que había quedado llena de restos de los vehículos accidentados.

En el momento del siniestro llovía, y el pavimento estaba mojado, pero no se puede determinar que el accidente se debiese a la adherencia deficiente del firme.

Los semáforos del centro de Pontecesures son uno de los principales “puntos negros” de la carretera nacional en este tramo que discurre entre Valga y Pontecesures, y la mayoría de los accidentes se deben a colisiones por alcance.

El Ministerio de Fomento tiene un proyecto para construir una circunvalación que evite el paso de la nacional por el centro de las localidades, lo que reduciría mucho el tráfico por el centro de los pueblos y, en consecuencia, la siniestralidad. El objetivo es realizar una variante como las que se han hecho en Caldas o Padrón, también en la nacional 550.

La Voz de Galicia

Padrón-Pontecesures y Valga serán zonas de concentración parcelaria.

Medio Rural se ha fijado como objetivo concluir en esta legislatura las 128 concentraciones parcelarias que aún se encuentran abiertas. Un objetivo ambicioso, dada la lentitud y la complejidad de estos procesos pese a los cambios normativos, que los han agilizado y abaratado. Pero en la política de tierras que maneja la Xunta hay un dato que llama la atención. La Xunta empezará a trabajar en 31 nuevas zonas de reestructuración parcelaria con el objetivo de fomentar su uso agrario y forestal. El objetivo es llegar a 51.

Seis de las nuevas zonas establecidas se encuentran en la provincia de A Coruña, en los concellos de Melide, Ordes, Santa Comba, Tordoia, Aranga e Padrón-Pontecesures; otras 19 se hallan en Lugo, en los municipios de Abadín, Baleira, Becerreá, Castro de Rei, Castroverde, Cospeito, Friol, Outeiro de Rei, O Páramo, Pol e Vilalba; otras cuatro en Pontevedra, ubicadas en Lalín, Dozón e Valga; y por último, dos en la provincia de Ourense, situadas en los concellos de Castrelo de Miño y Cenlle.

Iniciativas

Son iniciativas de tipo mixto (agrícola y forestal) y públicas, con la excepción de la de Melide (que es solo forestal y pública) y de la de Aranga (forestal y privada). Esta estrategia pone al descubierto, en parte, la necesidad de enmendar parte del trabajo hecho hasta ahora en Galicia. Es decir, después de décadas de concentraciones parcelarias, después de invertir cientos de millones de euros de dinero público, después de poner de acuerdo a miles de propietarios, se ha concentrado en Galicia terreno que no tiene un uso agrario ni forestal.

El área de Santiago es un claro ejemplo, con barrios edificados en Santa Marta encima de parcelarias, y otro tanto cabe señalar en Ames. El actual centro comercial Novo Milladoiro también se encuentra sobre terrenos concentrados y que, posteriormente, fueron recalificados.

Con la nueva estrategia, Medio Rural quiere ir más allá de la simple concentración de parcelas y favorecer el desarrollo económico de explotaciones más grandes.

La Voz de Galicia