El ejecutivo pontecesureño reclama aceras dignas en la N-550.

La carretera Nacional 550 se encuentra en pésimo estado a su paso por el centro de Pontecesures. Las aceras se han convertido en auténticas “trampas” para los peatones, además de afear considerablemente la imagen de la villa. Es por ello que el gobierno tripartito, por mediación del concejal Ángel Souto Cordo, exige al Estado central una actuación urgente. Especialmente preocupante parece la situación en la calle José Novo y en la avenida de Vigo; motivo por el cual el gobierno que preside el conservador Juan Manuel Vidal Seage se ocupa de elaborar un proyecto que será presentado “en próximos días”. En ese tripartito también preocupa el estado de la pasarela que cruza sobre la citada carretera, pues “se encuentra en situación precaria”. En este caso se alerta sobre el deterioro de su escalera y se solicita una reposición integral de la misma.

Faro de Vigo

Aceras de Cesures que piden un lavado de cara para ser más accesibles.

El Concello solicita a Carreteras del Estado que arregle de una vez los márgenes de la N-550, plagados de baches y desniveles.

«Ya ves como está, no hace falta decir gran cosa». Estas palabras de una vecina de Pontecesures hacen referencia al estado de la acera que da acceso al portal de su vivienda. Señala hacia uno de esos trozos de acera que uno esquiva al andar: los adoquines están levantados y la gravilla sale a la luz. Vive en la avenida de Vigo, una de las dos calles para las que el gobierno local cesureño solicita una puesta a punto de las aceras. La otra es la calle José Novo. Por ambas transcurre la N-550. «Estamos elaborando un pequeno proxecto para presentar a Carreteras del Estado», indica el responsable del área de obras, Ángel Souto. Y es que tal y como indica la misma vecina, transitar por las aceras de estas dos calles se complica en determinadas situaciones. «Tengo dos niñas y la más pequeña todavía va en carrito, la situación de las aceras complica que puede llevarla con normalidad», señala. La más mayor es una verdadera aficionada de las bicicletas. «Tampoco son las mejores aceras para ir con ella», relata.

Desperfectos a un lado, son varios los vecinos que inciden en los numerosos cambios de nivel que se encuentran en sus caminatas. No les falta la razón. Si uno echa a andar en la rotonda que da acceso a Pontecesures en dirección a la casa consistorial, se encuentra con varios de estos desniveles. Están coloreados de salmón, algunos un tanto borrados, y alertan de pequeños cambios de rasantes que no llevan a ningún lado: Aunque todo parece apuntar a que dan acceso a un garaje, la verdad es que al otro lado de la acera derecha solo hay un descampado. ¿En el lado izquierdo?. Nada. Verjas y barandillas fijas, por las que los coches no pueden pasar.

Es frente a la papelería Adolfo Piñeiro donde nos encontramos con José Ramón Cascallar dando un paseo. «Suelo caminar por esta zona, y hay muchos sitios que están mal. Hace bastante tiempo que no se realiza ninguna actuación», lamenta. El transcurso del paseo mejora a la altura de Hierros Comercial Moncho, pero vuelve a verse parte del asfalto levantado al pasar el Concello. «Que los coche se suban sobre la acera no ayuda a que se conserve bien», lamenta otra vecina. Todas estas quejas han llegado al gobierno local, que está trabajando en la memoria que presentarán a Carreteras del Estado. «Xa estivo un técnico por aquí, queremos aproveitar que estamos a primeiros de ano para que teñan en conta esta actuación, que é moi necesaria», indica Souto.

La Voz de Galicia

La agrupación Xarandeira y la orquesta grovense La Ola ADN, en las fiestas de Bronllo.

Se celebran el sábado en la parroquia valguesa de Setecoros, en honor de San Antonio Abad.

La agrupación folclórica Xarandeira, de Pontecesures, y la orquesta grovense La Ola ADN protagonizan la fiesta en honor a San Antonio Abad que se celebra el sábado en la parroquia valguesa de Setecoros, y más concretamente en el lugar de Bronllo.

El primer grupo se encargará de abrir la jornada con su pasacalles y de ofrecer una sesión vermú, mientras que la orquesta grovense compartirá verbena con Gran Casino.

A lo largo del día también destacan la celebración de una misa cantada por el coro parroquial de Setecoros tras la que se desarrollarán las tradicionales “poxas do lacón”.

Las ceremonias religiosas de la novena comenzaron el pasado viernes. Los organizadores detallan que en la prevista para mañana se incluye la tradicional bendición de los animales.

Faro de Vigo

Las capturas de lamprea en el Ulla se estancan en la primera quincena de la temporada.

Ya lo indicaban los valeiros al comienzo de la temporada de la lamprea del año pasado: «Años secos, pescadillas tardías». La historia se repite y el bajo caudal del río Ulla complica la captura de la codiciada especie. «Aunque en el último mes sí que abundaron las precipitaciones, todo el agua quedó retenida en el embalse de Portodemouros, que llegó a estar a unos niveles bajísimos», indica José Barreiro. Aunque la situación dio un giro en el último mes y medio, no hay todavía el suficiente agua como para que este incremento se perciba en el Ulla. «Es como si no lloviera», añade Ramón Barreiro sobre la imagen del trío. Y, a poca agua, pocas capturas. «Está muy floja la cosa», coinciden ambos valeiros.

La temporada de la lamprea comenzó el pasado día 2. Pero, no fue hasta el día 8 cuando se pescaron los primeros ejemplares: fue una pareja de pescadores de Pontecesures quien capturó dos de las cuatro primeras lampreas con las que se dio el pistoletazo de salida a la campaña. ¿Mejoró la cosa a partir de ahí?. Los valeiros señalan que no. «La semana pasada fue mala», señala Ramón Barreiro. Son estos malos resultados los que provocaron que solo saliesen dos o tres, en función del día, de las once embarcaciones que pertenecen a la cofradía de Carril. «Las de Rianxo no salieron. No compensa el combustible si solo se pescan un par de piezas», prosigue Ramón. Dos fueron precisamente las piezas que cogió él ayer, el mejor día desde que se inició la temporada. «En las dos primeras semanas, pescamos, entre todos, siete o ocho piezas», indica.

Fue ayer cuando las cosas mejoraron un poco. Aumentaron el número de embarcaciones y se capturaron «entre quince y veinte lampreas». Se cumplió eso de que a la tercera va la vencida: José Barreiro pescó ayer los primeros ejemplares. Sobre el tamaño, indica que son medianas. «Pesan una media de un kilogramo y doscientos gramos», cuenta. Tras echar los butrones el sábado y recogerlos ayer, volverán a echarlos hoy. «Confío en que aumenten el caudal del río y las corrientes, que dificultan la subida de la lamprea», afirma. Es positivo y señala que «la época fuerte suele comenzar en febrero».

A pesar de que todavía es pronto, el mal número de capturas se mezcla con la sombra de la temporada pasada. «Se pescaron, en total, unas trescientas lampreas, cuando lo normal es que se pesquen 4.000», explica. «Yo pescara cuarenta», recuerda Antonio Pesados. Este año todavía no se ha estrenado, está esperando a que las cosas mejoren. «De momento, lo tengo claro, no compensa ir», dice con resignación.

El bajo caudal del río provoca que no estén saliendo la mayor parte de las embarcaciones.

La Voz de Galicia