La E.P.C. Pontevedra gana la Liga Nacional de Jóvenes Promesas.

El triunfo en el Campeonato de España de la categoría le permite relevar al Náutico Pontecesures, segundo.

Entre dos equipos de las Rías Baixas estaba la cosa, y al final la Escuela de Piragüismo Ciudad de Pontevedra le ganó la partida al Náutico Pontecesures. Con un triunfo en la clasificación de clubes del Campeonato de España de Esprint de Jóvenes Promesas Cadete e Infantil que setencia el título de la Liga Nacional de la categoría de formación en favor de un conjunto del Lérez que releva al cesureño en el palmarés de la Liga.

La E.P.C. de Pontevedra completó las dos jornadas de competición en el embalse asturiano de Trasona con 796 puntos, por los 696 del N. Pontecesures, subcampeón de España de Jóvenes Promesas, y los 687 del Club Náutico de Sevilla, tercero. Un reparto de puestos que se traslada a la general de la Liga Nacional, con el nuevo campeón alzándose con el título por equipos con 411 puntos tras la suma de las cuatro citas puntuables -Campeonato de España de 5.000 y 3.000 metros, Copa de España Cadete de 1.000, Copa de España Infantil de 3.000 y Campeonato de España de Esprint-, por los 407 del conjunto cesureño y los 394 del C.N. Sevilla. Con victorias de la E.P.C. Pontevedra en la Copa de España Cadete y el campeonato del pasado fin de semana, y del equipo del Baixo Ulla en las dos restantes.

En las distintas ligas masculinas y femeninas dentro del paraguas de la Liga Nacional de Jóvenes Promesas, la E.P.C. Pontevedra se impuso en la general de mujeres cadetes, el Náutico Pontecesures en la infantil masculina, y el As Torres-Romaría Vikinga de Catoira en la infantil femenina. Este último club acabó por su parte noveno en la regata de Trasona, defendiendo su plaza en el Top Ten de la clasificación combinada final de la Liga.

A nivel individual, en Trasona fueron 22 las medallas conquistadas por palistas de las rías de Pontevedra y Arousa. Cuatro de ellas, títulos de deportistas de la E.P.C. de Pontevedra: Antía Otero, en C-1 1.000 Infantil A, con su compañera Ángela Jorge subcampeona, ambas juntas en el C-2 1.000 Infantil A, María de la Peña en el C-1 500 Cadete A, y esta última y Lucía Pérez en el C-2 500 Cadete A, con sus compañeras Sara Abilleira y Nuria Rodiño plata.

La Voz de Galicia

María Pérez y Camila Morison se cuelgan sendas platas mundiales.

El piragüista arousano cierra con tres medallas de plata su participación en el Campeonato del Mundo Júnior y Sub 23 que finalizó ayer en Pitesti (Rumanía). A la plata lograda el sábado en K4 500 por la júnior catoirense de As Torres, Carla Frieiro, se sumaron ayer los subcampeonatos de María Pérez (O Muiño) en C2 200 Júnior de la Camila Morison (Náutico de Pontecesures) en K2 500 Sub 23. Unos resultados a los que hay que sumar los cuartos puestos conseguidos por el breoganista Noel Domínguez (C2 1.000 Júnior) y el portonovés Luis Rodríguez (K2 1.000 Júnior), así como el sexto puesto de Natalia García (Breogán) en K4 500 Sub 23 en una tripulación de la que también formó parte Camila Morison.
El Club Náutico O Muiño de Ribadumia está de enhorabuena. A los dos oros logrados por el cadete vilanovés Manuel Fontán en el Festival Europeo de la Juventud celebrado en Gyor (Hungría), se le unió ayer la medalla de plata mundialista de la cambadesa júnior María Pérez en el Campeonato del Mundo celebrado en una conocidad por ser la cuna de la marca de Renault, Dacia. Pérez, junto a la pontevedresa Antía Jácome (EP Pontevedra), se hizo con la segunda plaza en la final de C2 200 metros. Con un tiempo de 46.544, quedándose a medio segundo del oro, que fue para las serbias Nikolina Mijuskovic y Nikolina Milic oro en 46.020. Las pontevedresas superaron con claridad a las terceras, las alemanas Sophie Speck y Celina Sandau en un segundo y medio.
Sin apenas tiempo para digerir el éxito, Antía y María remaron la final de C2 500, prueba en la que habían sido segundas en la Copa del Mundo celebrada a finales de mayo en Portugal. Apenas tres horas después de la final de 200, Jácome y Pérez pelearon en la distancia olímpica por las medallas durante gran parte de la regata, pero finalmente el cansancio y el desgaste hizo mella y acabaron séptimas con un tiempo de 02:09.516, a 3 segundos del bronce que fue para las rusas Arina Khozhainova y Olga Aleksandrova. Se impusieron las chinas Huan Men y Qi Li (02:03.604 ).
La cesureña Camila Morison (Náutico de Pontecesures) disputó ayer la final de k2 500 metros en la categoría sub 23 junto a catalana Laia Pelachs (CN Banyoles). Las españolas se quedaron a solo dos décimas de proclamarse campeonas del Mundo. El título fue para las polacas Justyna Iskrzycka y Paulina Paszek (1:42.316), mientras que Morison y Pelachs se colgaron la plata con una marca de 1:42.520, superando en casi un segundo a las húngaras Fruzsina Racksó y Eszter Malcsiner, que fueron bronce. De esta forma Morison repite plata en un Mundial, tras la lograda el pasado año en Minsk en K4 500 junto a la grovense Natalia García y a las vascas Sara Ouzande y Begoña Lazkano.
La piragüista del Náutico de Pontecesures sigue engordando su palmarés en el que ya figuran medallas en Europeos Júniors y en los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Diario de Arousa

Pablo Graña, oro, y María Pérez, Antía Jácome y Camila Morison, plata en el Mundial de Rumanía.

El canoísta del Rodeira de Cangas se alzó con el título en el C-1 200 Júnior, con Pérez y Jácome subcampeonas en el C-2 200 Júnior y la pontecesureña rozando la gloria en el K-2 500 Sub-23.

Galicia ha cerrado a primera hora de la tarde de hoy el Campeonato del Mundo Júnior y Sub-23 de Pista de piragüismo con la firma de sus palistas en tres de las cuatro medallas conquistadas por la selección española en la jornada de clausura en Pitesti, Rumanía. Con el título de campeón del mundo del canoísta del Real Club Náutico Rodeira de Cangas Pablo Graña en el C-1 200 Júnior, y los subcampeonatos de María Pérez, del Náutico O Muíño de Ribadumia, y Antía Jácome, del Escuela de Piragüismo Ciudad de Pontevedra, en el C-2 200 Juvenil, y de la palista del Náutico Pontecesures Camila Aldana Morison en el K-2 500 Sub-23, en este último caso formando pareja con la catalana Laia Pelachs.

El oro de Pablo Graña en el C-1 200 Júnior fue peleado hasta el último suspiro, el que separan las 328 milésimas de segundo entre su tiempo de campeón, 42,316, y los 42,644 que no le bastaron al brasileño Jacky Godmann para subirse a un podio completado por el ucraniano Denys Filatov, con 42,376, y el bielorruso Ryhor Maisiuk, con un crono de 42,388.

Tres cuartos de hora después, a las once menos cuarto de la mañana, María Pérez y Antía Jácome se hacían con contundencia con la plata en el C-2 200 Júnior. En 46,544, casi un segundo menos que el tiempo empleado por las alemanas Sophie Speck y Celina Sandau, 47,460, para colgarse el bronce. El título se les fue a las gallegas por más de medio segundo, con las serbias Nikolina Mijuskovic y Nikolina Milic oro en 46.020.

El Campeonato del Mundo Júnior y Sub-23 de Pista cerraba cerca de las dos y media, hora española, su programa de cuatro días de competición con la final del K-2 500 Sub-23. Y ahí la pontecesureña Camila Aldana Morison se quitaba la espina clavada en la víspera, tras no haber logrado revalidar su podio en el K-4 500 Sub-23 del 2016 (plata), con un sexto puesto en la final de Pitesti. En el K-2 500 Sub-23 Morison y Laia Pelachs disputaron hasta el último metro el título a las polacas Justyna Iskrzycka y Paulina Paszek, que se llevaron el oro en 1.42,316, solo 204 milésimas de segundo menos que el 1.42,520 empleado por la gallega y la catalana. Por detrás, ya a 1,152 de las campeonas, las húngaras Fruzsina Racskó y Eszter Malcsiner, que tras liderar la final al paso por el 250, con las polacas terceras y las españolas cuartas en el paso intermedio, se tuvieron que conformar con el bronce en 1.43,468.

La Voz de Galicia

Denuncian a una empresa cesureña por una posible emanación contaminante al chorrear con arena.

El Concello investigará la licencia, y Medio Ambiente, si la actividad es perjudicial.

Dos denuncias del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Caldas a una empresa del sector del metal ante el ayuntamiento de Pontecesures han propiciado que el organismo local inicie unas diligencias previas para «comprobar» en que situación está realizando dicha empresa la actividad a la que desde el cuerpo de la Guardia Civil hacen referencia: chorreo con agua y arena sobre elementos metálicos. Un proceso en seco de limpieza y preparación superficial que se utiliza para retirar óxidos metálicos, restos de arena, pinturas y otros componentes de los elementos metálicos. Un trabajo que requiere de una licencia específica con la que, indican desde la Guardia Civil, la empresa no cuenta. «Ni en interiores, ni al aire libre», matizan.

Fue el pasado día 17 de julio cuando el Seprona acudió a la empresa alertado por un vecino de la zona, José Souto, que asegura que la empresa chorrea al aire libre «a diario». Una postura que difiere de la del gerente que, ante la visita del Seprona, aseguró que fue «algo puntual». Una postura que mantuvo al hablar con este periódico, al que se limitó a decir que «se usó el chorreado con agua, que no supone ningún riesgo, en una única ocasión». Las discrepancias con Souto, sin embargo, viene de largo. Desde la Guardia Civil señalan que hay una denuncia por el mismo motivo del año 2012.

La preocupación de este vecino va más allá de las licencias.
Asegura que la empresa está realizando el chorreo de arena al aire libre y sin ningún tipo de precauciones. El sílice del que está compuesta esta arena llegaría así a la finca que tiene situada a pocos metros. «Eso, y los materiales como pintura que contienen los distintos elementos metálicos», afirma. Sobre este posible peligro, desde la Guardia Civil señalan que «la actuación no fue en este sentido». Será la Consellería de Medio Ambiente, explica el alcalde en funciones, Ángel Souto, quien se encargué de investigar si se está produciendo algún tipo de emanación de residuos. «Ya nos hemos puesto en contacto con ellos», explica. Mientas tanto, el Concello se ocupará de confirmar que la licencia de la empresa no incluye el chorreo. «Antes de incoar un expediente hay que realizar ciertos trámites», señala.

«Veo cada día cómo realizan el chorreo con arena a todo tipo de metales»
El hecho de que su finca esté situada a poca distancia de la empresa ha llevado a José Souto a denunciar la realización de una actividad que considera «peligrosa». La primera vez que alertó al Seprona fue en diciembre del 2012. «No volví a saber nada y la actividad del chorreado no cesaba, así que hace tres meses y medio volví al ayuntamiento a preguntar como estaba la cosa. Como no tuve respuesta, volví a denunciar», explica. Fue poco tiempo después de la primera llamada, según cuenta, cuando decidió dejar de cultivar en su finca. «Si tengo ovejas y no quiero pensar que pueden estar comiendo restos de metales o pintura», señala.

Para no iniciar «esta pelea» en solitario, Souto decidió contactar con colectivos como las Ampas de los centros educativos de Valga y Pontecesures pero, tal y como señala, se encontró con que su iniciativa tuvo poca respuesta. «El metal es un sector muy fuerte en la zona y, si no uno mismo directamente, un familiar o un vecino vive de él», indica. Este es, a su parecer, el motivo por el que no hay más denuncias por una práctica que ha grabado en vídeos. «Solo espero que se investigue», señala. Un andamio con una lona, la clave para evitar que la sílice se expanda

«La sílice es un compuesto que se encuentra en la naturaleza y que sufre un tratamiento físico para darle una forma redondeada y que se pueda usar», explican desde el Colegio Oficial de Ingenieros Químicos de Galicia. Si bien inciden en el hecho de que se trate de un compuesto natural para restar peligrosidad, si señalan que «seca la tierra» y que es mejor evitarlo. Todo depende de las cantidades. «Lo que si es peligroso es su aplicación y la inhalación de las personas que pasan por la zona», explican. Una peligrosidad que aumenta en función del material contra el que se lance. La pintura, por ejemplo, si sería fatal. La solución es sencilla: «Basta montar un andamio, colocando una lona sobre la pared exterior para que las partículas reboten y caigan sobre el suelo». No trascendió que sistema usa la empresa cesureña.

La Voz de Galicia

Morreu Carmen Pardal Sanmarco.

Aos 87 anos de idade morreu esta veciña de San Xulián, viuva de José Ángel Pardal Miguéns. O velorio está instalado no Tanatorio Iria Flavia de Padrón. O funeral “corpore insepulto” terá lugar o sábado 29 de xullo, ás 12 horas, na Igrexa de Pontecesures. De seguido, os restos mortais recibirán sepultura no Cemiterio Parroquial de San Xulián.
Descanse en paz.