Solicitan a Fomento que recupere el proyecto de cinco millones de euros para A Ponte, en Padrón.

El Ministerio de Fomento debe de tener en un cajón el proyecto que anunció en el año 2009 para la humanización del tramo comprendido entre el casco urbano de Padrón (avenida de Pontecesures) y el núcleo de A Ponte y que supondría una transformación total de esta zona de entrada al municipio. Ese proyecto estaba presupuestado en casi 5 millones de euros. En su lugar, Fomento acometió una actuación de urgencia por importe de 500.000 euros, que afectó solo a una parte del tramo.

Por ello, el grupo socialista de Padrón acaba de formular un ruego al Concello para que, a su vez, inste al ministerio a ejecutar ese proyecto inicial, que preveía los dos carriles de circulación, uno en cada sentido, separados por una mediana ajardinada. También contemplaba la construcción de aceras amplias en todo el tramo de algo más de un kilómetro, carriles de incorporación y desaceleración y una zona intermedia en los propios arcenes urbanizada con luminarias, árboles y carril bici.

Todo ello quedó en el abandono, quizás por el coste, y en su lugar se adecentó una senda peatonal en la parte del tramo más próxima al núcleo de A Ponte, además de desmontar una de las últimas casas en ruina que estaban expropiadas, entre otros trabajos.No obstante, además de la humanización de la zona, otro de los fines del proyecto inicial era la seguridad de los peatones que, a día de hoy, es totalmente inexistente, salvo en el tramo de las sendas peatonales. Así, es posible ver a diario a vecinos de A Ponte, e incluso del municipio vecino de Pontecesures, a pie por los márgenes de la carretera N-550, en dirección a Padrón, con el consiguiente peligro teniendo en cuenta que por esta vía circulan a diario más de 20.000 vehículos.

Además, esos márgenes están en malas condiciones, llenos de hierba en algún caso, con lo que los peatones se ven obligados a invadir más la calzada. Así lo alertó ayer el portavoz del PSOE de Padrón, Camilo Forján, quien recordó que el proyecto de casi 5 millones de euros fue uno de los tres que anunció el ex ministro José Blanco en su visita a Padrón.Pelear por ese proyecto integral para la zona comprendida entre el casco urbano y A Ponte es, además, un acuerdo unánime del pleno del Concello adoptado en abril de este año, a propuesta del grupo independiente.

La Voz de Galicia

Las orillas del río Sar en Padrón vuelven a ser un basurero.

Una vez más, las orillas del río Sar en el tramo urbano de Padrón vuelven a estar llenas de basura a la altura del campo de fútbol, procedente de la actividad del mercado ambulante de los domingos. Plásticos de todo tipo y cartones se amontonan a escasos metros del cauce del Sar, en lo que ya es un auténtico basurero, que no solo da una mala imagen de la zona de entrada a la villa por la que a diario pasan peregrinos, sino también un foco de contaminación para el río.

Hace medio año que el Concello desbrozó y limpió los márgenes del Sar en todo ese tramo, retirando los residuos acumulados y dejando la zona en perfecto estado. No obstante, la historia se repite por enésima vez. Cada domingo, después de la celebración del mercado ambulante, el recinto que lo acoge queda lleno de plásticos y cartones que van a parar a las orillas del Sar, en parte por la acción del viento, aunque ya hay quien desconfía de que no solo sea esa la causa.

La existencia de contenedores en todo el recinto para depositar los residuos no parece suficiente para solucionar un problema que ya es un caballo de batalla para el Concello. En su día, la administración local repartió bolsas entre los feriantes para que dejaran los puestos recogidos y libres de basura. Pero ni así.La solución podría estar en identificar a aquellos vendedores que dejan la basura y sancionarlos. Pero, como bien advierte el concejal de Servicios de Padrón, José Ramón Pardo, para eso «hai que velos tirando o lixo», y en ello estriba, precisamente, la dificultad. En primer lugar, sería necesario más personal, ya sea de la Policía Local o vigilantes del Concello o de la empresa que limpia el recinto.

José Ramón Pardo recordó ayer que en el Paseo del Espolón, en el Campo del Souto y en la calle Travesía da Feira existen contenedores suficientes para depositar los residuos del mercado, que también llegan a las aceras de la carretera N-550, a la altura de la avenida de Pontecesures. Campo de A BarcaAdemás, tal y como advirtió el colectivo de Veciños de Padrón en el pleno ordinario, el campo de A Barca también queda atestado de basura después del mercado, tal y como se podía apreciar ayer, con numerosos papeles tirados en la zona en la que estacionan los vehículos de los conductores que acuden los domingos. Este grupo ha realizado un ruego al Concello para que se limpie también esta zona.

La Voz de Galicia

Denuncian el robo de una lancha en Pontecesures.

El propietario de una lancha de pesca amarrada en el muelle fluvial de Pontecesures denuncia su desaparición. La embarcación fue supuestamente robada durante la pasada madrugada. De color rojo y gris, se llama “Xean”, y contaba con un motor de la marca Selva. La embarcación se encontraba amarrada en Pontecesures, localidad con gran tradición en la pesca en el río Ulla, sobre todo de especies como la lamprea.

Faro de Vigo

Vilanova y Pontecesures, en busca de su presupuesto para el 2016.

A un trimestre de concluir el año 2016, dos de los concellos de la comarca de Arousa continúan sin tener los presupuestos aprobados. Pese a que deberían estar en vigor desde el uno de enero, tanto Vilanova como Pontecesures no han logrado todavía hacer números y llevarlos al pleno para su posterior aprobación. Trabajan así, con una prórroga de los presupuestos de 2015, aunque el objetivo de ambos municipios es llevar acabo una aprobación que podría producirse al mismo tiempo que la de los presupuestos de 2017. «Estamos trabajando en ellos», explican desde el gobierno municipal de Vilanova.

Desde Pontecesures, el alcalde, Juan Manuel Vidal Seage, señala que tienen previsto aprobarlos antes de que concluya el año. «? necesario facelo para traballar con orzamentos reais», indica. En este momento, están trabajando en la estructuración de los dos millones de euros de los que dispone el concello y, aunque no hay nada decido, serán infraestructuras y política social las partidas de gastos voluntarios a las que más recursos dirigirán. El retraso lo encuadra en las muchas tareas pendientes que se encontró cuando llegó al gobierno tras la moción de censura que se consumó el mayo pasado.

¿Un problema?

Consultado sobre la cuestión, el principal problema lo fija el exalcalde de Vilagarcía y actual secretario municipal de Catoira, Javier Gago, en los gastos de inversión porque no pueden prorrogarse. «Esto significa que, por ejemplo, solo pueden llevarse a cabo las obras que están subvencionadas al cien por cien por otras administraciones», explica. Es el caso de los planes provinciales de la Diputación, que tienen tres líneas (obras, empleo y servicios sociales), pero no el de la Xunta, que acostumbra a subvencionar entre el 60 % y el 70 %. Otras, directamente, exigen tener un presupuesto aprobado entre sus condiciones, algo que lleva a Gago a ser claro: «es mejor tener un mal presupuesto que no tenerlo».En los gastos corrientes, cuando el presupuesto no llega, las opciones se reducen a dos: partidas que se quedan en situación de déficit (como la dedicada a parques y jardines en Pontecesures, que se excede hasta el momento en 2.286 euros) o llevar a cabo modificaciones entre las de gastos voluntarios para pasarlos a obligatorios, algo para lo que se requieren los mismos trámites que supone la aprobación del presupuesto. Es habitual que sea necesario. «La tendencia es que los sueldos de los funcionarios y la energía eléctrica suban un poco cada año», recuerda Gago. Al tratarse de subidas recogidas por la ley o de compromisos con los contratistas, este experto en gestión local afirma que lo habitual es que se llegue a acuerdos para estas modificaciones en los gastos corrientes. «Es responsabilidad de toda la corporación», incide. En el caso de déficit, toca hacer un plan de ajuste económico.

La Voz de Galicia