El caso del gasoil de Cesures llega a la Audiencia ocho años después.

Como el Guadiana, el caso del gasoil es uno de esos asuntos que cada cierto tiempo reaparecen en la vida política de Pontecesures. Un año después de que la Audiencia ordenase al juzgado de Caldas reabrir un asunto que este había decidido archivar por tercera vez, el caso acaba de ser trasladado al palacio de justicia de Pontevedra. Todo apunta a que allí serán juzgados por un tribunal popular el alcalde Manuel Luis Álvarez Angueira (BNG) y Xurxo Gerpe Jamardo, a quienes se les acusa de un delito de malversación de caudales públicos.

En noviembre del 2013, la audiencia ordenaba al juzgado de instrucción número uno de Caldas reabrir un caso que se remonta al año 2006, cuando el PP y la ACP denunciaban al alcalde Angueira y al trabajador municipal Xurxo Gerpe de haber abonado hasta 6.822 euros de más en concepto de combustible para un vehículo del servicio de obras. Ese asunto, recordaba Angueira hace un año, había sido archivado «tres veces, en tres momentos distintos e por tres xuíces diferentes». En los tres casos, los denunciantes Luis Ángel Sabariz y Alfonso Diz decidieron presentar recurso, y en las tres ocasiones Pontevedra les dio la razón, asumió sus argumentos e impidió que el asunto se cerrase.

La fiscalía pide el archivo.

Tras el último tirón de orejas recibido de la Audiencia, el juzgado de Caldas dio la palabra a todas las partes implicadas. En febrero de este año, la acusación particular presentó un escrito en el que solicitaba la apertura de juicio oral. «En el mismo trámite -dice el auto- el Ministerio Fiscal solicitó el sobreseimiento provisional y archivo de las presentes actuaciones», tal y como había hecho en ocasiones anteriores. La defensa de los acusados, por su parte, «solicitó la libre absolución de los defendidos».

En esta ocasión, la jueza de Caldas considera que «procede el enjuiciamiento». «Manuel Luis Álvarez Angueira y Xurxo Gerpe, durante el período de tiempo que desempeñaron funciones de gobierno en el Ayuntamiento de Pontecesures, autorizaron y/o consintieron el pago de combustible a cargo de los presupuestos del Concello, siendo que el combustible adquirido a través de tales pagos no se destinaba al uso por parte de vehículos pertenecientes al Concello en cuestión, ni para la prestación de servicios al mismo», explicaba la resolución adoptada a principios de noviembre.

Por ello, en un auto dictado en noviembre, la titular del juzgado de Caldas decretó la apertura del juicio oral, señalando como órgano competente para asumir esa tarea al tribunal del jurado de la Audiencia Provincial de Pontevedra. Tal vez allí se resuelva, de una vez por todas, un asunto que lleva ocho años dando vueltas por los juzgados.

La Voz de Galicia

Trece afiliados a Podemos en Pontecesures y doce en Valga.

La campaña electoral para elegir secretarios generales de los círculos municipales de Podemos arrancó ayer y se prolongará hasta el día de Navidad, 25 de diciembre. Durante este período los candidatos deberán convencer a los inscritos en el partido para confiar en sus proyectos mediante su apoyo en las urnas -telemáticas-. En Vilagarcía -el círculo más numeroso- Juan Manuel Da Silva lo tiene fácil, pues es el único aspirante a liderar la formación, por lo que si no hay sorpresas se proclamará secretario general el próximo 2 de enero, cuando finaliza el proceso constituyente de las agrupaciones locales.

Este vecino de Castroagudín de 30 años lleva inmerso en Podemos desde las primeras asambleas. Quiere dejar claro que su proyecto ha sido elaborado entre los asistentes habituales a las reuniones: “Es la candidatura del círculo”, resalta. Dasilva niega así discrepancias dentro de la agrupación vilagarciana frente a otros municipios en los que ha habido conflictos que han terminado con el abandono de algún que otro miembro.

Cada persona inscrita en Podemos podrá votar a los candidatos del municipio en el que está anotada. Entre O Salnés y Ullán están llamados a las urnas un total de 426 vecinos. El círculo mayoritario es el de Vilagarcía, con 159 inscritos, casi tantos como los del PSOE, que tiene 176 afiliados en la capital arousana. No obstante, hay que tener en cuenta que anotarse en Podemos es gratuito, mientras que en el partido del puño y la rosa se exige un mínimo de 30 euros semestrales (5 euros al mes), con la excepción de parados, estudiantes o pensionistas, que pueden entrar en la formación por 2 euros al mes.

El siguiente ayuntamiento con una mayor afiliación a Podemos es O Grove (70 inscritos). Le sigue Sanxenxo (47), Cambados (44), Vilanova (29), Meis (13), A Illa y Ribadumia (cada uno con 10 personas anotadas) y Meaño (9). En el Ullán Pontecesures tiene 13 inscritos, Valga 12 y Catoira 10.

Solo los círculos con un mínimo de 100 inscritos deberán elegir consejos ciudadanos, por tanto en el área de Arousa este órgano se constituirá únicamente en Vilagarcía. Y lo hará con siete miembros más el secretario general. Los aspirantes son Pablo Sebastián Piñeiro Guridi, Verónica Hermida Longa, Pedro Falcón Latorre, Rosa Martínez Oubiña, María Xosé García Escudero, Adolfo José Abalo Freire, Santiago Garrido Mauricio y José Luis Marchetto García.

Las votaciones tanto para el secretario general como para los integrantes del consejo ciudadano se realizarán por internet del 26 al 30 de diciembre.

Faro de Vigo

Un jurado popular juzgará al alcalde cesureño por las facturas del gasoil.

Está acusado junto con el encargado de obras de un presunto delito de malversación.

El alcalde de Pontecesures, Luis Álvarez Angueira, deberá sentarse en el banquillo de la Audiencia de Pontevedra para responder de la acusación formulada por ACP contra él por presunta malversación de fondos públicos, al “autorizar y/o consentir” el pago de gasto de combustible y repostajes del Nissan Patrol del Concello a cargo de las arcas municipales, cuando dicho gasoil no se empleaba presuntamente para tareas municipales. Este hecho se habría producido durante su etapa como gobernante de 2003 a 2006.

Junto con él se sentará el encargado de obras Xurxo Jamardo, quien “firmaba los tiques”. La Audiencia revocó en 2013 el sobreseimiento y archivo de la causa dictado por el Juzgado de Caldas, al considerar que existían “indicios racionales de criminalidad” y ordena reabrir diligencias. El auto que ordena ahora la celebración del juicio no es recurrible, no precisa ni la fecha, pero será un tribunal popular el que dictamine o no la culpabilidad.

El Correo Gallego

La Audiencia juzgará al alcalde de Pontecesures por presunta malversación.

El Juzgado de Caldas ha finalizado la fase de instrucción y deja en manos de la Audiencia Provincial de Pontevedra el juicio por presunta malversación de caudales públicos contra el alcalde de Pontecesures, el nacionalista Manuel Luis Álvarez Angueira, y el operario municipal Xurxo Gerpe Jamardo, implicados en el “caso del gasóleo”, relacionado con un consumo supuestamente abusivo de carburante con cargo a la Administración.

La jueza instructora decreta la apertura del juicio oral para el enjuiciamiento de los hechos, explicando que los dos imputados pudieron haber autorizado y/o consentido el pago de combustible en una gasolinera de la localidad a pesar de que no se destinara al uso por parte de vehículos del Concello ni para la prestación de servicios del mismo.

En los antecedentes de hecho que maneja la jueza explica que Manuel Luis Álvarez Angueira “autorizaba la adquisición de combustible en la estación de servicio con carácter previo a la adquisición y posteriormente aprobaba esos pagos por decreto de Alcaldía”, mientras que Xurxo Gerpe “firmó la práctica totalidad de los tiques emitidos por la gasolinera, responsabilizándose de la recepción del combustible que finalmente no era empleado para el uso o servicio del ayuntamiento”.

Hay que recordar que estos hechos se remontan a hace una década. Fue en 2007 cuando la oposición municipal denunció el presunto uso abusivo de combustible en los vehículos municipales.

Tanto el PP como los independientes Luis Sabariz Rolán y Alfonso Diz Villar presentaron una denuncia inicial que fue archivada, pero los dos últimos recurrieron ante la Audiencia, que ordenó investigar los hechos en primera instancia. El Juzgado de Caldas reabrió el caso, por lo que un año después citó a declarar como imputados al exalcalde y al encargado del servicio de Obras.

Ahora, justamente un año después de que la Audiencia ordenara al Juzgado de Caldas que investigara -por tercera vez- si existió malversación de caudales públicos o cualquier otro delito similar, la fase de instrucción da paso a la apertura de juicio oral, en el que habrá que aclarar, por ejemplo, cómo fue posible que un vehículo municipal cargara combustible y repostara otros 90 litros apenas diez minutos después.

Esta es una de las acusaciones que se vierten en la denuncia formulada en su día por Alfonso Diz y Luis Sabariz, quienes explicaron que el 17 de noviembre de 2004 el coche que centra el grueso de esta polémica cargó casi 40 litros de combustible a las ocho de la mañana y 45 litros más pasadas la seis de la tarde.

Los entonces concejales independientes -actualmente solo Sabariz continúa en la corporación- alegaron que “con cargo a las arcas municipales se distribuía combustible a vehículos ajenos al ayuntamiento, que bien eran particulares o propiedad del Club Náutico”.

Tampoco hay que olvidar que a pesar de destinarse el gasóleo a un vehículo de obras, parece que aparecieron facturas de repostaje en jornadas festivas, aunque también advirtieron los denunciantes que desde que denunciaron públicamente el presunto uso abusivo de gasóleo las facturas por este concepto empezaron a reducir su importe.

Faro de Vigo

Los trabajadores de Valga murieron cuando colocaban la red de seguridad.

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El joven de Cuntis fallecido José García Vázquez.

Un gran golpe, un «impacto brutal». Ese fue el primer síntoma de la tragedia que ayer, a las doce y veinte del mediodía, se empezaba a escribir en una de las naves de la empresa Extrugasa, en el municipio pontevedrés de Valga. Una grúa de 16 toneladas acababa de desplomarse sobre el suelo. Los dos trabajadores que trabajaban sobre ella, a unos ocho metros de altura, fueron arrastrados en la caída «e golpeados contra o chan», según explicaban ayer fuentes de la empresa. Aunque cuando fueron descubiertos «aínda estaban con vida», según apuntaron testigos presenciales, para cuando llegaron los servicios médicos ya habían entrado en parada cardiorrespiratoria. De nada sirvió que hasta el lugar volase un helicóptero del 061, ni los esfuerzos de los médicos y los efectivos de emergencias de Valga que se desplazaron hasta el lugar. Eran casi las tres en punto de la tarde cuando los restos mortales de Jesús Vejo y José García abandonaban el recinto rumbo a Pontevedra, donde se les iba a practicar la autopsia.

Los dos fallecidos trabajaban para la empresa Gama e Hijos, situada en Pontecesures, a apenas dos kilómetros del lugar en el que se produjo el fatal accidente. Esta había sido contratada para cambiar una cubierta en mal estado de Extrugasa. «Empezaron a traballar esta semana. Xa sacaran as chapas que estaban mal e hoxe estaban poñendo a rede de seguridade antes de empezar a colocar as novas», explicaba ayer Román Castro, jefe de mantenimiento de Extrugasa. ?l, junto a representantes de la propiedad de la empresa y por el jefe de personal de la misma, comparecieron ante los medios para intentar explicar lo que el propio Román Castro calificaba de «inexplicable». «? unha plataforma de 18 toneladas de peso e cun brazo que pode chegar aos 28 metros de alto e que estaba só a oito metros… Non sabemos que puido pasar», señala Castro. Ni siquiera las cámaras de seguridad instaladas en el interior de la nave permiten despejar las dudas: «Xusto non collen ese ángulo». Mientras la investigación no aclare lo ocurrido, las familias de las dos víctimas, que ayer se trasladaron a Valga, mastican su dolor.

Este se extendió ayer por todos los municipios de la desembocadura del Ulla. Jesús Vejo Trigo, de 43 años, vivía desde hace unos años en el lugar de Fachán (Rianxo), donde se había instalado tras contraer matrimonio. Tenía dos hijos, gemelos, de nueve años de edad, según informa Marta Gómez. Pero este trabajador era natural de Valga, en concreto de Sete Coros. «Aquí quédalle unha irmá, os seus pais tamén faltan», narraba ayer un vecino.

José García Vázquez tenía 22 años, era natural de Cuntis y es sobrino del dueño de la empresa para la que trabajaba en el momento de encontrar la muerte. Este joven, hijo único, se formó en el instituto de Valga, donde se ofertan ciclos de calderería y estructuras metálicas. Informa Cristina Barral que, quienes lo conocían, aseguran que «estudió hasta que se cansó». Hace tres años, el joven sufrió un grave accidente de tráfico. Quedó malherido y llegó a temerse por su vida. «Pero recuperouse» y siguió con una vida a la que ayer, en Valga, el destino puso el punto y final.

La Voz de Galicia

Fallecen dos operarios al volcar una grúa elevadora y caer desde 8 metros.

Accidente Valga /

Nadie se explica cómo pudo volcar la grúa. Se había superado ya el mediodía de ayer cuando la maquinaria elevadora, con una suerte de andamio o cesta en la cumbre, se desestabilizó y se vino abajo con dos operarios dentro. Eran José García Vázquez, de 22 años, vecino de Cuntis, y Jesús Vejo Trigo, de 43, de Valga, aunque casado en Rianxo. No se pudo hacer nada por sus vidas.
Los dos empleados trabajaban para la empresa Gama e Hijos Estructuras Metálicas de Pontecesures y se encontraban operando en el interior del recinto de Extrugasa (Valga), que había contratado a la sociedad anterior para unas labores de reparación de una cubierta.
Según confirmó Román Castro, jefe de mantenimiento de la empresa de Valga, los dos trabajadores se encontraban en lo alto de la grúa, preparando la instalación de una red de seguridad para el posterior desarrollo del cambio de planchas en dicha cubierta. La empresa externa apenas llevaba unos días de faena en Extrugasa, para esta obra menor de mantenimiento.
La máquina se desestabilizó, cayó y tras el brutal impacto contra el suelo se activaron todas las alarmas. Los servicios de emergencia movilizaron un amplio operativo, que llegó a trasladar un helicóptero asistencial al punto, además de una ambulancia asistencial, otra medicalizada del 061, personal de emergencias de Valga, Policía y Guardia Civil.
Pese a los esfuerzos del personal sanitario desplazado, no fue posible mantener con vida a los dos hombres, cuya muerte se certificó en el punto poco después.

Investigación
Extrugasa controlaba el acceso al recinto avanzada la mañana para evitar el paso a los medios de comunicación mientras no se pudiera localizar a las familias de los fallecidos y trasladarles la noticia oficialmente. Poco a poco se fueron viviendo momentos de especial crudeza, con la llegada de los familiares al lugar, a los que se prestó asistencia psicológica.
El paso también se flanqueó para el acceso de efectivos del Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (Issga), movilizados para recopilar datos de lo ocurrido a fin de iniciar la correspondiente investigación; más efectivos policiales, servicios funerarios y la jueza que se hizo cargo del caso.
Los coches de la funeraria salían de Extrugasa, finalmente, hacia las tres de la tarde, rumbo al anatómico de Pontevedra, donde deberán practicarse ambas autopsias.
Al lugar también se desplazó Jon Barturen, secretario comarcal de la CIG Industria, para recopilar datos sobre el suceso ya que, al parecer, al menos una de las dos víctimas mortales era un trabajador afiliado al sindicato.
El alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, se interesó igualmente por lo acontecido y adelantaba ayer, además, los primeros datos del suceso.
Una comitiva de representantes de Extrugasa compareció ya al filo de las cuatro de la tarde para atender a los numerosos medios de comunicación movilizados en el lugar.

Diario de Arousa