Los socialistas exigen mejoras en las carreteras más conflictivas de Valga.

Denuncian el elevado índice de siniestralidad y demandan acciones correctoras para

Los socialistas del Concello de Valga reivindican diferentes mejoras de seguridad viaria con el propósito de reducir el número de accidentes y, sobre todo, evitar que se produzcan más muertes.

Se refieren a tramos especialmente conflictivos de las carreteras N-550 (que avanza desde Pontecesures hacia Caldas) y PO-548 (que une Pontecesures con Catoira), pero también muestran su preocupación por el estado de carreteras secundarias o pistas del rural en las que ya se han producido demasiados siniestros.

“Deseamos que el ejecutivo local cambie su manera de actuar y acceda a buscar soluciones a los problemas viarios del Concello atendiendo las propuestas de socialistas”, indica Javier Carballo, quien, en cualquier caso, advierte de que su grupo político seguirá “haciendo propuestas en materia de prevención de accidentes y atendiendo las peticiones y sugerencias que nos hacen los vecinos de Valga, pues somos conscientes de que la seguridad de las personas debe ser una prioridad”.

Solicitud de reunión

Para empezar a adoptar medidas, el PSdeG-PSOE de Valga ya solicitó una entrevista a los concejales conservadores de Seguridad y de Obras, Manuel Ferreiro y Sito Román, respectivamente.

Los socialistas reclaman este encuentro argumentado que es preciso tomar medidas de prevención de accidentes “ante la ineficacia de la gestión del equipo de gobierno”, que dirige José María Bello Maneiro.

Se lamentan por la “falta de respuestas” del ejecutivo, por eso plantean “hacer una evaluación de riesgos para crear un plan de acción” con el que se puedan concretar las mejoras a introducir.

A modo de ejemplo, en el PSOE abogan por la “mejora de la seguridad vial en los puntos negros de la N-550, mejora de la seguridad vial en la conocida como ‘curva da ponte de Cordeiro’, en la PO-548, y mejora viaria en la pista Ferreirós-Vilar”.

Igualmente, proponen acometer acciones correctoras o preventivas en la pista de San Miguel, en las de Quinteiro y Soutiño, en el vial Senín-Louro, en el acceso desde Valga hacia O Carballiño, en la pista Forno-Barcia-Setecoros y en la que une Forno con Carballa.

Pero cuando reclaman mejoras de seguridad y prevención los socialistas se refieren también a lugares tan conocidos como Mina Mercedes y el paso peatonal que cruza la vía del tren en Couto. También en estos dos lugares se aboga por una sustancial mejora de la seguridad.

FARO DE VIGO, 20/06/13

A orillas del Ulla siempre se jugó buen fútbol.

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Pontecesures celebró ayer un campeonato que convirtió la villa en una auténtica fiesta interprovincial

El río marca la frontera entre las dos provincias, y tanto en el margen derecho como en el izquierdo históricamente siempre hubo buenos equipos de fútbol, especialmente en las categorías inferiores. Eso volvió a demostrarse ayer, cuando diferentes clubes coruñeses y pontevedreses se dieron cita en el campo municipal de Pontecesures para asistir a la primera edición del “Torneo Ulla C.F.”. Al margen de las vertiente más deportiva de esta celebración, que es importante, en esta ocasión hay que destacar el buen ambiente vivido y la acertada organización del evento.

El Ulla Club de Fútbol, de Pontecesures, reunió ayer, en la primera edición de su torneo (en categoría prebenjamín y benjamín), a un par de cientos de niños y a muchos más adultos que pudieron disfrutar de la esencia del buen balompié.

En estas tierras, bañadas por el Ulla y prácticamente a caballo entre las provincias de Pontevedra y A Coruña, siempre hubo buenos futbolistas, de ahí que incorporar este torneo al calendario prevacacional de los niños parezca, a priori, todo un acierto por parte de la entidad.

Como acertado fue el despliegue organizativo del club, con decenas de personas atentas a cualquier incidencia o detalle para que el espectáculo del fútbol se viera aderezado, además, por un ambiente agradable y entretenido.

Junto al club Ulla se presentaron al torneo equipos como el benjamín B del Arosa (Vilagarcía), el Conxo o el club Abanqueiro (Boiro), pero también el equipo de fútbol del Oroso, el boirense de Cabo de Cruz o los jugadores y aficionados ribeirenses del Aguiño.

Junto al Unión, llegado desde Asados (Rianxo), compitieron también formaciones como el Bertamiráns, el Milladoiro, el Montañeros, el Santa Mariña, el 11 Caballeros, el club Santiago y el Puebla, convirtiéndose el torneo benjamín en un asunto de rivalidad interprovincial que no defraudó a nadie.

Desde los 7 años

Lo de menos era el resultado. Lo importante de verdad era que los chicos, de entre 7 y 10 años, se lo pasaran en grande y empezaran a aprender a competir, que no es poco.

Y mientras lo hacían, sus padres y el público en general tenían a su disposición buenos bocadillos, pizzas, los tradicionales churros pontecesureños y otros muchos aperitivos que ayudaron a pasar la mañana (nada menos que desde las 9 horas) y buena parte de la tarde.

Fue posible, por qué no decirlo, también en colaboración con la agrupación de voluntarios de Protección Civil pontecesureña, cuyos integrantes protagonizaron un importante despliegue para mejorar la circulación rodada en el entorno y evitar cualquier posible contratiempo que pudiera surgir en los siempre complicados accesos al campo de fútbol municipal.

FARO DE VIGO, 16/06/13

Pontecesures educa a padres y estudiantes contra la droga.

El Concello de Pontecesures ha desarrollado el Plan de Prevención das Drogodependencias durante el curso escolar que termina este mes. Entre otras iniciativas, ha remitido a los padres de alumnos DVDs informativos con técnicas para comprender a los hijos que alcancen la edad adolescente (5º y 6º de Primaria) y cómo prevenir el consumo de estupefacientes en los jóvenes (1º y 2º de ESO).

Los alumnos de los dos cursos más avanzados de Primaria participaron durante el curso escolar en un taller de habilidades sociales. A través de ocho sesiones, cada curso intentó desarrollar sus aptitudes para obrar correcta y positivamente ante los retos de la vida diaria.

Con los alumnos de la ESO se realizó una intervención centrada en la prevención de drogodependencias. Se trató de un programa con el cual se pretendió potenciar los factores de protección frente al consumo de drogas, a la vez que se minimiza el riesgo. A su vez, se dotó a lo estudiantes de estrategias para solucionar conflictos y poder enfrentarse a situaciones de presión en sus grupos sociales. Además, conocieron los efectos de las sustancias estupefacientes.

FARO DE VIGO, 15/06/13

Los alumnos de Pontecesures plantan robles en el recinto escolar.

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El CPI Pontecesures reunió esta semana a alumnos de primero y segundo de Educación Secundaria para asistir a una actividad lúdica y formativa de carácter medioambiental consistente en la plantación de árboles. Los niños, que disfrutaron así del contacto con la naturaleza y pudieron concienciarse sobre la importancia de preservar el hábitat, se pusieron manos a la obra para plantar diversos robles dentro del recinto escolar. Dicen en el Concello que los trabajos se llevaron a cabo en colaboración con el departamento municipal de Obras, y añaden que los profesores del colegio pontecesureño aprovecharon para explicar a sus estudiantes las características fundamentales de la especie autóctona utilizada en la plantación. También les explicaron, lógicamente, cómo cuidar las plantas hasta que crezcan.

FARO DE VIGO, 14/06/13

La fortuna desvanecida de un indiano.

MANUEL VICENTE MOURE BUELA. Hizo fortuna en Coronda (Argentina) y destinó una parte de ella a mejorar las condiciones de vida de su pueblo natal, Pontecesures, pero las cláusulas de su testamento no fueron cumplidas y el Colegio de Artes y Oficios, que había decidido financiar, no llegó a construirse.

Manuel Vicente Moure Buela nació en Pontecesures, el 17 de noviembre de 1860, y cuando era un chaval tuvo que seguir el camino que habían trazado miles de gallegos, el de la emigración. Con 15 años cruzó por primera vez el Atlántico con destino a Argentina, donde no tardó en poner de manifiesto sus dotes como empresario.

En Coronda, una pequeña localidad situada en la provincia de Santa Fe, se hizo con varias explotaciones que se extendían a lo largo y ancho de miles de hectáreas. “Manuel Vicente Moure, Colonizador, Comerciante y Hacendado”, leyeron los vecinos durante varias décadas cuando pasaban por delante de su establecimiento.

El éxito le permitió regresar por primera vez a su pueblo natal en 1905, y también comprobar que había retrocedido en la historia. Pontecesures, pertenecía entonces al municipio de Valga. Trabó amistad con José Novo Núñez que, en 1925, sería su primer alcalde, al igual que con José Antonio Vàzquez Rey, un maestro caracterizado por su gran carisma.

Se vuelta a Coronda hizo varios envíos de dinero para participar en la solución de los problemas más acuciantes, entre los que se incluyó la restauración de la iglesia de San Xulián, que dotó de dos campanas fabricadas en el taller de la familia Ocampo de Arcos de la Condesa (Caldas), con la condición de que “jamás podrían ser trasladadas a otra iglesia”.

BIBLIOTECA. También financió la reparación y ampliación de la escuela y la dotación de una biblioteca. El edificio donde se encontraban fue demolido cuando construída la carretera N-550, en octubre de 1959, y nada queda de sus restos. Manuel Vicente Moure siempre respondió con envíos de ayuda cuando le fue solicitada.

Pero su objetivo más ambicioso era la construcción de la Escuela Graduada de San Xulián. Es lógico, entonces, que no tardara en recibir reconocimeintos públicos, como el de presidente honorario de la Mutualidad Puente del César o del Pósito.

Falleció con 68 años, el 24 de febrero de 1928. La Sociedad de Artesanos, la Corporación Municipal, la Mutualidad Puente del César, el Casino y otras asociaciones del municipio aprueban nombrarlo Hijo Predilecto y solicitar que se le otorgue la Gran Cruz de Alfonso XII. El grupo escolar y la biblioteca fueron bautizados con el nombre del benefactor que había pagado 5.000 libros, un aula de Física y Química y un jardín botánico.

Su testamento había quedado redactado el 4 de enero de 1926 y en este documento figura que es hijo de Manuel Vicente Moure, de Catoria, y María Buela Carlés, nacida en Sorribas, ambos fallecidos y que no tiene hijos.

El declarante expone que posee diversos inmuebles, una casa de negocio “en ramos generales de campaña que tiene establecida con todas sus existencias en mercadorías y cereales” así como ganado vacuno, yeguas, ovejas, y caballos y dos islas.

Además, Manuel Vicente Moure Buela, puntualiza que “tiene créditos y cuentas a cobrar, todo lo cual consta en sus libros y que, por último, son suyos muebles que adornan su casa y los automóviles y vehículos que tiene en sus domicilios”.

Es así como, al no tener heredero, dispuso que “se construya en San Julián de Requeijo, donde nació el otorgante, un Colegio de Artes y Oficios en el que habrá una sección de enseñanza de idiomas como el francés, inglés y otros”.

El filántropo indiano también dejó claro que la gestión del colegio sería del Concello, e hizo una putualización, “esta disposición se hace con la condición de que la liquidación de los bienes, con que debe cumplirse, se lleve a cabo después de pasados diez años”.

Manuel Vicente Moure también determinó que el Hospital de Coronda, la localildad en la que hizo su fortuna, valorada en 1.250.000 pesos, recibiese una parte de ella, sin olvidarse de un hermano y de la iglesia de San Xulián.

Pero sus decisiones no llegaron a convertirse en realidad. “Non cabe dúbida de que Moure foi traizoado por alguén”, mantiene Pepe Dios, el autor del libro “Aquela xente de Catoira”, publicado por Teófilo Edicións, en el que está documentado este reportaje.

A río revuelto, ganancia de pescadores, debió de pensar un individuo llamado Onésimo Casal, que se quiso hacer pasar por su hijo pero no logró convencer al juez que se encargó de tramitar la reclamación, basada en testimonios falsos.

Desde el Concello de Pontecesures también se hicieron mal las gestiones, sostiene Pepe Dios, y los representantes en Argentina de Moure tampoco se privaron de cobrar grandes sumas por las gestiones que, periódicamente, realizaron.

BANCARROTA. De este modo su gran fortuna fue menguando, y quienes se suponían que debían defender los intereses del cesureño de origen catoirés en Coronda se ampararon en la crisis de 1929 para justificar la bancarrota.

Las dos islas, Los Laureles y Ancha, fueron puestas a la venta, comenzó la Guerra Civil en España y siguió el inútil cruce de correspondencia entre las dos orillas del Atlántico, que sirvió para que en Pontecesures supiesen que la herencia se había reducido a 20.972 pesos.

Y ni siquiera ese dinero sirvió para la finalidad a la que lo había destinado el que lo ganó, porque el Gobierno argentino dictaminó que como se había agotado el plazo para reclamarlo, sin que nadie lo hubiese hecho, todo lo que le correspondía a Pontecesures eran 5.000, “en concepto de donativo graciable” que el Concello cesureño rechazó, soliviantado, por la humillación que hubiera supuesto aceptarlos.

A así se convirtió una ilusión, la construcción del Colegio de Artes y Oficios, dotado de aulas de idiomas, en una frustración. Pero el gobierno local no lo olvidó, y en 1971 puso su nombre al parque infantil central, en el que juegan niños y charlan padres que posiblemente poco o nada sepan de Manuel Vicente Moure Buela.

DIARIO DE PONTEVEDRA, 12/06/13