Por si fueran pocas las incomodidades que soportamos los usuarios del ferrocarril de Pontecesures (zonas de jardín del recinto abandonadas, pintadas en el edificio de la estación, falta de mobilliario urbano, suciedad por todas partes, ausencia de megafonía para informar de la llegada y salida de los trenes, supresión de servicios con los que contábamos antes de la pandemia, etc…) ahora nos encontramos con que el alumbrado de los andenes no está operativo y así a primera hora de la mañana y a última de la tarde/noche los usuarios tenemos que permanecer a oscuras bajo la marquesina de la estación con problemas para subir o bajar de los vagones e, incluso, de seguridad ciudadana. Resulta inconcebible que se puedan dar estas situaciones en los tiempos que vivimos. Las pequeñas poblaciones estamos condenadas al abandono más absoluto y los anuncios de la potenciación de los trenes de proximidad se quedan siempre en meras palabras. A ver si las autoridades toman medidas en defensa del ferrocarril. Ayer mismo apreciamos que las taquillas de la estación de Pontevedra a las 20:30 horas, iniciándose el fin de semana, permanecían cerradas cuando iba a pasar un convoy Vigo/A Coruña de doble composición. Además varios trenes van sin interventor y hay cada vez menos personal en las taquillas. Todo muy triste.
Luis Ángel Sabariz Rolán
Ex concejal de Pontecesures
Cartel colocado ayer en la estación de Pontevedra.
Resulta muy preocupante que los servicios de trenes suprimidos durante la pandemia no vuelvan a restablecerse. En la actualidad ya no contamos con varios de los servicios Vigo/Santiago y viceversa y con ninguno de los servicios Vilagarcía/Santiago y viceversa. Es inconcebible, por ejemplo, que los vecinos de Catoira, Pontecesures y Padrón tengamos un primer tren con destino a Santiago y A Coruña poco después de las 6 horas y el siguiente lo tengamos sobre las 11 horas. Fue suprimido un tren que pasaba sobre las 8 horas y ahora estudiantes, trabajadores y usuarios en general tienen casi imposible desplazarse por ferrocarril a la capital de Galicia para sus labores cotidianas en un horario básico. Tampoco es de recibo que se suprimiese el último tren que salía de Santiago para las tres localidades a las 22 horas saliendo ahora el último antes de las 20:30 horas. Además de los trenes «cortos» de proximidad Vilagarcía/Santiago» y viceversa que teníamos, nada sabemos.
Se afirma, sí, por parte de las autoridades del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, de ADIF y de RENFE que los servicios serán restablecidos paulatinamente pero el tiempo pasa y del restablecimiento nada de nada a pesar de las quejas de sindicatos, de grupos políticos y de usuarios en general.
Mucho se habla de la alta velocidad y de las conexiones de las grandes ciudades pero parece que nada importa la potenciación de esta red convencional Angueira de Suso (Padrón)-Vilagarcía fundamental para las poblaciones de Padrón, Pontecesures, Catoira y otras en el futuro. Edificios de las estaciones y andenes con escaso mantenimiento, falta de mobiliario urbano, ausencia de megafonía y de paneles informativos con los horarios en las dos últimas y semiabandono de los recintos ferroviarios de las tres villas son una constante en la actualidad. A pesar de las incomodidades tenemos usuarios; obviamente menos al suprimirse servicios. Además se da una circunstancia lamentable, pues ahora la mayoría de los trenes que circulan por la vía convencional no llevan interventor a bordo y se viaja gratis en muchas ocasiones al subir al tren en Catoira, Pontecesures y Padrón, No hay control alguno ni expedición de billetes en los vagones y con ello las estadisticas de viajeros que tenemos están bajo mínimos. Pongo mi ejemplo: me desplacé muchos días desde Pontecesures a Pontevedra a las 6:33 horas durante los meses de julio y agosto. pues bien, sólo en DOS ocasiones el tren llevaba interventor y me expidió el billete. Por los menos unos treinta días viajé gratis por su ausencia. Esto es muy grave porque el interventor, además de otras funciones, anota tu número de teléfono por si surge un brote de contagios en el tren con el fin de avisarte de la circunstancia. Con su ausencia hay un descontrol absoluto sobre los viajeros que van subiendo en estas estaciones sin servicio.
Esperemos que todos los trenes que teniamos antes de la pandemia circulen de inmediato como demanda la sociedad, No puede fomentarse el uso del ferrocarril como medio de desplazamiento por seguridad, por ecología y por economía y luego abandonar los trenes de proximidad por las vías convencionales.
Eso sí, hay que felicitarse por los trabajos de cambio de traviesas de esta vía convencional que se están llevando a cabo en estos dias. Es una muy buena noticia que se apueste por este trazado. A ver si en breve contamos con la electrificación anunciada por el ministerio. Parece ser que una parte de los fondos europeos que va a recibir el Estado van a ser dedicados a la potenciación del ferrocarril y de las redes de cercanías y de proximidad. Confíamos en que se tenga en cuenta esta importante vía convencional fundamental para toda esta zona.
García presidió ayer el lunes el primer pleno de su nueva etapa.
Alberto García presidió ayer su primer pleno desde que recuperó el bastón de mando de Catoira. Y aprovechó la sesión para sacar adelante el primer acuerdo trascendente de esta nueva etapa, como es una reivindicación dirigida a Renfe, al Estado central, la Xunta y a todo organismo que tenga algo que decir en la materia, para que se garantice el mantenimiento de los servicios ferroviarios.
En concreto, se quiere que se respeten la periodicidad y frecuencia de los trenes que utilizaban antes de la pandemia no solo los catoirenses, sino también los ciudadanos de Pontecesures y Padrón -con apeaderos propios- y, en general, los de comarcas como Caldas, O Sar y Barbanza.
Lo que hizo el alcalde vikingo fue incluir esta reivindicación en el orden del día a modo de Resolución de Alcaldía, pero sometiéndola a votación para que la Corporación le diera más fuerza tomando el acuerdo de reivindicar ese mantenimiento de los servicios ferroviarios, ya que con el estado de alarma por el coronavirus bajaron de 10 a 4 diarios, en cada sentido, y se teme que no vayan a recuperarse.
La propuesta elevada por García al pleno se basa en la reivindicación que hace días dio a conocer FARO DE VIGO, cuando el exconcejal pontecesureño Luis Sabariz hizo llegar a todos los grupos políticos parlamentarios y a los alcaldes del Bajo Ulla un informe en el que se alerta de esa pérdida de trenes, en perjuicio de la sociedad en general y, muy particularmente, de trabajadores y estudiantes.
«Como también van a salir muy perjudicados, en caso de reducirse el número de trenes, los ciudadanos de toda la comarca de Barbanza que se acercan a nuestras estaciones para utilizar este importante medio de transporte», advierte el propio García.
«No tiene sentido que se introduzcan nuevos recortes o se mantengan los aplicados a raíz de la pandemia cuando está demostrado que los ciudadanos utilizan el tren en gran número, e incluso que cada año parecen hacerlo más, por eso nos oponemos a la reducción de frecuencias y exigimos que sigan parando en nuestros apeaderos»,» proclama el máximo mandatario catoirense.
Iván Caamaño, portavoz del PP , se ofreció a pedir a la diputada Ana Pastor que ejerza de mediadora en el Congreso y reclamó un frente común de reivindicación participado por los Concellos de Rianxo y Boiro.
Los servicios ferroviarios se redujeron durante el estado de alarma y ahora cabe la posibilidad de que ya no se restablezcan – De diez al día en cada sentido podrían pasar a solo cuatro.
Un tren, a su paso por el centro de Pontecesures.
Preocupación e indignación. Es lo que sienten los vecinos de localidades como Pontecesures, Catoira y Padrón ante la posibilidad de que se vea notablemente reducido el número de servicios ferroviarios que se prestan en ellas.
Ya
se hizo, por cuestiones obvias, durante el estado de alarma propiciado
por el coronavirus. Pero ahora parece que ya nunca volverá a ser lo
mismo. Todo indica que de diez servicios diarios se pasará a solo
cuatro, lo cual limita considerablemente las posibilidades de
desplazamiento en el territorio del Ullán.
Esta
hipótesis, y la preocupación existente al respecto, ya son de
conocimiento del presidente de la Xunta y los líderes de todos los
grupos políticos con representación parlamentaria. Al igual que son
conscientes de ello los alcaldes de Catoira, Alberto García; Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage; y Padrón, Antonio Fernández Angueira.
Lógicamente, las quejas de los vecinos también han sido puestas en conocimiento de Renfe
y del Gobierno de España, con la esperanza de que se mantengan
operativos el mayor número de trenes de cercanías posible y se garantice
que seguirán deteniéndose, al menos como hicieron hasta la pandemia, en
los apeaderos del Baixo Ulla.
El
temor radica en que a partir de ahora «en lugar de tener diez, solo
vamos a contar en Catoira, Padrón y Pontecesures con cuatro servicios en
cada sentido, eliminándose, por ejemplo, los trenes de primera hora de
la mañana», de tal forma que los más madrugadores «partirán sobre las
11.00 horas». Asimismo, el último, procedente de Santiago, «saldrá antes
de las 20.00 horas de la capital gallega».
Así
lo explican los denunciantes de la situación, abanderados siempre por
Luis Sabariz, exconcejal pontecesureño y exmiembro de la plataforma en
defensa del tren de proximidad.
Consideran
que el citado recorte, y más aún si se produce en horarios considerados
«esenciales», resulta del todo «inconcebible» , pues advierten de que
«va a impedir el uso del ferrocarril a trabajadores, estudiantes
universitarios, pacientes de hospitales y un largo etcétera de
usuarios».
Ni que decir tiene,
argumentan los defensores del tren de cercanías que piden la
implicación de todos los partidos políticos en esta causa, que reducir
la frecuencia de los trenes «va a afectar muy negativamente a la
actividad económica de toda la zona».
Por
si fuera poco, «los trenes regionales en todo el eje A Coruña-Vigo se
quedan solo en cuatro, suprimiéndose los que salían desde Santiago, A
Coruña, Vilagarcía y Pontevedra, lo cual supone un golpe definitivo a las cercanías ferroviarias o trenes de proximidad».
En resumen, que «nunca se puso en marcha en Galicia
un servicio de cercanías como tal, pero es que ahora los pocos tramos
que tenemos con algo parecido se pretenden eliminar», explica Sabariz a
los representantes políticos y a Renfe.
Todo
esto le lleva a decir que «resulta descorazonador que se aproveche una
tragedia sanitaria para acometer un recorte tan brutal y se tomen este
tipo de decisiones en contra del medio de transporte más ecológico,
económico y seguro».
Por
cierto, que la amenaza que pesa sobre la presencia del tren y su
vinculación con el Ullán sigue latente a pesar de que el balance oficial
de Renfe referido a 2019 deja patente la existencia de una gran
cantidad de pasajeros en la línea Vigo-A Coruña, con una muy importante actividad en sus estaciones, donde el número total de subidas y bajadas fue de 102.647.
Puede decirse, además que en Pontecesures se apearon 18.355 personas en 2018 y 19.047 en 2019; en Catoira pasaron de 21.554 a 24.355 usuarios; y en Padrón la cifra subió de 21.929 a 23.301 pasajeros.
Las estadísticas de Renfe demuestran que es un servicio muy utilizado entre Vigo y A Coruña. En los apeaderos de Pontecesures y Catoira se nota la ausencia de revisores.
Los usuarios siguen demandando la continuidad del tren de cercanías. Y ahora que con el estado de alarma se eliminaron muchos de ellos, lo que exigen es que una vez superado se retomen las frecuencias de viaje existentes antes de la pandemia.
Así lo hace constar el exconcejal pontecesureño, Luis Sabariz Rolán, que como miembro de la plataforma en defensa del servicio ferroviario de proximidad lleva años aportando datos que avalan la continuidad del mismo.
Y el balance oficial de Renfe referido al año 2019 solo sirve para reforzar sus planteamientos, ya que constata la existencia de una gran cantidad de pasajeros en la línea Vigo-A Coruña, con una importante actividad en las estaciones de ferrocarril tanto de Pontecesures como de Catoira, Padrón y Vilagarcía.
«Esperando que, a medida que se va superando la situación que sufrimos por la pandemia del Covid-19, vuelvan a circular todos los trenes que lo hacían antes de la declaración del estado de alarma», clama Sabariz, quien al referirse a los datas facilitados por Renfe Comercial sobre los viajes en 2019 en las estaciones citadas concluye que en las Baixo Ulla » el número total de subidas y bajadas fue de 102.647″.
Al desglosar la cifran sale a relucir un viejo problema, como es la carencia de máquinas expendedoras de billetes en los apeaderos del Ullán, unido a la insuficiencia de interventores, o al poco tiempo que tienen para supervisar los billetes durante los viajes cortos, hace que se produzca un desfase entre subidas y bajadas, estimándose que hay alrededor de 30.000 viajeros que se desplazan gratis a lo largo del año.
Prueba de ello es que el período citado «las bajadas en Pontecesures, Catoira y Padrón fueron 66.703, mientras que, sorprendentemente, las subidas computadas fueron solo de 35.994», reflexiona.
Para explicar esta desproporción señala que «el número real de subidas fue muy superior al computado, pues como en las tres estaciones del Baixo Ulla no se despachan billetes, la ausencia de interventores en muchos trenes motiva que muchos usuarios viajen en tren gratis», insiste.
Además, «no se computaron las bajadas en Pontecesures, Catoira y Padrón de viajeros procedentes de otras estaciones del trayecto A Coruña-Vigo en las que no se expiden billetes como las de Cerceda, Ordes, Arcade…, como tampoco las subidas y bajadas de los usuarios que circulan entre las tres poblaciones del Ullán cuando el tren no lleva interventor».
EL NÚMERO DE USUARIOS SIGUE EN AUMENTO
Luis Sabariz destaca que los usuarios del tren siguen en aumento, pues en 2018 hubo 35.448 subidas y 61.838 bajadas». Respecto a esto último, en los dos últimos años el número de personas que se apearon del tren en Pontecesures pasó de 18.355 usuarios a 19.047; mientras en Catoira subió de 21.554 a 24.355 usuarios y en Padrón, de 21.929 a 23.301.
A modo de conclusión, Luis Sabariz Rolán, proclama que «los usuarios crecen día a día, de ahí que la potenciación del ferrocarril por la vía convencional es fundamental». Y esto implica no solo mantener o reforzar las frecuencias de viaje, sino también «instalar paneles informativos en Catoira y en Pontecesures» y «subsanar las deficiencias que presentan los andenes, ya que motivan incomodidades a los usuarios».
CLAVES ECOLÓGICAS, ECONÓMICAS Y DE SEGURIDAD
A juicio de Luis Sabariz «desde las administraciones públicas se debe apoyar con decisión el uso del tren de proximidad por razones ecológicas, económicas y de seguridad, de ahí que deseemos todos que la anunciada electrificación de este tramo de vía convencional, fundamental para la continuidad del servicio, no se quede solo en buenas palabras».
Según los datos facilitados por Renfe Comercial sobre los viajeros en 2019 en las tres estaciones, resulta que el número total de subidas y bajadas fue de 102.647. Las bajadas fueron 66.703 mientras que, sorprendentemente, las subidas computadas fueron solo de 35.994.
Obviamente, es imposible esta desproporción y el número real de subidas fue muy superior al facilitado. Como en las tres estaciones no se despachan billetes, la ausencia de interventores en muchos trenes motiva que, en muchas ocasiones, los usuarios que subieron al tren lo hicieron gratis. Además hay que añadir que tampoco se computaron las bajadas en Pontecesures, Catoira y Padrón de viajeros procedentes de otras estaciones del trayecto A Coruña/Vigo en las que no se expiden billetes (Cerceda, Órdenes, Arcade…) ni tampoco las subidas y bajadas de los usuarios que circulan entre las tres poblaciones cuando el tren no trae interventor.
Por ejemplo: Es imposible que en en Pontecesures bajen procedentes de Vilagarcía 4.574 viajeros y solo suban para dicha ciudad 2.073. Tampoco es posible que bajen procedentes de Santiago 9.687 viajeros y sólo suban para la capital de Galicia 3.439.
Con todo, los usuarios crecen. En 2018 hubo un total de 97.286 subidas y bajadas (35.448 y 61.838, respectivamente). Resaltamos el número de bajadas por ser el más representativo. En Pontecesures pasamos de 18.355 a 19.047; en Catoira de 21.554 a 24.355 y en Padrón de 21.929 a 23.301. No obstante, el dato reflejado de las subidas nos perjudica desde el punto de vista estadístico y por eso es necesario recordarlo siempre ante la opinión pública.
Podemos concluir que los usuarios crecen día a a día (habría que añadir los bonos mensuales y los bonos 10 tambien utilizados por viajeros de estas villas) y que la potenciación del ferrocarril por la vía convencional es fundamental. Todo ello a pesar de contar con deficiencias en los andenes, que motivan incomodidades a los usuarios, y de la ausencia de paneles informativos en Catoira y en Pontecesures.
Consideramos que desde las administraciones se debe apoyar con decisión el uso del tren de proximidad por razones económicas, ecológicas y se seguridad. Esperemos que la anunciada electrificación de este tramo de vía convencional, fundamental para la continuidad del servicio, no se quede solo en buenas palabras.
Por último, decir que esperamos que, a medida que se va superando la situación que sufrimos por la pandemia del COVID-19, vuelvan a circular TODOS los trenes que circulaban pora la vía convencional antes de la declaración del estado de alarma.
Luis Ángel Sabariz Rolán
Exconcejal de Pontecesures