«Pobre de nós como veña unha riada».

Hace años que vecinos de Extramundi piden la limpieza de las orillas del Sar.

A los vecinos de los núcleos de Lamas y Agronovo, en Extramundi, en el municipio de Padrón, hay dos temas que les sacan especialmente el sueño, más allá de la crisis. Por un lado la velocidad a la que circulan los vehículos por la carretera que divide las dos aldeas y, por otro, la situación de abandono que presentan las orillas del río Sar, sobre todo a la altura del puente de 70 metros de largo y tres de ancho que se ubica en esa misma vía justo después de la rotonda del polígono, en dirección a Rois.

Afirmar que toda esa zona, a orillas del río, está «a monte» es quedarse cortos. Hace seis años, aproximadamente, que está construida la carretera y nunca hubo una actuación de mantenimiento pese a que esta zona de Padrón ya vivió inundaciones históricas.

«Pobre de nós cando veña unha chea», decía ayer una vecina de Lamas. «Non se ve a ponte co silveiral que hai», añade otro lugareño. Lo cierto es que a un lado y otro del puente de la vía crecen las silvas, codesos y otra maleza que convierten la zona en inexpugnable.

«Nós non podemos limpar pero eles tampouco o fan», denuncia este grupo de vecinos de Lamas y Agronovo en alusión a los responsables de la Xunta. Hace años que estos padroneses reclaman esta actuación, pero siempre sin éxito, pese a que reconocen que viven con «medo».

«Ten en conta que nós apañamos a auga toda que baixa de zonas como Urdilde ou Buxán, en Rois, e tamén a de Santiago e afogamos con este freo que temos», explica otra persona en alusión a que el río está cerrado por los árboles, las orillas llenas de maleza y la carretera haciendo de «parede», toda una combinación de circunstancias que condenan a estas dos aldeas a «quedar expostas» a lo que pueda pasar en caso de un temporal de lluvia.

En el recuerdo queda que un día hubo un proyecto para la ampliación del canal de derivación del río Sar aguas arriba del puente de Iria, proyecto que no sobrevivió a los cambios políticos y que estos vecinos de Lamas y Agronovo siguen reclamando.

LA VOZ DE GALICIA, 04/12/12

Semana da Discapacidade en Valga.

A asociación Asdivalu e o Concello de Valga organizaron a Semana da Discapacidade, que hoxe propón unha comida no Centro Ocupacional de Discapacitados e unha xornada coas familias, na que haberá exposición de murais persoalizados e exposición de un video sobre as historias dos usuarios.
Mañá realizarase unha visita didáctica a Santiago e o venres proxectarase a película “Yo también” de Pablo Pineda.

DIARIO DE PONTEVEDRA, 04/12/12

La falta de curas en el arciprestazgo de Iria obliga a recortar el número de misas.

Misa celebrada días atrás en la iglesia de Padrón, oficiada por el párroco Roberto Martínez.

Con 27 parroquias y, además, bastante pobladas con casi 36.000 habitantes, el arciprestazgo de Iria-Flavia, que abarca las seis parroquias del municipio de Padrón, las tres de Dodro, seis de las doce de Rois, la única de Cesures, las cinco de Valga y las seis de Rianxo, está atendido por un total de quince sacerdotes que tienen una media de edad de 69 años. Una media que contribuyen a bajar curas como el de Padrón, con 44 años, y el de Sorribas, con 42, mientras que en el polo opuesto están cuatro sacerdotes del municipio de Rianxo, que rondan los 80 años.

Este arciprestazgo es un buen ejemplo de la carencia de religiosos que existe en la actualidad para atender cada una de las iglesias que hay por parroquia y, en algunos casos, con sus capillas, a las que los feligreses también le quieren dar uso. Así, por ejemplo, el cura de Padrón, Iria y Rois, Roberto Martínez Díaz, está a cargo en estos momentos de lo que hace 30 años atendían cinco curas y «esta va a ser la tendencia de los próximos años», asegura el religioso.

Esta carencia obliga a «hacer recortes» también en la Iglesia, sobre todo, en el número de de misas, según explica el párroco de Padrón, para lo que habrá que «racionalizar un poco los horarios y días en los que pueda haber oficio», añade. En este sentido, Roberto Martínez considera que lo ideal sería que todos los domingos hubiera misa en todas las parroquias pero lo cierto es que «la realidad nos sitúa ante la posibilidad de que haya parroquias que se queden sin oficio todos los domingos».

Llamada a los laicos

Y ello pese a que el número actual de seminaristas «es aceptable», pero asegura que la diócesis de Santiago es tan grande que no llegan «para cubrir las vacantes ni de lejos», por lo que el relevo en bastantes casos no está asegurado ni mucho menos.

Por ello, Roberto Martínez habla abiertamente de que en estos momentos hay «necesidad» de que los «laicos asuman responsabilidades» a la hora de mantener la misa dominical de modo que, aunque el cura no vaya a la iglesia, «un laico pueda hacer la celebración de la palabra», aunque tendría que ser una persona «cualificada, con una mínima preparación y elegida por el obispo. De hecho, esto ya sucedió el año pasado en una misa celebrada en la iglesia parroquia de San Mamede de Rois con motivo de la fiesta patronal de las amas de casa, que fue oficiada por una persona laica de Padrón.

Roberto Martínez confía en que el próximo sínodo que convocará el arzobispo de Santiago, una asamblea en la que participarán todos los agentes pastorales de la diócesis, «aborde como llevar adelante la atención pastoral de las parroquias dada la situación en la que nos encontramos», en la que cada vez hay menos curas y los que hay tienen una edad avanzada, al menos en el arciprestazgo de Iria-Flavia, fiel reflejo de lo que sucede en el resto de Galicia.

Con tres parroquias a su cargo, la de Santiago Apóstol de Padrón, Santa María de Iria-Flavia y San Mamede de Rois y la atención pastoral que antes hacían cinco sacerdotes, además de ser profesor en el Instituto Teológico Compostelano, ¿cómo se organiza el cura Roberto Martínez para atender todo lo necesario? «Planificando muy bien los días, las semanas, de lunes a viernes, repartiendo el trabajo, la presencia y las actividades», explica y sirviéndose, además, de ayuda externa, en este caso del cura de Sorribas, Ángel Rial Vaamonde, para poder concentrar las misas en sábado y domingo y poder atender así todas las parroquias a su cargo.

El cura de Padrón, Iria y Rois es muy consciente de que, ante la posibilidad de que una parroquia se quede sin misa dominical y, por tanto, los feligreses deban desplazarse a otra para escuchar el oficio, lo más probable es que «nos encontremos con la incomprensión de bastante gente», que «no comprende que no podemos mantener el mismo ritmo de actividad religiosa cuando somos cada vez menos curas», asegura.

Por ahora, este cura ya trató de explicar a sus feligreses en más de una homilía la situación de carencia de sacerdotes y lo que ello supone, advirtiendo de la imposibilidad de mantener la celebración del mismo número de misas que años atrás.

LA VOZ DE GALICIA, 18/11/12

Una cubana rastrea en Pontecesures sus raíces gallegas.

Lourdes (a la izquierda) con sus hermanos y su madre, fallecida recientemente. Ella y sus hermanos son la tercera generación nacida ya en Cuba y descendientes del emigrante Ramón Otero Miguéns. Abajo, Lourdes con su abuelo Anselmo, uno de los diez hijos del cesureño que a finales del siglo XIX se instaló en Regla, cerca del puerto de La Habana. Lourdes quiere plasmar la historia de su familia en un libro.

Lourdes María Serra Outes es cubana. Se le nota hasta en la forma de escribir, con esos requiebros caribeños que asaltan sus letras. Lourdes María Serra Outes es cubana, decíamos. Tiene 57 años, dos hijos y, de momento, ningún nieto. Lourdes es, también, licenciada en Cibernética Económica por la Universidad del Berlín del Este, es periodista jubilada y una amante de la historia. Quizás por eso hace diez años se embarcó en la aventura de reconstruir la historia de su familia. Y ese viaje la ha traído, aunque solo sea vía Internet, hasta Galicia. En concreto, a Pontecesures.

Mi bisabuelo, Ramón Otero Miguéns, nació el 10 de julio de 1850 en San Xulián de Requeixo, Pontevedra, Galicia», nos cuenta en un correo electrónico. Aquel hombre, como tantos de la época, se decidió un día a hacer las Américas, y embarcó con destino a Cuba. «Según contaba la familia, se dedicaba al giro de los barcos, y es por eso que se asienta en Regla, cerca de los astilleros del puerto de La Habana», relata su bisnieta. Su compañero de viaje y de negocio fue Narciso Roselló. De este hombre «no hemos podido conseguir datos», confiesa Lourdes. Y eso que lleva desde el 2000 buceando en los recuerdos de su familia, estudiando los legajos hallados en su casa, y contactando con todas aquellas fuentes que podrían tener algún dato que ofrecerle. No le ha costado demasiado trabajo a Lourdes recapitular la historia de su familia desde los tiempos de su bisabuelo. Este se casó en el año 1876 con Juana Linares Villanueva y juntos tuvieron diez hijos. Y a partir de ahí la familia siguió creciendo, con alguna rama en Estados Unidos, a donde emigró la tía abuela Angelita. «En estos momentos estoy haciendo la investigación sobre los descendientes de Ramón Otero Miguéns que no viven en Cuba, pero según cálculos estimados pueden ser alrededor de cincuenta».

Si la reconstrucción de la vida de la familia en suelo cubano ha sido relativamente sencilla, explica Lourdes, ha sido por que «mi familia siempre fue muy unida». Su madre, Margarita Otero, le ayudó mucho a ir encajando las piezas del pasado hasta el momento de su muerte, hace unos meses. Ahora, Lourdes sigue con su trabajo apoyada por su padre y echando mano de la memoria de sus tíos de más edad. «Están muy viejitos, 90, 89 y 84 años, pero con dulzura intentaré que vayan recordando algunas cosas», explica. Además, Anselmo Catalino Otero, el abuelo de nuestra periodista, tenía también alma de cronista de su tiempo, y recogió en un libro los hechos más destacados de la vida de su familia. «Fueron buenos cronistas de su época y reflejaron muchos datos de interés que me han servido para la investigación», señala su agradecida nieta.

Pero escarbar en la historia que discurrió antes de que la familia se anclase en Cuba está resultando mucho más difícil. «Gracias a Monseñor Salvador Domato Búa, director del Archivo Histórico Diocesano de Santiago de Compostela», supo Lourdes que los padres de su bisabuelo eran Ramón Otero Álvarez y Josefa Miguens Cajaravilla, de San Xulián. A través de la Sociedad Gallega en La Habana, a la que pertenece su familia, ha intentado indagar Lourdes sobre la antigua Sociedad Cesureña, que ya no existe. «Después de 1959 muchas sociedades se agruparon y se perdieron muchos documentos», relata. Sus indagaciones la han llevado también al Arquivo da Emigración Galega, pero tampoco allí ha obtenido resultados.

Hace unos meses, Lourdes leyó en La Voz de Galicia un reportaje sobre la bandera regalada a Pontecesures, en 1912, por los emigrantes cubanos. Allí se mencionaba un nombre, el de José Llerena (el hombre que había cruzado el Atlántico con la enseña), con el que se había topado en sus investigaciones previas. Eso ha renovado sus expectativas y ha iniciado un trabajo de búsqueda de información sobre sus antepasados en la provincia de Pontevedra. Ojalá los encuentre.

LA VOZ DE GALICIA, 16/11/12

El último tren que sale de Santiago pasa por Pontecesures quince minutos más tarde

Luis Ángel Sabariz Rolán, que tanto como concejal de la Agrupación Cidadá de Pontecesures (ACP) como en calidad de integrante de la plataforma en defensa del tren de cercanías insiste una y otra vez en animar a su vecinos a utilizar los servicios de ferrocarril, anuncia ahora que el último tren pasa por la villa quince minutos más tarde.

Este tren “salía de A Coruña a las 20.50 horas, paraba en Santiago a las 21.28 y llegaba a Pontecesures a las 21.49 horas, para continuar su marcha hacia Vilagarcía, Pontevedra y Vigo; ahora sale de A Coruña a las 21.08, se detiene en Santiago a las 21.43 y llega a Pontecesures a las 22.04 horas”.

“Hace poco se logró que parara en Pontecesures este último tren, por lo que insistimos en que es importante seguir apostando por este medio de transporte, por razones económicas y ecológicas”, esgrime el portavoz de la ACP. La llegada de la alta velocidad “no puede dejarnos sin este servicio que tenemos desde hace más de 135 años”, termina.

FARO DE VIGO, 13/11/11

O último tren de A Coruña e de Santiago chegará a Pontecesures un cuarto de hora máis tarde.

Dende o día de hoxe, o último tren que vai dende A Coruña a Vigo e que paraba en Pontecesures ás 21:49 horas, parará ás 22:04 horas. Ata o día de onte, este tren saía de A Coruña ás 20:50 horas, paraba en Santiago ás 21:28 horas e paraba en Pontecesures ás 21:49 horas continuando á súa marcha para Vilagarcía, Pontevedra e Vigo.
Dende hoxe sairá de A Coruña ás 21:08 horas, parará en Santiago ás 21:43 horas e parará en Pontecesures ás 22:04 horas.

Dende a ACP informamos desta novidade e facemos un chamamento, coma sempre, para que sexa utililzado o ferrocarril. Hai pouco conqueriuse que parara en Pontecesures este último tren e sempre é importante seguir apostando por este medio de transporte por razóns económicas e ecolóxicas. A posta en servizo da alta velocidade non pode deixarnos sen un servizo que temos dende hai máis de 135 anos e que cada vez é utilizado por máis persoas en toda a comarca. Mellorar ás estatísticas de usuarios resulta decisivo para que contemos co tren de proximidade no futuro.