Descienden ligeramente las capturas de lamprea en el Ulla.

Las seis embarcaciones que están saliendo a faenar en el río Ulla capturaron en la jornada de ayer una media de entre tres y cuatro lampreas por barco, una cifra ligeramente inferior a la registrada en la jornada del sábado, tal y como explicó Ramón Barreiro, uno de los valeiros que está saliendo a faenar en estas primeras jornadas de campaña. Además, también destacó que en la mañana de hoy volverán a echar nuevamente los aparejos al mar en torno a las 12 horas para ver si en esta ocasión aumentan algo las capturas.
??Lo que más nos afecta a nosotros es que llueva de manera continuada o que abran las compuertas del embalse?, explicó este valeiro, que confía que en los próximos días se anime algo más esta campaña que está siendo algo accidentada, ya que durante los primeros días los valeiros no pudieron faenar como consecuencia de las malas condiciones que presentaba el río.
En relación con el precio de los ejemplares, Ramón Barreiro explicó que podrían llegar a venderse entre los 35 y los 40 euros y destacó que actualmente el mercado no está nada animado.
Hay algunos restaurantes que todavía no han comenzado con la campaña de degustación de la lamprea, a la espera de que haya más capturas y el mercado se anime un poco.
Así las cosas, los valeiros volverán a lanzar sus aparejos al río en la jornada de hoy para retirarlos mañana coincidiendo con la pleamar. Será en ese momento cuando podrán saber si las capturas empiezan a aumentar o si, por el contrario, las lampreas continúan siendo escasas en el río Ulla y deben esperar todavía algunos días más hasta alcanzar unas cifras más altas.

Diario de Arousa

Seis barcos de valeiros capturan las primeras 23 lampreas de la temporada.

Captura de lamprea /

Seis embarcaciones regresaron ayer al muelle de Pontecesures con las primeras lampreas pescadas con nasa-butrón en el Ulla esta temporada, un total de 23 ejemplares que se hicieron de rogar al no poder faenar los valeiros durante los primeros ocho días de campaña debido a las malas y peligrosas condiciones del río a consecuencia de las constantes lluvias. ??Xa non estabamos acostumados ao frío, ao levar dous meses de vacacións…?, comentaba uno de los valeiros cesureños en referencia al parón forzoso que tuvieron que afrontar y que hace que ahora se reciban mejor estas primeras capturas: ??Mellor algo que nada, porque estabamos a dúas velas?.

Unos cuarenta euros
Ninguna embarcación se quedó sin lampreas. La que más capturó sumó cinco y las que menos, tres. Algunas ??bastante boas? de tamaño, y ahora toca colocarlas en el mercado, que parece que no está muy animado. Los ejemplares de más peso podrían rondar los 40 euros, si bien la escasa demanda que hay por el momento está haciendo que las lampreas capturadas aguas arriba en el Ulla, en las ??pesqueiras? de Herbón (Padrón), se estén comercializando por unos 18 euros, confirma ayer el vigilante de Medio Ambiente que se desplazó a Pontecesures a supervisar la labor de los valeiros.
Tras revisar los aparejos, los pescadores volvieron a arriar las nasas a pesar de que las previsiones para hoy, mañana y el martes no son buenas. Se esperan más lluvias que podrían intensificar las corrientes del Ulla y dañar los aparejos. Por eso, no descartan tener que acudir de nuevo hoy a retirar las nasas para evitar que ??as leve a correntada?. Algunos, como Alejandro Pesado, optaron por ??botar  só a metade das nasas polo medo? a que acaben destrozadas por las fuertes corrientes.

Diario de Arousa

Las primeras lampreas de Pontecesures salen a la venta por 35 euros la pieza.

FARO AROUSA

Los valeiros regresaron ayer por la mañana al muelle de Pontecesures con una quincena de lampreas, y los que consiguieron venderlas lo hicieron a entre 30 y 35 euros la pieza.

No es un precio muy elevado teniendo en cuenta que las primeras de Herbón -un pueblo del vecino municipio de Padrón- salieron a 50, y que otros años se llegó a pagar por los primeros peces de la campaña hasta 70 euros, pero José Barreiro, directivo de los valeiros, explica que “tenemos clientes que nos compran durante toda la temporada y tampoco queremos vendérselas carísimas solo por el hecho de ser el primer día”.

Los pescadores de Pontecesures largaron los aparejos el viernes, después de que el temporal se lo impidiese el 2 y el 7 de enero. Cuatro de ellos volvieron ayer al muelle para ver que tal habían ido las cosas, y según Barreiro “no estuvo mal teniendo en cuenta que donde más hay es entre las piedras y que no hemos podido echar allí las nasas porque estos días podrían romper”.

La pesca final rondó una quincena de ejemplares, de entre 1,4 y 1,6 kilos y un metro de longitud de media, y la mayoría fueron adquiridas por vendedores de la plaza de abastos de Padrón. Más adelante, cuando el número de capturas aumente, muchas lampreas del Ulla irán a parar a restaurantes tanto de las proximidades -los hay con mucha tradición en Catoira o Dodro- como de Santiago de Compostela o A Coruña.

De todos modos, ayer no se vendieron todas. Los valeiros dejaron unas cuantas vivas fondeadas en los aparejos, a la espera de que aparezca comprador. En este sentido, José Barreiro manifestó hace unos días que por el momento no se nota la demanda de lamprea de otros años, aunque también lo atribuye a que muchos hosteleros e intermediarios estaban esperando a que empezase la campaña para llamar a los valeiros.

Se espera que el número de peces aumente mucho en cuanto se estabilice la meteorología, ya que hay más de una docena de valeiros que todavía no han echado las nasas a la espera de que el río baje de caudal.

Una nueva borrasca

La pesca se desarrolló sin incidentes, aunque con los gajes típicos del oficio. Hubo nasas que se engancharon al fondo y que no había manera de levantar, hasta el extremo de que tuvieron que hacerlo entre los pescadores de dos embarcaciones. Y también hubo aparejos rotos, que fue necesario coser en tierra nada más atracar la planeadora.

Después de levantar las nasas se volvieron a depositar en el río, aunque éstas no se levantarán hasta el lunes. José Barreiro está preocupado por el tiempo, habida cuenta de que las previsiones meteorológicas anuncian para hoy domingo la entrada en Galicia de una nueva borrasca.

Si esto frustra la jornada de mañana -por la crecida del río o por si éste vuelve a ponerse peligroso para la navegación- podría no haber lamprea de Pontecesures en los mercados hasta media semana, puesto que el martes es día de descanso en lo que a capturas se refiere.

Solo se puede pescar en la mitad sur del río.

Faro de Vigo

Los valeiros inician con buenas capturas la campaña de la lamprea.

La lamprea se ha hecho esperar este año. Los fuertes temporales con los que se abrió el 2014 impidieron a los valeiros del Ulla salir a pescar este cotizado pez hasta esta misma semana. Pero ayer pudieron, por fin, largar los aparejos, que hoy volvieron a tierra bien surtidos de lamprea. Los seis barcos que participaron en el inicio de la campaña han capturado una media de tres lampreas, que ya viajan rumbo a restaurantes y casas de turismo rural. El precio de cada ejemplar oscilará alrededor de los 40 euros.

La Voz de Galicia.

Las primeras lampreas del Ulla se degustarán en Rois.

Las malas condiciones meteorológicas anteriores al inicio del año hacían presagiar un peor comienzo de campaña en la captura de la dama del Ulla, la lamprea. Y aunque día tras día los baleiros comprueban el caudal en Pontecesures, a día de hoy aún no pudieron soltar sus redes. Un hecho que hizo retrasar la temporada, prevista para el día 1 de enero y que está preocupando a los naseiros que esperan pacientes a que cambie el viento al norte para que no haya peligro de que se rompa en el cauce su material de trabajo y puedan arrancar con la pesca para obtener buenos resultados.

La sorpresa venía dada ayer por las pesqueiras de Herbón, que obtuvieron por la mañana los primeros ejemplares en la zona alta del Ulla y con las que se hizo en el mismo día la taberna O Pemento, situado en el municipio de Rois.

El peso de las lampreas es de 1,600 y 1,450 kilos y fueron adquiridas por un precio medio de 50 euros.

El Correo Gallego

Seis valeiros ´largan´ las nasas para que la lamprea del Ulla llegue hoy a las mesas.

Seis de los 18 valeiros que pescan lamprea en la parte baja del río Ulla largaron ayer finalmente los aparejos, después de haber aplazado el inicio de la campaña desde el 2 de enero por culpa del mal tiempo. Los pescadores, todos ellos de Pontecesures, quedaron en el puerto a media mañana, y tras comprobar que la corriente había bajado de intensidad, y que el agua estaba más clara se animaron a echar las nasas.

De este modo, las primeras lampreas del Ulla de la temporada ya se podrán degustar hoy. Un inicio de campaña que coincide con la intención de la Xunta de Galicia de variar la forma de comercialización de este pez. En la actualidad, cada valeiro cuenta con sus clientes propios (ya sean particulares o hosteleros) o se las venden a intermediarios, que después las reparten a su vez entre los restaurantes de ciudades como Santiago o A Coruña.

Pero la Xunta pretende que haya un punto único de venta, al modo de una lonja. Uno de los directivos de la asociación de valeiros, José Barreiro manifiesta que esa medida les perjudicaría. “En primer lugar porque en Pontecesures no tenemos un punto de venta. Y en segundo, ¿quién va a venir a una subasta de lamprea? Nos quedaremos sin compradores”. Sea como fuere, la asociación tiene que convocar una reunión con los pescadores para abordar esta situación.

En las planeadoras de los valeiros van entre dos y tres pescadores, y tienen autorización para portar ocho nasas por cada tripulante debidamente enrolado. Los aparejos se colocan en la orilla sur del Ulla (en las proximidades de la factoría de Nestlé), pues la otra mitad del río tiene que quedar libre para que las lampreas puedan remontar la corriente sin obstáculos.

Las nasas se colocan en grupos de dos o tres (dependiendo de la fuerza de la corriente), en hileras dispuestas longitudinalmente y sujetas por un ancla y una piedra de unos 15 kilos de peso. Los aparejos se identifican con unas boyas en las que figuran los datos del propietario.

Se recogen o “levantan” al día siguiente, y a veces los pescadores dejan las lampreas fondeadas hasta que vayan por allí los compradores a mirarlas. Otras las reparten ellos mismos puerta a puerta, o las llevan los intermediarios a los restaurantes de lujo de las grandes ciudades.

 

Faro de Vigo