Bello Maneiro firma un convenio con la Xunta para arreglar colegios.

El alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, firmó un convenio de colaboración con el Conselleiro de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria, Román Rodríguez, para la mejora y reparación de los centros educativos del municipio, así como otras instalaciones vinculadas con ese departamento del gobierno autonómico. La rúbrica de este acuerdo tuvo lugar el pasado jueves en un acto en el que el conselleiro anunció trabajos de mejora y modernización en un total de 116 centros de la provincia de Pontevedra.

Faro de Vigo

Valga recuerda a Celestino Carbia, alcalde republicano y agricultor pionero.

Fue fusilado en Monteporreiro el 11 de mayo de 1937 -Se enfrentó a la Iglesia y promovió una cooperativa de sidra.

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Valga recordó ayer a sus vecinos asesinados y represaliados durante la dictadura franquista, personificados todos en la figura de Celestino Carbia Campaña, alcalde de la localidad entre 1931 y 1936. Tras el alzamiento militar estuvo preso en la isla de San Simón y fue fusilado en Monteporreiro el 11 de mayo de 1937. En cuestión de días se cumple el aniversario de su muerte, que generó tal polvareda y malestar en la villa que las autoridades se vieron obligadas “a decir que se le había concedido el indulto, pero que había llegado tarde. No era verdad, lo hicieron para calmar a la gente”, recuerda su nieto, Manuel Carbia, uno de los participantes en el homenaje celebrado en el teleclub de Cordeiro. El mismo local, ahora restaurado, que se construyó en el año 1917 como sede del antiguo Sindicato Católico Agrícola de Cordeiro, una institución cofundada por el bisabuelo de Manuel y padre de Celestino, Francisco Carbia Fariña. También él fue alcalde valgués, dando después el relevo al ayer homenajeado, al que se recordó como “un defensor de la libertad y de los derechos de las personas, sobre todo de las más desfavorecida, impulsor del cooperativismo” y pionero en el sector agrícola.

“Era un terrateniente, pero sabía lo que hacía”, comenta su nieto. Quería para Valga las mejores plantaciones y el mejor ganado, lo que motivó la creación del mencionado sindicato. Tenía en sus terrenos “una plantación de tabaco, que fue lo primero que le incautaron”, y alrededor de 200 cabezas de ganado. Era conocido y reconocido, no solo por “ayudar a los pobres”, sino por contar también con aparejos punteros para el trabajo en el campo. “En aquel momento, cuando todos tenían aún arados de palo, mi abuelo compró dos de hierro. Uno era para quedárselo y el otro para enseñar a la gente a cultivar con él”, añade Manuel Carbia. Recuerda, además, uno de los proyectos más ambiciosos de su antepasado, truncado por la muerte. Quería plantar 16.000 manzanos para constituir en Valga una cooperativa de elaboración de sidra. Y se le recuerda, igualmente, por haberse “enfrentado a la Iglesia. Los curas exigían, cuando moría una persona, que la familia les llevaran sacos de cereales” a modo de impuesto “y mi abuelo sacó un edicto prohibiendo “esas prácticas” en una época en la que la gente vivía de los productos que cultivaban.

Otros represaliados

Celestino Carbia no fue el único miembro de su familia víctima de la represión. Su yerno, Arturo Ferro Eiras, fue encarcelado en el penal de San Cristóbal, en Pamplona, y asesinado cuanto trataba de escapar a Francia. Fueron muchos los valgueses que sufrieron la represión en sus propias carnes y algunos sobrevivieron gracias a todo tipo de artimañas. Fue el caso de un vecino de Laxes, que vivió escondido en un agujero debajo de la cocina de su propia casa.

Además de Manuel Carbia, en el acto de ayer en el teleclub participaron Margarita Teijeiro, de la asociación O Faiado da Memoria, y Raúl Soutelo Vázquez, profesor e historiador que en el año 2044 ganó el premio de investigación Xesús Ferro Couselo con el proyecto “Emigración de retorno e dinámicas sociopolíticas locais na Galicia rural: unha microanálise dende Valga, 1890-1950”. Este trabajo fue publicado años después, en 2007, por el Ayuntamiento valgués.

Faro de Vigo

Descubren una placa en su honor en el cementerio.

Los homenajes a Celestino Carbia continúan este mediodía, con un emotivo acto de recuerdo ante su tumba. A las 13:30 horas se procederá al descubrimiento de una placa conmemorativa en el cementerio de la parroquia de Campaña, donde descansan los restos del exalcalde republicano desde 1977. Fue en ese año cuando la familia consiguió recuperar lo que quedaba del cuerpo y trasladarlo a Valga, ya que tras su muerte, en 1937, se había enterrado en el camposanto de San Mauro, en Pontevedra. Todos estos actos en memoria del que fuera regidor del municipio estuvieron organizados por la Sociedade Cultural de Cordeiro y la asociación Os Penoucos, que contaron con la colaboración de la Diputación Provincial de Pontevedra.

Faro de Vigo

Valga recupera la memoria de Celestino Carbia, alcalde fusilado en la Guerra Civil.

Los actos se centralizan en el teleclub de Cordeiro y en él participarán un nieto del exregidor y la asociación O Faiado da Memoria.

El municipio de Valga rendirá este fin de semana un homenaje a la memoria de Celestino Carbia Campaña, alcalde republicano entre los años 1931 y 1936, que acabó siendo fusilado tras el levantamiento militar encabezado por Francisco Franco.

El de este fin de semana será el primer acto de la memoria histórica que se va a celebrar en la localidad, y en él, además de la figura de Celestino Carbia, se tratará de recordar a todas las personas que fueron asesinadas o a su vez represaliadas durante la Guerra Civil y los años posteriores de la dictadura de Franco.

Los organizadores de este homenaje son la Sociedade Cultural de Cordeiro y la Asociación Os Penoucos, que han puesto en marcha una charla que se celebra mañana en el teleclub de Cordeiro, a partir de las 19.00 horas, en la que participarán Manuel Carbia, nieto del exalcalde; Margarita Teijeiro, de la asociación O Faiado da Memoria; y Raúl Sotelo, profesor e investigador.

A continuación de la misma, se proyectará el documental “Aillados” de Antonio Caeiro, que relata la historia del campo de concentración de la isla de San Simón, en la ría de Vigo, durante los años de la Guerra Civil, que refleja la tragedia de aquellos años contada desde el punto de vista de sus protagonistas, los presos.

El domingo, los actos se trasladarán al cementerio de Cordeiro, a partir de las 13.30 horas, donde se va a celebrar un emotivo acto de recuerdo ante la tumba de Celestino Carbia, donde se instalará una placa conmemorativa.

Celestino Carbia Campaña fue el alcalde de Valga entre los años 1931-36, además de ser uno de los fundadores del Sindicato Agrario de Cordeiro, a través del cual impulsó el cooperativismo y defendió los derechos de las personas.

Tras el alzamiento militar contra el Gobierno de la República, fue detenido y estuvo preso en la isla de San Simón hasta que se le juzgó en Pontevedra por rebelión militar, siendo condenado a muerte.

La condena se cumplió en Monte Porreiro cuando contaba con 39 años de edad y su cadáver fue enterrado en el cementerio de San Mauro de Pontevedra.

Años más tarde, en 1977, su familia logró traer sus restos a Valga, descansando estos en el cementerio de Cordeiro.

Faro de Vigo

El puesto de la Guardia Civil de Valga, cerrado por la baja de varios agentes

Quienes quieren poner una denuncia deben llamar por teléfono para ser atendidos.

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Varias bajas médicas han venido a menguar aún más los siempre escuálidos medios humanos con los que cuenta la Guardia Civil en sus dependencias de Valga. El número de agentes es tan reducido que, tras quedarse temporalmente sin algunos de sus compañeros, no son suficientes para patrullar la amplia superficie por la que deben velar, y atender las oficinas al mismo tiempo. Puestas en la balanza ambas obligaciones, los responsables del servicio han optado por priorizar las patrullas a mantener el cuartel abierto. A fin de cuentas, los agentes están a un golpe de teléfono y, si alguien los necesita en la base, acuden a la llamada cuanto antes.

Para facilitar las cosas, junto al portal cerrado del cuartel de Valga hay un cartel que informa de los números de teléfono a los que debe dirigirse cualquier vecino que reclame la atención de los agentes. No es un cartel nuevo: hace años que estas instalaciones no atienden al público en horario de tarde. Y quien reclame los servicios de la Benemérita a esas horas es más que probable que sea atendido por un agente del puesto de Vilagarcía, desde el que se coordina el trabajo en buena parte de la orilla sur de la ría de Arousa.

Sin embargo, hasta ahora, por las mañanas, las oficinas estaban abiertas para atender a quienes acudían a poner una denuncia o, simplemente, a realizar alguna consulta. Hace unas semanas el cierre se extendió también esas horas, para desconcierto de algunos vecinos que hasta allí fueron por uno u otro motivo. Obviamente, para los usuarios que se acercan hasta el cuartel es un engorro encontrarse con las dependencias cerradas, y una molestia inesperada tener que hacer una llamada para que un agente acuda a atenderlo. De hecho, algunos usuarios han comunicado con el Concello para solicitar información sobre los motivos por los que está cerrado el edificio situado en Ponte Valga, a un tiro de piedra de la casa consistorial. En ella, el alcalde de la localidad, José María Bello Maneiro (PP), ya se ha interesado por esta cuestión. «Parece ser que non hai xente suficiente para facer as rondas e máis para atender a oficina», concluye el regidor tras recibir las explicaciones de los responsables del cuartel.

José María Bello Maneiro, que considera lógica la decisión adoptada por el cuerpo para salir del paso, ha anunciado que se pondrá en contacto de inmediato con la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra para solicitar que refuercen el número de efectivos disponibles en este puesto de la Benemérita. «? certo que os axentes que están fan máis traballo de patrulla que na oficina», reconoce el regidor valgués. De todas formas, el Concello va a solicitar a la autoridad competente más medios humanos para atender a un cuartel que, como el valgués, da servicio a un amplio territorio.
Pequeños robos de material en varias dependencias titularidad del Concello

El Concello de Valga ha tenido que acudir a la Guardia Civil para presentar dos denuncias por otros tantos robos en dependencias de su titularidad. Según explicó ayer Bello Maneiro, los sucesos se produjeron en las instalaciones de la estación depuradora y en las dependencias de la escuela taller. En ambos casos, explica el alcalde, el valor del material sustraído no reviste especial importancia. «Levaron algunhas pezas e algunhas ferramentas que había no obradoiro de emprego», relató el regidor. Pese al pequeño importe de lo robado, el Concello decidió presentar las denuncias. Bello Maneiro señalaba ayer que, afortunadamente, la oleada de robos que hace unos meses asoló la localidad parece haber cesado.

La Voz de Galicia