La empanada de Cordeiro (Valga) apuesta por la innovación en su cita del domingo.

No les bastaba con la elaboración de una de las empanadas de mayor tamaño del mundo que en esta edición, la asociación vecinal de Cordeiro apuesta por la investigación e innovación en su cita del domingo. La enorme fuente, de 40 metros de longitud, va a incluir una porción con sabor a “castañas con chourizo” para conocer la impresión de los comensales. Ya unieron cebolla y azúcar en otras ocasiones.

Faro de Vigo

Las rutas de “Goza do Ulla” llegan en otoño a Pontecesures, Catoira y Valga.

La inauguración estaba prevista para hoy en Monterroso, pero fue aplazada.

El Concello de Monterroso anunció el viernes el aplazamiento de la ruta que iba a celebrarse hoy para inaugurar el programa “Goza do Ulla”, una iniciativa que permite descubrir “el rico y valioso patrimonio natural” de los territorios situados a orillas del río.

A pesar de la suspensión de esta actividad el ciclo sigue adelante, con participación de 19 localidades, y va a permitir disfrutar del bajo Ulla en otoño, y más concretamente de Pontecesures, el 6 de septiembre, Catoira, el día 13 del mismo mes, y de las tierras de Valga, el 24 de octubre.

Esta iniciativa, que pone en valor el territorio y fomenta la cooperación entre municipios, comarcas e incluso entre las provincias de A Coruña y Pontevedra, alcanza ya su quinta edición, por lo que se trata de una experiencia plenamente consolidada que cada año que pasa reúne a un mayor número de participantes.

Lo que se hace, a grandes rasgos, es asistir a rutas de senderismo a orillas del Ulla que llevan al caminante a lugares del máximo interés natural, paisajístico y cultural en cada municipio, desde los ya citados hasta el Concello arousano de Rianxo (29 de agosto), pasando por Antas do Ulla -tras la renuncia de Monterroso se convierte en la primera cita, el 14 de junio-, Agolada, Santiso, Arzúa, Vila de Cruces, Palas de Rei, Touro, Silleda, Boqueixón, Vedra, A Estrada, Teo, Padrón y Dodro.

En el caso de Catoira, por ejemplo, se establece una ruta de apenas nueve kilómetros que permitirá ver los petroglifos de Barral y visitar la carballeira de San Cibrán y el molino de agua en funcionamiento en Fonte Gaiteira.

En Pontecesures son más de 17 kilómetros los marcados sobre el plano, en este caso con visita a los montes Castro Valente y Salgueiras, desde los que observar los petroglifos de la Pedra da Serpe, el valle del Ullán y el sinuoso trazado del río. Ya en el Concello valgués está previsto recorrer 15 kilómetros para llevar a los participantes a las populares Fervenzas de Parafita y a los molinos restaurados del río Valga, uno de los afluentes del Ulla.

Faro de Vigo

Incruenta batalla para expulsar a los franceses.

RECREACION BATALLA CASALDEIRIGO VALGA /

El pueblo de Valga volvió a salir vencedor en la recreación de la Batalla de Casal do Eirigo, una lucha en la que los vecinos se enfrentaron a un pertrechado ejército napoleónico con las únicas armas que pudieron improvisar con sus aperos de labranza y el escudo de su osadía y valor en la defensa de sus tierras.
Más de doscientos combatientes se enfrentaron a pleno sol en una batalla desigual en la que los cañones y la artillería de los franceses contrastaba con el ruido de sables y los gritos de los lugareños que supieron sobreponerse a la superioridad de un ejército profesional.
Los vítores posteriores a la cruenta batalla, con decenas de cadáveres sobre la hierba, dieron paso a una jornada de confraternidad en la que vencedores y vencidos en la ficción rivalizaron en diversión y camaradería.
Los actos comenzaron antes de la batalla con una recepción oficial por parte de las autoridades locales a todas las fuerzas participantes, a las que se le pasó revista.
Tampoco faltaron los actos solemnes como el izado de banderas, la jura de las banderas por parte de los contendientes o el homenaje a los caídos que, tanto en la batalla real como en la recreación de ayer, se contaban por cientos.
El buen tiempo contribuyó al ambiente festivo, que contó con las actuaciones musicales del grupo A Bugalleira y Quercus Folk, que animaron la jornada junto al grupo Caché y la música disco, que se pinchó después de la cena campestre, en la que se realizaron diferentes sorteos.

Diario de Arousa

Los campesinos amedrentan a los soldados.

Casal do Eirigo rememoró la cruenta batalla contra los franceses ocurrida el 27 de abril de 1809.

recreacion en valga de la batalla de casal de eirigo

recreacion en valga de la batalla de casal de eirigo

David contra Goliat, campesinos contra profesionales soldados franceses, aperos de labranza contra sables y fusiles… Eso es lo que cuenta la historia de aquella batalla por la independencia librada hace 206 años en Valga. Cierto es que los lugareños no consiguieron una victoria, pero ver a las tropas napoleónicas en retirada fue como una victoria para aquellos hombres, mujeres y niños que defendieron su pueblo, su dignidad y su libertad, casi como si se tratar de las gentes que siguieron a William Wallace, aquel héroe que participó en la primera guerra de independencia de Escocia.

El entorno de la Capela da Saúde, en Casal do Eirigo (Vaga), volvió a cubrirse ayer por el humo de los mosquetones, se dejó aturdir por el estruendoso ruido de los cañones y vio su hierba teñida de sangre, otra vez. Aunque en esta ocasión lo sucedido en poco se parecía a los dramáticos acontecimientos vividos en abril de 1809, cuando los lugareños tuvieron que armarse de valor y coraje para hacer frente a las tropas napoleónicas.

Lo que vivió ayer Casal do Eirigo fue la recreación festiva y cultural de dicha batalla por la independencia, para lo cual cientos de personas se vistieron de soldados o portaron las ropas que se empleaban hace más de dos siglos, escenificando así una gran obra teatral en campo abierto que sirve de homenaje a los caídos y, sobre todo, ayuda a mantener viva la historia de todo un pueblo, de Galicia y de España.

El ejército gallego y los campesinos de Valga, provistos de rudimentarias armas y aperos de labranza se habían enfrentado cuerpo a cuerpo con aquellos profesionales soldados franceses -cerca de un millar- que se vieron rodeados por los lugareños, cuya participación supuso una ayuda vital para los batallones de la Victoria, Lobeira y Tiradores do Miño.

Aquella era una lucha desigual, pero los valgueses supieron resistir gracias a su empeño; el mismo que pusieron para llevar a cabo una nueva dramatización de la batalla y convertirla en una fiesta que gana enteros cada año que pasa.

De ello pueden dar fe los ciudadanos de diferentes puntos de Galicia que ayer se desplazaron a esta localidad bañada por el Ulla para presenciar el desfile de las tropas participantes, el izado de sus banderas, el homenaje a los caídos y la citada recreación de la batalla, junto con la puesta en escena de la obra de teatro titulada “Amor en tempos de guerra”.

Las actuaciones musicales y una concurrida cena campestre completaron los actos del día en esta cita cultural que contó con el apoyo de colectivos como Alarmas de Pontecaldelas, Amigos da Troula, Xenerais do Ulla, Amigos do Cabalo, Cabaleiros do Acibal, Quercus Folk, A Bugalleira y la asociación de padres de alumnos del colegio de Baño.

El colectivo cultural Heroes de Casal do Eirigo, en colaboración con el Concello y la escuela de teatro, piensa ya en la próxima edición de este acontecimiento, en cierto modo muy parecido a un evento tan consolidado como la Romaría Vikinga de Catoira u otros que tratan de abrirse camino, como el Desembarco Pirata de O Grove.

Faro de Vigo

Casal de Eirigo, donde los franceses siempre pierden.

ceiri

En Valga fue ayer un día de guerra. De esos en los que los vecinos se visten los uniformes correspondientes, se arman hasta los dientes y se disponen a enfrentarse al enemigo. Claro que, en este ocasión, este era natural del mismo municipio. Porque los franceses de verdad ya no quieren venir a Casal de Eirigo. Guardan muy mal recuerdo de este lugar, pues hace más de doscientos años sufrieron de lo lindo a manos de los residentes en esta localidad del Baixo Ulla. Por eso no quieren volver y son los valgueses los que lucen el uniforme de los franceses para recrear este enfrentamiento.

Una derrota victoriosa
En aquella batalla real lo cierto es que ganaron las tropas de Napoleón, tal y como reconoce Ángel Montero, de la asociación que todos los años organiza esta recreación. Pero quedaron tan mal parados que los vecinos han querido considerar aquello como una victoria. Por eso en Casal de Eirigo ya nunca ganan los franceses. Ahora son los valgueses los que, año tras año, se alzan con el triunfo armados con aperos de labranza y todo su valor. Los actos comenzaron alrededor de las cinco de la tarde, con el ya tradicional desfile de los participantes hacia la capilla. A continuación, se procedió a la recepción de todas las fuerzas, un acto que incluye desde la revista a las tropas, hasta el homenaje a los caídos, pasando por el izado de las banderas. Tras la lucha, llegó el momento de la música en directo y de disfrutar de una divertida romería.

La Voz de Galicia

El Concello de Padrón pide una sección delegada de la Escuela de Idiomas.

El objetivo es ofrecer una preparación integral y ajustada de una lengua extranjera.

El Concello de Padrón ha solicitado a la Jefatura Territorial de Educación en A Coruña dotar al municipio de una sección delegada de la Escuela de Idiomas. La petición surge al objeto de proporcionarle a los vecinos, tanto a nivel local, como de la comarca, “a posibilidade de obter no municipio unha preparación integral axeitada no manexo dunha lingua estranxeira”, indican desde el ejecutivo padronés en funciones.

Y es que apuntan que las listas de espera para compaginar la jornada laboral y los desplazamientos hasta los mismos, “fixo que varias persoas manifestan o seu interese por ser alumnos deste servizo no caso de que chegase a implantarse no lugar”. Desde el Concello se considera que Padrón, como capital del Sar, aúna motivos suficientes para poder acoger dicho servicios. De esta sección delegada también podrán beneficiarse los vecinos de Rianxo, Valga, Pontecesures, Rois, Dodro y Teo.

El Correo Gallego