Dúas xeracións unidas polas tradicións do agro.

SEMENTEIRA DO TRIGO VALGA VELLOS E RAPACES /

Cando Valga puxo en marcha, no ano 2007, o seu primeiro Encontro Interxeracional para recuperar as tradicións do agro, poucos pensaban que esas leiras que levaban anos sen traballar ían volver a dar sustento a moitas familias en apuros pola crise. Plantar o millo, trigo ou patacas volve a estar en auxe, aínda que sexa por necesidade e teñan que facelo persoas que nunca pensaran en traballar a terra. En Valga xa teñen parte do camiño andado. As novas xeracións coñecen xa como son as tarefas agrícolas e aprendérono dos mellores expertos: os seus avós, para os que o agro significaba antano esforzo e suor pero era tamén unha desculpa para fomentar a convivencia entre veciños.
Onte os rapaces valgueses recibiron unha nova lección. Coa sementeira do trigo arrancou a quinta edición dos Encontros Interxeracionais. Nenos e maiores reuníronse nunha finca de Loncras (Cordeiro) ataviados con traxes de faena e sen esquencer os sachos. Non faltou nin ??Xosé do Rato?, incombustible aos seus 94 anos de idade e que aportou á cita un vello arado de pao para sorpresa dos rapaces ??medio cento de alumnos dos colexios de Baño e Ferro Couselo??. Traballaron duro, pero aos mozos tamén lles quedou tempo para correr pola herba en busca de flores ou das xestas tan típicas do primeiro día de maio. A música foi outro dos ingredientes fundamentais, con dúas integrantes das pandereteiras de Moldes, Maruja e Olguita, entonando coplas tradicionais. Xa hai quen lles dea o relevo, porque un grupo de rapaces animouse tamén a darlle ás pandeiretas.
O trigo quedou sementado e, coidando del, un espantallo do máis moderno, con apariencia de robot e creado con materiais reciclados polos membros da asociación de discapacitados Asdivalu. A mañá foi dura e non quedaba outra que repoñer forzas antes de emprender o camiño de regreso. Unha merenda a base de pan de millo e trigo, chourizos, queixo e sardiñas en conserva fixo as delicias de todos. A próxima cita, xa quedou fixada. Será a sega no mes de agosto para recoller o cereal e comezar a preparalo de cara á malla.

DIARIO DE AROUSA, 01/05/13

Las cinco ´cuncas´ del orgullo de Valga.

cuncas

El municipio intenta recuperar y transmitir a los niños su larga tradición en el cultivo del trigo

La fiesta terminó con una “parva”, o merienda.

Valga ha hecho una apuesta decidida por la recuperación de sus tradiciones y su patrimonio cultural inmaterial. Una de ellas está vinculada al trigo -un cereal que antiguamente se cultivó mucho en este municipio-, y ayer fue el día de la siembra. Casi un centenar de personas, entre niños y agricultores jubilados, participaron en una actividad entre educativa y festiva que culminó con una merienda. Luego vendrán la siega, ya en verano, o la malla, que en Valga se hace todavía con un artilugio consistente en dos palos, uno largo y otro corto, éste último con un pedazo de cuero.

Medio centenar de alumnos de Primaria de Valga y una veintena de agricultores del municipio, ya jubilados, se reunieron ayer por la mañana en una finca de Loncras (Cordeiro) para sembrar trigo.

En Valga llevan media década intentando recuperar su patrimonio cultural inmaterial -leyendas, tradiciones orales, la transmisión de los oficios- y uno de los ejes de este programa es la recuperación de las labores típicas del campo relacionadas con el pan, como son la siembra del trigo, la siega o la malla.

Ayer tocó la siembra. Eran sobre las diez de la mañana cuando los niños salieron del auditorio, camino de la finca de Loncras, una parcela de cinco “cuncas” -algo más de 250 metros cuadrados- cedida por Manuela Eiras, “Nela” que también colabora en la fiesta de la tradición.

La tierra ya estaba preparada desde hace unos días, pero todas las demás tareas ejecutadas ayer fueron de modo natural, como se hacían antaño. Los mayores les iban explicando a los niños tanto la forma de sembrar el cereal como de utilizar los aparejos. Algunos de los mayores incluso trabajaron como el que más, pese a su edad. Es el caso de José Burés, “José do Rato”, que a sus 95 años tiene un pequeño museo de aparejos antiguos de labranza y de utensilios del hogar, y que ayer fue hasta Loncras con un arado romano, convertido ya poco menos que en un tesoro arqueológico.

La actividad fue amenizada por la música de panderetas de un grupo de vecinas del lugar de Moldes, que también participan en el proyecto, y de los alumnos de la escuela de este instrumento de la asociación de padres de alumnos del Xesús Ferro Couselo. Mientras, los miembros de la asociación de discapacitados Asdivalu montó el espantapájaros con material de reciclaje que diseñaron las últimas semanas, y que este año emula un robot con aparejos que hacen ruido con el viento para que los pájaros no se posen sobre el trigo.

Y al terminar el trabajo, sobre la una de la tarde, niños y mayores se reunieron a merendar -lo que en Valga conocen como “parva”-, en la que hubo desde queso y chorizo hasta sardinas. La próxima cita de este ciclo anual que está recuperando Valga es la siega, y se producirá sobre el mes de agosto. Luego será el turno de la malla.

FARO DE VIGO, 01/05/13

El Seprona descubre en Valga veinte bolsas con cebos de carne envenenada.

La muerte de tres aves puso a la Guardia Civil sobre la pista de una práctica detectada en varios puntos de la provincia

Una veintena de bolsas cargadas con cebos envenenados. Este es el hallazgo que el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil acaba de realizar en un monte de la localidad arousana de Valga. Un episodio que, por lo visto, está lejos de constituir un hecho aislado.

Fue la muerte de tres aves, a mediados de este mes, lo que puso al Seprona sobre la pista de que algo extraño podría estar sucediendo en el lugar de As Cernadas (Valga). El rastreo de los agentes dio sus frutos semanas más tarde, cuando se toparon con las veinte bolsas que, sospecharon de inmediato, podían contener cebos impregnados de alguna sustancia tóxica. La carne fue enviada al centro de recuperación de aves de Cotorredondo. Su análisis reveló que los restos contenían altas dosis de estricnina.

Desde Tui hasta Arousa

Fuentes de la Guardia Civil desvelaron ayer que este tipo de prácticas delictivas se han detectado en diferentes puntos de la provincia de Pontevedra durante los últimos meses. Tui, Vigo, Poio, Armenteira, Vilagarcía y ahora Valga son algunos de los lugares en los que se han producido hallazgos semejantes.

Olga Costa, presidenta de la sociedad protectora de animales de Cambados, confirma la apreciación del Seprona. «Nos consta que, además de carne con elementos como agujas y alfileres, que causan un daño atroz a los animales, varios perros han muerto en diferentes lugares de la provincia después de comer restos de carne en el monte», indica la voluntaria arousana: «Tiene que ser -concluye- un veneno fulminante».

LA VOZ DE GALICIA, 28/04/13

Valga vence a los ´franceses´ en un solo día de fiesta.

?ltimamente se habla mucho de las relaciones entre España y Francia. Y no solo porque en el país vecino veten al mejillón gallego, sino por la rivalidad deportiva, los guiñoles utilizados para ridiculizar a personajes como Rafa Nadal y tantas otras cuestiones. Pero claro, lo de ahora no tiene nada que ver con lo que ocurría hace más de dos siglos, cuando franceses y españoles dirimían sus diferencias en el campo de batalla.

Aquellas eran luchas sangrientas, en zonas de guerra como la de Casal do Eirigo, un lugar del Concello de Valga en el que se libró una cruenta batalla por la independencia y en la que los lugareños, armados con palos, azadas, horquillas y mucho corazón, plantaron cara a las tropas invasoras, las del mismísimo Napoleón.

Ocurrió, como queda dicho, hace más de doscientos años, y evidentemente, como cualquier guerra, aquello fue una tragedia. Pero hoy en día el recuerdo de lo sucedido es motivo de fiesta y reflexión histórica y cultural, como volvió a comprobarse ayer.

Y es que el Concello de Valga organiza la recreación de la batalla de Casal do Eirigo, convertida ya en un acontecimiento social y una especie de romería a la que acuden numerosos espectadores, tanto de este como de otros municipios de las comarcas de Caldas, O Salnés, Barbanza, O Sar, Santiago y tantas otras de Galicia.

Lo hacen atraídos por la vistosidad de la recreación bélica, por el colorido de los uniformes y por la plasticidad de las peleas que se recrean en el campo de batalla de la Capela da Saúde.

A pesar de lo inestable de la jornada, por momentos gélida y tormentosa, Valga volvió a convertir ese lugar, durante la tarde de ayer, en punto de encuentro para curiosos, amantes de la historia, nostálgicos y gentes de bien con ganas de diversión.

Unos y otros pasaron revista a las tropas, vieron desfilar a los soldados, asistieron al izado de banderas y presenciaron con detenimiento -y a veces admiración- tanto la recreación de la batalla como la puesta en escena de una obra teatral inspirada en ella. Fue, como queda dicho, una tarde para rememorar la historia, aunque también para disfrutar del momento con la música folclórica, alguna que otra degustación y el ambiente festivo que suele acompañar a estos acontecimientos.

En el Concello de Valga no hay tiempo para aburrirse, y no solo eso, sino que también podría decirse que hay mucho tiempo para disfrutar de originales propuestas. Sin ir más lejos, ayer se desplegó la recreación de la batalla de Casal do Eirigo, y cuando aún resuena el estruendo de los cañones y huele a la pólvora de las armas francesas resulta que se afronta ya la quinta edición del “Encuentro Intergeneracional” basado en la siembra de los cereales, y más concretamente en el proceso de plantación del trigo. Se trata de una iniciativa en la que compartir experiencias entre los vecinos de más edad y los niños, de tal forma que unos y otros participan en el proceso de siembra, como más adelante harán en el de recolección, en la “malla” y en otros programas que, básicamente, tratan de mantener vivas viejas tradiciones o métodos de trabajo en el rural. La cita para la siembra es el martes, desde las 10 horas, en un acto que culminará a mediodía con una merienda campestre. El Concello, como organizador, anima a participar a todos los vecinos y recuerda que se lleva a cabo en colaboración con entidades como las asociaciones A Eira, Axentiva, Asdivalu, Valgabule, Mulleres Rurais Albor y, por supuesto, con los colegios Xesús Ferro Couselo y Baño.

FARO DE VIG0, 28/04/13

Casal do Eirigo todavía sabe cómo derrotar a los franceses.

RECREACI?N BATALLA CASAL DE EIRIGO VALGA /

Valga celebra el 204 aniversario de la victoria en batalla de los campesinos locales contra las tropas napoleónicas.

Van 204 años desde que aquel 27 de abril de 1809 los campesinos de Valga lograron derrotar al ejército napoleónico. Más de dos siglos en los que todavía se recuerda la gesta, heroica, de cómo aquel grupo armado con azadas y aperos plantó cara y causó tan importantes bajas a las tropas francesas, que contaban con secciones de caballería e incluso artillería y, según las crónicas, superaban en mucho el número de contrincantes. Los combatientes se encontraron en Casal do Eirigo y allí quedaron para siempre aquellos ecos de la batalla.
La recreación de la contienda en el tiempo moderno es desde hace mucho un evento de masas y así volvió a quedar patente ayer, a los pies de la Capilla de la Salud.
La jornada festiva impresionó de nuevo por las impactantes actuaciones con traje de época y armas simuladas. Pero contó con otros atractivos. Algunos, ya un clásico, como el vistoso desfile de participantes, la recepción y revista a las tropas que pasa el alcalde, el izado de banderas y la interpretación de himnos de los países participantes en la contienda (Portugal, Francia, Inglaterra y España), la lectura de los méritos de aquel episodio y el recuerdo a los caídos.
La fiesta, no obstante, también se reinventa. Y lo hizo con una degustación de mejillones y bollos preñados y con una cena con baile y karaoke, además de premios y sorteos entre todos los participantes.
Tampoco faltó la representación escénica ??Non Pasarán?, a cargo de la Escuela Municipal de Teatro y vecinos.

DIARIO DE AROUSA, 28/04/13