Una mujer que iba en tren hasta A Coruña a vender el pez.
La lamprea y su pesca están muy vinculados a la historia de Pontecesures. Evitó que muchas familias pasasen hambre en tiempos difíciles -fue alimento y fuente de recursos económicos-, hasta el extremo de que «lo llevamos en la sangre», en palabras de José Barreiro.
?l, por ejemplo, explica que al menos hasta su bisabuelo fueron valeiros, y que una abuela «comproba lampreas por todo el río Ulla y luego iba en tren a venderlas a Santiago y A Coruña».
Por ello, le encanta trabajar en las cercanías del muelle de Pontecesures, y sabe que a los vecinos también les gusta ver a los valeiros.
La unión entre el pueblo y este oficio tradicional se nota tanto en el hecho de que en las fiestas del Carmen -patrona de los marineros- hay un «desfile valeiro» como en el de que la villa consagra su fiesta gastronómica principal a la lamprea. «Al principio va cara y suelen comprarla solo los restaurantes, pero después, cuando anda sobre los 15 euros, la coje mucha gente de Pontecesures para hacer una comida de a diario o de fin de semana», añade.
La mayoría de los valeiros son de Pontecesures, aunque en los últimos años también se dedican a esta especie pescadores de Rianxo o Carril.
Faro de Vigo
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