El presidente del Náutico exige una reparación urgente para una “instalación deplorable”.
La obra de Cesures continúa siendo una demanda histórica a expensas de la respuesta de la Xunta de Galicia.

El presidente del Náutico Pontecesures, Ángel Barreiro, exige una actuación urgente en las instalaciones y señala “no podemos tener una entidad que es referente aportando deportistas al equipo nacional en unas condiciones así, deplorables”.
Barreiro se reunió hace apenas unos días con la alcaldesa de Cesures, Maite Tocino; con el presidente de la Federación Galega de Piragüismo, José Alfredo Bea; y con el nuevo secretario xeral para o Deporte, Roberto García. El objetivo de esta reunión, tal y como apuntó el presidente del Náutico, era precisamente transmitirle esta urgencia al nuevo secretario xeral que se incorporó en enero tras el cese de José Ramón Lete. “A nivel deportivo ya se ejecutaron muchas obras en toda Galicia y ahora ya nos toca a nosotros”, apunta Barreiro.

El presidente del Náutico insiste en que atraviesan esta situación ya desde 2019, pero con el paso del tiempo es algo cada vez más insostenible. “Tenemos unas instalaciones que se quedan pequeñas, el sistema de agua caliente falla, algunas puertas se atrancan y ya han frustrado entrenamientos al no poder sacar los barcos por ellas, en el gimnasio entra aire y el parqué está levantado. En definitiva, la instalación está totalmente deteriorada, y aún por encima tenemos muchísima actividad”, explica Barreiro.
Un club con 434 licencias
Solo en 2025 asegura que tuvieron un total de 434 licencias, cifra que se entiende al conocer el contexto de esta infraestructura. Y es que el Náutico de Cesures es también el eje comarcal para la actividad náutica de los concellos limítrofes que no tienen clubs propios y desarrollan su actividad en este espacio, como Valga, Padrón, Rois y Dodro. “Somos el centro náutico de referencia para toda esta comarca”, insiste.
Este deterioro en las instalaciones afecta también a los materiales, ya que la entidad se ve obligada a utilizar grandes contenedores para almacenar sus embarcaciones, la estación depuradora, o incluso una gasolinera cercana para aparcar las furgonetas del club. “Todo esto está mermando las condiciones y la calidad del trabajo que hacemos”, reclama.
Un presupuesto inasumible
Uno de los principales problemas que atravesó el Náutico fue el presupuesto de la obra, ya que la misma regidora explicó hace unos meses que la inversión que se planteó era inasumible para el gobierno local con una inversión de un millón y medio de euros y una aportación municipal de 900.000 euros del total.
En noviembre el Concello presentó en el registro un nuevo proyecto para la mejora y ampliación de este espacio con un presupuesto total de 800.000 euros. Tras poner sobre la mesa esta nueva propuesta el gobierno local quedó a la espera de la aprobación de la Xunta para su financiación.
Por todo ello, Barreiro insiste en que todo está ya listo para su licitación. “Se redujo el coste de la obra, todos los permisos están en vigor, lo que queremos es que se haga ya y no estar entre reuniones y reuniones porque los afectados al final son los deportistas”, sentencia.
Diario de Arousa
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