Cecilia Tarela se siente perseguida
La cruenta batalla política, y por momentos judicial, que mantienen el BNG de Pontecesures y el concejal independiente Luis Sabariz escribe un nuevo capítulo. Esta vez es la número 2 de los frentistas la que actúa, y lo hace con una denuncia presentada ante la Guardia Civil en la que asegura que Sabariz la “vigila” o la “sigue”.
La nacionalista Cecilia Tarela Barreiro no pide que se adopten medidas preventivas, que se le tome declaración o que se le detenga, sino que simplemente se limita a denunciar en el cuartel que se siente “perseguida”.
Luis Sabariz niega rotundamente los hechos y se muestra tanto dolido como indignado. Asegura que se le está causando un daño moral, familiar y laboral enorme, a lo que añade que todo obedece a una estrategia política del BNG, “que trata de amordazarme para que no pueda ejercer mi labor de oposición haciendo creer a los vecinos que soy algo así como un acosador o que estoy mal de la cabeza”.
En la denuncia de Cecilia Tarela, que ella misma remitió a los medios de comunicación “para que todo el mundo sepa cómo ocurrieron los hechos”, se explica que a las 21.30 horas del miércoles, “cuando salí del domicilio de mis padres en la calle Sagasta número 8 de Pontecesures, en un vehículo de marca Peugeot 206, pude observar como el vecino y concejal de la oposición Luis Ángel Sabariz Rolán detenía el vehículo en el que circulaba y esperó a que yo pasase” (delante).
Al parecer, cuando la concejala nacionalista rebasó al independiente “comenzó a seguirme hasta las inmediaciones de mi domicilio, en la localidad de Padrón”.
Dicho esto, la frentista asegura que “no es la primera vez que observo a Sabariz merodeando por las inmediaciones de mi domicilio”.
Incluso llega a plantear en su denuncia que “en una ocasión anterior, en julio o agosto, mi pareja circulaba en un coche de mi propiedad y pudo detectar el seguimiento de Luis Ángel Sabariz, y en lugar de dirigirse hacia su domicilio de Padrón continuó hasta la parroquia de Pazos ??más adelante, en dirección a Santiago??, comprobando que Sabariz le siguió hasta la misma”.
Para terminar, apunta que “este tipo de seguimiento” también habría sido efectuado al alcalde, Manuel Luis Álvarez Angueira, en la parroquia rianxeira de Taragoña.
Ante todo esto Luis Sabariz quiso hacer pública su versión de los hechos y mostrar su profunda indignación por los mismos. Empezando por lo último, niega haber perseguido al alcalde Álvarez Angueira. Lo que hizo, y esto ocurrió hace años, fue “abrir una investigación” para demostrar que el regidor vivía en otra localidad mientras que familiares del nacionalista estaban empadronados en Pontecesures, lo cual era un elemento clave con motivo del proceso electoral que se vivía entonces.
Respecto a la denuncia de Cecilia Tarela, la define como “vergonzosa y humillante”, además de rechazar “la lamentable actitud del BNG” y negar cualquier seguimiento a Cecilia Tarela o a su pareja.
“Ni siquiera conozco físicamente al compañero de Cecilia; no tengo la menor idea de quién es y ni siquiera me importa”, espeta. A lo que añade que pasa por la parroquia de Pazos “en infinidad de ocasiones”, y pudo haberlo hecho cuando también se encontraba allí la pareja de la concejala.
Respecto a lo del miércoles de Ceniza, “fui a Padrón, como en tantas otras ocasiones, y aunque sé dónde es la casa de los padres de Cecilia en Pontecesures, no tengo ni idea de dónde vive ella en Padrón; y si no sé cual es su casa no pude vigilarla allí; como tampoco soy consciente de haberla seguido en ningún momento, por lo que simplemente pudo haber coincidido que mi coche fuera detrás del suyo”.
Lo que sucede es que “todo esto parece una tomadura de pelo con una intencionalidad claramente política para desacreditarme”. Al hilo de esto, Sabariz lamenta que “se me hace un daño muy grande porque quieren hacer creer a los vecinos que estoy loco y que soy una persona obsesiva; quieren que cale eso en la sociedad y esto no se puede consentir, pues no se puede jugar así con las personas”.
El independiente apostilla que él tiene “hijos, mujer y trabajo, por lo que no puedo quedar como un loco y no puedo estar expuesto a este linchamiento político; puede que ella (Cecilia Tarela) tenga poco que perder, pero para mi esto es muy grave”.
Está plenamente convencido de que esta “sucia estrategia solo es un intento por callarme para que ellos puedan campar a sus anchas”.
Termina diciendo que “esto es un pueblo pequeño y todos podemos coincidir en coche o andando a lo largo del día, y un día tras otro”.
FARO DE VIGO, 24/02/12

