Diez jueces de paz resuelven en la comarca los conflictos vecinales.

Llevan el registro civil, tramitan conciliaciones y celebran juicios de faltas

Los juzgados de la comarca, como casi todos los juzgados españoles, están colapsados. A estas alturas ya nadie se sorprende si tiene que esperar diez años por un juicio. Pero esa demora podría ser todavía mayor de no ser por los jueces de paz, una figura a medio camino entre el reconocimiento social y la carrera judicial que se encarga de todos los trámites del registro civil y los conflictos vecinales en aquellas localidades pequeñas que carecen de juzgados. Su labor, escasamente reconocida, impide que esa saturación de las salas ordinarias llegue a cifras insostenibles.
En la comarca hay diez jueces de paz. Ejercen esa labor vecinos o expertos en leyes que trabajan en dependencias municipales o en locales cedidos para esa función. Los hay en Vilanova, A Illa, O Grove, Meis, Ribadumia, Meaño, Sanxenxo, Catoira, Valga y Pontecesures. El primero, a cargo en la actualidad de Pablo Ventoso, es el más antiguo de la comarca.
Su funcionamiento lo regula la Ley de Enjuiciamiento del año 1855. Desde esa fecha, con altibajos, hubo jueces de paz en muchos ayuntamientos gallegos. Las dificultades que antaño tenían los vecinos para desplazarse a los escasos juzgados y la necesidad, en el presente, de acercar la justicia al ciudadano, y a la vez quitar carga de trabajo a las salas ordinarias, justifican que siga en pie una institución que data de mediados del siglo XIX.

Elegidos por la corporación
Es la corporación municipal la que elige al juez de paz. Tradicionalmente era un vecino muy respetado, alguien que contaba con el reconocimiento de sus parroquianos. Ahora sigue siendo así en muchos casos, aunque cada vez más son personas con conocimientos en leyes, licenciados en Derecho, procuradores o abogados que adquieren así una valiosa experiencia para el posterior ejercicio de su profesión.
Su principal misión es el registro de los matrimonios, nacimientos y defunciones que se producen en el municipio en el que ejercen su labor. Pero también se encargan de actos de conciliación, es decir, de mediar entre los vecinos para evitar que sus diferencias acaben en los juzgados. No siempre lo logran, pero al menos en A Illa, donde Pablo Iglesias es juez de paz desde hace ocho años, el 65% de los casos se resuelven satisfactoriamente.
También se celebran juicios de faltas, aquellos estipulados por el Código Penal con sanciones que van de los 4 a los 400 euros por persona y día. Generalmente son por conflictos vecinales, casi siempre por calumnias e insultos, aunque también se pueden juzgar pequeños hurtos.

LA VOZ DE GALICIA, 20/03/11

Un cargo copado por los hombres en el que se gana de 100 a 300 euros al mes.

La mayoría de los jueces de paz lo son por devoción porque las retribuciones que perciben no son para echar cohetes. Varían en función de la entidad poblacional del municipio. Así por ejemplo, en los de menos de 5.000 habitantes, como Catoira, rondan los cien euros al mes; en los de más de 5.000, como Meis, unos doscientos euros; y en los de más de 7.000 habitantes, como puede ser Vilanova, las retribuciones no llegan a los trescientos euros.
Los jueces de paz suelen ser vecinos del municipio y casi siempre hombres. En Arousa son siete de diez y la mayoría repiten en el cargo. En algunas ocasiones hasta por quinta vez, pues acumulan más de 20 años en ejercicio, como es el caso de Vilanova.
En cuanto a su grado de formación, varía mucho. La jueza de Meis, por ejemplo, estudió Derecho y el de Catoira llegó a tercero de carrera, pero otros son legos en la materia. En todo caso, todos están asesorados por el personal del juzgado que vela por que se cumplan los procedimientos según la legalidad vigente.

Atención al público
Los horarios de atención al público también varían en función de la entidad del juzgado. Los pequeños, que dependen de los ayuntamientos tienen horarios más restringidos. En Catoira, por ejemplo, el juez solo atiende al público tres horas a la semana, de 10.30 a 12.00 horas, los martes y jueves; en Ribadumia, de 9.00 a 11.00 horas, de lunes a viernes; y en Meis cierran la puerta a las 12.30 horas. Los juzgados dependientes de la Administración de Justicia, como O Grove, Vilanova, Valga, Pontecesures y Meaño, están abiertos toda la mañana.
También hay disparidad en el perfil de los trabajadores de los juzgados. Los hay funcionarios dependientes de la Administración de Justicia y los hay que no tienen este rango y forman parte de las plantillas de los ayuntamientos.
En Vilanova por ejemplo hay cuatro funcionarios de plantilla aunque, actualmente, hay una plaza sin cubrir. Allí han perdido población tras la segregación de A Illa mientras que en Pontecesures atienden a más gente de la que figura en el censo por ser este un concello con mucha población flotante dado su carácter de ciudad dormitorio.

LA VOZ DE GALICIA, 20/03/11

La mujer que denunció al marido por no quedar embarazada.

El trabajo en los juzgados de paz está lleno de rutina: registrar nacimientos y defunciones, realizar notificaciones, tramitar exhortos del juzgado y, en casos más contados, la celebración de actos de conciliación y juicios de faltas. Pero los juzgados no están exentos de un nutrido anecdotario. En Pontecesures, por ejemplo, se dieron hace muchos años dos casos de esos que no dejan de sorprender. El de un hombre que fue a registrar a su hijo y declaró que era de madre desconocida y el de una mujer que denunció a su marido porque no la dejaba embarazada. Hoy el matrimonio tiene varios hijos.
En una ocasión también acudió una mujer que estaba a punto de separarse de su marido y quiso cambiarle el apellido del hijo alegando que su esposo no era el padre. Este se negó y hubo que recurrir a la prueba de paternidad. Finalmente, el vástago cambió su apellido.

LA VOZ DE GALICIA, 20/03/11

Los niños del Ferro Couselo, de Valga, entrevistan a su alcalde.

El agua es el tema central del programa Voz Natura de este año y en el colegio Ferro Couselo de Valga han puesto en marcha varios proyectos relacionados con ello. El último de ellos está vinculado con otro empeño de este centro educativo: el de que los escolares conozcan su entorno para aprender a respetarlo y, en el futuro, ayudar a mejorarlo.
Y como pocas personas hay que conozcan mejor los municipios que sus alcaldes, el colegio pidió al regidor valgués, José María Bello Maneiro, que acudiese al centro para dejarse entrevistar por los alumnos. Ayer fue la cita. A las diez de la mañana Bello estaba en el colegio de Cordeiro para participar en esta charla con los niños de sexto curso.
El tema central, por supuesto, el agua. El alcalde respondió a las preguntas de los alumnos, que se interesaron por la traída y la depuración del agua y también por las fuentes y los ríos.
Durante ese interesante intercambio se habló también de la riqueza piscícola de Valga y de las actividades relacionadas con ello, como es la captura de la anguila, que se traduce en una fiesta gastronómica a finales de agosto.
El Ecomuseo es otra de las iniciativas de este municipio de Baixo Ulla en la que el agua está muy presente. No hay que olvidar que algunos de los parajes que incluye, como las Fervenzas de Parafita, Mina Mercedes o la playa fluvial de Vilarello, dependen directamente del agua.
También se trataron algunos problemas que todavía existen. El alcalde, por ejemplo, reconoció que en las zonas altas del municipio aún hay problemas de suministro durante el verano, un problema que espera solucionar próximamente. Bello Maneiro les habló de algunos proyectos que quiere impulsar y también recordó las utilidades que el río tenía en el pasado y los cambios con respecto a la actualidad.
Al final de la visita, los alumnos de sexto le entregaron al alcalde un calendario y un recuerdo de la campaña de ayuda al Sáhara en la que están participando. Por su parte, el regidor animó a los escolares a prepararse para el futuro y les habló de lo importante que es su formación.

LA VOZ DE GALICIA, 18/03/11

El alcalde de Valga apela a la ley a la hora de exigir retranqueos en Coto.

En cuanto a las acusaciones vertidas por Elena López en relación a que el Concello no le dejaría construir un muro en su finca de Coto como «represalia» por el contexto de pleitos y desencuentros que mantienen ambas partes, Bello Maneiro reaccionó con otra acusación. «Esta persoa minte continuamente».
El alcalde afirma que el Concello le está exigiendo a esta vecina ni más ni menos que lo que exige la ley. «Pola parte de abaixo [la pista que llega a Extrugasa] é a lei a que di que hai que retranquear metro e medio. E na outra pista [la construida para dar acceso al paso elevado y a la que se refería Elena López el pasado viernes] o que se lle di é que ten que levantar o muro pola liña de expropiación pois pagóuselle por un terreo que agora hai que ocupar».
Elena López se opuso en su día al precio tasado por su finca en el proceso de ocupación de los terrenos para construir una carretera de acceso al paso elevado de Coto y consiguió que el jurado le pagase hasta el triple de la valoración inicial. Ahora quiere levantar un muro y denuncia que a ella se le exige retranquear y al resto de los propietarios no. «O que non se lle pode pedir aos propietarios que cederon voluntariamente os terreos é que retranqueen tamén. Ela si ten que facelo porque ten que respectar a línea de expropiación», apunta Bello Maneiro.
Esta vecina critica que no le otorguen licencia para levantar el cierre y, ante esta situación, optó por iniciar las obras sin el pertinente permiso municipal, obras que fueron paralizadas por el Concello. «Alí foi o asesor xurídico, o aparellador, o delineante, os topógrafos a falar con ela, e sempre botou a todo o mundo fóra», dice el regidor.

LA VOZ DE GALICIA, 16/03/11

ESTE MARTES 15, COMEZO DAS CLASES DE “BAILOTERAPIA” NO PAVILL?N POLIDEPORTIVO DE CORDEIRO

O vindeiro martes 15 de marzo, en horario de 21-22h., comezarán as clases de Bailoterapia no pavillón polideportivo de Beiro-Cordeiro, enmarcadas dentro das actividades ofertadas polo Ximnasio Municipal de Valga.
A Bailoterapia, é unha especie de exercicio areóbico, moi de moda, dende fai anos, en Venezuela, que consiste en facer exercicio ó ritmo da musica caribeña (cumbia, merengue, salsa, bachata…). Con isto conseguese relaxarse, liberar estrés, queimar calorias, aprender mellor os pasos de baile da musica festeira e divertirse. Non é preciso vir en parella e vale para todalas idades.
A primeira clase será sempre gratis,para que poidas probar si che gusta. O precio das clases e de tan so 15 euros ó mes.
Para apuntarse e solicitar máis información, chamar a profesora-monitora Evelyn no telefono 630-29 17 78. Esta profesora ademais é a encargada de impartir clases de “Bailoterapia” no pavillón universitario de Pontevedra, Sanxenxo, Portonovo e Campo Lameiro.