Una familia de Pontecesures acoge a un migrante al que le negaron la petición de asilo: «É un rapaz de 22 aniños… Como o iamos deixar quedar só na rúa?».

Manuel y María Luz abrieron las puertas de su casa a Assane, un rapaz senegalés con el que su familia trabó amistad tras su llegada a Valga

Asus ochenta y tantos años, a Antonio a veces los pies le engañan. Pese a su andar titubeante, este vecino de Valga sigue saliendo de casa para dar paseos y hacer recados. Un día, cuando se dirigía a la farmacia, su camino se cruzó con el de Assane Sall, uno de los migrantes alojados desde diciembre en el hotel Corona de Galicia. «O rapaz veu que o meu pai tiña algunhas dificultades para caminar e foino acompañando», explica Manuel el hijo de Antonio. Aquel encuentro iba a cambiar su vida. Y la de muchas otras personas. Empezando por el propio Assane, quien tras ver rechazada su petición de asilo, se veía solo y en la calle. Sin embargo hace una semana vive en casa de Manuel y María Luz un matrimonio de Pontecesures que lo ha acogido y que está dispuesto a acompañarlo en un camino que, bien lo saben, no estará libre de dificultades y obstáculos.

Pero vayamos por partes. Los padres de Manuel viven al lado del Corona de Galicia. Antonio no tardó en darse cuenta de que el rapaz que había conocido en su viaje hacia la farmacia solía estar solo. «A maioría dos que están aí tiñan xa un grupo de amigos pero el non coñecía a ninguén», cuenta Manuel. Sus padres y los vecinos de estos fueron, poco a poco, haciendo migas con un muchacho sonriente y tímido del que los mantenía apartados por el idioma. Pero no hay barrera que no se salte si hay ganas de hacerlo: aunque Assane apenas sabía unas palabras en español, pese a que sus nuevos amigos no sabían ni pizca de francés, consiguieron ir tendiendo puentes. «Eu, que vou ver aos meus pais todos os días, coñecino alí», cuenta Manuel.

La historia del muchacho lo conmovió: con 22 años, ya lleva vividas demasiadas pesadillas. Salió de su país, Senegal, por un conflicto entre familias y una amenaza de muerte. Cruzó el mar desde Dakar hasta Tenerife en un cayuco. «Pasou oito días no mar, catro sen comer», les había contado. Tras un mes en la isla, fue enviado a Alcalá de Henares, «e alí puido conseguir un teléfono e falar coa súa nai». Dos meses después llegó a Valga.

«Fumos coñecendo ao rapaz e conlléndolle aprecio, porque é moi bo, sempre quere botar unha man» cuenta Manuel. Así que él se alegró cuando el muchacho llegó un día y le comunicó que se marchaba a Huelva. «Pensei que era unha boa noticia. Mesmo fun comprarlle uns tenis para que os levase», recuerda Manuel. Y su hija Soraya, quiso regalarle también una chaqueta. «Cando lla fun levar vin que algo non ía ben, que estaba moi triste, moi angustiado», recuerda ella. «Le conte mi problema» apunta Assane en su vacilante español: habían rechazado su petición de asilo y tenía que marcharse. Como no tenía donde ir eligió Huelva, hacia donde iba otro de los migrantes alojados en el Corona de Galicia, «No amigos, no familia, no casa», decía el rapaz.

A Manuel aquella revelación le puso los pelos de punta. Al principio pensó estar entendiendo mal «Pero que lle fan a esta xente? Como ían deixar a este rapaz, que é un neno, só na rúa?». Así que fue al centro de refugiados a confirmar la historia y, tras hacerlo, decidió que algo tendría que hacer. «Marcha aquel día; ás oito da tarde saíalle o autobús dende Santiago», recuerda Manuel. Así que se fue a su casa y le expuso la situación a María Luz, su mujer. «Ou deixamos que se vaia por aí, só, ou acollémolo, Ti que dis?, le planteó. El matrimonio tiene dos hijos: Soraya y Manuel. Pensando en ellos, tomaron la decisión que ya conocen: desde hace aproximadamente una semana, Assane vive en su casa. «Cando llo fomos comunicar ao centro, non lles pareceu moi ben.. Pero a el cambioulle a cara cando lle dixemos que podía quedar connosco» cuenta Manuel. «E se sae mal? dicíannos. Pois hai tantas cousas que poden sair mal…Non?», sigue narrando.

Desde que llegó a casa, Assane no ha dejado que dar muestras de agradecimiento. «Se varres, quítache a escoba da man e ponse el a facelo» cuenta su «familia española». «Non estamos a falar dun bebé, que da moitos traballos. Falamos dun rapaz ao que imos tentar axudar a buscar un futuro», De entrada, han encontrado una academia al lado de casa donde el joven ha empezado a recibir clases de español. «Na casa non cambiou nada. O único que madrugamos máis, porque el se levanta ás cinco da mañá para rezar, e agora que ven o Ramadán non pode comer en todo o día. Nós somos ateos, pero respectamos as súas crenzas», cuenta María Luz.

A Assane, que llegó a España con algunos estudios, le gustaría poder formarse y trabajar como mecánico. «Pero para iso, como para traballar, ten que ter papeis…As normas están moi mal montadas, meten a esta xente nun círculo vicioso», explica Soraya. No puede ocultar lo orgullosa que está de su familia. «Cando Assane fale un pouco mellor español teño que explicarlle que non todo o mundo aquí e como os meus pais», dice esbozando una sonrisa.

Son las once de la mañana. Assane y Manuel salen a dar un paseo. «O fútbol non lle gusta, pero a ximnasia si, dá unhas piruetas impresionantes», señala. Visitan a los abuelos y, de vuelta a casa, usan Google Earth, para ver la aldea de Assane. Allí quedaron sus padres y tres hermanos pequeños, «Igual non os volve a ver máis, porque non quere voltar a Senegal. Cada vez que o penso, sinto pena por todos eles», dice Manuel.

La Voz de Galicia

Los refugiados africanos llegarán a Valga de forma escalonada.

Los migrantes, que huyen de países en conflicto, se alojarán en un hotel y darán prioridad a su formación para poder trabajar

La cuenta atrás para que Valga acoja a un colectivo de refugiados subsaharianos ha comenzado. El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, confirmó ayer que los ciudadanos africanos llegarán al municipio arousano de forma escalonada, en una secuencia que podría desplegarse entre hoy mismo y el lunes que viene, 16 de diciembre. En cualquier caso, la gestión sobre el terreno de este proceso compete a Rescate, una organización no gubernamental con 64 años de experiencia en el auxilio a víctimas de conflictos bélicos, violencia y desastres naturales, tanto en España como en sus países de origen.

Losada quiso expresar su agradecimiento al alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, con quien la subdelegación está en contacto. «A súa colaboración é moi satisfactoria, ao igual que a foi a dos rexedores de Sanxenxo e Mondariz Balneario, os primeiros concellos da provincia que acolleron migrantes». El subdelegado ratificó, por lo demás, que se trata de 173 personas procedentes de países en conflicto, que están gestionando sus solicitudes de protección internacional.

De acuerdo con la información de la que dispone el Concello de Valga, todos ellos son hombres, cuyas edades están comprendidas entre los veinte y los cuarenta años. Tendrán su residencia en un hotel de la localidad, en el que serán empadronados y podrán hacer su vida con libertad, aunque tendrán que estar presentes en el establecimiento entre las diez de la noche y las siete de la mañana. La única excepción está relacionada con sus necesidades de formación.

La prioridad de Rescate, más allá de las peticiones de asilo que se están cursando, estriba, precisamente, en la formación de los refugiados. En primer lugar, por lo que respecta al aprendizaje de la lengua española y, a continuación, en todo cuanto tenga que ver con sus perfiles laborales. La idea es que, mientras no se resuelva el papeleo, dispongan de permisos de trabajo de dos a cuatro meses en Galicia y puedan contribuir a cubrir las necesidades de trabajo de las empresas de la zona. Casi todos ellos llegarán a Valga desde centros de acogida, como el albergue del Monte do Gozo, en Santiago, y llevan en España entre dos y seis meses.

La Voz de Galicia

El joven de 17 años de Padrón Brais Reboredo logra el título de belleza de Míster RNB A Coruña.

«No solo fue una victoria mía, fue colectiva», señala el vecino de Extramundi, que el próximo año representará a la provincia en el certamen nacional

Brais Reboredo Pérez empezó a cumplir su sueño. El joven de 17 años de Extramundi, en Padrón, obtuvo el título de Míster de belleza de A Coruña en la gala final del certamen Reino Nacional de Belleza (RNB) celebrada el sábado por la noche en Santiago. Brais Reboredo no escondía ayer su felicidad por haber sido elegido Míster RNB A Coruña y, con ello, recoger los frutos del trabajo «de meses de mucha preparación, física y mental», afirmó.

Las primera palabras del joven fueron, además, para mostrar su agradecimiento hacia la organización del certamen, tanto a nivel de Galicia como de España, y hacia sus compañeros que, pese a ser rivales, «siempre estuvieron ahí, apoyándome», aseguró Brais Reboredo, quien no quiso olvidarse tampoco de todas las personas que hicieron posible su triunfo, incluido el equipo humano que está detrás de la organización y que no se ve (maquillaje, peluquería y estética) y el titular del gimnasio al que acude para mejorar su físico, el de Sergio Seco en Padrón.

«No solo fue una victoria mía, fue colectiva», señaló el vecino de Extramundi quien el próximo año representará a la provincia de A Coruña en el certamen nacional de RNB. Además del título de míster, Brais Reboredo salió de la gala con dos bandas especiales: la de mejor rostro y mejor cabello.

Por delante le queda un año de «seguir formándome y preparándome mucho, tanto a nivel físico como mental, para llegar lo más lejos posible y hacer que el nombre de A Coruña destaque», cuenta en alusión al certamen nacional que se celebrará el próximo año.

Sobre la gala final del sábado, el joven cuenta que no tuvo nervios. «Lo di todo. Iba bastante centrado porque el nivel de preparación era mucho mayor que cuando empecé en esto». Para la preparación acude a la academia ModelEdge.

Él fue elegido Míster RNB A Coruña, pero cree que los otros dos compañeros que llegaron a la final también se lo merecían. Agradece a la organización RNB la ocasión que le dio de estar en el certamen y asegura que ganar el título «es de lo mejor que me ha pasado y no voy a dejar escapar esta oportunidad». Por ello, asegura que, de cara a la cita nacional, «voy a por todas, con mucho trabajo y dedicación porque, como dije desde el primer momento, esto no va solo de una cara bonita». Con la humildad del primer día, Brais Reboredo agradece todo el apoyo que ha recibido en su camino hacia el título.

La Voz de Galicia

El actor Diego Anido recibe el premio Maruxa Villanueva.

Antes de la ceremonia de entrega representó la obra teatral O deus do pop

Diego Anido, a la izquierda con el premio, y el alcalde de Padrón, Anxo Arca
Diego Anido, a la izquierda con el premio, y el alcalde de Padrón, Anxo Arca / CEDIDA

El actor compostelano Diego Anido recibió este sábado el Premio de Interpretación Teatral Maruxa Villanueva, entregado por el Concello de Padrón en reconocimiento a su polifacética e innovadora trayectoria en el mundo de la interpretación.

Anido fue la persona escogida por el jurado para alzarse con la vigésimo tercera edición de este galardón, que le fue concedido por su amplia carrera profesional en diversos campos.

Según destacó el jurado, Anido se convirtió en un referente del teatro contemporáneo en Galicia. El actor, que fue nominado a los Goya 2022 por su papel en la película As Bestas, de Rodrigo Sorogoyen, posee el premio Mestre Mateo por su papel en Malencolía.

En la ceremonia de ayer, Diego Anido recibió el premio, consistente en un busto de Maruxa Villanueva, un diploma y 1.200 euros en metálico. De forma previa al acto de entrega, representó en el auditorio municipal padronés un pase de la obra teatral O deus do pop, con gran repercusión entre público y crítica.

Diego Anido durante la representación de la obra 'O deus do pop', antes de la ceremonia de entrega del premio
Diego Anido durante la representación de la obra ‘O deus do pop’, antes de la ceremonia de entrega del premio.

Por su parte, el alcalde, Anxo Arca, quiso destacar «el talento, la trayectoria y el papel como embajador de la cultura gallega» del galardonado, a quien felicitó por su capacidad para innovar «en el teatro de objetos y físico», además de resaltarlo como un «ejemplo de audacia y compromiso artístico». El regidor incidió en la importancia de este galardón, concedido por el Concello para la promoción del arte y la cultura en Galicia.Anido mostró su agradecimiento al Concello y al jurado, destacando «a importancia do premio como recoñecemento ao teatro galego e ás novas formas de expresión artística».

El Correo Gallego

Una familia de Padrón pide respeto para su hijo, que padece un síndrome que le provoca tics incomprendidos: «Dejen vivir tranquilo a un niño de 14 años que solo quiere ser feliz»

Los padres de Luis Lorenzo Álvarez, diagnosticado de Síndrome de Tourette, reclaman empatía hacia el adolescente que hace sonidos y movimientos de forma involuntaria

«Me veo en la obligación de publicar esta información sobre el síndrome que padece mi hijo, para ver si así la gente ignorante, a la vez que atrevida, tiene algo de empatía y deja de insultar, de poner en duda sus incontrolables gritos y otro tipo de tics que padece. Gracias a mis vecinos, que lo escuchan noche y día y que jamás han dado una sola queja, sino todo lo contrario. Por favor, dejen vivir tranquilo a un niño de 14 años que solo quiere ser feliz».

Este es el mensaje desesperado que la madre de Luis Lorenzo Álvarez, un adolescente de Padrón que hace dos años fue diagnosticado de Síndrome de Tourette, hizo público en las redes sociales después de que en esos días su hijo llegara a casa contando las penurias que sufría en la calle, donde lo insultaban por los tics que le provoca su condición neurológica, sobre todo a nivel vocal. Junto con sus palabras, la madre, Dolores, publicó información sobre el síndrome de Tourette que causa, a los que lo padecen, que emitan sonidos y movimientos que no quieren hacer y que no pueden controlar. «Enfermo mental», «estás loco» y otros tipo de insultos eran y, en parte son, el día a día de Luis, cuando tiene uno de sus tics en la calle. Incluso lo llegaron a agredir en alguna ocasión, cuentan Dolores y su marido, José Ramón.

Precisamente que lo agredan es uno de los grandes miedos de la madre y de ahí su llamamiento desesperado para que «respeten a nuestro hijo, que lo dejen vivir; no pedimos más», aseguran sus padres. En la calle, a Luis le recriminan sus tics pese a que él es «un chico muy abierto y extrovertido» y enseguida trata de explicar el síndrome que padece y siempre pide disculpas, relatan sus progenitores. «Entiendo que la gente le mire y pregunte, pero de ahí a insultarlo y degradarlo…», lamenta Dolores. 

Ella, excepcionalmente, decidió hacer pública una declaración porque su hijo «salía de casa muy feliz, pero llegaba antes de la hora marcada y amargado porque le fastidian la vida y él no hace absolutamente nada para merecerlo», resume muy bien el padre. Y todo ello pese a que, en principio, las personas diagnosticadas de Síndrome de Tourette con síntomas más leves que los de Luis no quieren salir a la calle, pero él es todo lo contrario. «Casi tienes que meterlo en casa porque es un chico muy disfrutón, que quiere hacer su vida», explica Dolores. 

Los padres, el hermano, y el propio Luis, son conscientes de que tiene tics «muy complicados socialmente», alguno incluso de tipo racista y xenófobo, pero el adolescente no puede evitarlo y, en su momento, incluso llegó sentir culpa por lo que decía o hacía, afirma su madre. «Él es un sol, es todo lo contrario a lo que a veces hace o dice sin poder evitarlo; es un chico disfrutón que quiere que le permitan hacer una vida normal, pero esta sociedad solo le pone trabas», añade el padre de Luis, que lo define como un «luchador». También quiere dedicar unas palabras a su otro hijo, José Ramón, de 19 años, de quien dice que le aporta mucha seguridad a su hermano pequeño, sobre todo fuera de casa. 

Luchador, disfrutón, deportista, sociable, cariñoso… Son algunos de los calificativos con los que la familia de Luis se refiere a él. Pero, ¿cómo se siente el adolescente? «Ni mal ni bien. La gente se pasa insultándome; si me preguntan qué me pasa, les contesto y, si no, me cabreo», cuenta abiertamente Luis. Este curso, al igual que los últimos meses del anterior, tratará de recibir atención educativa domiciliaria, con la idea de finalizar los estudios de Secundaria y encaminarse hacia los de mecánica de automóvil. Es lo que le gusta, pero también la música, la pintura y los deportes. De hecho, la bicicleta es una de sus pasiones y una de las actividades que le ayudan a rebajar la ansiedad y, con ella, los tics.

«Tengo muy buenos amigos y siempre me defienden», explica Luis, quien menciona a uno que incluso lloró cuando alguien lo intentó agredir. La familia tiene palabras de agradecimiento para los médicos que lo atienden y para sus respectivos centros de trabajo, por las facilidades que le han dado para poder atender las necesidades de Luis. José Ramón está empleado en la empresa Aluminios Cortizo y le facilitaron el poder trabajar siempre en turno de tarde. Dolores trabaja en la biblioteca del Concello de Padrón y cuenta que, al día siguiente de su publicación en las redes sociales, publicación que compartió el propio Ayuntamiento, el alcalde Anxo Arca fue a su puesto de trabajo a ofrecerse para todo lo que necesitara e incluso para darle visibilidad al caso de Luis para que dejen de insultarlo y le permitan hacer la vida normal de su edad. 

Luis, pese a todo, da, sin querer, una lección y asegura que «siempre hay que ir con una sonrisa en la cara». Él padece un síndrome, pero los verdaderos enfermos son las personas que no lo respetan, que lo insultan y que no lo dejan hacer su vida y ser feliz. Tras pasar un tiempo con la familia Lorenzo Álvarez, a los calificativos que apunta esta última sobre el adolescente, quizás les falte uno: fuerza. Es lo que emana Luis, cuando emite un sonido o hace un tic, no entendido socialmente y, rápidamente, se disculpa y continúa hablando de su situación y de las ganas que tiene de vivir, libre y tranquilamente, como un adolescente más, que en noviembre cumplirá 15 años. 

Fuerza se, percibe, además en los padres, unos padres que reconocen que «sufren», sobre todo Dolores quien, a día de hoy, confiesa que «lo llevo mal y no acabo de aceptarlo». ¿Cómo no se va a llevar mal que sea la sociedad la que le complique la vida a un adolescente que padece un síndrome, que lo echaran de algunos locales por los tics que tiene involuntariamente o que vivas con miedo a que lleguen a agredirlo por no tener empatía con su situación? 

«Con lo disfrutón que es Luis, más de una vez me he preguntado por qué le ha tocado una condición que le impide disfrutar de lo que más le gusta de la vida, que es la gente», concluye Dolores que, al igual que el resto de su familia, confía en que hacer público el caso de su hijo sirva para que la gente lo respete y lo deje vivir, como un adolescente más.  

A raíz de la publicación en las redes sociales del llamamiento desesperado de la madre, muchos la pararon por la calle para decirle que, ciertamente, pensaban que el adolescente se comportaba así a propósito. Muchos, además, compartieron también la publicación y a Luis le enviaron mensajes de «ánimo». Desde entonces, el trato al chico mejoró y por ello desean que, a partir de hoy, lo siga haciendo y reciba el respeto, la empatía y la comprensión que se merece. 

La Voz de Galicia

María José Lorenzo: «El lector acaba enamorado de este personaje que puede ser un villano».

La escritora nacida en Pontecesures publicó la biografía ficcionada de Juan Carlos Lema Balsas, Zapatones, el mítico peregrino asociado al Camino de Santiago.

María José Lorenzo posa con su libro sobre Zapatones durante una de las presentaciones de la biografía del peregrino
María José Lorenzo posa con su libro sobre Zapatones durante una de las presentaciones de la biografía del peregrino.

Afincada en Madrid desde muy joven, María José Lorenzo desarrolló su faceta profesional como periodista desde mediados de los años 80. Conocida también por sus entrevistas a personalidades representativas de la sociedad española. Como escritora publicó Boda, cárcel y fama y las biografías de las mujeres de la Familia Real: Sofía, la reina de la triste sonrisa, Letizia, la plebeyaElena, la infanta que pudo reinar y Cristina. Historia de una traición.

Su libro está siendo un gran éxito.
Es por Zapatones, un personaje impresionante. Arrastra a una gran cantidad de gente. Es conocido en el mundo entero. Tenemos una presentación del libro en Madrid dentro de unas semanas y ya está cubierto el aforo de cien personas.

¿Se esperaba esta acogida por parte de los lectores?
No. Es algo milagroso. Incluso la Xunta se interesó por el asunto, por medio de Xosé Merelles, director de Turismo de Galicia. Zapatones es un icono o embajador del Xacobeo. Sin embargo, le ignoraron en muchos aspectos y tuve que venir yo, periodista del corazón, para hacer este trabajo.

¿Cómo surgió el proyecto?
Me marché de Galicia y pasé toda mi vida en Madrid. Por cuestiones familiares regresé y escuchaba el nombre de Zapatones. ¿Quién es?, me preguntaba.Y me encontré con un pobre diablo, pero muy conocido. Empecé a investigar y resulta que su historia era muy triste. Para ganar una monedas se hacía fotos con los turistas en la Plaza del Obradoiro vestido de peregrino medieval.

Detrás de Zapatones hay un ser humano que sufre, padece y no tiene una vida fácil

El libro es una mezcla de realidad y ficción.
Como no tenía historia y él fabulaba mucho, pues también fabulé. Es un viaje por el Camino de Santiago donde se conoce al personaje, donde hay un perdón a su madre por abandonarlo de recién nacido.

¿Conoció a Zapatones?
No. Pero hablé con personas que tuvieron relación con él. El periodista Xosé Luis Blanco me ayudó mucho. También un hermano muy amable que me prestó su colaboración. Zapatones decía que no sabía nada de su padres, pero eso fue tan fácil de descubrir como ir al registro, donde está rodo. Tenía una vida tan pobre que fabulaba mucho para protegerse. Por eso el lector acaba enamorado de este gran personaje que puede ser un villano. No siempre despertaba simpatías.

Asociaciones de empresarios le regalan una nueva capa a 'Zapatones'
Juan Carlos Lema Balsas, Zapatones.

¿Tiene más recorrido este personaje?
El libro está siendo una promoción bárbara del Xacobeo, como en su día hicieron Fraga y Portomeñe para reactivar este evento internacional. Ahora se necesitaba un Zapatones y a mí (risas).

Se pasaba toda la tarde con Julio Iglesias y luego dormía en un canastro que apenas 
podía pagar

Me refiero a futuras obras…
No sé. Puedo comentar que hay una productora interesada para hacer una película o una serie, pero de momento es una idea.

Zapatones fallece en Pontevedra. ¿Cómo acaba en la ciudad del Lérez?
Porque se encontró con personas maravillosas que le ayudaron mucho como Cuca Vergutini. Un día decidió irse a vivir al albergue de la Peregrina. Pero la última noche decidió pasarla en un banco de la estación y lo encontraron muerto. Dio su último suspiro en Pontevedra en una soledad que no deseo a nungún ser humano. Fue un final trágico, triste, sin nadie que le cogiera la mano.

En pocas palabras, ¿cómo era Zapatones?
Un pobre diablo, pero que ahora se ha convertido en alguien que despierta la simpatía de mucha gente. Presumía de haber estado en la cárcel por robar para subsistir. No era verdad. Le daban dinero para comer y bebía, perdiendo a veces los papeles o comportándose de manera arisca o maleducada. Su vida era peculiar. Se pasaba toda una tarde con Julio Iglesias y luego dormía en un canastro que apenas podía pagar.

En Pontevedra se encontró con personas maravillosas que le ayudaron como Cuca Vergutini

¿Se ve reflejada en algo con Zapatones?
Lo abandonaron al nacer y estuvo tutelado por religiosos hasta la adolescencia, cuando sin capacidad para estudiar acabó nuevamente abandonado. Soy hija de soltera y sé que es duro vivir sin padres o alguno de ellos. Por eso me identifico en cierta medida con Zapatones. Mi madre era pobre y decidió llevarme a Madrid de niña. Tuve que buscarme la vida para estudiar. Por suerte, hubo personas que me ayudaron.

Usted ha escrito biografías no autorizadas de las mujeres de la Familia Real. Este personaje, sin embargo, es de otro mundo totalmente opuesto. 
Escribo sobre las personas. Y cada una tiene sus circunstancias. Detrás de Zapatones hay un ser humano que sufre, padece y no tiene una vida fácil, igual que Sofía, Letizia, Elena o Cristina. Tienen una vida más cómoda, pero en algunos aspectos igual de dura que cualquiera.

¿Algún agradecimiento relacionado con este libro?
A Gonzalo Sáenz, de Literatura Abierta. No es fácil que te apoyen a pesar de tener publicados cuatro libros que funcionaron muy bien.

¿Tiene alguna idea o proyecto?
Tengo pensado sacar otra biografía no autorizada en cuestión de meses que va a levantar ampollas. Será de alguién que pertenece al mundo del corazón.

Amo Pontecesures y lo llevo en el corazón por todos los lugares del mundo que he viajado

No podemos finalizar sin hablar de Pontecesures, su lugar de nacimiento.
Soy una emigrante. Me llevaron a Madrid con 10 años. Amo Pontecesures y lo llevo en el corazón por todos los lugares que he viajado, como México, Argentina, Japón, media Europa… Pero a veces, hay personas que me hacen sentir extranjera cuando me dicen que no puedo opinar porque vengo de fuera.

Diario de Pontevedra