Simulacro en la guardería con el apoyo de la Policía Local y Protección Civil.

Un poco asustados por la irrupción de la Policía Local y Protección Civil tras un aviso de incendio. Así reaccionaron el pasado jueves los alumnos de la escuela infantil de Pontecesures, quizás sin percatarse de que nada era real y de que se trataba, simplemente, de un simulacro. Estaban un “pouco perdidos” y abrumados con las sirenas y señales luminosas de los vehículos de emergencias, relata uno de los agentes que participó en la actividad. “Era a primeira experiencia deste tipo que vivían” y de ahí que hubiera algunos lloros. Pero, por lo demás, el desalojo se llevó a cabo sin mayores problemas, de forma ordenada y siguiendo el protocolo establecido para salvaguardar en todo momento la seguridad de los pequeños.
El foco del incendio se encontraba en la cocina de la escuela que es “o sitio máis factible” para que se produzca un fuego. Educadores, voluntarios y agentes guiaron a los niños hacia la salida “máis alonxada” de las llamas y, como marca el protocolo, utilizando siempre los pasillos y escaleras en lugar de dispositivos como ascensores. Una vez comporbada la total evacuación de la escuela llegó el momento de “atacar” el fuego y aislarlo para evitar su propagación por las instalaciones, cosa de la que se encargaron los voluntarios de Protección Civil. Tanto a ellos como a los agentes de la Policía Local mostró su agradecimiento el gobierno cesureño por contribuir a garantizar la seguridad en las instalaciones municipales, como es el caso de la guardería.

Diario de Arousa

Pontecesures homenajea a sus emigrantes.

La localidad celebró ayer el centenario de una bandera gallega regalada por Sociedad Cesureña en La Habana.

En el año 1912, José Llerena Braña, presidente de la Sociedad Cesureña en La Habana, volvió a su pueblo natal, Pontecesures, con un encargo muy especial: hacer entrega a la Liga de Amigos del Carmen una bandera gallega, de seda natural, que tenía pintado al óleo, en el centro, el puente romano de Cesures a un lado y otro el escudo de Galicia. Esta mañana, los desdencientes de Llerena protagonizaron los actos de celebración del centenario de ese estandarte, cuyo original se conserva enmarcado en el salón de plenos del Concello.

Arrancó la jornada a las once y media, en la calle de A Paxareira, donde reside uno de los nietos de aquel Llerena que vino de la Habana. Marcial Villamarín es el depositario de la réplica de la bandera que desde hace años ocupa el lugar de la original en los actos del Carmen.Esa réplica ondeó de nuevo en la calle, de la mano de otro de los descendientes de Llerena, Daniel Seijas. Además de encabezar una comitiva de la que formaron parte vecinos y varios concejales tanto del gobierno como de la oposición, Seijas fue una de las personas que tomó la palabra durante el acto institucional que tuvo lugar, a mediodía, en el Concello. En su discurso ensalzó no solo a los emigrantes cesureños en La Habana, sino que quiso hacer de su intervención un reconocimiento a todas aquellas personas que tuvieron que dejar su país, que “viron o que había fóra e que quixeron colaborar a que Galicia medrara e progresara”. La madre de Daniel, María Segunda Llerena, también intervino en el acto, en este caso para dar lectura a algunos poemas escritos por su abuelo y recogidos bajo el título “Recordos de Aldea”. Angueira, el alcalde, también tomó la palabra y, de nuevo, su discurso quiso ser un homenaje y un agradecimiento a todos los emigrantes.

LA VOZ DE GALICIA, 07/10/12

Familias con recursos limitados reutilizarán 61 libros de texto que donaron los cesureños.

El edil Roque Araújo con algunos de los libros recolectados.

El departamento de Servicios Sociales de Pontecesures distribuirá entre las familias con escasos recursos del municipio un total de 61 libros de texto para que niños de 5° y 6° de Primaria y 1° y 3° de Secundaria puedan reutilizarlos a lo largo del próximo curso escolar que comenzará en septiembre. Esto será posible tras impulsar la Concejalía de Educación dirigida por Roque Araújo, con el apoyo de la dirección del colegio y la ANPA, un Banco de Libros para promover el préstamo de manuales escolares a raíz de la desaparición del sistema de gratuidad universal. La iniciativa nació con el objetivo de fomentar la solidaridad en beneficio de las familias con menos recursos económicos y, al mismo tiempo, animar a los niños y jóvenes a cuidar de sus libros para poder cederlos a otros cuando ya no los necesiten. Así, se promueve que los textos pasen de una familia a otra, evitando la compra anual y buscando el uso racional de los recursos didácticos.
Los resultados han sido satisfactorios puesto que fueron un total de 120 los libros donados por los cesureños. De todos ellos serán reutilizables 61, los de 5° y 6° de Primaria y 1° y 3° de Secundaria, ya que para el resto de cursos se han fijado nuevos manuales. A este material accederá, en primer lugar, las familias que acrediten estar pasando por una situación económica o social vulnerable, incorporando así el Concello este procedimiento al de las becas para Educación Infantil. Del resto de libros, una parte será utilizada por el servicio de Educación de Adultos y el resto formará parte de un fondo municipal. El edil Roque Araújo mostraba ayer su agradecimiento a todas las personas que colaboran en el Banco de Libros y anima a los vecinos a que sigan implicados con esta iniciativa para poder repetirla en próximos cursos escolares.

DIARIO DE AROUSA, 14/07/12

Un templo de velas en Cesures.

Joaquín Diéguez, bajo el noque en el que se elaboran las velas.

Cerería Diéguez recoge una tradición de más de un siglo. Hoy explora nuevos formatos, más allá de los clásicos cirios

Joaquín representa a la cuarta generación de una saga familiar que se dedica a fabricar velas desde hace más de un siglo. Lo hace en la misma fábrica que abrió su bisabuelo, José Diéguez Sueiro, en Pontecesures, y usando las mismas herramientas de entonces. En los tiempos de la producción en serie y de las importaciones masivas, en el número 24 de la calle Víctor García se siguen haciendo los cirios a la antigua usanza, con el noque y las planchas originales, y dando tiempo al tiempo.
La fábrica pasa casi desapercibida y es que Joaquín huye del márketing. El suyo es un trabajo de «artesano», con una producción limitada y especializada, explica. Además de las velas de toda la vida, las que se usan sobre todo en los actos litúrgicos, Joaquín ha diversificado la producción y le ha echado imaginación para explorar nuevos campos, como son elementos para decoración, esoterismo y hasta artículos eróticos. Estos los hace siempre por encarga y en ellos emplea al máximo su capacidad creativa. «Soy un autodidacta que busca cosas nuevas».

Exvotos de todo tipo
El trabajo en cera se hace casi siempre sobre molde, moldes que cincela él mismo en yeso, madera o metal y que permiten recrear las formas que persigue el autor. Las estanterías de la fábrica están llenas de ellos, apilados desde hace décadas y entre los que hay piezas muy meritorias. Abundan cabezas, piernas, brazos y demás exvotos que después llevan los fieles a las misas y las procesiones en busca de la curación o en agradecimiento por los favores recibidos por el santo o santa de turno.
La fabricación de velas tiene una larga trayectoria en Galicia ligada a la tradición religiosa. Este nicho de negocio va a menos, según explica Joaquín, pero, con todo, esta comunidad sigue siendo la de mayor consumo de toda España, junto a Andalucía.
Hay otras fábricas de velas en las provincias de Pontevedra y A Coruña pero la de Diéguez es la que acumula más tradición y más prestigio, según sostienen sus propietarios.
El pionero, José Diéguez, decidió ya en el siglo XIX sumergirse en esta empresa. Entonces todavía no había llegado la electricidad a Pontecesures y hacían falta muchas bujías de velas para conseguir alumbrar y alumbrarse. Así empezó a fabricar velas y jabones. «Era un hombre muy emprendedor», subraya su bisnieto, al igual que lo fue su abuelo, Ramón Diéguez Carlés, que fue socio fundador de Fenosa, así como su padre, Joaquín Diéguez (ya fallecido) que supo mantener este legado en pie.
Joaquín ha recogido esta herencia y, por lo que vislumbra, podría tener garantizada su continuidad. Sus hijas Paula y Sara, de 4 y 10 años, apuntan maneras y se sienten muy cómodas en esta particular universo de cera. «Les gusta mucho trabajar conmigo», explica su progenitor orgulloso.

El museo que no cuajó
En los tiempos en que las velas llegan a miles por mar en contenedores, procedentes de China y Europa del Este, que todavía se sigan elaborando cirios con cera de abeja, pulidas a mano y usando herramientas centenarias resulta, cuando menos, curioso. Tanto que Joaquín llegó a plantearse tiempo atrás convertir la factoría en un museo.
La idea no cuajó y la fábrica sigue con sus funciones originales, habitada por Joaquín y uno o dos empleados dependiendo de la carga de trabajo. Siendo niño eran media docena en plantilla y en los comienzos, eran muchos más. Buena parte de la producción se puede ver y comprar en la tienda que la cerería posee en la calle San Román de Pontevedra. Un clásico del comercio local pues el establecimiento lleva alrededor de un siglo sirviendo velas y cirios a la capital y alrededores.
«Esto tiene mucho de artesanía. Soy un autodidacta que busca cosas nuevas».

LA VOZ DE GALICIA, 01/04/11

El Inega suvenciona con 2.500 euros la caldera de biomasa instalada en la biblioteca.

El Instituto Enerxético de Galicia (Inega) acaba de conceder una subvención al concello de Pontecesures de 2.500 euros para sufragar la calefacción de una caldera de biomasa en el semisótano de la biblioteca, unas obras que fueron ejecutadas por el módulo de fontanería solar térmica del Taller de Empleo “Pontecesures II”.
La ayuda fue solicitada por el Concello dentro de una línea de subvenciones para proyectos de energías renovables. Hace unos días el director del Inega, Eliseo Diéguez García, comunicó por escrito al Ayuntamiento que la ayuda fue aprobada. Para que el pago se haga efectivo, la administración local deberá justificar correctamente el gasto antes del día 15 de septiembre. El concejal Luis Sabariz manifestó su agradecimiento al Inega y recordó que la bilbioteca nunca había tenido calefacción en sus 26 años de existencia.

DIARIO DE AROUSA, 19/02/11

Emotivo adiós a Doña Irene y Doña Oliva.

Durante las últimas tres décadas educaron a los niños de Pontecesures y ayer recibieron su merecida recompensa en forma de homenaje. Doña Oliva y Doña Irene, dos profesoras del colegio de Infesta que se jubilan este año, fueron las protagonistas de un emotivo reconocimiento que le brindaron los que fueron sus alumnos en agradecimiento a la labor que realizaron y al cariño que pusieron en su trabajo: ??Nos cuidaron mucho, fueron muy buenas, unas madres y unas consejeras para nosotros?, asegura Yolanda Vieites, que junto con Cristina Vieites y Fuensanta García fueron las encargadas de organizar este homenaje.
Unas setenta personas se reunieron en la cena de despedida a las dos maestras, bajo una carpa situada en la zona portuaria. La noche ya comenzó con sorpresa para Doña Oliva y Doña Irene, a las que estaban esperando todos sus alumnos, ex alumnos, madres, abuelas… con pañoletas con el lema ??Vosotras lo valéis?. Les cantaron una canción y a partir de ahí fue emoción tras emoción. Y es que la noche dio para mucho: para recordar como Doña Irene les lazaba alguna tiza a sus alumnos para que prestaran atención o como Doña Oliva les hacía rezar oraciones al inicio de la clase. Fueron maestras de distintas generaciones de cesureños, dieron clase a padres e hijos en dentro de la misma familia. Sin ir más lejos, los propietarios de la pulpería de Marisol Mambís ­que fue la que sirvió la cena­ fueron alumnos suyos, al igual de sus descendientes.

Empanada, pulpo, churrasco y carne ao caldeiro compusieron el menú de la noche, sin que tampoco faltara el postre, café y licores para la sobremesa, que además tuvo animación musical, lo que propició un mejor ambiente y que la fiesta se prolongara hasta cerca de las tres de la madrugada. Durante la noche hubo tiempo para casi todo, especialmente para los recuerdos y para los agradecimientos a las dos profesoras por la dedicación y el cariño que pusieron a su trabajo durante el tiempo que formaron parte del cuadro docente del colegio de Pontecesures. Una carta, leída por Cristina Vieites, sirvió para transmitirles el cariño que les guardan sus alumnos. Fue uno de los momentos más emotivos del homenaje, en el que las lágrimas ya no pudieron contenerse, tanto por parte de Doña Oliva y Doña Irene como por la de muchos de los asistentes. Los había con más de cuarenta años de edad y, ni siquiera el paso del tiempo consiguió que las ??profes? se olvidasen de cada una de las personas que pasaron por su clase. ??Nos recordaban a todos?.

Muchos regalos. No faltaron los regalos para que las dos maestras recuerden para siempre su estancia en Pontecesures. Raquel Lafuente y Verena Vieites, que durante este curso tuvieron como tutoras a Doña Irene y Doña Oliva, respectivamente, les entregaron un ramo de flores, bombones y una tarjeta con el nombre de todos los asistentes a la cena y también de los alumnos que no pudieron acudir pero que también aportaron dinero para los agasajos.

Belén Vieites y Marta Sabariz, escolares de 4° de la ESO, obsequiaron a sus maestras con un reloj de muñeca, mientras que Javier Tanoira se encargó de hacer entrega a Doña Irene de una placa de plata grabada. También Doña Oliva recibió una similar, de manos de Yolanda Vieites y Fuensanta García. Las organizadoras del homenaje estaban ayer exultantes ya que ??todo salió de maravilla? y pudieron cumplir con su propósito de demostrar a las profesoras todo el respeto y el cariño que les guardan. ??Hubo muy buen ambiente en la cena, parecía una reunión familiar?, comenta Yolanda, que añade que en los días previos al evento ??Doña Irene y Doña Oliva estaban muy nerviosas y con el homenaje se emocionaron muchísimo?.

Las promotoras de esta iniciativa no quisieron dejar de agradecer su presencia a todas las personas que participaron en la cena y también a quienes contribuyeron para los regalos. Asimismo, tuvieron palabras de gratitud para el Concello, que ??nos facilitó todo para que pudiéramos hacer la fiesta en el puerto?.

DIARIO DE AROUSA, 21/06/10