La Corporación guardó un minuto de silencia en memoria de las víctimas de violencia de género | Cedida
El Pleno de Valga aprobó este martes, con los votos favorables del PP y la abstención del PSOE y BNG, una moción de urgencia presentada por el grupo de gobierno en referencia al proceso de expropiación iniciado por el Ayuntamiento de Pontecesures en relación a la parcela “propiedade dos valgueses” en la zona portuaria cesureña. El texto, manifiesta “a disconformidade do Concello de Valga ante as formas coas que o Concello de Pontecesures está a levar o procedemento de expropiación” y, además, faculta al alcalde, José María Bello Maneiro para que, previos los informes técnicos y jurídicos que procedan, “defenda os intereses do Concello de Valga no citado procedemento”.
En este sentido, el regidor valgués sostuvo en la sesión plenaria que el Concello de Pontecesures —al contrario de lo que expuso la alcaldesa cesureña, Maite Tocino— “non plantexou ningunha negociación en relación a este terreo, senón que tan só se celebrou unha xuntanza na que informou do inicio do proceso de expropiación”. Asimismo, señaló que existieron otro tipo de conversaciones sobre este terreno con anteriores alcaldes de Pontecesures y que la postura del regidor “sempre foi a mesma: esta é unha cuestión histórica”.
Un aviso pegado en la puerta de la iglesia de Herbón informa de por qué no se hay misa.
Abordan la recuperación de los elementos artísticos y la rehabilitación arquitectónica.
El Concello de Padrón tiene en redacción dos proyectos para la iglesia parroquial de Herbón. Uno de ellos es para la restauración de los elementos artísticos y el otro de rehabilitación arquitectónica, según explica el alcalde padronés Anxo Arca, quien añade que «traballamos tendo sempre en conta o criterio do propietario, que é a Arquidiocese de Santiago».
Así pasa también, añade el regidor, con la llamada Casa Veciñal de Carcacía, que no es tal. «Iso que di o BNG de que é veciñal, non o é. Os dous bens son propiedade da Arquidiocese e non se pode actuar sen o seu consentimento».
Anxo Arca se refiere a este inmueble porque forma parte de un cuestión que el BNG llevó a pleno, para que el Concello solicitara este año a la Diputación fondos para la mejora de ambos edificios. No obstante, el alcalde asegura que consultaron el tema con la Diputación y para esta anualidad no existe esa línea de subvenciones. «Se finalmente teñen a ben creala, dinnos que será o vindeiro ano», afirma Anxo Arca.
Desde el BNG, la edila Bea Rei explica «dende o noso grupo levamos anos solicitando a rehabilitación de diversos edificios municipais, veciñais e de patrimonio que, dende o anterior goberno do PP non atendían». Así, añade, el diputado provincial Xosé Luís Penas visitó la casa de Carcacía en 2018, para hablar sobre su rehabilitación y este año retomaron la acción, incluyendo la iglesia de Herbón y los petroglifos del Monte Lomba, comprometiéndose con los proyectos siempre y cuando mediara el Concello.
Posteriormente, hubo una reunión con vecinos de Herbón y de Carcacía, en la que el regidor se comprometió, según Bea Rei, a «trasladar a petición á Deputación para os proxectos de rehabilitación e a solicitude de inclusión dos petróglifos do Monte Lomba en Compostela Rupestre». Para el BNG, en la iglesia de Herbón hay que restaurar el retablo y acondicionar la parte exterior. En la casa de Carcacía, renovar el tejado y la rehabilitación y adaptación del interior. En cualquier caso, añade Rei, «a Deputación mandaría aos técnicos, que valorarían o traballo a realizar».
O PP aproba unha moción na que expresa a súa desconformidade co proceder do concello veciño, coa abstención da oposición composta polo PSdeG-PSOE e o BNG. O goberno valgués ten cinco días para presentar e argumentar unha nova valoración do solar da disputa
Na moción tamén se expresa a «desconformidade do Concello de Valga ante as formas coas que o Concello de Pontecesures está a levar o procedemento de expropiación».
Fronte á versión que sostén a alcaldesa de Pontecesures, Maite Tocino, respecto a que leva case un ano tratando de chegar a un acordo para compra esta parcela, o rexedor valgués, Bello Maneiro afirma que estes contactos non responderon a ningunha negociación «senón que tan só se celebrou unha xuntanza na que informou do inicio do proceso de expropiación». Ademais, o alcalde popular incidiu na «obriga que teñen os concelleiros electos de Valga de defender os intereses do seu Concello».
Desde Valga alegan razóns históricas para manter a súa propiedade —unha parcela de 1.200 metros cadrados— dentro doutro termo municipal, mentres que desde Pontecesures cualifícano de anacronismo e están dispostos a expropiala para gañar un novo espazo público e urbanizalo como aparcamento.
Rematado o martes o prazo para aceptar a oferta de compra de 90.600 euros presentada polo Concello de Pontecesures, Valga ten cinco días a partir deste mércores para formular unha folla de aprezo na que solicite a cantidade que considere vale o terreo.
Sobre este punto, a alcaldesa cesureña, Maite Tocino (BNG), entende que o municipio veciño non ten razóns para reclamar máis diñeiro, por canto na taxación que acompaña a documentación do procedemento de expropiación estaríase valorando o solar en cuestión por riba do seu prezo de mercado: «En principio, o informe de taxación que nós presentamos está feito non polo valor dun terreo contemplado no PXOM como zona verde, senón como terreo ubicado en zona comercial e urbanizable, polo que pensamos que non vai haber problema de cantidades. Agás que eles (Valga) agora digan ‘Non nos chegan 90.000, porque non nos chegan’». Neste caso, engade Tocino, «terán que presentar un informe de taxación motivado na folla de aprezo» argumentando o valor que reclamen.
El Concello cesureño valora la parcela en 90.600 euros. Bello Maneiro tiene un mes para alegar y, de momento, no desvela su estrategia
Como cabía esperar a la vista de los antecedentes, la reunión celebrada este miércoles entre los alcaldes de Valga y Pontecesures para abordar la situación del terreno que los primeros poseen en plena zona portuaria del municipio vecino acabó sin acuerdo. Por tanto, el Concello de Pontecesures sigue adelante con el expediente de expropiación porque no les han dejado otra opción, argumenta la alcaldesa, Maite Tocino (BNG).
La regidora lleva diez meses —tuvo otras dos reuniones en enero y en junio para hablar del tema con su homólogo Bello Maneiro— tratando de llegar a una solución consensuada entre las dos partes. En Cesures quieren incorporar la parcela en cuestión a su patrimonio municipal alegando que lo contrario es anacrónico y poco operativo, dado que carecen de competencias sobre ella. Se trata de 1.200 metros cuadrados calificados como zona verde que se han convertido en un «páramo», en palabras de Maite Tocino, y ella quiere convertir en un aparcamiento público con capacidad para unos 35 vehículos. Pero mientras siga perteneciendo a Valga tiene las manos atadas para actuar y la alcaldesa ha dicho basta: «Os tempos cambiaron, ese terreo é vital para nós».
El Concello de Valga tiene ahora un mes por delante para alegar y presentar una hoja de aprecio en relación a un terreno que en Pontecesures valoran en 90.600 euros. Bello Maneiro declinó hacer valoraciones a la salida de la reunión y, por tanto, se desconoce la estrategia que va a seguir respecto a este asunto. Sí habló el sábado a través de un comunicado en el acusaba al concello vecino de «querer pasar por enriba da historia», un comunicado que Maite Tocino calificó hoy de «desafortunado» en la medida en que se hizo previamente a la reunión de esta mañana, un encuentro, por cierto, que se convocó bajo la mediación del BNG de Valga.
La parcela de 1.200 metros en plena zona portuaria de Pontecesures ha desatado un conflicto entre ambas administraciones.
No hubo sorpresas y la reunión entre la Corporación de Valga y la alcaldesa de Pontecesures, Maite Tocino, para abordar la situación del terreno anexo a la Praza de Abastos cesureña acabó sin acuerdo. Así, el Concello de Valga está aún en plazo para alegar o presentar una hoja de aprecio por esta parcela de 1.200 metros cuadrados que Pontecesures valora en 90.624 euros.
Así, la regidora explica que el ejecutivo tiene la intención de continuar con el procedimiento de expropiación, iniciado a principios de mes, a tenor de la falta de acuerdo con el Ayuntamiento vecino, que emitió la semana pasada un “desafortunado” comunicado, a juicio de la nacionalista, apelando a la “historia, memoria e sentimento” para defender la titularidad de esta parcela. No obstante, la nacionalista hace hincapié en que su gobierno siempre defendió “a vía do diálogo”, ya que se reunió hasta en dos ocasiones con su homólogo valgués, José María Bello Maneiro, sin éxito.
En cualquier caso, asegura que el proceso de expropiación es “razoado e xustificado” y cuenta con base jurídica e, independientemente a este proceso, subraya que las relaciones con Valga continuarán siendo “cordiais”.
El objetivo es llevar a cabo un proyecto de mejora del entorno, intentando compatibilizar el aparcamiento, al tratarse de una zona estratégica a nivel comercial. Una zona, además, de alto valor al tratarse de un terreno de unos 1.200 metros cuadrados situada en las inmediaciones de la plaza de abastos, en pleno casco urbano de Pontecesures, pero que ha mantenido el Ayuntamiento de Valga desde la segregación de la villa cesureña hace ya casi un siglo.
Reacciones en Valga
En Valga, Maneiro evitó hacer valoraciones sobre el resultado de la reunión con la alcaldesa. Sí las hizo el PSOE, que a través de un comunicado lamentó “descoñecer por completo as accións, medidas e actuacións que está levando a cabo o goberno”, ya que todos los encuentros mantenidos se celebraron en horario de mañana, lo que imposibilitó a los concejales asistir al tener compromisos laborales, después de que el regidor se negara a programar estas reuniones por la tarde, además, “intentamos tratar o asunto por vía telefónica co alcalde” sin éxito, señalan los socialistas.
Por su parte, desde el BNG de Valga lamentaron» a falta de vontade negociadora do alcalde para evitar o proceso de expropiación forzosa do terreo».
Parcela que pertence ao termo municipal de Valga situada na zona portuaria de Pontecesures.
Os alcaldes intercámbianse reproches: Bello Maneiro acusa a Tocino de «querer pasar por riba da historia» e ela de non querer resolver pola vía do diálogo un «anacronismo»
En Pontecesures dáse unha situación pouco común. Dentro do seu termo municipal, na zona portuaria, hai un terreo que pertence ao Concello de Valga que os cesureños queren anexionar ao seu patrimonio porque consideran que a actual situación é «un anacronismo». A alcaldesa Maite Tocino (BNG) leva meses tratando de negociar co seu homólogo de Valga, José María Bello Maneiro (PP), a compra desta parcela, pero o acordo non foi posible de xeito que no Concello valgués recibiron o pasado día 31 unha carta informando de que Pontecesures iniciou o proceso para a súa expropiación.
A reacción en Valga desprende indignación: «Non se pode entender que alguén, coa única intención de celebrar un centenario, trate agora de facer seu un terreo que para todos é parte dunha historia e que debería ser sempre motivo de unión entre pobos e veciños e non ser utilizado á lixeira para intentar propiciar o enfrontamento. Despois de case cen anos, quérese tomar unha decisión pasando por enriba da historia, da memoria e do que os veciños pensan e senten. Non son formas de proceder. Mentres en Europa se traballa a prol da unión, aquí algúns prefiren propiciar a separación e volver á división de anos atrás», sinala o goberno local a través de un comunicado.
Maite Tocino tamén emitiu este sábado un comunicado de prensa no que explica as razóns que a levan a adoptar esta decisión e como se chegou a ela. «É unha cuestión de lóxica e de operatividade en beneficio da nosa veciñanza que o terreo de 1.200 metros, situado en plena zona comercial da vila, catalogado no PXOM como zona verde e con uso público como aparcadoiro, pase a ser propiedade do Concello de Pontecesures. Co cambio de titularidade, a administración cesureña podería realizar traballos moi necesarios de recuperación integral dese espazo, que está moi degradado, e non s limitarse a labores de mantemento».
Con esta premisa, o goberno local solicitou informes xurídicos da viabilidade da operación a unha asesoría externa e unha taxación do valor da finca e iniciou os contactos co concello veciño. Segundo informa a alcaldesa, reuniuse en dúas ocasións co alcalde de Valga, en xaneiro e en xuño, pero o acordo non foi posible. «Díxome que non había nada que facer», afirma Tocino.
A partir do 31 de outubro, e non antes, lamenta Tocino, «Maneiro convocou ao BNG e ao PSOE de Valga para advertirlles da situación e, por vía do voceiro nacionalista do seu concello, quixo volver reunirse para falar sobre a situación».
O encontro quedou fixado para o vindeiro mércores 20 de novembro, pero, á vista do comunicado emitido hoxe desde Valga, a rexedora non é moi optimista. «Parece que novamente non hai interese e só se busca confrontar e dinamitar calquera posible acordo».
«Nós fixemos as cousas ben dende o principio. Puxémonos en contacto de maneira directa. Quíxose ir pola vía do diálogo e non foi posible. Maneiro non pode insinuar que non sabía que iamos ir pola expropiación porque era perfectamente coñecedor. E agora co seu último comunicado, que parece unha burla, case nos obriga a seguir adiante a non manter a reunión que tiñamos fixada», subliña a rexedora.