Un jurado popular juzgará al alcalde cesureño por las facturas del gasoil.

Está acusado junto con el encargado de obras de un presunto delito de malversación.

El alcalde de Pontecesures, Luis Álvarez Angueira, deberá sentarse en el banquillo de la Audiencia de Pontevedra para responder de la acusación formulada por ACP contra él por presunta malversación de fondos públicos, al “autorizar y/o consentir” el pago de gasto de combustible y repostajes del Nissan Patrol del Concello a cargo de las arcas municipales, cuando dicho gasoil no se empleaba presuntamente para tareas municipales. Este hecho se habría producido durante su etapa como gobernante de 2003 a 2006.

Junto con él se sentará el encargado de obras Xurxo Jamardo, quien “firmaba los tiques”. La Audiencia revocó en 2013 el sobreseimiento y archivo de la causa dictado por el Juzgado de Caldas, al considerar que existían “indicios racionales de criminalidad” y ordena reabrir diligencias. El auto que ordena ahora la celebración del juicio no es recurrible, no precisa ni la fecha, pero será un tribunal popular el que dictamine o no la culpabilidad.

El Correo Gallego

La Audiencia juzgará al alcalde de Pontecesures por presunta malversación.

El Juzgado de Caldas ha finalizado la fase de instrucción y deja en manos de la Audiencia Provincial de Pontevedra el juicio por presunta malversación de caudales públicos contra el alcalde de Pontecesures, el nacionalista Manuel Luis Álvarez Angueira, y el operario municipal Xurxo Gerpe Jamardo, implicados en el “caso del gasóleo”, relacionado con un consumo supuestamente abusivo de carburante con cargo a la Administración.

La jueza instructora decreta la apertura del juicio oral para el enjuiciamiento de los hechos, explicando que los dos imputados pudieron haber autorizado y/o consentido el pago de combustible en una gasolinera de la localidad a pesar de que no se destinara al uso por parte de vehículos del Concello ni para la prestación de servicios del mismo.

En los antecedentes de hecho que maneja la jueza explica que Manuel Luis Álvarez Angueira “autorizaba la adquisición de combustible en la estación de servicio con carácter previo a la adquisición y posteriormente aprobaba esos pagos por decreto de Alcaldía”, mientras que Xurxo Gerpe “firmó la práctica totalidad de los tiques emitidos por la gasolinera, responsabilizándose de la recepción del combustible que finalmente no era empleado para el uso o servicio del ayuntamiento”.

Hay que recordar que estos hechos se remontan a hace una década. Fue en 2007 cuando la oposición municipal denunció el presunto uso abusivo de combustible en los vehículos municipales.

Tanto el PP como los independientes Luis Sabariz Rolán y Alfonso Diz Villar presentaron una denuncia inicial que fue archivada, pero los dos últimos recurrieron ante la Audiencia, que ordenó investigar los hechos en primera instancia. El Juzgado de Caldas reabrió el caso, por lo que un año después citó a declarar como imputados al exalcalde y al encargado del servicio de Obras.

Ahora, justamente un año después de que la Audiencia ordenara al Juzgado de Caldas que investigara -por tercera vez- si existió malversación de caudales públicos o cualquier otro delito similar, la fase de instrucción da paso a la apertura de juicio oral, en el que habrá que aclarar, por ejemplo, cómo fue posible que un vehículo municipal cargara combustible y repostara otros 90 litros apenas diez minutos después.

Esta es una de las acusaciones que se vierten en la denuncia formulada en su día por Alfonso Diz y Luis Sabariz, quienes explicaron que el 17 de noviembre de 2004 el coche que centra el grueso de esta polémica cargó casi 40 litros de combustible a las ocho de la mañana y 45 litros más pasadas la seis de la tarde.

Los entonces concejales independientes -actualmente solo Sabariz continúa en la corporación- alegaron que “con cargo a las arcas municipales se distribuía combustible a vehículos ajenos al ayuntamiento, que bien eran particulares o propiedad del Club Náutico”.

Tampoco hay que olvidar que a pesar de destinarse el gasóleo a un vehículo de obras, parece que aparecieron facturas de repostaje en jornadas festivas, aunque también advirtieron los denunciantes que desde que denunciaron públicamente el presunto uso abusivo de gasóleo las facturas por este concepto empezaron a reducir su importe.

Faro de Vigo

Valga espera saber el martes las causas del accidente mortal en Extrugasa.

¿Qué falló? ¿Qué provocó que la grúa sobre la que dos hombres trabajaban volcase en Extrugasa? Estas son las preguntas que los vecinos de Valga no dejan de hacerse desde que al mediodía del pasado viernes se produjo el trágico accidente que sesgó la vida de dos trabajadores, Jesús Vejo y José García. De responderlas tendrán que ocuparse dos técnicos del Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral (ISSGA) que ya visitaron el lugar de los hechos.

«Nos interesa o que puido pasar porque pensamos que esas grúas nunca poden volcar, fagan o que fagan os traballadores», explica Román Castro, jefe de mantenimiento de Extrugasa. Confía en que el informe elaborado por los inspectores pueda arrojar alguna luz al respecto. «Estiveron alí xa o venres, recabando toda a información in situ», añade.

Aunque los dos días de luto oficial decretados por el Concello de Valga concluyeron anoche, hoy será un día de duelo tanto en este municipio como en Rianxo y Cuntis, donde residían los fallecidos. Estaba previsto que sus cuerpos llegasen a los tanatorios de ambas localidades durante la tarde de ayer. Y hoy se procederá a su entierro.

Movilizaciones

Sobre el accidente se pronunció ayer también la federación de Industria de la CIG, que quiso transmitir su indignación por el incremento en el número de fallecidos por accidentes laborales. De ello culpa a las políticas de austeridad del Gobierno del PP. Ante la gravedad de lo sucedido, el sindicato convocará movilizaciones la próxima semana.

La Voz de Galicia

La maleza asedia un campo de fútbol de Padrón.

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Espectadores, que no usuarios, del campo de fútbol de A Baiuca, en Pazos, en el municipio de Padrón, alertan del deterioro que presentan parte de las instalaciones deportivas, a excepción del terreno de hierba sintética. Este campo lo usan cada semana varios equipos para entrenar y jugar, como el hockey Santo Domingo, los veteranos de fútbol del Carcacía y el Rosalía de Castro, el equipo del Flavia y, a veces, también del Carcacía, según confirma el concejal de Deportes, Andrés Sanmarco.

Un simple espectador de un partido cualquiera de estos equipos puede comprobar, por ejemplo, que si una pelota o balón sale fuera del recinto «é imposible recuperalo», debido a la maleza que crece sin control en su entorno. Así lo confirma, además, un jugador de fútbol que añade que «non das entrado nas silvas para recuperar un balón». La maleza crece también dentro del recinto, en la zona donde están los vestuarios.

Las porterías pequeñas tienen la red rota, y mención especial merece al aparcamiento del campo, debido al desnivel. «Tocas co coche abaixo», coinciden un espectador y un jugador. Este último opina que mejorar esta zona «non é unha obra grande que requira moita inversión» para el servicio que haría un buen estacionamiento, que evitaría lo que ahora está pasando, que muchos conductores dejan sus coches en plena carretera, con el consiguiente peligro.

En el 2008, la Diputación inauguró la obra de mejora que financió en este campo con una inversión de 468.000 euros y que supuso la instalación de hierba artificial en el terreno de juego, red de riego o barandilla perimetral, entre otras dotaciones. No obstante, entonces ya se habló de que no se tocaban los vestuarios de modo que, en la actualidad hay quien los califica más de «galpón» que de otra cosa.

?ltimamente también hubo muchas quejas por la falta de agua caliente en las duchas pero, según explica el concejal de Deportes, se debió a que se «fastidiou a resistencia» de los termos, pera el problema ya está solucionado. Sanmarco coincide en que el «aparcadero está fatal», pero recuerda que es una zona privada en la que el Concello no puede hacer mucho. Aún así, cuando comiencen los trabajos de rebacheo se tratará de igualar el nivel con el de la carretera.

La Voz de Galicia

Una mujer muerta y otra herida en un choque entre dos coches en Padrón.

Una mujer ha muerto y otra ha resultado herida en la colisión de dos vehículos ocurrido a las siete menos cuarto de la mañana en la N-550 entrando en A Picaraña, en el concello de Padrón.

En el lugar del accidente falleció I.B.C., una mujer de 74 años de edad. Otra mujer, M.D.I., de 78 años de edad, resultó herida y fue trasladada al Policlínico de A Rosaleda en Santiago.

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron el GES de Padrón, los bomberos de Boiro y la GuardiaCivil de Tráfico.

La Voz de Galicia

Un trabajador experimentado y un joven que se iniciaba en el oficio.

Las dos víctimas mortales del accidente de ayer pertenecían a la empresa Gama e Hijos, dedicada a la carpintería metálica y a la construcción de naves de estas características, llegando a trabajar en diversos puntos de toda España.

Jesús Vejo Trigo, de 43 años de edad era un trabajador experimentado que llevaba más de una década como operario en la firma, en la que llegó a ser miembro del comité de empresa hasta hace cuatro años representando a la CIG. Sorprende a todos sus conocidos que sufriese el accidente, ya que llevaba muchos años trabajando en este tipo de máquinas, que son extremadamente seguras, sobre todo cuando están asentadas sobre una superficie de hormigón, como era el caso.

El hombre era natural de Reguengo, en la parroquia valguesa de Setecoros, lugar que abandonó hace años para residir en la parroquia rianxeira de Taragoña, donde se casó y tiene dos niños gemelos de once años de edad.

Por su parte, José García Vázquez era un joven de 22 años de edad que residía en la parroquia cuntiense de Estacas, aunque en el municipio no era muy conocido, ya que su vida siempre estuvo orientada hacia el vecino Concello de Valga. En este ayuntamiento, el joven tenía varios familiares, entre ellos un tío directo.

Familiar era también el propietario de la empresa en la que trabajaba, Gama e Hijos, donde había comenzado su labor hacía tan solo unos meses.

Faro de Vigo