Tiran a la basura en Padrón 300 botes de comida infantil destinada a fines solidarios.

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Contenedores donde aparecieron los botes y las bolsas de comida.

Unos 300 botes de un alimento nutricional recomendado para niños de 1 a 10 años con malnutrición, que algunas oenegés y otras entidades reparten entre personas sin recursos, aparecieron ayer tirados en dos contenedores de basura situados en el lugar de A Matanza, junto a las naves de la empresa Picusa, en el municipio de Padrón.

Los botes estaban tirados en el fondo de los contenedores y fueron rociados con un líquido maloliente que los dejó inservibles, además de estar tapados con hierbas para que no se vieran, según explicó ayer uno de los trabajadores del servicio de recogida de basura del Concello que los encontró.

También aparecieron dentro de los contenedores paquetes con comida, como macarrones, lentejas y alimentos similares, que caducan en el año 2016, productos que en sus envases indican claramente que son para donaciones, para evitar su venta.

Los trabajadores del servicio de basura ya comunicaron los hechos al Concello, al que llevaron uno de los botes del alimento nutricional para niños para que investigue quien pudo tirarlos en la basura, teniendo en cuenta que es un producto muy específico que no reparte todo el mundo.

Los botes estaban en buenas condiciones, empaquetados en cajas y con una fecha de caducidad de abril del próximo año.

Esta es la segunda vez que los trabajadores del servicio municipal de recogida de basura encuentran en estos mismos contenedores alimentos tirados. A principios del mes de septiembre, aproximadamente, encontraron, tanto dentro de los recipientes como fuera, varias bolsas con comida de donaciones, similar a la encontrada ayer.

Los empleados del servicio municipal de recogida harán un mayor control de estos contenedores para ayudar a descubrir quién puede estar detrás de estos hechos condenables.

La Voz de Galicia

Las placeras de Cesures denuncian la venta ambulante de ropa y alimentos.

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La plaza presentaba ayer un aspecto desangelado

En Pontecesures, la venta ambulante está de moda. No es un fenómeno nuevo: hace ya tiempo que coches cargados con todo tipo de productos desembarcan en la localidad e intentan colocar sus mercancías puerta a puerta. Al principio, las vendedoras de la plaza de abastos cesureña observaron con incredulidad el fenómeno. Pero hace un par de años, cuando uno de esos ambulantes entró con sus ofertas en el edificio del mercado, su paciencia se agotó. Era el 8 de marzo de 2012. Las mujeres lo recuerdan con precisión porque aquel mismo día, tras cerrar sus puestos, acudieron al Concello a exigir que se tomasen medidas. Ni aquel escrito, ni todos los que presentaron después, surtieron efecto. Tampoco, las conversaciones mantenidas con los distintos grupos políticos locales. «Ninguén mira por nós», sentencian.

La concejala responsable del mercado, Cecilia Tarela (BNG), asegura que el problema no tiene fácil solución. «Non atopei ningunha ordenanza nin normativa, e teño miradas moitas, que permita restrinxir a venda ambulante nunhas determinadas zonas e noutras non, que é o que elas [las placeras] queren», explica la edila.

Las vendedoras de la plaza no tienen ningún problema con que los coches cargados con pescado, fruta, verduras, pan, empanadas, pasteles, congelados e incluso ropa, mantengan sus rutas por las zonas más alejadas del casco urbano. Siempre que cumplan con todas las normativas a las que están sujetos, esa actividad no solo no les molesta, si no que la entienden como un servicio para aquellos vecinos que viven más lejos.

Sin embargo, recuerdan las placeras, Pontecesures es una localidad eminentemente urbana, con tejido comercial, y por la que los coches de los ambulantes circulan con una intensidad pasmosa. Suponen, para ellas, «unha competencia desleal, porque nós temos que pagar impostos e pasar todo tipo de inspeccións, mentres que moitos deles andan en coches que nin sequera están preparados».

La Voz de Galicia

Ulla/Umia recibirá 544.611 ? para mejorar viales.

El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra,  José Manuel Pérez Tourís, y el director xeral de Desenvolvemento Rural, Antonio Crespo mantuvieron una reunión con alcaldes y técnicos de los 62 municipios de la provincia para tratar del Plan Marco 2014/2015 para la mejora de los caminos de titularidad municipal.

El concello que más podrá invertir en Ulla/Umia es Cuntis con 102.720 euros y el que menos Pontecesures con 63.790. Caldas contará con 83.619, Catoira con 66.848, Moraña con 75.448, Portas con 79.796 y Valga con 72.390. Los criterios de reparto fueron consensuados por AGADER y la FEGAMP. El 75% de los fondos saldrá del FEDER, el 12,13% los aporta el Ministerio de Medio Ambiente y la Xunta y la Diputación aportan el 12,87% restante. Los ayuntamientos únicamente tendrán que sufragar el IVA.

Diario de Arousa