Diversos colectivos exigen en Cesures la retirada de los símbolos franquistas.

La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña, A Regaducha de Vilaboa, el ARMG de Valga y Vagalume de A Estrada son algunos de los colectivos que acudieron ayer a la explanada delantera de la iglesia de Pontecesures para exigir al gobierno local que retire la simbología franquista presente en el municipio. Estuvieron apoyados, además, por cargos políticos como el parlamentario Luís Bará, la diputada provincial Eva Villaverde y las concejalas de Valga María Ferreirós y Romina Nieto. En total, cerca de medio centenar de personas, que acudieron a Pontecesures motivadas por el bando en el que el alcalde, Juan Manuel Vidal Seage, invita a los vecinos a opinar sobre el yugo y las flechas que pueden apreciarse en el lavadero de Carreiras. A pesar de que fue este símbolo el que desató la polémica, el lugar elegido para el encuentro fue la fachada de la iglesia, donde puede verse una cruz con el nombre de José Antonio Primo de Rivera.

Fue la exalcaldesa y concejala del BNG de Pontecesures, Cecilia Tarela, quien solicitó la retirada del símbolo sobre el que el alcalde inició la consulta. Fue también la primera en hablar ayer: «A lei está para cumprila señor Seage, e así o di o seu xefe Rajoy tódolos días. Houbo alguén que me dixo, de cara a este acto, que poderíamos ferir sensibilidades. ¿As de quén, as dos mortos ou as dos represaliados?. Se as terras falaran, cantas historias de terror nos contarían», señaló. Se habló de la Ley de la Memoria Histórica y la obligación de acatarla, pero también de «unha débeda con quen sufriu a represalias». De retirar «por decencia» la simbología.

El encargado de cerrar el acto fue Xan Hermida, representante de ARMH Barbanza, que hizo un llamamiento a Feijoo para que «mañá mesmo reproche ao alcalde do seu partido».

Gobierno local

«La ley no persigue erradicar totalmente la memoria de un período histórico, sino las manifestaciones realizadas durante el mismo que pudiesen ser vejatorias», señala Vidal Seage, a raíz del acto celebrado en el municipio. Insiste también en que «BNG y socialistas tuvieron tiempo de eliminar dicha simbología antes de la moción de censura». «Observo que la pretensión de ambos partidos cesureños no los aleja mucho de la pretensión que tenían los regímenes contra los que elevan su protesta, que no era otra cosa que imponer una única verdad», concluye el popular, que continua defendiendo la consulta popular para palpar «las sensaciones de los vecinos».

La Voz de Galicia

Los precios de la vivienda y del alquiler de los locales son un lastre para Padrón.

Los precios de venta de inmuebles y de alquiler de locales comerciales son un lastre para el crecimiento de Padrón. Un edificio antiguo por 205.000 euros; otro por 275.000 y las piedras que quedan en pie de otro por 100.000. Y el alquiler de un bajo comercial por 1.200 euros, 1.300 o más. Todo ello en Padrón y todo dentro de su casco histórico. «Está todo moi caro, comprar ou alugar, tanto dá», cuentan desde una oficina de servicios inmobiliarios, donde no tienen reparos en reconocer que tienen ventas paradas desde hace años por los elevados precios que piden los propietarios. «A xente tolea a pedir en Padrón», añaden. «Deben pensar que isto é Santiago».

El edificio de 205.000 euros, que necesita una importante reforma interior, tiene una persona interesada en estos momentos, pero muchos otros llevan años sin captar la más mínima atención por su estado y por los precios. «Na rúa do medio hai moitas casas baleiras porque non se venden nin alugan e, se se fai, a uns prezos que non se lle chega», señalan desde la misma oficina.

Un ejemplo de ello es que en estos momentos hay una oferta de 200.000 euros por un bajo de 160 metros cuadrados en esa misma calle, que fue rechazada, al parecer, por un «problema de herencias». Esta es, además, en opinión del experto consultado, una de las razones por las que hay muchas ventas paradas, al no llegar a acuerdos los herederos, aunque también cree que «a xente debe pensar que é a época de antes ou que isto é Santiago».

En la capital del Sar hay locales comerciales sin ocupar porque sus titulares prefieren tenerlos así a rebajar los precios. En muchos casos, esos bajos y los inmuebles en venta no tienen un buen mantenimiento, por lo que no se llegan a vender ni a alquilar, pero si a deteriorar, sobre todo las casas y edificios, algunos de los cuales van camino de la ruina en el casco histórico, con lo que el posible comprador no solo tiene que tener en cuenta el precio de la venta, sino también el de la reforma posterior.

De todo ello sabe un hostelero de la villa que está de alquiler en un bajo en la zona histórica, a razón de 1.200 euros al mes (impuestos incluidos). Y asegura que es de lo más barato que encontró en su día, hace 18 años.

La Voz de Galicia

Fenosa, Xunta y Concello quieren mejorar el suministro a las empresas de Valga.

La reunión entre Fenosa, Xunta y Concello.

La Consellería de Industria, Unión Fenosa Distribución y el Concello de Valga, representado por el alcalde José María Bello Maneiro, buscan vías de colaboración que permitan mejorar el suministro eléctrico a las múltiples empresas -algunas muy importantes- de la localidad, aunque también pensando en la posibilidad de que pronto se instalen más.

Se trata de “mejorar la competitividad del tejido industrial de Valga y favorecer el asentamiento de nuevas empresas e industrias auxiliares de las actuales”, destaca el regidor.

Esta mejora está ligada a la modificación del PXOM para permitir la ampliación de Extrugasa, y ya hay demanda de terrenos de otras empresas para hacer lo propio.

La Voz de Galicia

Falece José Burés, coñecido como O Rato, un dos veciños máis queridos de Valga.

José Burés era un home pequeno e alegre. O Rato, tal era a súa chata, amaba as festas, o baile, a música e os bos cocidos. O pasado xoves marchou. Imaxinámolo percorrendo, con ese sorriso seu cargado de picardía, o camiño que o vai levar á eternidade. Porque, como lle dixo hai uns cantos anos unha veciña, case tan vella coma el, Burés é unha desas persoas que non vai morrer nunca: quedará para sempre no recordo dos seus veciños; na casa labrega do Concello, onde se gardan as máis de cen pezas etnográficas que Burés foi recolleitando durante a súa longa vida de home de terra. De labrego orgulloso das súas raíces, do seu traballo, das súas mans manchadas.

Tiven ocasión de visitalo na súa casa cando aínda tiña alí todos eses tesouros canda el. Era unha colección fenomenal de pezas insólitas. Da parede colgaba o cabeceiro da cama na que durmía cando era novo. Nunha esquina estaba o vello aparato de radio no que el e a súa familia escoitaban os partes. E por todos os lados, ferramentas para traballar os campos e coidar dos animais. Ofrecíalle ás visitas unha caixa de bombóns e unha chea de historias que amenizaba con algunha canción e que sempre remataba cun riso.

José nunca se casou. Pero tivo un gran amor na súa vida. Chamábase Dolores, e foi a súa noiva dende que el regresou da guerra ata que ela faleceu con setenta anos. Contan que dunha volta, nun baile, o home da orquestra empezou a cantar: «José, Dolores, ¿y de tu boda qué?». E os músicos seica lle contestaban: «¡Demi boda ná!??». Confesaba Burés, xa con 95 anos ao lombo, que igual non acertara ao quedar solteiro. Chegados a este punto, abría José a súa carteira e amosaba a foto de Dolores. Unha muller fermosa, de rostro sereno. O amor de toda unha vida.

A marcha de José Burés vai deixar a Valga orfa dun dos seus veciños máis queridos. Durante anos foi a alegría do centro de día, onde pasaba as mañás repartindo sorrisos e bromas. A morte violenta do seu irmán deixou unha pegada de pena no seu rostro, pero el esforzábase sempre por amosar a súa mellor cara. A dun home que estaba a piques de cumprir cen anos. Tocáballe no mes de decembro, e no Concello xa lle estaban a argallar unha boa festa. Non se celebrará. José marchou para sempre, quen sabe se para casar co seu gran amor.

La Voz de Galicia

Denuncian que el Concello de Valga suspendió sin previo aviso un curso del INEM.

Lo que iba a ser el inicio de un curso de atención sociosanitaria a personas dependientes se convirtió en una jornada de tensión. «Cuando nos presentamos, a las nueve de la mañana, nos dijeron que el curso se cancelaba», señala una de las alumnas que iba a participar en el curso y que representa a un grupo de once personas que pusieron una reclamación en el concello de Valga, municipio en el que se iba a impartir. Pidieron una explicación y la respuesta que les dieron es, tal y como señala, lo que generó su incomprensión. «Nos dijeron que querían el curso para gente de Valga y que decidieron cancelarlo al ver que abundaban matriculados de otras procedencias», afirma. Solo tres de las once personas que pusieron la queja son naturales de la localidad que solicitó el citado curso al Servicio Público de Empleo. Ante la respuesta, acudieron al Concello, donde cuenta que el alcalde «se limitó a decirnos que el motivo era interno y que nos fuéramos a reclamar a la ciudad». Tomaron nota y ocho de ellos hicieron la reclamación también ante el servicio de empleo. En total, había 25 matriculados.

La Voz de Galicia

El exalcalde de Pontecesures declara por una acusación de abuso sexual.

El exalcalde de Pontecesures Luis Álvarez Angueira acudió ayer a los juzgados de Padrón para declarar sobre la denuncia que contra él presentó, el pasado verano, sus sobrina política, la concejala de Igualdade del Concello de Rianxo, Hadriana Ordóñez Otero (BNG). Ante el titular del Juzgado número 2, Angueira, que abandonó el BNG tras ser denunciado, afrontó las acusaciones vertidas en su contra por esta mujer, que asegura haber sufrido agresiones continuadas entre 1996 y el 2001.
Tras su paso por el tribunal, Angueira declinó realizar declaraciones. Fuentes próximas al caso indican que, en su comparecencia, el exalcalde negó los hechos que le imputa su sobrina, que declaró el mes pasado. El proceso está, en ese momento, en fase de investigación, a la espera de que se dictamine si se abre o no juicio por esta causa.

La Voz de Galicia