Entra en vigor la peatonalización del casco histórico de Padrón.

El casco histórico de Padrón queda desde hoy blindado a la circulación y estacionamiento de vehículos, con la entrada en vigor de la modificación de la ordenanza que regula ese ámbito. La medida excluye, como es lógico, a los residentes. A esos efectos, la junta de gobierno aprobó ayer el modelo de tarjeta acreditativa para que los vecinos puedan acceder con sus vehículos a sus garajes. El Concello señalizará aparcamientos gratuitos de lunes a sábado en el entorno de la zona peatonal.

La Voz de Galicia

Estafa en Padrón.

Mañana será juzgado un hombre acusado de engañar a una mujer haciéndole creer que iban a hacer un viaje juntos para que ella le entregase 770 euros. El fiscal pide para el acusado un año y nueve meses de cárcel y la devolución del dinero a la estafada.

La Voz de Galicia

El portero Lorenzo Riveiro regresa al Compostela.

El Compos ya tiene en su plantilla un nuevo portero. Se trata de Lorenzo Riveiro Oliveira, un viejo conocido de la afición compostelanista que recibió la baja de su anterior club, el Alondras. Firmará hasta final de temporada, iniciando así su segunda etapa en la entidad blanquiazul.
Nació en Padrón hace 25 años y cuenta con la experiencia de haber jugado siete temporadas en Tercera División y una en Segunda División B, precisamente con el Compos. En este curso participó en las tres últimas jornadas del campeonato liguero. Después de su etapa en Santiago, Lorenzo pasó por el Boiro de Tercera División y durante el último año y medio jugó en el Alondras, en donde disputó 29 encuentros el curso pasado y 8 en esta primera mitad de curso.
Desde este lunes, Lorenzo ya se entrena bajo las órdenes de Yago Iglesias y competirá por el puesto en la portería con Lucas Díaz.

La Voz de Galicia

El bar de Valga que se adelantó a los tiempos.

Lleva cincuenta años yendo un paso por delante, pero sin olvidar que las tapas tradicionales funcionan.

Pedirle a Carmen Potel que cocine es abrir el abanico de opciones a colocar sobre la mesa. Le gusta innovar ante los fogones. No es sorprendente. Creció cerca de ellos. Aunque es necesario hacer un buen retroceso en el tiempo, el bar que regenta en Valga comenzó siendo una casa de comidas del plato del día. Ya llovió desde aquella, cincuenta años concretamente, pero a Carmen Potel no le cuesta echar la vista atrás. Ni poner fechas. «Celebramos las bodas de oro el pasado 1 de septiembre», señala Potel. Fue su madre, Agustina Touceda, quién apostó por lanzar su propio negocio familiar «a pesar de que ya había dos casas de comida en las cercanías». Esto no fue un impedimento. «Desde el principio fue muy bien», recuerda la ahora propietaria. Desde muy joven, tanto ella como su hermano, al que le lleva diez años, comenzaron a ayudar. «Si no servías para servir, podías recoger los platos», señala. Toda mano era siempre de agradecer.

En este retroceso al pasado, resulta imposible no fijarse en como el paso del tiempo dejó su huella en los servicios que ofrecían. Especializados en el menú del día, al último plato le seguía una copa. «Ahora es impensable verla incluida. Ya ni se piden, fueron sustituidas por los cubatas», relata. También fue cambiando la relación con las empresas de la zona. En un principio, estas pagaban la comida de sus trabajadores, que acudían en autobús hasta los alrededores del bar. Pone el ejemplo de la constructora Malvar. «Generalmente, era mi padre el que iba una vez al mes hasta la oficina de Pontevedra para cobrarles», explica.

Cuando cambió el sistema y las empresas apostaron por los vales para sus empleados, «no tuvimos ningún problema». Potel señala que, aunque los trabajadores podían elegir el lugar donde comer, no notaron una reducción de los que apostaron por ellos. Acudían además profesionales de sectores de lo más dispares, que hicieron del bar una gran familia. «Al grupo escolar formado por profesores del colegio y de las escuelas unitarias se terminaron uniendo el médico y el farmacéutico de aquel entonces», cuenta.

Fue, con el paso del tiempo, la enfermedad de su madre la que provocó que optasen por cerrar el servicio de comedor. Continuaron así con el de barra. «Conservamos también las tapas», cuenta Potel. Todavía las mantienen. Empanada de berberechos o zorza, callos y filloas son algunas de sus especialidades para acompañar la consumición. No falta, entre ellas, la tortilla. El plato que escoge para la ocasión. Aunque son muchas las veces que opta por prepararla rellena (ya sea de chorizo, jamón o, incluso, de anchoas) se decanta por la que más éxito tiene entre sus clientes. «La normal, la de toda la vida, es la que más gusta», afirma. Tampoco pasa desapercibida su lamprea a la bordelesa.

Pioneros.

Carmen Potel puede presumir de regentar el primer bar que incorporó una cafetera y el grifo de cerveza en Valga. «Llegamos a retirarlo», cuenta sobre este último, porque «la gente prefería la cerveza de botella». Y, del tiempo. «En la nevera teníamos muy pocas», indica. Ahora, sin embargo, sus clientes las prefieren frías. También fueron los primeros en comprar lotería. «Se enviaba en autobús», recuerda. Desde la quiniela hasta la de Navidad, que repartió, gracias a la maquina, la combinación del segundo premio del año que recién concluyó.

Entre las vivencias que acumula durante todos estos años entregada al bar, le resulta difícil quedarse con una. Las noches de fin de año son, sin embargo, un gran momento entre sus recuerdos. «Como casi no había televisiones, los vecinos se acercaban para pasar la velada. Cantábamos y bailábamos hasta altas horas», señala. Aunque esta tradición ya no se mantiene, en parte porque cierran, son muchos los vecinos que siguen acudiendo hasta allí para tomar algo antes de la cena. «Es de agradecer. Más allá de lo económico está lo sentimental», señala. Aunque a veces es un trabajo esclavo, asegura que también gratificante.

La Voz de Galicia

El PSOE reprocha que el secretario municipal de Valga solo trabaje un día a la semana.

El PSOE de Valga considera que a este municipio del Baixo Ulla le espera un año complicado, «en el que solo tendrá secretario un día a la semana y unos presupuestos no adaptados a los cambios que el nuevo año trae consigo». Así lo recogen los socialistas en un comunicado de prensa en el que achacan este negro horizonte a la «gran falta de previsión» del gobierno que encabeza el popular Bello Maneiro.

Los socialistas afirman que la vida municipal arrastra ya «un año de caos», ya que en ese tiempo «hubo dos interventores y tres secretarios». «El ayuntamiento se encuentra ahora con la disponibilidad del cuarto secretario, que ocupará el cargo por acumulación. Es decir, ejercerá su cargo en el municipio en el que ya tiene plaza y ejerce sus funciones, y a mayores ejercerá un día a la semana en Valga». El hecho de que la resolución del nombramiento del nuevo secretario recoja que «esta situación será permanente hasta que se cubra la plaza de forma reglamentaria», no tranquiliza a los socialistas toda vez que el gobierno local ha convocado una plaza interina. «Un poco de pegamento», dicen los socialistas al respecto de esa actuación del ejecutivo local.

Que Valga no tenga secretario se traduce en que la localidad no tenga, tampoco, presupuestos. Al no haber sido aprobadas las nuevas cuentas, se prorrogan automáticamente las del 2016, lo que supone que se sigan pagando «las comisiones de coordinación». «Esperamos que o goberno faga unha modificación puntual e as elimine», explica la portavoz del PSOE, María Ferreirós.

La Voz de Galicia

Once de los nuevos treinta paneles informativos de la Ruta da Lamprea están en el río Ulla.

La nueva señalización que la dirección xeral de Turismo ha desplegado en la Ruta da Lamprea discurre por 18 concellos gallegos en torno a los tres ríos en los que se pesca este preciado pez: el Ulla, el Tambre y el Miño. Son en total treinta paneles con los que se pretende ofrecer información al visitante con la que pueda interpretar la importancia medioambiental de la lamprea y del entorno en el que habita. Además, también se han instalado otros cinco paneles promocionales. La intención de la Xunta es poner en valor unos recorridos en los que se conjugan a la perfección medio ambiente, gastronomía y turismo.

El Ulla, en el que destacan las pesqueiras de Padrón, es protagonista en esta nueva señalética, ya que once de los paneles recién instalados están en este río. Otros cinco están en el Tambre, otro de los cauces importantes del área de Compostela, mientras que los 19 restantes han sido desplegados en la ribera del Miño. En este cauce, Arbo destaca entre los municipios dedicados a la pesca de la lamprea y fue precisamente este concello el que la directora xeral de Turismo, Nava Castro, visitó recientemente para examinar los trabajos de instalación de la nueva señalética del itinerario.

Durante esa visita, Castro explicó que el objetivo de la nueva señalización es mejorar la accesibilidad a los puntos que integran diversos itinerarios de la ruta. En concreto, la actuación ha consistido en la colocación, por una parte, de la señalización dinámica informativa en carreteras, a través de paneles promocionales, y, por otra, de señalización estática situada al principio de cada uno de los tres recorridos en zonas céntricas o de máxima afluencia de visitantes en los municipios gallegos que integran la Ruta da Lamprea.

Los concellos de la zona que forman parte de este itinerario son Teo y Padrón en la ribera del río Ulla, y Brión en la del Tambre. En estos cauces también están involucrados en la iniciativa Pontecesures, Valga, Catoira y A Estrada en el Ulla, y Outes y Noia en el Tambre. Del Miño figuran Arbo, As Neves, Crecente, A Guarda, Tui, Tomiño, O Rosal, Ponteareas y Salvaterra.

La Voz de Galicia