Herbón renovó la fe en San Benito y celebró la tradicional subasta de aves.

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La iglesia del convento franciscano de Herbón, en el municipio de Padrón, celebró ayer, como cada 11 de julio, la festividad de San Benito. Y lo hizo con misas casi cada hora y, como es tradición, con la subasta de las aves que ofrecen los devotos al santo, al que atribuyen poderes para hacer desaparecer verrugas, además de para sanar dolencias de oídos y la peste aviar.

A las doce del mediodía se celebró la misa solemne, presidida por el ministro provincial de la Orden Franciscana, José Antonio Castiñeira, y el prior del convento de Herbón, el padre Francisco Honrubia, entre otros frailes. Tras la procesión por el atrio de la iglesia, los feligreses, a esa hora en su mayor parte vecinos de Herbón, participaron en la tradicional subasta de las aves que, días antes o ayer mismo, los devotos llevaron al convento.

Por cuarto año, Daniel Alexandre Vecino, más conocido como O Pinto de Herbón, fue el encargado de poner voz a la subasta y, pese a que este año había menos aves que otros, así como público, la puja estuvo muy animada y hubo ejemplares que se llegaron a subastar hasta diez veces, una vez que el devoto no quería quedarse con la pieza e indicaba que se volviera a pujar.

Niños, jóvenes y adultos participaron en la subasta, a voz viva, con precios que oscilaron desde los 5 euros de partida hasta los 30, en el caso de los pollos más grandes o, más bien, buenos gallos. No faltaron los habituales piques entre vecinos, sanos y divertidos, de modo que hubo momentos en que los precios subían de euro en euro.

O Pinto de Herbón también contribuyó a animar la subasta y, cuando el ejemplar era grande, decía «este é bueno». A su lado, un fraile franciscano iba anotando el dinero que le daban los vecinos a modo de donación para San Benito, que atrae a devotos de la comarca y de municipios limítrofes. En el atrio del convento, los puestos de rosquillas, churros y pulpo animaron la jornada. Por otra parte, el convento estrena tienda con recuerdos del santuario franciscano, en la que también se pueden comprar productos elaborados por los frailes, como licor de pimiento o miel.

La Voz de Galicia

Eurodiputados.

Un nutrido grupo de europarlamentarios estará en Santiago el viernes por la tarde, interviniendo en tres mesas redondas en el Hostal. No es la primera vez que representantes en Bruselas se llegan a la ciudad, obvio, pero a estos en concreto se les echaba en falta. No por los países de donde proceden (Italia, Croacia, Alemania, Irlanda, República Checa, Lituania?) ni por su currículo, sino porque vienen por lo evidente, por el Camino de Santiago. Y sí, en ese campo se echaba de menos la presencia del Parlamento Europeo, algo que debería ser más normal.

En momentos de lejana pero nunca imposible desintegración de Europa, el Camino surge como lo que siempre fue: nexo de unión de culturas, pueblos y gentes, autopista al futuro tanto ahora como en la Edad Media. Así, la presencia en el Obradoiro de esos europarlamentarios encierra una fuerte carga simbólica.

Lo de menos es que la reunión tenga continuidad fuera de la comarca: el sábado salvarán la distancia que separa Caldas de Reis de Padrón, lógicamente pateando el Camino Portugués. Y desde luego no es lo principal que todo ello sea una iniciativa del Xacobeo, aunque no hubiera sido mala cosa que el Concello demostrara que tiene interés en la proyección turística internacional de la ciudad, pero esa semeja una batalla perdida. Claro que a esto último habrá que irse acostumbrando.

Lo principal es que no haya que esperar al 2021, próximo año santo, para recibir a otro grupo similar. Porque si toda Europa lleva once siglos confluyendo en Compostela (y Fisterra), Compostela debe estar hoy y mañana en las almas -¡y en las agendas!- de los eurodiputados. Bienvenidos, señorías, y buen camino.

La Voz de Galicia

Una decena de podios del Pontecesures, As Torres y A Illa.

El recital del Breogán do Grove aportó dos de cada tres medallas cosechadas la pasada semana por el piragüismo arousano en el Campeonato de España Júnior, Sub-23 y Sénior de Esprint Olímpico. Una cita que dejó la decena de preseas sumadas entre el Piragüismo Illa de Arousa, el Náutico Pontecesures y el As Torres-Romaría Vikinga, además el bronce en C-4 1.000 del isleño Ramón Ferro como parte de la tripulación del Káyak Tudense.

El P. Illa de Arousa disfrutó de dos títulos. Recordando sus viejos grandes tiempos el equipo insular disfrutó del oro de Carlos Cañón, Yerai García, Miguel Padín y David Mochales en el C-4 1.000 y 200, recogiendo además la plata en la final del C-4 500.

Camila Aldana Morison le dio al N. Pontecesures sus cuatro alegrías en Trasona. En categoría Sub-23, con plata en el K-1 500 y bronce en el K-1 1.000 y 200, y el subcampeonato en el K-2 500 Sénior, con Raquel Dacosta.

Por su parte, el As Torres sumó el subcampeonato del K-2 200 Júnior y los bronces en el K-2 1.000 y 500 de la mano de Catuxa Fabeiro y Fátima Ordóñez.

La Voz de Galicia

Tráfico incrementa en verano la vigilancia por radar en la zona.

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La época estival es proclive a los despistes en la carretera. Puede que las vacaciones y el clima ayuden a relajarse a la hora de conducir. Eso y el aumento de los desplazamientos hace que sea necesario incrementar la vigilancia. Lo cree así la Dirección general de Tráfico que en estos meses incrementa la vigilancia por radar en la zona.

El Destacamento de Lalín añadió a un radar fijo, de los que van dentro del coche, uno de trípode que se coloca en el exterior. Había sido enviado a reparar y ya vuelve a estar en uso.

A los controles que puedan hacer los agentes de la zona se añaden los que se puedan llevar a cabo por parte de efectivos y medios procedentes de Pontevedra.

La zona entre Vilagarcía, Caldas y Cesures es una en las que Tráfico estará presente especialmente, al igual que la carretera que une O Grove con Pontevedra y que recibe gran parte del tráfico a esa parte de la costa.

Pero en el interior también están previstas medidas. La vía que será objeto de una inspección más exhaustiva es la N-640 de Pontevedra a Caldas de Reis y de camino a A Estrada y Lalín.

La DGT anunció que durante los meses de verano desplegará por esta zona hasta cinco radares móviles que peinarán más de setenta kilómetros de carretera. Una especial atención con la que se espera conseguir rebajar el índice de accidentes y ayudar, dicen, a que los conductores eviten excesos de velocidad y otras conductas que pueden resultar imprudentes o de riesgo.

En la zona, las patrullas de la Guardia Civil de Tráfico continuarán volcándose especialmente con las zonas en las ,más accidentes se producen. Si en invierno una de esas zonas es a carretera de O Candán, en verano se mantendrá la vigilancia y los controles en la zona.

En este caso no por el peligro de lluvia, hielo o niebla, sino especialmente los fines de semana, con controles sobre todo a motoristas.

Hay otras como Ponte Vilariño, entre Agolada y Lalín, donde en los últimos años se rebajó de forma considerable la siniestralidad.

La Voz de Galicia

Pontecesures lembra a Borobó.

A vivenda do intelectual galeguista, finado no 2003, lembra dende onte nunha placa a súa memoria.

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O Concello de Cesures e a Consellería de Cultura, a través do secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García, homenaxearon onte ao xornalista galeguista Raimundo García Rodríguez, «Borobó», finado no 2003, co gallo do centenario do seu nacemento.

La Voz de Galicia

El tramo del Camino que pasa por Padrón es hermoso, pero está demasiado marcado por la N-550.

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Once kilómetros entre A Ponte y A Picaraña, en el límite con Rois. Es lo que mide, aproximadamente, el tramo padronés de la ruta portuguesa del Camino de Santiago, que La Voz recorrió días atrás para comprobar como está el trazado que, cada año, recorren miles de peregrinos.

El mojón, la concha y la flecha amarilla son las referencias para seguir el camino que, en general, está bien señalizado y, en caso de dudas, hay que seguir la máxima de que, en un cruce, siempre de frente. Arrancamos en A Ponte, donde el camino deja atrás el río Ulla para ir en dirección al Sar, caminar a la par del mismo, que también da la bienvenida al casco urbano aunque, en este caso, con una primera mala imagen de basura esparcida por las orillas.

Del Sar al Espolón, para fijarse en la iglesia en la señalización del albergue público, y de aquí al Bordel y a cruzar, por primera vez, la carretera N-550, en Iria. Varias señales, a lo largo del camino, pedirán «precaución» en esas intersecciones. A partir de aquí, la vía N-550 es la gran compañera del Camino en Padrón y de ahí que haya planteadas alternativas en tres puntos peligrosos: Iria, A Escravitude y A Picaraña, este último de especial riesgo al caminar por el arcén de la vía nacional. Se trata de alternativas que fueron consensuados en septiembre de 2011 por el entonces presidente de la Asociación Galega de Amigos do Camiño de Santiago, José Antonio de la Riera, y la directora gerente del Xacobeo, Camino Triguero. Esas variantes fueron presentados también al Concello de Padrón y a Patrimonio.

No obstante, nada se sabe del tema, una vez que el trazado de la ruta portuguesa está pendiente de delimitación oficial, que también conllevará una nueva señalización conforme a la normativa vigente. Además de señalizar los tramos alternativos a los pasos peligrosos, también urge habilitar un paso de peatón en la carretera de enlace entre Rois y Padrón, a la altura de Pazos, donde los peregrinos cruzan la vía sin ningún tipo de protección.

Las señales amarillas marcan la dirección a Santiago pero en el tramo padronés ya se pueden encontrar también las flechas de color azul, las del camino inverso de Santiago a Padrón, en reivindicación del trazado histórico.

En un sentido u en otro, los peregrinos pueden disfrutar en el tramo de Padrón de la belleza natural del río Sar, de núcleos de población como los del interior de Pazos, O Vilar, O Areal… En este último punto, una vecina reclama una mejor señalización del trazado, pero en sentido Padrón, lo que evidencia que ya empieza a conocerse la ruta a la inversa. Son núcleos con vecinos acostumbrados al paso de los peregrinos que, cuánto más se alejan de la carretera N-550, más belleza y paz encuentran en el camino en Padrón.

La Voz de Galicia